Plan de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas en la Salud

Recomendaciones Plan Calor.

Plan de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas en la Salud

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La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública, activa desde el 1 de junio hasta el 15 de septiembre el Plan de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas en la Salud, que establece las medidas necesarias para reducir los efectos para la salud de las personas asociados a las temperaturas excesivas y coordinar las instituciones de Canarias implicadas, activando el sistema sanitario de atención a las urgencias del Archipiélago, en coordinación con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

La Dirección General de Salud Pública, que coordina desde 2004 el Plan de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas en la Salud en Canarias, tiene establecido un sistema de vigilancia epidemiológica del impacto de las altas temperaturas sobre la salud de la población coordinado con los centros asistenciales y de urgencias de Canarias, así como el aviso a dichos centros y a los ayuntamientos afectados la previsión de situaciones de alerta.

Asimismo, Salud Pública proporcionará información a los medios de comunicación destinada a facilitar consejos útiles y medidas prácticas para prevenir los efectos de la exposición a temperaturas elevadas. Se difundirá también toda la información disponible a través del canal de redes www.canariasaludable.org

Con estas actuaciones se pretende aumentar la capacidad de prevención individual de afrontar el calor aplicando medidas que sean fáciles y accesibles. El plan está dirigido a toda la población, y especialmente pensado para los colectivos de población más vulnerables al calor intenso como son los ancianos, los niños y las personas con patologías crónicas.

Desde un punto de vista social, la marginación, el aislamiento, la dependencia, la discapacidad, las condiciones de habitabilidad de las personas con menos recursos, añaden factores de riesgo que hacen aún más vulnerables a colectivos que, precisamente por sus condiciones socio-económicas, deberían estar más apoyados.

En concreto, todos los hospitales y el Servicio de Urgencias Canario (SUC) cuentan con personal designado y formado especialmente para hacer frente y coordinar de manera eficaz los servicios ante una posible ola de calor, así como las vías de comunicación.

Umbrales de temperatura y niveles de riesgo

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Para poder hablar de una aviso de riesgo para la salud por calor en sentido estricto se tiene que alcanzar unos máximos y unos mínimos de temperatura de forma simultánea. Es lo que se conoce como umbrales de temperatura, que se encarga de fijar cada año la Agencia Estatal de Meteorología. Para las dos provincias canarias el umbral de temperatura es de 32 grados de máxima y 24 de mínima.

El Plan de Prevención de los Efectos de las Elevadas Temperaturas en la Salud de las Personas establece cuatro niveles diferentes de riesgo para la salud, en función de las temperaturas previstas y de su duración en el tiempo:

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Si las temperaturas máximas y mínimas previstas no alcanzan el umbral establecido, se corresponde con el NIVEL CERO o de ausencia de riesgo (que se representa con el color verde).

Se activa el NIVEL UNO o de bajo riesgo (color amarillo) cuando las previsiones meteorológicas apuntan temperaturas iguales o superiores a los 32 de máxima y 24 de mínima (en el caso de Canarias) durante uno o dos días.

Se activa el NIVEL DOS o de riesgo medio (color naranja), si la duración prevista es de 3 o 4 días.

Se activa el NIVEL TRES o de alto riesgo (color rojo), si la duración prevista alcanza los 5 días o más de duración prevista.

Recomendaciones en caso de incremento de temperaturas

 

  • Beber mucha agua o líquidos sin esperar a tener sed, salvo si hay contraindicación médica. Evitar las bebidas alcohólicas y las muy azucaradas.
  • Evitar exponerse al sol a las horas de mayor intensidad de calor (entre las 11 y las 16 horas), haciéndolo preferentemente antes de las 11 o después de las 16 horas.
  • En las horas de más calor es mejor colocarse en las zonas más frescas de las viviendas o residencias, o en su caso colocar aparatos de ventilación o aire acondicionado, o utilizar paños húmedos frescos o darse una ducha.
  • Conviene evitar las actividades deportivas o salidas de excursiones o visitas en el exterior en las horas más calurosas. Es mejor realizar estas actividades a primeras horas del día, a últimas horas de la tarde o por la noche; se deben proteger del sol y beber abundantemente bebidas que repongan líquidos y sales minerales (zumos, bebidas isotónicas, agua, etc.).
  • Hacer comidas ligeras ayuda a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, gazpachos o zumos).
  • Si se tiene que salir al exterior hay que procurar estar a la sombra, usar ropa ligera y de color claro, protegiéndose del sol. Utilice un calzado fresco, cómodo y que transpire.
  • Hay que tener cuidado con los medicamentos, sobre todo con aquellos que deben estar en la nevera para su correcta conservación.
  • Es importante conservar la cadena de frío de los alimentos.
  • En el caso de presentar alguna sintomatología asociada al calor como cefaleas, mareos, calambres, malestar general, sensación de sofoco por calor fatiga o agotamiento, contactar con con el 112.

