En su primera visita oficial a la isla, el consejero de Medio Ambiente destacó que ¿resolver la problemática en torno a los residuos constituye una prioridad¿ para el departamento autonómico que dirige
El consejero de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel, supervisó en la mañana de hoy, durante su primera visita oficial a la isla de Fuerteventura, las obras de rehabilitación y acondicionamiento del antiguo vertedero de Los Estancos, en Puerto del Rosario, acompañado por la viceconsejera de Medio Ambiente, Milagros Luis y por el director general de Calidad Ambiental José Alberto Díaz-Estébanez, así como por el presidente del Cabildo majorero, Mario Cabrera, y por los consejeros insulares Lázaro Cabrera (Medio Ambiente), Jesús de León (Infraestructuras) y Manuel Miranda (Aguas y Residuos).
Domingo Berriel explicó que, para el departamento autonómico que dirige, el ¿resolver la problemática en torno a los residuos constituye una prioridad, especialmente en Fuerteventura, debido al enorme crecimiento poblacional experimentado en los últimos años¿. En este sentido, la actual inversión asignada a esta isla, dentro del Plan Integral de Residuos Sólidos de Canarias (PIRCAN), es de 13.177.063,20 euros.
Estas inversiones están destinadas principalmente a la construcción de nuevas plantas de transferencia de residuos y a complementar el Complejo Ambiental de Zurita, además de al sellado de vertederos incontrolados.
El proyecto de recuperación de los terrenos ocupados por la Escombrera de Los Estancos está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER 2003) con un presupuesto de 1.433.468 euros, y se sitúa en el marco del PIRCAN, documento planificador de la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, que determinó la clausura y sellado definitivos de dicha escombrera con el propósito de garantizar que su evolución natural no suponga un riesgo latente para la salud y el medio ambiente.
Las obras dieron comienzo oficialmente el día 5 de mayo de 2005 y, entre otros trabajos, se ha realizado el acondicionamiento de los accesos a la carretera general y se está procediendo al excavado de material y clasificación de los residuos, que dentro de uno o dos meses se trasladarán a un vertedero o gestor autorizado.
El sellado del vertedero se hará en dos fases. Las operaciones desarrolladas en la primera etapa tienen por finalidad la unificación en la composición del vertedero (residuos inertes), y el acondicionamiento medioambiental de la zona de influencia de la instalación. Para ello se requiere el empleo de maquinaria de carga y de transporte, y mano de obra especializada para la recogida selectiva de residuos.
Entre estas operaciones destacan el vallado del vertedero para evitar que continúe el vertido de residuos, la retirada de los residuos no inertes (residuos urbanos, peligrosos, especiales), traslado de éstos a los centros de tratamiento (Complejos Medioambientales o Gestores autorizados) y trabajos destinados a la corrección del impacto visual y paisajístico en su entorno, efectuando una adecuación o limpieza del área de influencia.
El objeto último de la segunda fase es el sellado del vertedero, que consiste, en líneas generales, en el recubrimiento de la masa de residuos con una capa más o menos gruesa de materiales compactados, con el propósito de evitar la dispersión de los residuos y la entrada de escorrentías e infiltraciones que pudieran dar lugar a lixiviados.
Las operaciones a realizar en esta fase se centrarán en la redistribución superficial de la capa de residuos, adaptándola a la topografía final deseada, la retirada de residuos de construcción y demolición (RCD) que no puedan ser utilizados para rellenos y traslado de éstos a los centros de tratamiento, el recubrimiento con tierras de excavación o inertes en una capa de 50 centímetros de espesor y tratamiento del terreno, consistente en recubrimiento con tierra vegetal de 25 centímetros de espesor y revegetación de la superficie final. El espesor de la última capa estará en función el tipo de especies que se pretende implantar (especies herbáceas y arbustivas autóctonas tales como Relinchotes, Tabaiba morisca, Perdiguera canaria, Ratonera, Vinagrera, Tomillo marino, Tomillo común).
También se realizará un drenaje, esto es, un encauzamiento de las aguas mediante la creación de un montículo de tierra perimetral, que recoge las aguas de escorrentía y las encauza hacia el barranco más cercano y una limpieza general del área de vertedero.
Según lo expuesto, la gestión y traslado de residuos a los diferentes centros de tratamiento y eliminación, se contempla en ambas fases de obra. Estas operaciones se realizarán antes del sellado (Fase I), para eliminar los residuos existentes en la zona superficial y los alrededores del vertedero; y durante el sellado (Fase II), con el fin de eliminar los residuos enterrados que van apareciendo al realizar el movimiento de tierras.
El Proyecto cuenta con Estudio Básico de Impacto Ecológico y con su correspondiente Declaración de Impacto. Asimismo, se ha realizado en el propio Proyecto un estudio de integración paisajística, cuyo objetivo prioritario consiste en minimizar el impacto visual causado por la citada obra. En este estudio se describen las diferentes especies utilizadas en el ajardinamiento, según las características climáticas del entorno del vertedero.
El PIRCAN, documento base para la planificación de la gestión de los residuos en el Archipiélago, establece una inversión superior a los 354.597.141,59 euros en seis años en las siete islas, y tiene como uno de sus objetivos primordiales la construcción de las infraestructuras necesarias que permitan la centralización de la gestión de residuos, como son los complejos medioambientales y los puntos limpios. En concreto, a este objetivo se han destinado 291.490.870,63 euros.



