La Consejería que dirige Domingo Berriel considera que los trabajos de redacción de estas directrices de ordenación ya han alcanzado un grado de concreción suficiente para su tramitación
La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias, dirigida por Domingo Berriel, ha sometido trámite participación ciudadana el avance de las Directrices de Ordenación de los Recursos Forestales de Canarias por un plazo de dos meses, según un anuncio publicado esta semana en el Boletín Oficial de Canarias (BOC).
Simultáneamente, el departamento de Medio Ambiente realizará el trámite de consulta a las administraciones públicas implicadas, y a cuantos organismos y asociaciones puedan resultar afectados por la ordenación propuesta, de acuerdo con lo señalado en el apartado e) del artículo quinto del referido Decreto 26/2004, y según anuncio publicado en el BOC.
Estas Directrices tienen el objetivo de desarrollar el Plan Forestal de Canarias y serán el primer documento normativo en el que se reflejará la Ley 43/2003 de 21 de noviembre, de Montes, que adapta sus normas al Plan Forestal.
El Plan Forestal de Canarias, aprobado el 25 de mayo de 1999, nació con el propósito de mejorar el estado de la cubierta vegetal del Archipiélago a través de la gestión multifuncional, es decir, una gestión capaz de compatibilizar la función ecológica, económica y social del territorio forestal canario. Además de la conservación y mejora de las masas forestales, el Plan Forestal contempla objetivos jurídico-administrativos tales como el establecimiento de un marco normativo forestal moderno, y otros de carácter social como el refuerzo de la vinculación entre la población rural y el monte a través del mantenimiento del empleo rural y la generación de rentas para los habitantes de las áreas forestales.
Las Directrices de Ordenación General constituyen el instrumento de planeamiento propio del Gobierno de Canarias que, ocupando el escalafón más alto de la planificación territorial, por encima de los Planes Insulares de Ordenación, poseen una función integradora de la ordenación de los recursos naturales y del territorio. Con ellas se pretende, por una parte, lograr un modelo de desarrollo más sostenible y duradero para las islas, siendo respetuoso con el medio ambiente y conservador de los recursos naturales y el patrimonio cultural, pero siendo también un modelo socialmente equilibrado y justo.
Dentro de la Memoria de las Directrices de Ordenación se analiza el grado de satisfacción de la población local respecto al medio ambiente forestal, situando la deforestación y los incendios forestales dentro de los principales problemas. También esta memoria señala que, aunque la rentabilidad de las explotaciones forestales en Canarias sea difícil o inexistente no pueden obviarse los enormes beneficios indirectos que las repoblaciones reportan al medio ambiente y a la sociedad. En este sentido destaca la importancia del cumplimiento del Plan Forestal y de las políticas insulares que deriven del mismo.
En términos generales, las cuarenta y nueve Directrices de Ordenación de los Recursos Forestales pretenden asegurar la protección y defensa de los ecosistemas forestales, velando por la protección de las especies protegidas, tanto animales como vegetales, frente a los principales problemas que amenazan su supervivencia, tales como la erosión del suelo, la deforestación, los incendios forestales y la contaminación.
En este sentido, las Directrices marcan, entre otras, las pautas para la reforestación, pretenden fomentar la investigación y la experimentación forestal con el fin de ampliar los conocimientos científicos sobre el funcionamiento de los ecosistemas, y prevén la construcción y mejora de las vías forestales, áreas recreativas y viveros. En cuanto a la prevención de incendios en el monte se contempla la mejora de las infraestructuras hidráulicas existentes, adecuándolas a las necesidades de cada territorio
Las Directrices de Ordenación de los Recursos Forestales, que tendrán vigencia indefinida y serán sometidas a procesos de revisión, no olvidan la necesidad de realizar campañas de información con el objetivo de concienciar a la población del Archipiélago de la necesidad de su colaboración en la conservación del medio natural canario.



