Día Mundial Sin Tabaco 2016

Día Mundial Sin Tabaco 2016: prepárate para el empaquetado neutro

La Dirección General de Salud Pública se suma un año más a la celebración del Día Mundial Sin Tabaco que promueve la Organización Mundial de la Salud (OMS), que este año hace un llamamiento a todos los países para que se preparen para el empaquetado neutro de los productos de tabaco, de manera que las cajetillas se resalten con más imágenes de las consecuencias que para la salud posee la adicción al tabaco, se reduzca el atractivo del producto y se aumente la eficacia de las advertencias sanitarias, contra este producto tóxico. El Día Mundial Sin Tabaco incide pues en el empaquetado neutro para hacer hincapié en los riesgos sanitarios asociados al consumo, y en abogar por políticas eficaces que reduzcan dicho consumo.

El empaquetado neutro se apoya en otras medidas que forman parte de un enfoque multisectorial e integral del control del tabaco. Lo que se pretende con el empaquetado neutro de los productos de tabaco es restringir o prohibir el uso de logotipos, colores, imágenes de marca o información promocional sobre el envase, excepto los nombres de la marca y del producto, que se han de presentar en un color y tipo de fuente estándar.

El Día Mundial Sin Tabaco 2016, al que se suma la Dirección General de Salud Pública, tiene como objetivos:

 

  • Subrayar el papel del empaquetado neutro como parte de un enfoque integral y multisectorial del control del tabaco.
  • Facilitar la formulación de políticas por los Estados Miembros y la implantación mundial del empaquetado neutro proporcionando información significativa, convincente y persuasiva.
  • Alentar a los Estados Miembros a reforzar las medidas y restricciones relativas al empaquetado y el etiquetado, en particular con respecto a la publicidad, la promoción y el patrocinio, a medida que avanzan hacia la adopción del empaquetado neutro de manera gradual.
  • Apoyar a los Estados Miembros y la sociedad civil en sus esfuerzos conducentes a la adopción de leyes sobre el empaquetado neutro.

 

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La lucha contra el tabaquismo en Canarias.

La Organización Mundial de la Salud declara que el tabaquismo es la primera causa de muerte evitable en el mundo desarrollado. En nuestro país, los últimos estudios calculan que fallecen a causa del tabaco unas 64.000 personas cada año, de los que más 3.000 se estima corresponden a fallecimientos en la Comunicad Autónoma Canarias (es decir, más que por accidentes de tráfico, SIDA, consumo de drogas ilegales y homicidios juntos).

Los datos oficiales en Canarias con respecto al tabaquismo, extraídos de las Encuestas de Salud de Canarias en sus sucesivas ediciones, aunque se sigue la tendencia general del país de disminución progresiva del consumo, continúan reflejando un escenario muy preocupante.

Se han cumplido 5 años de la entrada en vigor de la Ley 42/2010, que modifica la Ley 28/2005 de 26 de diciembre de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladores de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, que supuso un importante avance en la prevención y control del tabaquismo. La publicación de la mencionada Ley supuso un indudable hito para la reducción de la problemática del tabaquismo.

El conocimiento de la normativa vigente y la aceptación y cumplimiento de la misma se revela como uno de los factores de mayor interés para el desarrollo de futuras acciones. En este sentido, el esfuerzo institucional se ha reflejado en los resultados obtenidos en el Programa de Inspecciones desde la entrada en vigor de la nueva normativa. Tras más de 12.000 inspecciones realizadas, se mantiene un grado de cumplimiento de la normativa superior al 87%.

Aparte de su cumplimiento, y según la Encuesta de Opinión sobre la Normativa de Tabaquismo, realizada por iniciativa de la Dirección General de Salud Pública a más de 3.600 personas, la legislación vigente sobre del tabaco es bien conocida en sus aspectos más relevantes por la población canaria, que la aprueba mayoritariamente.

La Encuesta de Tabaquismo en Jóvenes tiene por finalidad averiguar aspectos relevantes sobre el consumo de tabaco en escolares canarios entre 12 y 18 años y sus determinantes, ayudando a disipar las dudas derivadas de diferentes estudios previos acerca de la prevalencia del consumo para planificar las acciones correctivas de acuerdo con la situación real en Canarias.

