APOYO DEL IES TAMOGANTE AL MANIFIESTO POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA DE CALIDAD

El claustro de profesores/as del IES Tamogante, reunido en sesión extraordinaria el pasado lunes 15 de febrero, ha decidido dar su apoyo al manifiesto elaborado por el profesorado del IES Alonso Quesada. En nuestro centro educativo nos encontramos con buena parte de las dificultades a las que se refiere dicho manifiesto, derivadas del entorno socioeconómico del que proviene nuestro alumnado. Por tanto, compartimos la misma preocupación sobre los obstáculos que éstos deben sortear para alcanzar el éxito en sus estudios. Conscientes de la gravedad de esta situación animamos al resto de centros educativos del municipio a tomar en consideración la posibilidad de mostrar su apoyo público a las demandas que recoge el manifiesto que reproducimos a continuación.

Somos muchos los profesores y profesoras que asistimos al deterioro alarmante de la vida en los centros escolares, sin que la Administración afronte el problema de manera efectiva, limitándose a proclamar cada comienzo de curso una normalidad que no existe. Como profesionales, consideramos que es prioritario dar a conocer esta situación a la opinión pública.

Los efectos de la crisis siguen expresándose en nuestros centros con una rotundidad dramática que vivimos cotidianamente con mucha desazón: se incrementan anualmente los porcentajes de padres y madres en paro, de familias desestructuradas, de niños/as desatendidas, pobreza y exclusión, produciendo a su vez una problemática que no se puede atender ni resolver de manera eficaz por el profesorado de los centros educativos.

Esta problemática social supera las posibilidades de actuación de los centros educativos. No hay especialistas que traten una serie de patologías estrictamente psicosociales que están dinamitando la convivencia escolar. Desgraciadamente este alumnado ve  pasar ese tramo de edad entre partes de incidencia, expulsiones temporales, intercambios de centro (sólo públicos  y nunca concertados), hasta que cumplen los 16 años y salen del sistema. Es esta una situación generalizada en todos los centros públicos, que condena a una generación a la degradación educativa y social. Además, los orientadores están desbordados con tareas burocráticas que les restan demasiado tiempo para afrontar este reto como exigen las circunstancias. Consecuencia de todo esto es la frustración e impotencia bastante generalizada entre el profesorado.

Por otro lado, tenemos un alumnado que quiere estudiar, en algunos casos con serias deficiencias  académicas y que necesitan la atención del profesorado y un buen clima en el aula para poder aprender. ¿Estamos atendiendo a sus necesidades como sería deseable?  Entendemos que no.

No podemos seguir gestionando esta “simulación”, como si no pasara nada. Eso es lo que han hecho en las últimas legislaturas los distintos Gobiernos de Canarias y su Consejería de Educación, haciendo recaer todo el problema en un profesorado sobrecargado, con unos horarios y unas ratios irracionales y recursos cada vez más limitados que no ayudan a encontrar soluciones.

Hay suficientes razones para afirmar que asistimos a un grave deterioro en las condiciones laborales y profesionales del profesorado y de la educación pública: un 30% menos de inversión en Educación desde el año 2010 al 2014, la sobrecarga de tareas burocráticas, la eliminación del refuerzo educativo, la disminución drástica del número de profesorado en las plantillas, la gestión nefasta de las sustituciones y la no cobertura de las bajas de corta duración, el descuento por enfermar, la disminución del poder adquisitivo del profesorado en un 40% en los últimos 25 años,…  son solo algunos ejemplos de dicho deterioro. 

Por todo esto, RECLAMAMOS  al Gobierno de Canarias:

1.-Que se tomen medidas para dar una respuesta eficaz a estas necesidades de nuestro alumnado, creando gabinetes psicopedagógicos interdisciplinares para actuar con otros profesionales en la atención del alumnado con dificultades y sus familias.

2.-Que se destinen más recursos para becas, libros y otros materiales escolares, ayudas al transporte; en definitiva,  a  todo aquello que contribuya de manera efectiva a la integración del alumnado con dificultades económicas.

3.-Que el profesorado recupere sus condiciones laborales de antes de los recortes para mejorar el desarrollo de la labor docente.

4.-Que se revalorice el papel y la función social de la educación para situarla en la posición que le corresponde en una sociedad democrática. 

                  “Por una escuela pública de calidad”

Febrero 2016