 

Descanso nocturno

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El descanso nocturno es fundamental para recuperase del desgaste físico y mental sufrido durante el día, consolidar las capacidades memorísticas y afianzar los conocimientos aprendidos. Las alteraciones del estado de ánimo, principalmente la irritabilidad, así como la incapacidad para concentrarnos correctamente y la disminución del rendimiento laboral son algunas de las consecuencias de la mala calidad del sueño provocadas por el calor nocturno que perturba las funciones térmicas del organismo y mantiene el cerebro en alerta durante la noche.

Las complicaciones para conciliar el sueño son mucho mayores en épocas de calor debido a las dificultades del organismo para regular la temperatura corporal ideal durante las horas nocturnas: 37 grados, para lo que la temperatura externa debe situarse entre los 20 y los 22 grados.

La vasodilatación y la transpiración mediante el sudor son los principales mecanismos que permiten al cuerpo humano disminuir la temperatura interna. Sin embargo, el calor perturba estas funciones térmicas del organismo provocando que el cerebro esté alerta durante la noche, impidiendo el descanso.

Medidas para mejorar el descanso nocturno en episodios de calor

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Darnos una ducha con agua tibia o mejor fría antes de acostarnos.

Evitar comidas copiosas antes de acostarnos, eligiendo platos ligeros como ensaladas, zumos de frutas, o gazpachos.

Es importante mantenerse bien hidratado, consumiendo agua o bebidas isotónicas con frecuencia, incluso antes de acostarnos.

Para una buena ventilación del dormitorio, es aconsejable que las puertas y ventanas permanezcan cerradas durante el día, y abrirlas si refresca por la noche.

Para generar frescor en el dormitorio se pueden colocar toallas húmedas al lado de la cama, e incluso humedecer ligeramente las sábanas y cortinas antes de acostarnos.

Para mejorar la sensación térmica se pueden utilizar emplear ventiladores nebulizadores o de agua, ya que la evaporación del agua genera frescor.

Los aparatos electrónicos, desde ordenadores y tabletas hasta televisores o altavoces, producen calor, más aún si se dejan cargando durante la noche, pudiendo llegar a aumentar hasta casi dos grados la temperatura ambiente.

Los teléfonos móviles, que generalmente suelen acompañarnos en la mesilla, también son una amenaza constante para un buen sueño, por lo que lo más adecuado es apagarlos antes de dormir, al igual que el resto de aparatos electrónicos.

Para evitar el aumento de la temperatura corporal en días de mucho calor, recuerde evitar la práctica de ejercicio durante las tres o cuatro horas antes de irnos a dormir.

Recomendaciones frente a la presencia de calima

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Si hay presencia de calima (polvo en suspensión en la atmósfera) se recomienda tomar precauciones como evitar la exposición prolongada al aire exterior, mantener las ventanas cerradas y no realizar esfuerzos físicos al aire libre.

El polvo en suspensión contribuye a resecar las vías respiratorias, y en muchas ocasiones se puede provocar un agravamiento de afecciones o síntomas relacionados con enfermedades respiratorias, tales como el asma, personas con enfermedad obstructiva crónica (EPOC) que hacen que aumenten las visitas a los servicios de urgencias y los ingresos hospitalarios en algunos casos.

La exposición a este contaminante puede producir molestias torácicas, tos, palpitaciones, fatiga o incremento a la susceptibilidad a infecciones respiratorias, al menos durante los cinco días posteriores al inicio del episodio.

Se recomienda a las personas sensibles a este tipo de episodios -como niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares crónicas las medidas siguientes:

  • No salir a la calle y mantener cerradas puertas y ventanas de las casas.
  • Realizar la limpieza de las superficies con el polvo con paños húmedos.
  • Mantenerse en ambientes húmedos e hidratarse.
  • No realizar ejercicios físicos en el exterior.
  • En caso de empeorar los síntomas respiratorios llamar al 112.

 

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