Los datos obtenidos en la encuesta aportan un gran valor para reforzar los programas de prevención que ya están en marcha, como el Programa de Intervención en Enseñanza Secundaria (Programa ITES), los resultados obtenidos refuerzan las actuaciones realizadas, pues al terminar el programa se ha reducido el número de fumadores en un 55%. Con respecto a los fumadores diarios en 4º de ESO, la reducción es del 75% en ambos sexos.

Cada día, profesionales sanitarios y no sanitarios del Servicio Canario de la Salud colaboran en la lucha contra el tabaco y acometen el tratamiento del paciente fumador, para ello el Programa de Ayuda al Fumador de Canarias (PAFCAN) complementa las actuaciones de los profesionales en el tratamiento del paciente fumador, facilitando a pacientes con ciertas características la mitad del tratamiento farmacológico para dejar de fumar que precise. Hasta el momento, más de 2.600 fumadores canarios se han podido beneficiar de esta ayuda.

Mucho se ha avanzado en la lucha contra este problema socio-sanitario: medidas legislativas y fiscales, prohibición de la publicidad de productos del tabaco, abordaje del comercio ilícito, y, sobre todo, la prevención del comienzo de consumo y en la ayuda a los consumidores de tabaco.

Nos queda mucho camino por recorrer, ofreciéndose el empaquetado genérico, la regulación de los nuevos productos de tabaco, la regulación del consumo en vehículos cuando hay menores en su interior, como los próximos retos a afrontar de manera conjunta por la ciudadanía, la administración y la industria.

El tabaco, primera causa de muerte evitable.

Hoy en día nadie debería dudar, atendiendo a la amplia evidencia acumulada, de que el tabaco provoca enfermedad, sufrimiento y muerte.

El humo del tabaco contiene más de 4000 productos químicos, de los cuales se sabe que al menos 250 son nocivos, y más de 50 causan cáncer. Mata a casi 6 millones de personas al año, de las cuales más de 5 millones son consumidores directos (de hecho, el tabaco mata hasta a la mitad de sus consumidores) y más de 600.000 son no fumadores expuestos al humo ajeno. Ésto lo convierte en una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo.

Por otro lado, el tabaco y lo relacionado con su consumo es actualmente un signo de subdesarrollo socio-económico: casi el 80% de los más de mil trescientos millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos bajos o medios, donde es mayor la carga de enfermedad y muerte asociada al mismo.

La Organización Mundial de la Salud, máxima entidad en el terreno de la salud a nivel mundial, considera al tabaco una epidemia frente a la que está determinada a luchar por la vida y el bienestar de los hombres y mujeres que habitan este planeta, tal como lo demuestra el Convenio Marco para el Control del Tabaco, suscrito por más de 190 países y al que España se adhirió en 2005.

Los fumadores pasivos, las víctimas del “humo ajeno”.

Los fumadores y fumadoras no enferman y mueren solos. Las personas que le rodean son también víctimas de un hábito letal o, en palabras de la Organización Mundial de la Salud, “el humo ajeno mata”.

No hay un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno y las víctimas del tabaquismo pasivo son dispares: en los adultos, el humo ajeno causa graves trastornos del corazón, los vasos sanguíneos y respiratorios, en particular afectación de las arterias coronarias cardíacas y cáncer de pulmón; los niños en ambientes con humo de tabaco son más propensos a sufrir infecciones respiratorias y diversos trastornos en su desarrollo; entre los lactantes causa muerte súbita y en las mujeres embarazadas ocasiona bajo peso y retraso en el crecimiento del recién nacido.

Es escalofriante pensar que casi la mitad de los niños respiran normalmente aire contaminado por humo de tabaco (más del 40% de los niños tienen al menos un progenitor que fuma) y que, en 2004, los niños en regiones de África Asia representaron el 28% de las defunciones atribuibles al humo de tabaco ajeno. El humo de tabaco ajeno causa más de 600.000 muertes prematuras cada año a nivel mundial, por lo que todas las personas deberían poder respirar aire sin humo. Ésta debe ser una prioridad para las autoridades sanitarias y políticas y los diferentes agentes sociales.

Materiales de la Campaña en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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Materiales de la Campaña en colaboración con la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFyC).

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