Los tres grupos de quinto en el inicio del sendero, en la Casa Mayor Guerra, en San Bartolomé.

Una de las señas de identidad del CEIP César Manrique Cabrera es su apuesta por el senderismo desde hace muchos cursos. Aparte de la Red de Senderos del colegio, con seis rutas que empiezan y terminan en el centro, y que permiten conocer un radio de unos 5 kilómetros alrededor, también se realizan durante el curso escolar algunas de las cinco etapas del gran sendero insular, el GR-131, que une en sus 71 kilómetros las localidades de Órzola y Playa Blanca. Es una iniciativa que han puesto en marcha los maestros Pedro Celdrán y Manolo Marrero, y está dirigida al alumnado del tercer ciclo.

El pasado viernes 12 de junio tuvo lugar el desarrollo del sendero entre San Bartolomé y Conil, con unos 10 kilómetros de longitud. El alumnado disfrutó durante este recorrido de unas vistas increíbles de la parte central de la isla, entre las montañas de Guatisea, Montaña Blanca, Los Morretes y Montaña Tesa. Por el camino se apreciaron distintas formas de cultivo y de construcciones antiguas para el aprovechamiento del agua, como aljibes y alcogidas.

El GR-131 consta de cinco etapas: Órzola-Haría; Haría-Teguise; Teguise-San Bartolomé; San Bartolomé-Yaiza; y Yaiza-Playa Blanca. Durante este curso, el alumnado de quinto ha realizado senderos adaptados entre Órzola y Guinate, entre Los Helechos y Teguise, y este último, entre San Bartolomé y Conil, que finalizó en un agradable picnic en el merendero del pueblo y con juego libre y deporte en las canchas anexas.

El maestro Manolo Marrero explicando el sistema tradicional de aprovechamiento del agua, ante una antigua aljibe.

El grupo atravesando el pueblo de Montaña Blanca, por donde discurre el G-131.