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La calle de Triana de Tomás Morales Castellano

Teo Mesa Recreación de retrato de Tomás Morales Castellano

Con motivo del centenario de la muerte del poeta Tomás Morales Castellano, el Departamento de Lengua castellana y Literatura ha organizado un concurso literario para dar a conocer entre su alumnado la obra y vida del personaje al que debe el nombre el centro educativo y la calle en la que se ubica.

Con la intención de incentivar la curiosidad por la obra de Tomás Morales, hasta el 15 de diciembre de 2021 el alumnado del centro podrá elaborar réplicas al poema «La calle de Triana» pero sobre el Paseo Tomás Morales, en el que se encuentra el Instituto de Enseñanza Secundaria homónima.

Desde este espacio animamos a descubrir y a partircipar de este momento histórico con la aportación de un poema original, de estensión libre, y que imite el estilo y emotividad contenida de Tomás Morales en este poema que reproducimos a continuación.

POEMAS DE LA CIUDAD COMERCIAL, LA CALLE DE TRIANA

                           A Domingo Doreste

La calle de Triana en la copiosa

visión de su esplendor continental:

ancha, moderna, rica y laboriosa,

arteria aorta de la capital…

 

La calle del comercio, donde ofrece

el cálculo sus glorias oportunas,

donde el azar del agio* se ennoblece

y se hacen y deshacen las fortunas.

 

Donde el urbano estrépito domina

y se traduce en industrioso ardor,

donde corre sin tasa la esterlina

y es el english spoken de rigor.

 

El sol del archipiélago dorando

los rótulos en lenguas extranjeras,

y los toldos de lona proyectando

sombra amigable sobre las aceras.

 

Y por ellas profusos peatones

de vestes* y semblante abigarrados;

y, cual derivación, en los balcones,

los pabellones de los consulados.

 

Todo aquí es extranjero: las celosas

gentes que van tras el negocio cuerdo,

las tiendas de los indios, prodigiosas,

y el Bank of British, de especial recuerdo…

 

Extranjero es el tráfico en la vía,

la flota, los talleres y la banca,

y la miss que, al descenso del tranvía,

enseña la estirada media blanca…

 

Todo aquí es presuroso, todo es vida;

y, ebria de potestad, en la refriega,

la ciudad, cual bacante* enardecida,

al desenfreno comercial se entrega…

 

Y al alma, que es, al fin, mansa y discreta,

tanta celeridad le da quebranto…

y sueña con el barrio de Vegueta,

lleno de hispano-colonial encanto…

 

Grand Canary… La gente ya comprende;

y, bajo un cielo azul y nacional,

John Bull*, vestido de bazar, extiende

su colonización extraoficial…

_____________

*agio: Beneficio que se obtiene del cambio de la modena, o de descontar letras, pagarés, etc. (DLE)

*vestes: vestidos, forma poética. (DLE)

*potestad: Dominio, poder, jurisdicción o facultad que se tiene sobre algo. (DLE) *bacante: mujer que participaba en las fiestas bacanales en la Grecia clásica.

*John Bull: es la recreación ilustrada de un hombre de mediana edad, gran estatura y provisto de bastón, sombrero y chaqueta, con una insignia de la bandera de Inglaterra en la camisa, que supone el equivalente del Tío Sam norteamericano, y quiere representar la potencia económica que era el Reino Unido hasta la Segunda Guerra Mundial.

Vídeo de centenario del fallecimiento de Tomás Morales Castellano

 Vídeo de aniversario fallecimiento del poeta

A continuación tienes las bases del Concurso literario:

Haz clic para acceder a i-concurso-poemas-ptmc-revisado1-1.pdf

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Elementos de la lírica renacentista «carpe diem»

Vamos a repasar los elementos de la lírica renacentista. Los tópicos como el carpe diem se repiten constantemente como en esta fantasía futurista del grupo Fangoria.

 

MOMENTISMO ABSOLUTO

Repasa esta letra y sigue indicaciones de los ejercicios de clase:

 

MOMENTISMO ABSOLUTO

Fangoria Si tú planeabas,

puedes olvidar el plan

Te digo ya que no,

que no saldrá

Aquí y ahora

como norma universal

Mi nueva religión,

la impermanencia

 

Momentismo absoluto,

vivo minuto a minuto

Al futuro lo he dejado atrás

El ayer me atormentaba,

el mañana me asustaba

Solo creo en el momento actual

Todo lo demás se queda

en pura fantasía

Carpe Diem

es la única verdad

Tenemos que seguir,

burlando el porvenir

Lo que será, será

 

 

RECUERDOS POR EL DÍA DE FINADOS

María Ríos Santana con Salustiano 1928Entre el 30 de octubre y el 1 de noviembre se celebra en muchas culturas homenajes; en todas ellas se recuerda a los que ya no están, pero que nos han dejado un legado de vivencias y obras que debemos recordar, porque son parte de nuestra identidad.

