Servicios de salud: sanidad ambiental: aguas de consumo  

 

La importancia del agua como elemento esencial para la salud y la vida es indiscutible. Las conducciones de agua en Canarias han surgido por obra de la iniciativa de particulares, y si bien se han desarrollado de forma descoordinada y sin plan alguno que los rigiera, han venido a cumplir una misión encomiable. Con la excepción de las dos islas más orientales, el suministro de agua en el Archipiélago se basa fundamentalmente en los recursos subterráneos, es decir, en la explotación de los acuíferos. El aporte de las aguas subterráneas representa más de un 80% del total de recursos hídricos aprovechados. Lanzarote depende mayoritariamente de los recursos no convencionales, que representan el 97% del total. Los pozos y galerías que aprovechan sus limitados recursos subterráneos son de bajo rendimiento y, con frecuencia el agua extraída tiene elevados índices de salinidad.
Gráfico 256. Recursos hidráulicos en Canarias (porcentajes y hm3/año por islas) - 1991.
Fuente: Plan de Acción Medioambiental de Canarias.

La mayor parte del agua de Fuerteventura se está extrayendo actualmente del acuífero, pero se reconoce una tendencia hacia los recursos no convencionales como alternativa a los pozos y sondeos de escaso caudal que cubren, fundamentalmente, la demanda agrícola. La producción no convencional representa un 35% del total de recursos aprovechados. En Gran Canaria la situación está caracterizada por la sobreexplotación del acuífero, lo que unido a la dificultad del incremento en la cantidad de agua recogida de la lluvia, obliga a la potenciación de los procedimientos no convencionales de obtención de agua de abasto. En Tenerife donde la obtención de aguas por métodos no convencionales es nula, se considera que el 50% de los recursos hídricos subterráneos aprovechados tenían la consideración de reservas (Plan Hidrológico de Tenerife, 1991). La Gomera, La Palma y El Hierro, dada la densidad de población actual y prevista y sus recursos naturales, no presentan problemas importantes en cuanto a la disponibilidad de recursos hídricos.

El agua de origen subterráneo en Canarias puede contaminarse de forma natural debido a infiltraciones de algunas sustancias en el terreno, que son arrastradas por las aguas de precipitaciones a su paso por las capas vegetales y formaciones rocosas, o bien por elementos químicos que les suministra el vulcanismo latente en el Archipiélago. Así nos encontramos con aguas fuertemente bicarbonatadas, cloruradas o fluoradas en algunas zonas. No obstante en general la mayor parte de las aguas conservan cualidades excelentes o aceptables, cuando no han sufrido procesos de contaminación humana.

Desde el punto de vista de la calidad fisioquímica, en las islas occidentales, donde las aguas tienen prácticamente como único origen el subterráneo, las características de los suelos y rocas con las que éstas entran en contacto, determinan la composición de las mismas. En este sentido, las características volcánicas de las áreas de las que dependen los recursos hídricos mayores, principalmente galerías, hacen que estas aguas presenten contenidos variables de determinados elementos químicos de forma natural, como el flúor. De hecho, este anión ha constituido uno de los problemas epidemiológicos más graves en estas islas, concretamente en Tenerife, debido a su relación con la prevalencia e incidencia de fluorosis dental en la zona norte de la isla. Asimismo se han detectado niveles de concentración variables y con tendencia ascendente en otros elementos como el magnesio, los nitratos y los cloruros, en este último caso indicadores de la intrusión marina y la sobreexplotación al que es sometido el otro gran bloque de fuentes de agua: los pozos.

En las islas orientales, en las que la escasez de agua es más marcada, se ha recurrido mayoritariamente a la implantación de plantas de tratamiento de potabilización del agua del mar, con objeto de cubrir con estas aguas, la demanda de la población. Estos procedimientos homogeneizan las características fisioquímicas y organolépticas de las aguas obtenidas, garantizando el estándar de calidad, presentando, de forma general, concentraciones bajas de cualquier elemento químico.
Tabla LXVIII. Recursos y consumos de agua - Canarias 1991.
Fuente: Plan de Acción Medioambiental de Canarias.

