La hipertensión arterial pulmonar es una enfermedad no transmisible y debilitante caracterizada por la constricción de los vasos sanguíneos en los pulmones, lo que provoca altas presiones arteriales dificultando al corazón su labor de bombear sangre a través de los pulmones. Asociada o no a otro tipo de patologías, no tenía tratamiento farmacológico hasta finales de la década de los 90.
Solo dos españolas, entre ellas la especialista del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, han sido elegidas para participar en el máster formativo de la Universidad de Bolonia
Si bien Europa cuenta con pocas unidades hiperespecializadas en esta enfermedad, el Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, adscrito a la consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, dispone de una consulta monográfica para abordar la Enfermedad Vascular Pulmonar para atender una vez por semana a los pacientes diagnosticados.
La Dra. Purificación Ramírez, especialista del servicio de Neumología, es la coordinadora de esta unidad, siendo recientemente aceptada por la Universidad de Bolonia y su Instituto de Cardiología para realizar un máster internacional teórico-práctico donde actualizar conocimientos entorno a este campo médico en uno de los mejores centros de Europa, en la que solo han seleccionado a dos españolas en un grupo muy reducido de profesionales.
«Es una oportunidad única tener la posibilidad de profundizar en el manejo de la hipertensión pulmonar con uno de los mejores equipos médicos de Europa», detalla la Dra. Ramírez, «pues supone ampliar nuestra red de contactos entre especialistas para ofrecer la mejor asistencia a nuestros pacientes».
El Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, en Tenerife, cuenta además con un comité de hipertensión pulmonar que sigue la evolución de los pacientes ya diagnosticados y de la detección de nuevos pacientes, cuya cifra gira en torno a los 3 nuevos casos anuales.
Enfermedad Vascular del Pulmón
Existen dos tipos principales de enfermedades vasculares del pulmón, el embolismo pulmonar y la hipertensión pulmonar.
En el caso de la hipertensión pulmonar arterial, ésta se origina por la elevada tensión sanguínea en las arterias del pulmón que transportan sangre desde el corazón hasta los pulmones. Como evita la correcta circulación de la sangre por el cuerpo, puede hacer que el corazón falle y causar la muerte.
En el caso de la hipertensión pulmonar arterial, «se produce un remodelado del lecho vascular pulmonar que origina un aumento en la presión de la arteria pulmonar, a la cual el lado derecho del corazón tiene que enfrentarse. El síntoma inicial de esta enfermedad es la falta de aire -característica común a muchas otras enfermedades- lo que provoca en ocasiones un retraso en el diagnóstico. Ya en las fases mas evolucionadas, aparecen los síntomas derivados del fallo cardiaco», explica la Dra. Purificación Ramírez, neumóloga del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria.
«La elevada tensión sanguínea en las arterias del pulmón que transportan sangre desde el corazón hasta los pulmones, provoca que la circulación de la sangre por el cuerpo no sea adecuada y por tanto, puede hacer que el corazón falle y cause la muerte».
La Organización Mundial de la Salud considera que se trata de una enfermedad rara cuyas causas varían según los genes de cada persona, otras enfermedades existentes asociadas (como patologías del tejido conectivo, defectos congénitos del corazón, lesiones hepáticas o VIH) y en muchos casos, no hay origen conocido (idiopática).
Según datos de la European Lung Foundation, se detectan entre 1,5 y 5,2 casos de hipertensión arterial pulmonar por cada 100.000 habitantes en Europa y su carga se subestima tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo.
Los especialistas clasifican la enfermedad en cinco grandes grupos y cada uno de ellos debe seguir un tratamiento diferente. «Afortunadamente, el pronóstico de la hipertensión arterial pulmonar ha variado mucho gracias a la aparición a partir de 2004 de nuevos fármacos, especialmente orales, que permiten llevar una mejor calidad de vida a los pacientes y una mayor supervivencia», indica la Dra. Purificación Ramírez, del servicio de Neumología del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, en Tenerife.