En los últimos años, diversos factores de riesgo han contribuido al aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos naturales extremos, así como de situaciones de emergencia provocadas por la actividad humana. Estos acontecimientos han puesto de manifiesto la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención, preparación y respuesta en todos los ámbitos de la sociedad, y muy especialmente en el entorno educativo, donde se concentra una parte significativa de la población en edad escolar y del personal docente y no docente.
Este plan tiene como finalidad extender la cultura de la prevención y garantizar la adecuada formación de toda la comunidad educativa en la respuesta ante situaciones de emergencia, ya sean provocadas por causas naturales (como inundaciones, incendios forestales o terremotos) o por la acción humana (como accidentes tecnológicos o situaciones de riesgo colectivo). La formación se concibe como un instrumento esencial para fomentar entornos escolares seguros, resilientes e inclusivos, capaces de anticiparse y reaccionar de forma eficaz ante cualquier contingencia.