En esta ocasión voy a recordar a la niña de esta foto; se llamaba María y nació en 1913; la más pequeña de 13 hermanos; y  se pasaba 18 años con su hemana mayor, Carmen; que era quien la protegió y educó.

Qué curiosa es la vida, que el mismo año en que cumpliría 100 años, falleció en Las Palmas, después de una vida llena de vivencias y de recuerdos dignos de una película. El 06 de enero hará 7 años que María Ríos murió, pero hoy volvemos a recordarla.

Me tengo que recomtar a principios del siglo XX, a la Real Ciudad de Los Caballeros de Gáldar, como se llamaba; antigua capital del Reino de los Guanartemes, en época prehispánica, donde una familia, para la época, acomodada, gozaba de tierras de cultivo y de posición social, como se deducía de vivir en la calle principal, más bulliciosa y comercial de la ciudad de Gáldar, la Calle Larga.

La hija mayor, Carmen, al casarse muy mayor par ala época, y no tener hijos, se hizo cargo de su hermana pequeña, a la que le dio protección, educación para una niña de su época y buenos modales.

Carmen y su esposo, Salustiano, que gozaba de una situación holgada, porque trabajaba en el Puerto de la Luz, cuando el Edificio Elder era su centro de operaciones; sirvió para darle aún más estabilidad a la situación económica de la familia.

Así María Concepción, de segundo nombre, creció y se convirtió en una jovencita, cuando la prosperidad familiar empezó a declinar en una susesión de infortunios y desgracias irreparables; como la enfermendad mental de uno de los hermanos mayores, Antonio; el secuestro y asesinato de otro de ellos, Manuel,  a manos de un comando franquista, que una noche negra se llevó de sus camas a muchos trabajadores y padres de familia que nunca más volvieron a sus casas, dejando gritos y rupturas familiares que dejan rastro hasta el día de hoy. 

Este suceso fue de tal calado que han quedo plasmado en muchos cuadros del pintor Antonio Padrón, vecino y amigo de la familia, que terminó también con un trágico final. Y que en la familia de María Ríos trajo consigo enfermedad, pérdida de muchas propiedades y hambre, para ellos y sus convecinos.

La madre Angustias, era ya muy mayor, y desde la cama, donde quedó postrada por el dolor de la pérdida de Manuel, delegó en la hija más pequeña, María, que se hizo cargo de administrar lo poco que entraba en la casa; tras la muerte del padre. La enfermedad se instaló en la casa como un miembro más, la tuberculosis o el cáncer de huesos ocuparon el lugar que dejaban los fallecidos.

María no había sido educada para las faenas domésticas, y tampoco tenía vocación; lo que a ella le gustaba era pasear por la plaza, dando vueltas entorno a los árboles de la Plaza de Santiago, donde se trataba con un joven alto de ojos azules y porte de Paul Newman, de padres jienenses de La Montaña de Gáldar, llamado Rafael Márquez.

Rafael, además de tener educación y buenos modales, tenía aptitudes para convertirse en maestro de escuela, por su arte caligráfica tanto con estilogáfica como a bolígrafo; tenía capacidad para escribir textos administrativos y reproducir documentos que podían pasar por hechos a máquina. Este arte era en parte innato y en parte ejercitado gracias a las cualidades autodidactas, que en aquella época los jóvenes de la época desarrollaban para salir adelante. Gracias a esta habilidad, Míster Leacokc, importante exportador frutícola de la comarca, le dio la oportunidad de perfeccionarse en la administración de sus oficinas, ubicadas al pie de La Montaña.

Fue por esta razón, que alrededor de los años 40, Rafael, como afín a su patrón, que le había dado una formación laboral, quedó señalado por el régimen, detenido, torturado y encarcelado en El Aiún, que entonces era parte del Sáhara y territorio español, como sigue siendo Canarias.

Días enteros atados a un póster, vejaciones y humillaciones por parte del capellán militar que los vigilaba son sólo anécdotas que Rafael no podía escribir por carta a María, su novia formal, con la única que podía comunicarse por carta de vez en cuando y cuando la criba de la censura dejaba que llegara, junto a los poemas que le escribía para demostrarle a María su eterna adoración y devoción a su amada.