Canarias cuenta con una red de vigilancia de la calidad sanitaria de las aguas de consumo que se encargan de determinar el grado de desinfección y potabilidad de las mismas.

Por otro lado, el porcentaje de viviendas principales sin agua corriente en España en 1991 era de 1,3% siendo para la Comunidad Autónoma de Canarias de 2,3%. Si bien el 97,7% de la población canaria dispone de agua corriente en su vivienda principal, se hace necesario optimizar tanto la infraestructura de abastecimiento como los sistemas de vigilancia y control, dada la existencia de numerosas irregularidades. En concreto y como más importantes podemos señalar las siguientes:

  • Los principales sistemas de transporte de aguas presentan en la actualidad tramos abiertos, susceptibles de cualquier tipo de contaminación (química y bacteriológica), con el consiguiente peligro potencial para la salud de la población.
  • Muchas de las instalaciones de los sistemas de abastecimiento de aguas presentan importantes carencias, no cumpliendo con las directrices higiénico sanitarias fijadas en la Reglamentación Técnico Sanitaria para el abastecimiento y control del agua potable de consumo público.
  • La gran dispersión de los distintos núcleos poblacionales y el asentamiento masivo en las zonas costeras, en ocasiones carentes del reconocimiento administrativo, supone la existencia de numerosos sistemas de abastecimiento, muchos de carácter privado, sobre los que no se efectúa un control sanitario periódico. En la provincia de Santa Cruz de Tenerife se estima en un 10% la población que se encuentra suministrada por este tipo de abastecimiento.
  • Existe una gran atomización de depósitos reguladores, muchos de ellos en lugares de difícil acceso, lo que dificulta en gran medida el adecuado tratamiento de desinfección de las aguas contenidas en los mismos, que en el mejor de los casos, se efectúa de forma manual y sin la necesaria periodicidad. De la totalidad del agua suministrada a través del abastecimiento municipal, se considera que aproximadamente, tres cuartas partes se encuentran sometidas a algún procedimiento de desinfección, aunque sólo un 50% de los suministros pueden considerarse que reúnen totales garantías sanitarias.
  • La gran sobreexplotación de los recursos hídricos, ha provocado el deterioro paulatino de la calidad de las aguas suministradas. Así, además de los elementos asociados, de forma habitual, con las fuentes de agua tradicionales, como el flúor con determinadas galerías y los cloruros con los pozos, se han registrado aumentos en los últimos cinco años, de los niveles de concentración de magnesio, sulfatos y sodio, elementos que se habían caracterizado por presentar concentraciones bajas en nuestras aguas.
  • El uso incontrolado de compuestos nitrogenados y la utilización masiva de los abonos en agricultura, han dado lugar al aumento de los niveles de nitratos.
  • Relacionados también con la explotación agrícola se encuentran los plaguicidas, de los que no existe constancia de que supongan un riesgo importante, pero que deben ser sometidos a especial vigilancia y control.
  • La existencia de vertidos incontrolados de aguas fecales urbanas y la ausencia de redes de saneamiento, ocasionan contaminaciones microbiológicas en determinados sistemas de abastecimiento. Esta contaminación afecta principalmente a los sistemas de abastecimiento de las islas de La Palma y La Gomera, en las que sólo un 50% y 33% de las muestras analizadas cumplen con los requisitos microbiológicos. Estos porcentajes alcanzan el 89% para Tenerife y el 97% para El Hierro.
  • La existencia de numerosas fuentes públicas y manantiales no controlados usados como fuentes de agua para el consumo de la población.
  • La existencia de establecimientos públicos que, en ocasiones afectan a una población importante, y que poseen sistemas de abastecimiento propios no sometidos a vigilancia y control sanitario.


Servicio del Plan de Salud e Investigación
Pérez de Rozas, 5, 4ª planta
38004, Santa Cruz de Tenerife
Canary Islands, Spain
Tlf. (922) 475715, Fax 475751
plandesalud@gobiernodecanarias.org

documento anterior página principal documento siguiente