Para acometer esta actuación, la ConsejerÃa realizará desvÃos provisionales de carriles en el entorno más próximo a la glorieta a partir del próximo dÃa 22 y hasta la finalización de los trabajos, siempre en horario nocturno
Las palmeras serán reubicadas en los márgenes de la GC-3, a través de un plan de trasplante desarrollado en colaboración con el Cabildo de Gran Canaria
La ConsejerÃa de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, que dirige Pablo RodrÃguez, va a desarrollar un plan de trasplante de más de 40 palmeras que se encuentran en el entorno de las obras del proyecto ‘Soterramiento de la Avenida MarÃtima y mejora de los enlaces Belén MarÃa–Torre Las Palmas. Fase I: Enlace Belén MarÃa’ en Las Palmas de Gran Canaria, con el objetivo de continuar los trabajos de descenso de la vÃa y disminución de la mediana existente.
Para desarrollar esta iniciativa, y dada la necesidad de emplear sistemas de transporte especiales, el Ejecutivo llevará a cabo desvÃos provisionales de carriles en la GC-1, en los 500 metros más próximos a la glorieta de Belén MarÃa, a partir del 22 de febrero, de domingo a jueves, exceptuando el próximo 1 de marzo, y en horario nocturno de 22.00 a 06.00 horas.
El departamento de Infraestructura Viaria, que dirige Rosana Melián, ha trazado un plan de actuación, en colaboración con el Cabildo de Gran Canaria, para reubicar estos ejemplares de Washingtonia de hasta 16 metros de altura que, aunque no están protegidos, han sido protagonistas del desarrollo urbanÃstico de la ciudad en esta zona tan emblemática para la capital.
La ubicación elegida para trasplantar estas especies es el entorno viario de la GC-3, concretamente a la altura del kilómetro 13, en el margen derecho de esta vÃa. Tras su reubicación, será el Cabildo de Gran Canaria quien se encargue de su conservación y mantenimiento.
En estos momentos, la obra se encuentra en la fase de reposición de los servicios afectados, como redes de abastecimiento, saneamiento y pluviales y redes eléctricas y de telecomunicaciones. Esta fase resulta especialmente compleja debido a la ubicación de la actuación. Al mismo tiempo, continúan los trabajos técnicos para la detección de hidrocarburos en diferentes zonas donde se va a realizar el proyecto, asà como los trabajos del pozo de bombeo, que se vieron retrasados por la aparición de estos vertidos hace un año.



