La semana del 7 al 16 de junio realizamos una movilidad Erasmus+ con alumnado de 4º de ESO a Alemania, concretamente a la ciudad de Dresde. En esta ocasión, participamos junto al centro educativo Laborschule, una escuela comunitaria de carácter innovador en la que se implementa el modelo pedagógico Jenaplan, basado en el aprendizaje activo, cooperativo y en el protagonismo del alumnado dentro de su propio proceso educativo.
A lo largo de la estancia, desarrollamos diversas actividades centradas en la sostenibilidad, el respeto por el medio ambiente y el intercambio cultural, siempre desde un enfoque participativo y colaborativo. El primer día, tuvimos la oportunidad de conocer la ciudad de Dresde de la mano del propio alumnado alemán, quienes nos mostraron sus lugares más emblemáticos.
Durante la segunda jornada, visitamos el centro educativo, donde nos presentaron los distintos proyectos en los que trabajan. Destacó especialmente el proyecto relacionado con el cuidado y la protección de las abejas, en el que participa alumnado de diferentes edades junto con el profesorado, poniendo de manifiesto la importancia de estos insectos para el equilibrio de los ecosistemas. Ese mismo día, también participamos en un taller de reutilización textil en el que el alumnado transformó camisetas antiguas en bolsas, fomentando así la economía circular.
En los días siguientes, continuamos desarrollando actividades vinculadas al cuidado del entorno. Realizamos una recogida de residuos en la ribera del río Elba, para lo cual el Bürgerbüro de Plauen nos facilitó los materiales necesarios. Asimismo, llevamos a cabo la creación de un pequeño huerto ecológico utilizando materiales reciclados, con el objetivo de diseñar un sistema de riego autónomo que permitiera a las plantas mantenerse durante varios días.
Otra de las experiencias destacadas fue la ruta de senderismo por los alrededores de Dresde, que incluyó un picnic y la visita a la granja Podemus. Este espacio constituye un ejemplo de sostenibilidad, ya que funciona con un modelo de producción local que minimiza la dependencia de recursos externos y recupera formas tradicionales de vida.
Además, el alumnado participó en un taller de robótica organizado por el Barkhausen Institut, en el que pudieron experimentar con un brazo mecánico controlado mediante sensores adaptados a la mano. Durante la actividad, el propio alumnado se encargó de montar los circuitos y realizar las conexiones necesarias, desarrollando así competencias tecnológicas y de resolución de problemas.
Como cierre de la movilidad, visitamos el Palacio de Pillnitz, donde pudimos recorrer sus impresionantes jardines y conocer parte del patrimonio histórico de la región. Tras la visita, retornamos al centro educativo para poner fin a nuestros proyectos.
En definitiva, ha sido una experiencia muy enriquecedora en la que el alumnado no solo ha aprendido sobre sostenibilidad y respeto al medio ambiente, sino que también ha podido desarrollar sus competencias lingüísticas y sociales en un contexto internacional. Queremos agradecer al programa Erasmus+ por hacer posible esta oportunidad y, especialmente, a los profesores Anett y Daniel por su acogida y dedicación durante toda la estancia.