Fue gracias a su arte caligráfico y su formación literaria por la que Rafael fue derivado a las oficinas del cuartel para ordenar y realizar las listas de registro de los presos que se hallaban en aquel destino, ante la falta de militares que supieran leer y escribir de manera eficiente.

Pasaron varios años, y María ocupada en atender las necesidades familiares, siguió fiel al recuerdo de Rafael, en la esperanza de que algún día regresaría. Y por fortuna, ese día llegó. Pero al regresar a Gáldar, la vida en el pueblo había cambiado mucho; ahora Rafael, como represaliado político, ya no podría aspirar a trabajar como maestro, ni podía trabajar con ningún empresario próspero del momento, adeptos todos al nuevo Régimen.

Su situación no le permitía formar ni mantener una familia, como se usaba en la época; hasta que consiguió un empleo como comisionista, que consistía en ir a casa de los deudores a cobrar las letras de las deudas contraídas con compras a plazos: porque en aquellos tiempos, casi nadie podía comprar una cama o un ajuar sin pagarlo a plazos, dividida la deuda en letras que se iban pagando o acumulando cada mes y que eran cobradas a domicilio en muchos casos.

Este trabajo llenaba de frustración y amargura a Rafael, que no consiguió ningún puesto mejor dadas las circunstancias. Así que para animar a su cuñado, Carmen, la hermana mayor de María, ayudó a que se casaran y vivieran en la casa familiar a la muerte de la madre Angustias y al fallecimiento de su marido Salustiano.

Con este panorama, María se casó con un vestido negro, confeccionado por una vecina modista, y un tocado azul con una redecilla en el mismo color que aún se conserva por casa. Unos zapatos negros teñidos en casa, para la ocasión y unos pendientes de topacios, regalo de su hermana Carmen, completaron su atuendo. A Rafael no le faltó un terno apropiado para la ocasión y que quedó inmortalizado en la fotografía de estudio que colgó siempre en su dormitorio, la imagen de una pareja manteniendo la compostura y solemnidad que requería una fotografía en aquella época.

En 1945 nacería su primera hija, Ofelia María del Carmen, en agradecimiento a su hermana mayor; y al poco vendrían Octavio, y al tiempo, Manuel y Justa, que vino fuera de todo pronóstico rondando los 40 años; algo que en la época en que se dió era una temeridad para la salud de la madre y el desarrollo de la recién nacida.

La situación familiar obligó a María a enviar a los hijos varones con su hermana Carmen; mientras que su hija mayor cuidaba de su hermana 11 años más pequeña. Mientras, María atendía su casa, cosía ropa y hacía trajes por encargo con la ayuda de una máquina de coser Singer de pedal que le cedió su hermana. Allí, sobre todo durante la noche, a la luz de un quinqué de petróleo y casi sin luz, María hilvanaba, sacaba o metía centímetros a pantalones, abrigos y trajes de sus clientes.

A veces, los campesinos que tenían alquiladas las tierras en Buenavista y Los Palmitos, pagaban los arendamientos con productos de la cosecha, a falta de dinero; y así solventaban la deuda con la arrendadora, Doña Carmen. Parte de esos productos llegaban a la casa de María, que luego distribuía con el resto de sus cuñadas y vecinas, que pasaban hambruna y tocaban en su casa a horas interperstivas, por vergüenza a ser vistas pidiendo en la casa de María Ríos o de Doña Carmen.

Ambas hermanas, criadas en los preceptos católicos, practicaban la caridad y no comentaban nunca ni las buenas acciones que hicieran con los prógimos, ni los agravios o mofas que sufrían por tener un hermano desaparecido; otro, trastornado y tratado como el loco del pueblo, y la mala fortuna en el trabajo del marido de María, que fue convirtiéndole en un hombre amargado y debilitado por el alcohol.

María, de natural sufrida, guardó sus secretos y pesares sin compartirlos con sus hijos siquiera; no contó nunca a sus nietos el hambre que pasaron muchos días, o las malas noches esperando que regresara su marido Rafael, amargado y harto de tanto engaño, cuando después de tantas idas y venidas volvía en blanco, sin cobrar ninguna factura de la que poder aportar una pequeña comisión a la economía familar.

El tiempo pasó, los hijos crecieron y excepto la hija mayor de María, los otros tres pudieron acabar su formación secundaria y estudiar Magisterio. También llegaron los nietos, en el transcurso de 15 años.

