Humor gráfico en tiempos de coronavirus

Eneko

Esta entrada podría tener múltiples enfoques y va a acabar por no tener ninguno. Uno de los términos más usados en este entrañable año 2020 ha sido incertidumbre y, en coherencia, en esta nueva aportación a nuestro blog no vamos a cometer, ni mucho menos, la impertinencia de aportar certezas.

Salvo una: todo hubiera sido aún peor sin el humor gráfico. Los dibujantes y guionistas que aparecerán junto a estas líneas, y muchos otros que no estarán por motivos de espacio, han hecho bastante más digerible el trago de vernos inmersos, sin previo aviso, en semejante distopía.

Raquel Gu

Y es que el humor, y más concretamente el humor inteligente, ha demostrado también en estas lamentables circunstancias, poseer el alquímico atributo de convertir la basura en oro y el oro en basura. De arrojar más luz y serenidad sobre lo que nos está pasando que los ríos de tinta y palabrería que nos han decepcionado y aturdido. El buen humor gráfico ni polariza ni refuerza bandos y fronteras. Al contrario, creo que los difumina y desdibuja.

Mauro Entrialgo

Desde el punto de vista didáctico lo más sensato es que les remita a la magnífica entrada previa de David Coiduras en este mismo blog sobre el uso de viñetas políticas. La actividad allí sugerida sobre análisis y reflexión a partir de viñetas de prensa es perfectamente aplicable a los ejemplos que acompañan este texto y a otros muchos que han protagonizado una verdadera edad de oro del humor gráfico en tiempos de penuria.

La localización del tema, tesis y los argumentos empleados, así como la generación de una reflexión posterior sobre dichos elementos se me antojan actividades no solo potencialmente exitosas sino indispensables para confrontar al alumnado con una tipología comunicativa que con casi toda probabilidad no van a frecuentar por sí mismos.

JL Martín

Pero más allá de ese análisis funcional, me gustaría insistir en la relevancia del papel jugado por el humor gráfico durante lo que llevamos de pandemia. En su elegante forma de afrontar la perplejidad que nos paralizó a todos, de señalar nuestras contradicciones y miserias, de defender la libertad y el espíritu crítico frente a la polarización extrema y las disciplinas ideológicas. Ahí es nada.

Nuestra tesis, en fin, es que los viñetistas de la prensa y de las revistas de humor han sido y están siendo los mejores periodistas de opinión de esta edad oscura. ¿Podemos permitirnos no hacerlos visibles en nuestras aulas? ¿Tenemos alguna herramienta mejor y más efectiva para invitar a pensar sobre el tiempo que nos ha tocado vivir?

Max
Raquel Gu
Mauro Entrialgo
Gallego y Rey
Eneko
Padylla

Al respecto de este último autor no podemos dejar de recomendar la visita a la estupenda exposición Las viñetas de Padylla, enmarcada dentro del programa del Festival Santa Cruz Cómic, y que está teniendo lugar en estos días en la Sala de exposiciones del Parlamento de Canarias.

Joaquín Ayala

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