Canarias constituye un lugar de interés especial a nivel mundial por la riqueza y diversidad de cetáceos en sus aguas. Se tiene constancia de la presencia de 26 especies de cetáceos en aguas del Archipiélago, lo que supone el 69,4 % de las 39 especies registradas en el Atlántico Norte y el 31,6 por ciento del total de las especies de cetáceos conocidos en la actualidad. Los zifios son miembros de la familia Ziphiidae, y algunos de ellos se encuentran entre los mamíferos ,menos conocidos del mundo, debido a sus hábitos oceánicos.
En los últimos años se ha producido varios varamientos en masa de zifios en todo el mundo que han suscitado la atención de los investigadores, debido a su posible relación con ejercicios navales. Varios de estos desafortunados eventos han tenido lugar en las costas de las Islas orientales del Archipiélago canario. Según los especialistas, los animales presentan una lesión acústica que provoca el varamiento, y, posteriormente la muerte por colapso cardiovascular.
En Canarias, el primero de estos varamientos tuvo lugar en febrero de 1985, repitiéndose posteriormente en los años 1986, 1987, 1988, 1989 y 1991.
El último varamiento registrado de varios zifios ocurrió en septiembre de 2002, en las islas de Fuerteventura y Lanzarote, mientras se celebraban unos ejercicios navales en las proximidades. A raíz de ello, se estableció la necesidad de coordinar un trabajo de investigación entre el Gobierno de Canarias y el ministerio de Defensa y se creó un Comité Permanente de Investigación para conocer las causas de los varamientos, para lo que se suscribió un convenio de colaboración el pasado 5 de marzo.
El Comité, tras un año de estudios, concluyó que existe una población permanente de zifios en la costa sureste de la isla de Fuerteventura, y los resultados epidemiológicos y patológicos evidenciaron científicamente la existencia de un mecanismo embólico asociado a la exposición de los zifios a sonares activos.
Se constató, además, que los zifios, dada sus características biológicas, anatómicas, fisiológicas y ecológicas, son especialmente sensibles frente al uso de algunas fuentes emisoras de energía acústica.
No obstante, no existían, según el informe, datos concluyentes sobre el rango de frecuencias y potencias que producen dichos mecanismos. Asimismo, se constató la poca información existente sobre el comportamiento, en su medio natural, de esta familia y el nivel de distribución en otros puntos del Archipiélago canario.
A raíz de este informe, el Comité de Investigación recomendó literalmente las siguientes acciones, recogidas en el Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Defensa y el Gobierno de Canarias antes referido:
1.- Delimitación de una zona en la que se prohiba la utilización de sónares antisubmarinos activos.
2.- Aplicar una figura de protección a esta zona marítima.
3.- Realizar un estudio pormenorizado de otros lugares del Archipiélago, en los que se pueda determinar la necesidad de aplicar algún tipo de protección especial. Para ello, y sin ser excluyente de otras medidas, se recomienda que el Plan Nacional de I+D incluya un capítulo dedicado a la biología, fisiología, sanidad, patología y distribución nacional de cetáceos.
4.- Trabajar en las características acústicas, modelos y sistemas, que determinen los márgenes de frecuencia e intensidades que pueden causar efectos dañinos a los zifios.
5.- Aplicar la máxima del principio de precaución, ante la carencia de datos, que permita la toma de decisiones responsables, para que no se produzcan daños a la biodiversidad.
Por todo ello, y en atención a lo anteriormente expuesto, el Consejo de Gobierno de Canarias acuerda:
1.- Manifestar la enorme preocupación ante el ministerio de Defensa en relación con la reiterada aparición de varios cetáceos muertos en las costas de las Islas Canarias, que este Gobierno entiende están relacionadas con la celebración de maniobras militares en este caso las ¿Majestic Eagle 04¿, circunstancia que produce profundo rechazo en la sociedad canaria.
2.- Interesar al ministerio de Defensa información precisa sobre las características y países intervinientes en las maniobras, ante la inhibición de responsabilidad que se desprende del comunicado de prensa emitido por la OTAN, dado en Bruselas el pasado 27 de marzo de 2004.
3.- Demandar del ministerio de Defensa el estricto cumplimiento de los contenidos del Convenio de Colaboración suscrito con el Gobierno de Canarias, el 5 de marzo de 2004.
4.- Solicitar a los ministerios de Defensa, Medio Ambiente y Exteriores, que garanticen la aplicación del llamado principio de precaución, para que no vea afectado nuevamente el medio marino de Canarias por la realización de maniobras militares con utilización de sónares activos, o cualquier otro instrumento que ponga en riesgo la preservación de la biodiversidad.
5.- Impulsar ante los organismos oportunos la acciones tendentes para garantizar la aplicación de lo contenido en el Convenio Internacional para la Protección de la Biodiversidad, y en la consideración de ¿punto caliente para la biodiversidad marina¿, tal y como ha quedado reflejado en el acuerdo que soporta la Declaración de la Zona Marítima de Especial Sensibilidad Ecológica, aprobado inicialmente por al Organización Marítima Internacional el pasado día 2 de abril en Londres.



