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El SUC recuerda cómo realizar la primera asistencia a un afectado en PCR en el Día Mundial de la Parada Cardiaca

Intervención del SUC en una PCR

Aplicar la cadena de supervivencia es vital para la recuperación de una persona que sufre una parada cardiorrespiratoria

El Servicio de Urgencias Canario (SUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, recuerda, en el Día Mundial de la Parada Cardiaca que se celebra mañana 16 de octubre, cómo poner en práctica la cadena de supervivencia ante una persona que sufre una parada cardiorrespiratoria, mientras llegan los servicios de emergencia, ya que actuar con rapidez y seguir cada eslabón de la cadena son elementos claves para que la persona asistida sobreviva y se recupere sin graves secuelas.

El primer eslabón de los cinco que forman esta cadena es saber reconocer cuándo estamos ante una parada cardiorrespiratoria y avisar inmediatamente al servicio de emergencias 1-1-2. A partir de ahí la cadena continuará con las maniobras de reanimación, la aplicación de la desfibrilación precoz, el traslado del paciente a un centro sanitario en un recurso medicalizado y su posterior hospitalización.

Inicialmente hay que observar lo que ha pasado y las condiciones en la que se encuentra la víctima, además de proteger el lugar en el que nos encontramos para que tanto el afectado como la persona que interviene no sufra daños. Si la persona no respira y está inconsciente, ya que aparentemente parece que duerme y no responde, puede estar sufriendo una parada cardiorrespiratoria y debemos actuar con rapidez.

La persona que lo asiste debe llamar de forma inmediata al 1-1-2, lo que permitirá que un médico del SUC pueda valorar la situación y dar las indicaciones a seguir. Durante esta conversación telefónica es fundamental que el alertante mantenga la calma y atienda a las preguntas del facultativo, sin perder tiempo, ya que a través de sus respuestas podrá confirmar si efectivamente el afectado se encuentra en parada cardiorrespiratoria e indicar cómo se deben realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta que el afectado recupere el ritmo cardiaco o el recurso sanitario llegue al lugar.

Una vez se haya confirmado que el paciente está sufriendo una parada cardiorrespiratoria, la persona que va a prestar la ayuda, siguiendo las indicaciones del médico del SUC y poniendo el teléfono en modo altavoz, deberá colocar al afectado en el suelo, abrir la vía aérea inclinando la cabeza del paciente hacia atrás presionando sobre su frente, subiendo la barbilla y tirando de ella para abrir la boca, localizar el punto exacto donde se debe realizar el masaje cardiaco en el medio de una línea imaginaria que une los dos pechos y comenzar a realizar las compresiones torácicas.

Otro eslabón fundamental de esta cadena, que junto a las maniobras de reanimación cardiopulmonar constituye la llave de la supervivencia, es la desfibrilación precoz, puesto que un gran porcentaje de las paradas cardiorrespiratorias se producen por una fibrilación ventricular o una alteración del ritmo cardiaco que puede ser revertida con un desfibrilador. En la actualidad, gran cantidad de lugares de pública concurrencia, como instalaciones deportivas, estaciones de guaguas o centros comerciales disponen de uno y no hay que olvidar que su utilización también puede ser teledirigida por el médico coordinador del SUC durante la llamada a emergencias.

Los eslabones de esta cadena finalizan con la intervención del personal de las ambulancias medicalizadas que se hace cargo de la asistencia del afectado y de su traslado al centro sanitario más adecuado para que reciba la atención especializada que precisa.

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