NUESTRA REVISTA:
Desde finales del año 1964 el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane comienza a tratar sobre la necesidad de un centro de enseñanza media en el Municipio. El Pleno celebrado el 23/08/1965 aprueba oficialmente el inicio de las gestiones para su creación.
Después de tres años de duras gestiones en Madrid, las obras se adjudican al propio Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. Es entonces cuando se comienza a construir el edificio, según el proyecto que el arquitecto grancanario Juan Miguel Delgado Bethencourt con una previsión de 640 plazas.
Don Eusebio Barreto Lorenzo durante su mandato como alcalde del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, desde el 1 de julio de 1969 al 28 de febrero de 1971, fecha de su fallecimiento, centró la política municipal en la construcción de un instituto público de enseñanzas medias, tan importante para el futuro educativo y social de la comarca.
El Centro abrió sus puertas en octubre de 1970, como “Instituto Nacional de Enseñanza Media” debido al elevado número de alumnas y alumnos matriculados, viéndose la necesidad de ampliarlo. A comienzos de 1971, el Ayuntamiento, aún don Eusebio Barreto vivo, cede los terrenos necesarios para su ampliación, ampliación que se realizó en 1974 con el proyecto de los arquitectos Rafael Daranas y Luis Miguel Martín.
En 1977, a propuesta del claustro de profesores/as en sesión extraordinaria, el Ministerio de Educación le concedió, al Instituto, la denominación de Eusebio Barreto Lorenzo por su gran trabajo durante su mandato como Alcalde del Municipio.
En 1984 se realiza una segunda ampliación; en 1997 se aprueban las obras para la construcción de un aula-taller de Tecnología y en el año 2006 se techan las canchas deportivas “Conrado Hernández”.
En nuestra historia como centro podemos diferenciar tres etapas fundamentales:
Una etapa inicial, marcada por el entusiasmo y motivación de todo un alumnado y familias, y guiada por un claustro muy joven y comprometido.
Una segunda etapa que se inicia en el año 2000 con la incorporación de los maestros a la actividad docente del instituto. Comenzamos los procesos de cambio en el ámbito de la convivencia positiva, la mejora del entorno escolar, la innovación pedagógica y la participación educativa.
Ejemplos de este esfuerzo colectivo son el reconocimiento del CE de Canarias por el Proyecto “Por un centro guapo”, el Premio Nacional a las Mejores Prácticas Educativas concedido por el Ministerio de Educación, el Premio Nacional a las Buenas Prácticas para el impulso y mejora de la convivencia escolar concedido también por el Ministerio de Educación, el Premio al Mejor Proyecto Educativo en Igualdad concedido por el Instituto Canario de la Mujer en el año 2018, el Premio Acción Magistral por el Proyecto” Una tarea comunitaria, un viaje compartido” en 2019 y el “Premio Viera y Clavijo 2020”.
Una tercera etapa, la actual, condicionada por la crisis sanitaria y la emergencia volcánica. Ahora nuevamente estamos ante un nuevo relevo generacional de nuestro claustro, comprometido con dar continuidad a las mejoras realizadas y con un nuevo proyecto educativo centrado en responder a las nuevas necesidades de nuestra comunidad.

















