Afghan_woman_at_Bagram_medical_entry_control_point (Small)En el día internacional de la mujer queremos dejar un texto sencillo, breve, pero cargado de realidades. «Ellas» escrito por Reyes Aguilar el día 4 de marzo de 2016 para elcorreoweb.es:

Cada noche le acompaña el sonido de la válvula de la olla y la encimera llena de platos. A veces ese soniquete se acompasa con el chirrido del cordel y el revoltijo de alfileres mientras tiende la ropa, saludando a su vecina quien, desde el otro patio, se encuentra en su misma tesitura. La comida del día siguiente se hace mientras las papas de la tortilla de la cena se fríen cayendo en la cuenta de que ni siquiera se ha quitado los zapatos. Por la mañana saldrá con la prisa de siempre; desayunará en el bar y entrará al trabajo dejando encargadas previamente en la pescadería las acedías, donde se las dejan guardadas en el frío hasta que salga, con el tiempo justo de recoger a los niños del colegio. Unos niños que protestarán porque el arroz tiene «cosas», las mismas «cosas» que le hicieron perder la tarde del sábado en el supermercado.

Las hay que tras toda la vida trabajando cuidan de sus nietos para que sus hijas puedan trabajar, permítase la redundancia como todo un gesto de fortaleza, hecho además, de buena gana, surtiéndolas de «tuperwares» de diversa índole que se acumulan tras ser vaciados de esa comida que ella te prepara porque sabe que no tienes tiempo de nada. Las hay solitarias y libres, y las hay que estudian, y emprendedoras, todas expertas en compaginar a las mil maravillas la difícil ecuación de llevar adelante familia, vida y trabajo.

Cuando todos duerman se sentará cinco minutos en el sofá, intentará leer o ver la tele, pero será el sueño el único que le gane la partida a la mujer que un año más, dará sentido al 8 de marzo.