Señalizaciones

Consumo y venta

En todos los centros o dependencias en los que existe prohibición legal de fumar deberán colocarse en su entrada, en lugar visible, carteles que anuncien la prohibición del consumo de tabaco.

Estos carteles estarán redactados en castellano y en la lengua cooficial con las exigencias requeridas por las normas autonómicas correspondientes.

En todos los establecimientos en los que esté autorizada la venta y suministro de productos del tabaco, se instalarán en lugar visible carteles que, de acuerdo con las características que señalen las normas autonómicas en su respectivo ámbito territorial, informen, en castellano y en las lenguas cooficiales, de la prohibición de venta de tabaco a los menores de dieciocho años y adviertan sobre los perjuicios para la salud derivados del uso del tabaco.

Señalización exclusiva para establecimientos penitenciarios, establecimientos psiquiátricos de media y larga estancia, y centros residenciales de mayores o de personas con discapacidad

En los centros o dependencias en los que existe prohibición legal de fumar deberán colocarse en su entrada, en lugar visible, carteles que anuncien la prohibición del consumo de tabaco y los lugares, en los que, en su caso, se encuentren las zonas habilitadas para fumar.

Etiquetado

Las directrices para el etiquetado de los productos del tabaco se recogen en el Real Decreto 639/2010, de 14 de mayo, por el que se modifica el Real Decreto 1079/2002, de 18 de octubre, por el que se regulan los contenidos máximos de nicotina, alquitrán y monóxido de carbono de los cigarrillos, el etiquetado de los productos del tabaco, así como las medidas relativas a ingredientes y denominaciones de los productos del tabaco.

El objeto de este real decreto es desarrollar determinados aspectos relativos al etiquetado de los productos del tabaco contemplados en la Ley 28/2005, de 28 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, y modificar las advertencias sanitarias del etiquetado de los productos del tabaco incorporando fotografías o imágenes, que la experiencia y la investigación en otros países han demostrado ser medios eficaces para disuadir a los ciudadanos del consumo de tabaco e informarles de los riesgos que conlleva para la salud.