Playas sin humo

Actualizado a: [22/06/2023]

Banner Playas sin Humo

Introducción

Infografía Playa Sin Humo.

La industria del tabaco es extraordinariamente contaminante. Desde su cultivo y producción hasta su distribución, venta y consumo.

Las plantaciones de tabaco requieren muchos recursos del suelo, debiendo aportárseles elementos químicos adicionales con frecuencia. Esto hace que las tierras donde crece el tabaco se deterioren y tarden bastante en recuperarse cuando se quiere transformar el cultivo. Además, para el curado y secado de las hojas de tabaco se necesitan grandes cantidades de madera, que se obtienen de la tala indiscriminada de árboles, lo que hace que muchas zonas se desforesten.

El proceso de fabricación, manufactura, y distribución es responsable de la emisión de millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.

Con respecto al consumo de los productos del tabaco, hay que diferenciar entre:

  • Humo de primera mano. Es el que inhala el fumador. Es de sobra conocido el efecto que tiene sobre la salud humana.
  • Humo de segunda mano. Es el humo ambiental de tabaco que inhalan los que están presentes en un espacio en el que se ha fumado. También se ha relacionado con la aparición de múltiples enfermedades.
  • Humo de tercera mano. Está formado por las sustancias presentes en el humo del tabaco que se depositan en superficies, tejidos y cualquier elemento del entorno en el que se haya fumado. Además de que son perjudiciales de por sí, algunas de estas sustancias entran en contacto con otras presentes en el aire ambiental y se transforman en peligrosos tóxicos para la salud humana.
  • Humo de cuarta mano. Está constituido fundamentalmente por las colillas de cigarros y cigarrillos. Se calcula que dos tercios de las colillas acaban en el medio ambiente.

La colilla de un cigarrillo está formada por el filtro, la parte de cigarrillo no consumido y una parte residual de ceniza y tabaco quemado. Los filtros están diseñados para retener sustancias originadas en la combustión del cigarrillo y están formados en su mayoría por acetato de celulosa. Esta sustancia es empleada, aparte de en los filtros de cigarrillos, en la base para fabricar películas de fotografía, como barniz, como un componente de algunos adhesivos o explosivos y como material en las monturas de las gafas, bloques de lego y barajas de cartas. Se calcula que una colilla de tabaco puede llegar a contener más de 7.000 sustancias tóxicas, entre los que destacan la nicotina, el arsénico, hidrocarburos aromáticos policíclicos y metales pesados como plomo, cadmio, níquel, manganeso, hierro, zinc, cobre, etc. Además, en su lento proceso de descomposición liberan tóxicos adicionales derivados de los anteriores. Muchas de estas sustancias ya son reconocidas como cancerígenos en humanos.

Es muy importante destacar que los filtros de acetato de celulosa son un microplástico no biodegradable y capaz de deteriorar el medio ambiente. Sin embargo, son fotosensibles y la radiación ultravioleta del sol puede fragmentarlos, convirtiéndolos en finas hebras de material plástico completamente impregnadas de tóxicos. Estos residuos acaban en la tierra, en la arena y en las aguas de nuestras costas. El impacto medioambiental es demoledor sobre la fauna marina costera, tanto la de pequeños crustáceos como la de peces, incluyéndose este contaminante en la cadena alimentaria.

Pero lo que es aún más peligroso, las colillas y sus residuos quedan enterradas en la arena al alcance de niños que pueden recogerlas, juguetear con ellas e incluso ingerirlas, con el riesgo para su salud que eso supone.

Programa Playas sin Humo de Canarias.

Es evidente, incluso visualmente, que muchos fumadores se desprenden de sus cigarrillos usados fuera de recipientes adecuados, acabando las colillas en el suelo de nuestras aceras, de nuestros parques y en la arena de nuestras playas. Las colillas son una de las principales fuentes de basura y residuos en nuestros entornos urbanos y naturales.

En Canarias hay más de quinientas zonas de baño, entre playas de arena rubia, de arena negra, playas de callaos y otras zonas de baño de uso público. Las playas constituyen un entorno natural favorable para el desarrollo de actividades al aire libre y la práctica de ejercicio físico, favoreciendo así la socialización entre familias y amigos en un ambiente que debe procurarse que sea lo más saludable posible.

