En busca del tesoro…

La villa de Sta. María de Betancuria fue fundada por conquistadores normandos en los primeros años del siglo XV, debiendo su nombre a Jean de Bethencourt. 

Su emplazamiento interior, alejado de la costa y rodeado de montañas se debe a razones estratégicas y militares pues, además de ofrecer seguridad y defensa en caso de ataques, era un lugar fértil, con agua y gran riqueza vegetal.  A pesar de esta excelente ubicación, sufrió la invasión de los piratas berberiscos que invadieron la isla en 1593 y que llegaron a Betancuria donde arrasaron, quemaron y desvalijaron sus principales edificios, incluyendo la iglesia de Santa María.

Hasta esa maravillosa villa se ha trasladado los pasados 24 y 25 de marzo, el alumnado de 4º ESO que participa en el proyecto De Fuerteventura al cielo, subvencionado por la Consejería de Educación y Juventud del Cabildo de Fuerteventura.  

Corría el rumor de que los tesoros que guarda Betancuria podrían estar en peligro por la presencia de piratas así que… había que hacer algo para que no cayeran en sus manos. 

Para facilitarnos nuestra labor, el Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Betancuria, don Enrique Cerdeña, nos obsequió a todos con bolsas de lino que contenían carteles, abanicos y gorras. Con este material, podríamos sofocar el calor y el sol durante nuestra andadura…

Ayudados por los mapas de la zona, estos valientes chicos y chicas, recorrieron todo el lugar buscando las pistas que pudieran conducirles hasta los escondidos tesoros. Estas pistas nos llevaron desde el centro de la villa, hasta el convento franciscano de Buenaventura, recorriendo gavias y caminos ocultos; desde allí se dirigieron hasta la iglesia de San Diego, la casa del inquisidor, la iglesia de Sta. María y finalmente, al Museo Arqueológico, donde les recibió, con todos los honores, el propio director D. Luis Mata

Mientras recorrían todos estos lugares en la villa histórica, pudieron ir recogiendo las pistas y rescatando alguno de los tesoros que se hallaban escondidos. 

Sin embargo, muchos de estos tesoros continúan en Betancuria a la espera de que otros osados visitantes puedan encontrarlos …  ¿quieren saber por qué? pues porque esos tesoros son sus propios edificios, la belleza de sus calles, de sus casas, el verdor del valle y la tranquilidad que se respira en cualquiera de los rincones que posee este lugar.

¿A qué esperan para visitarlo?




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