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Pues ahora sí, se terminó la movilidad en Cuxhaven y tenemos que decir que ha sido toda una experiencia enriquecedora y de la que esperamos en el futuro dé sus frutos con posibles proyectos e intercambios, además de compartir con nuestros compañeros y compañeras del IES Andrés Bello todo lo que hemos aprendido en los dos institutos que tan bien nos han acogido. El día de hoy lo exprimimos también al máximo y asistimos durante la primera sesión doble a las clases de inglés de Friederike en el nivel 8. Utilizar recursos y actividades atractivas par el alumnado es común en sus clases, como también pudimos observar ayer, y en esta ocasión utilizó el concepto de “escape room” para realizar una actividad en la que el alumnado por grupos de 5-6 participantes debía de resolver distintas pruebas para conseguir pistas que dieran con el lugar y la persona que amenazaba con cometer un asesinato, todo esto utilizando el inglés como el idioma en las instrucciones y en la comunicación durante el juego.
La segunda sesión doble también era de inglés, pero en esta ocasión con los alumnos y alumnas del nivel 12 y Britta como docente. El lunes tenían programado un examen de speaking y la sesión se dedicó a realizar simulacros de conversaciones sobre diferentes temas haciendo hincapié en el uso de expresiones que sirvieran para mostrar una opinión, estar de acuerdo o no y otras formas de comunicación verbal.
El final del día en el centro nos guardaba una sorpresa y fue asistir a una clase del nivel 5 de educación con perros, algo que es común en Alemania en primaria, pero no tanto en un instituto. Se trata de enseñar a los estudiantes como tratar a los animales en general y a los perros en particular, inculcando el respeto y cuidado hacia estos. En la clase de hoy se impartieron aspectos referidos al cuidado y corte del pelo y las uñas del perro. Por supuesto, esta clase no tendría ningún sentido sin la principal protagonista, Juna, una perra pastor ovejera australiana, que lleva dos años en el centro y está totalmente integrada y muy bien cuidada por los estudiantes.
De camino ya a Hamburgo en el tren no podemos despedirnos sin dar las gracias a Heike y Marie, las dos responsables de nuestra estancia en los dos centros y de otros compañeros y compañeras que hemos conocido como Christian, Sabine, Imko o Andrea entre otros. Ayer, como comentamos en el post anterior, nos reunimos con algunos de ellos para cenar en una taberna del centro regentada por una familia española. Un broche de oro a esta movilidad y de la que esperamos seguir sacando partido y sobre todo, seguir trabajando con gente tan maravillosa.
¡Hasta la próxima Cuxhaven!






