El uso de pantallas (móviles, tablets y videojuegos) forma parte de la vida diaria, pero es importante conocer su impacto en el desarrollo de nuestros niños y niñas.
¿Qué debemos tener en cuenta?
El uso excesivo, especialmente antes de los 6 años, puede afectar a:
- La atención y la concentración
- El aprendizaje
- La planificación
Además, puede influir en el rendimiento escolar.
¿Qué podemos hacer?
Más allá de limitar el tiempo de pantalla, es fundamental ofrecer alternativas:
- Leer cuentos
- Hacer puzzles y manualidades
- Jugar con construcciones
- Salir al parque y jugar al aire libre
- Compartir tiempo en familia
En resumen
Las pantallas deben usarse con moderación. En la infancia, el desarrollo se favorece con experiencias reales, juego y relaciones.
Menos pantalla, más juego y más tiempo en familia.