El pasado 5 de junio, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, el alumnado de 3.º disfrutó de una jornada de convivencia llena de aprendizaje, creatividad y experiencias compartidas.
A través de los distintos talleres y actividades, recordamos que el cuidado de nuestro entorno es una responsabilidad compartida y que, cuando trabajamos juntos, somos capaces de lograr cosas realmente extraordinarias.
Queremos expresar un agradecimiento muy especial a todas las familias que, de manera generosa y desinteresada, compartieron su tiempo, sus conocimientos y su ilusión para coordinar los talleres de esta jornada. Cada actividad fue preparada con cariño y dedicación, enriqueciendo enormemente la experiencia de nuestro alumnado.
El Día Mundial del Medio Ambiente nos invitaba a reflexionar sobre cómo cuidar nuestro planeta, pero esta jornada también nos recordó algo igual de importante: el enorme valor de la colaboración entre familias y escuela.
Nos llevamos mucho más que una tarde de talleres; nos llevamos el recuerdo de una experiencia compartida que demuestra que, cuando cada persona aporta lo mejor de sí misma, suceden cosas maravillosas.