Además, las playas canarias representan un reconocido motor económico y social para nuestra Comunidad Autónoma por su importante atractivo turístico.

Para proteger la salud de usuarios y visitantes y preservar el medio ambiente, la Dirección General de Salud Pública propone el Programa Playas sin Humo de Canarias (PSHC) para sumarse a las iniciativas de algunos municipios que ya tienen ordenanzas municipales que limitan el consumo de tabaco en sus playas. El programa se realiza en colaboración con la Federación Canaria de Municipios y pretende lograr espacios libres de humo de tabaco que protejan la salud de los ciudadanos y sirvan de ejemplo de una vida sin tabaco para las nuevas generaciones. Al mismo tiempo, pretende incrementar la protección del medio ambiente y mejorar en este sentido la calidad de nuestras zonas de baño.

En 2022, 58 playas han obtenido la bandera azul en Canarias. La Bandera Azul es un galardón internacional otorgado a playas, puertos deportivos y embarcaciones de turismo sostenible. En el contexto del Programa se hará la propuesta a la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), organización que otorga el distintivo de Bandera Azul en España, de que se incluya como un requisito imprescindible para conceder esa distinción que la playa se encuentre en los dos primeros niveles o escenarios.

Imágen

Objetivos del Programa

Infografía Playa Sin Humo.

Los objetivos del Programa Playas sin Humo de Canarias se centran en seis aspectos:

  • La protección de la salud de los usuarios de playas y zonas de baño.
  • La protección del medio ambiente en playas y zonas de baño.
  • La regularización del consumo de tabaco en nuestras playas y zonas de baño.
  • La sensibilización sobre el impacto medioambiental del consumo de tabaco en espacios naturales.
  • La sciónensibilización de los fumadores para que respeten las zonas libres de humo y depositen los residuos del tabaco en recipientes adecuados fuera del entorno de la playa o zona de baño.
  • La colaboración con las instituciones municipales en la promoción de un ocio y un turismo saludables en espacios naturales libres de humo de tabaco.
Infografía Playa Sin Humo.

La adscripción al Programa PSHC es voluntaria y en el momento en que así se decida por parte de la corporación municipal.

La participación en el Programa PSHC implica la señalización de las playas o zonas de baño.

Se propone un formato y un contenido mínimo consensuado con las demás instituciones pero no se estima oportuno un formato único de señalización.

En el marco de las competencias municipales se sugiere desarrollar normas y medidas de control y vigilancia específicas en cada zona.

El Programa PSHC tiene un sistema propio de evaluación y mejora de la calidad, basado en la información recopilada en cada playa o zona de baño, entre los responsables municipales y entre la población general.

Se dividirán las playas y zonas de baño en cuatro categorías:

  • Nivel 1. Ideal. Playa sin humo. No se permite fumar en los arenales o en las zonas de baño. Solo se permite fumar en las zonas al aire libre de las instalaciones de hostelería de la playa y en las zonas adyacentes o de entrada y salida, existiendo recipientes adecuados para depositar los residuos de tabaco. Cuenta con advertencias sobre los riesgos del consumo y de los residuos del tabaco.
  • Nivel 2. Favorable. No se permite fumar salvo en algunas zonas delimitadas del arenal o zona de baño. Deberán estar señalizadas y contar con recipientes adecuados para depositar los residuos de tabaco. Cuenta con advertencias sobre los riesgos del consumo y de los residuos del tabaco.
  • Nivel 3. Desfavorable. Se permite fumar en toda la zona de baño, aunque se cuenta con recipientes adecuados para depositar los residuos de tabaco. Cuenta con advertencias sobre los riesgos del consumo y de los residuos del tabaco.
  • Nivel 4. Muy desfavorable. Se permite fumar en toda la zona de baño, sin recipientes adecuados ni advertencias sobre los riesgos del consumo y de los residuos del tabaco.

El Programa Playas sin Humo de Canarias pretende entornos más limpios y saludables.