
Mural «El tiempo entre sus manos» (autora: Elia Estévez Noda).
Sobre la fachada enladrillada que mira al patio central (nuestro «patio del ajedrez»), la artista Elia Estévez Noda ha pintado un mural partido en dos mitades. A la izquierda, el cielo tiene estrellas de las de verdad, esas que titilan lentas sobre los tejados de San Cristóbal de La Laguna. A la derecha, las estrellas son puntos de luz artificial, reflectores de antenas y la luna pálida de los neones urbanos.
A la izquierda, un joven del siglo XVII sostiene un libro forrado en piel, con las páginas gastadas de tanto pasar los dedos por los mismos versos. Viste calzas oscuras y camisa abierta en el cuello. El viento de la noche antigua mueve apenas sus cabellos. Está sentado en el poyo de piedra, con la mirada perdida en el horizonte, como si buscara respuestas en las estrellas que titilan sobre los tejados de San Cristóbal. En su regazo descansa también un pequeño cuaderno donde escribe con pluma de ave, trazando versos que quizás nadie leerá. No espera a nadie. Solo espera comprenderse a sí mismo, atrapar con palabras el rumor del mundo. Los grillos cantan y él escucha, porque ese es su único reloj.
Al otro lado, un joven actual está apoyado en la barandilla de una azotea urbana. Viste sudadera con capucha, vaqueros rotos y zapatillas deportivas. No mira al cielo, sino a la pantalla de su móvil, que ilumina su rostro con luz ámbar. Lleva cascos grandes, azules como el plasma, que le aíslan del ruido de la ciudad. Está viendo un vídeo, escuchando música, leyendo noticias que llegarán obsoletas en unas horas. Sus dedos se mueven rápidos sobre la pantalla, escribiendo mensajes que cruzarán el mundo en segundos. Pero en sus ojos hay la misma intensidad que en los del otro joven: la misma búsqueda, la misma inquietud, el mismo afán por entender su lugar en el mundo. Los cascos le susurran canciones que hablan de lo que él siente, aunque no sepa nombrarlo.
Donde las dos épocas se tocan, la artista ha dejado un espacio vacío. No llegan a mirarse. No es necesario. Siempre la misma búsqueda. Siempre el mismo desconcierto. Solo cambia lo que llevamos en las manos.
La juventud no cambia. Solo cambia la forma de expresarse. Donde las dos épocas se tocan, la artista ha dejado un espacio vacío. «Uno escribía versos a la luz de las estrellas; el otro los recibe a la luz de una pantalla. Los dos buscan lo mismo: que alguien, en algún tiempo, los entienda.»
Desde el IES Viera y Clavijo queremos manifestar nuestro agradecimiento al AMPA Viera y Clavijo por la magnífica iniciativa en la elaboración de este mural para nuestro alumnado. ¡¡¡Muchísimas gracias!!!.
Sobre la autora del mural. Elia Estévez Noda (https://www.facebook.com/eliaestevezart/), graduada en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna. Fue alumna del IES Viera y Clavijo (finalizó el curso escolar 2014/2015). Es una artista multidisciplinar, muralista y docente cuyo trabajo se centra en la creación de piezas con identidad propia, donde el color y la expresión transforman los espacios. Además, imparte clases de pintura, fomentando la creatividad y el desarrollo artístico personal. El Arte, para Elia, es una forma de compartir, comunicar, transformar y dejar huella.















