The Virtues Project (el PROYECTO VIRTUDES®) se fundó en el año 1991 por tres profesionales especialistas en desarrollo comunitario: Linda Kavelin, psicoterapeuta y consultora de organizaciones; Dan Popov, psiquiatra pediátrico; y John Kavelin, director artístico de la Walt Disney Imagineering.
Desde entonces ofrecen programas de desarrollo personal y profesional, así como formación y materiales que se están aplicando en escuelas, empresas y programas sociales de todo el mundo con gran éxito.

Las 5 estrategias sobre las que se basa el PROYECTO VIRTUDES®

Estrategia 1. Hablar el lenguaje de las virtudes
El lenguaje forma el carácter. La manera en que hablamos y las palabras que utilizamos tienen un enorme poder para estimular o desmotivar. El lenguaje de las virtudes nos ayuda a sustituir el avergonzamiento o la culpa por la responsabilidad personal y el respeto.
Es el marco de referencia para sacar lo mejor de nuestro alumnado y de nosotros mismos. Nos ayuda a llegar a ser la clase de persona que queremos ser.

Estrategia 2. Reconocer los momentos propicios para el aprendizaje
Reconocer las lecciones vitales de nuestros retos diarios nos ayuda a cultivar nuestro carácter y el de las personas de nuestro entorno. La humildad nos genera confianza para poder aprender de nuestros errores.

Estrategia 3. Establecer límites claros
Los límites basados en las virtudes se centran en el respeto y la justicia restauradora, a tiempo que crean un clima de paz y seguridad. Los límites personales nos ayudan a construir relaciones sanas y a proteger nuestro tiempo, nuestra energía y nuestra salud.

Estrategia 4. Honrar el sentido de nuestras vidas
Esta estrategia comienza con el respecto por la dignidad de cada persona y nos anima a tomarnos un tiempo para la reflexión, la reverencia y la belleza. Expresa lo que es significativo en nuestras vidas por medio del disfrutar de las artes, honrar y conmemorar los acontecimientos especiales de nuestras vidas y compartir nuestras historias.

Estrategia 5. Ofrecer el arte del acompañamiento
Esta estrategia nos capacita para identificar los momentos propicios para ayudar a que nuestro interlocutor reflexione sobre sus propias virtudes. Ayuda a tomar decisiones éticas, a profundizar en las relaciones y a resolver los conflictos de forma pacífica. Se trata de un instrumento poderoso para disminuir el dolor emocional, el enfado, el odio y los traumas.