María, tras el fallecimiento de Rafael y tras conseguir una estabilidad económica como viuda, se quedó en la casa familiar donde se había criado, donde había cuidado de sus padres y hermanos enfermos, y ahora administraba la herencia que su hermana Carmen, le había dejado por no tener desendencia y como reconocimiento a su dedicación y por el sufrimiento que había soportado y le quedarían, porque con ella viviría siempre su hijo mayor, que con un trastorno emocional no tratado le llevó a evitar salir a la calle; no volvió a relacionarse con su amistades y rompió con su novia, que nunca lo olvidaría. Este hijo, que aún vive, no ha vuelto a poner un pie en la calle, y las nuevas tecnologías le han facilitado su confinamiento y autonimía en una vida en soledad con la agorafobia.

Por suerte, María siempre estuvo acompañada de sus hijos, que en mayor o menor medida la atendieron hasta el final de sus días. En las Navidades de 2012, María ingresó en el hospital, y ya no volvió a su casa.

La mañana del día de Reyes de 2013 recibimos una llamada de teléfono mientras abríamos los regalos; abuela acababa de morir. Aquella noche se había quedado su hijam menor con ella, y cuando fueron a ducharla, ya había fallecido durante el sueño.

Su recuerdo nos quedó porque mientras vivió unió a todos entorno a la casa familiar; intentó que nunca olvidaran a todos los que habían muerto a consecuencia de la Guerra y las enfermedades que derivaron de la situación social que se dio después.

Pocos años antes de morir, un equipo de forenses tomaron muestras de su ADN para contrastarlas con los restos hayados en una galería de agua de Tenoya, donde los registros y la memoria histórica decía que se encontraban los desaparecidos de Gáldar; y así es como dieron con los restos de su hermano Manuel.

En la fachada de la iglesia de Santiago Apóstol de Gáldar se celebró un responso por los restos hallados e identificados gracias a sus descendientes. Y así fue como María, ya sin poder hablar, pero consciente aún, acompañó en silla de ruedas a la inhumación de los restos de su hermano, como reparación que la historia hacía a la memoria de su familia, rota por el dolor de la desaparición de un muchacho, jovial y emprendedor, que dejó a un hijo de meses y a una esposa sin medios para mantenerse ni salir adelante y que nunca pudo rehacer su vida a la espera de que Manuel apareciera, como así fue.

Pero su hijo, orgulloso y sobrecogido de la emoción entregó la caja de madera con la placa dorada que decía Manuel Ríos Santana; y su hermana María, depositó un ramo encima, como rúbrica a un episodio de la historia de la familia que al fin, se cerraba.

 

 

«Se buscan valientes» el Landi propone parar con el acoso escolar

Se Buscan Valientes

El Langui

Se buscan valientes que expresen lo que sienten
Se buscan valientes que apoyen y defiendan al débil
Tú eres importante, tú sabes lo que pasa, no mires a otro lado
No le tengas miedo al maloSe buscan valien
tes

que ayuden y se enfrenten a Darth Vader
Y a algún gamberro más que con abuso siempre van
Achanta bravucón y presta atención a la lección

Pasa ya la hoja, que te quedas atrás
El respeto en esta página yo ya subrayé
Que la mochila, si no hay libros, no te debe pesar
Sé valiente y no permitas lo que viste ayer

Si hay alguien que se siente solo
Si hay alguien que han dejado apartado
Ahí, ponte en su lugar ¡yo ya estoy a su lado!
Tú, ponte en su lugar y el bravucón achantado

¡Hey, chicos!
La fuerza del valiente está en el corazón

Se buscan valientes que expresen lo que sienten
Se buscan valientes que apoyen y defiendan al débil
Tú eres importante, tú sabes lo que pasa, no mires a otro lado
No le tengas miedo al malo.

Hey, chicos, la fuerza del valiente está en el corazón.
Hey, chicos, la fuerza del valiente está en el corazón.
Se buscan valientes, se buscan valientes
Se buscan valientes….
Se buscan valientes que expresen lo que sienten
Se buscan valientes que apoyen y defiendan al débil.

CÍBERACOSO, CÓMO DETECTARLO

El programa de RNE «Futuro abierto» dedicó el pasado 09 08 2020 el programa al ciberacoso en su espacio semanal.

Este interesante espacio contó con especialista de educación, derecho penal del menor entre otros. Durante 50 minutos hablan expertos y cuentan su testimonio de forma muy documentada y expositiva de la realidad del abuso y acoso por el móvil en la población joven en nuestro país.

Aunque en clase escucharemos un fragmento, aquí dejo el audio completo

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