Compartimos con toda la comunidad educativa del CEAD Profesor Félix Pérez Parrilla un poema de Atteneri Guedes Hernández, alumna de 2º de Bachillerato (BDI).
Agradecemos enormemente su participación y animamos a todo el alumnado a seguir su ejemplo compartiendo sus creaciones artísticas en este espacio con el objetivo de dar visibilidad al talento y la sensibilidad de nuestra comunidad.
En las últimas décadas, el enfoque del emprendimiento ha evolucionado más allá de la simple creación de iniciativas económicas para convertirse también en un espacio de lucha por la igualdad de género. El feminismo, como movimiento social y político que reivindica la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, ha aportado al emprendimiento una perspectiva transformadora: una en la que se visibilizan las barreras que enfrentan las mujeres, se cuestionan los roles tradicionales y se promueven condiciones más justas para que todas puedan desarrollar su potencial creativo y empresarial. El emprendimiento feminista no sólo busca la creación de empresas, sino también la transformación de las estructuras de poder y los valores del mercado. Se trata de construir modelos de negocio que consideren la corresponsabilidad, la equidad salarial, la conciliación familiar y personal, y el reconocimiento del trabajo no remunerado que históricamente recae sobre las mujeres. Esta visión crítica abre la puerta a formas de hacer empresas más sostenibles, diversas e innovadoras. Canarias es un ejemplo donde este vínculo entre feminismo y emprendimiento está cobrando fuerza. En el archipiélago existen redes y asociaciones que impulsan la presencia de mujeres en el terreno empresarial, como ASEME Canarias, que trabaja por el desarrollo profesional y la igualdad de oportunidades para empresarias y emprendedoras canarias, fomentando la formación y la visibilidad del talento femenino en todos los sectores económicos. Además de las asociaciones, hay iniciativas comunitarias como el Club de Emprendedoras Canarias, que ofrece espacios de apoyo, formación y networking para mujeres que desean iniciar o consolidar su proyecto empresarial, fortaleciendo así su presencia en la economía regional y creando redes colaborativas de apoyo mutuo. Si hablamos de mujeres emprendedoras de éxito, destaca Cristina Mendoza, una empresaria que ha logrado consolidar un negocio tradicional con proyección regional, nacional e internacional. Cristina es fundadora de Molino de Gofio Imendi, una empresa familiar dedicada a la elaboración de gofio, un alimento emblemático de la gastronomía canaria que comenzó desde cero a los 25 años, alquilando un pequeño local con un molino en San Sebastián de La Gomera. Con trabajo constante y una visión clara, su negocio ha crecido de forma notable: hoy cuenta con cuatro molinos propios y produce más de 200.000 kg de gofio al año, con más de diez variedades diferentes que se distribuyen no solo en el archipiélago, sino también fuera de Canarias. Su trayectoria ha sido reconocida con el Premio a Mujer Profesional Autónoma en Canarias, un galardón que valora no solo el éxito empresarial, sino también el impacto social y la innovación dentro de un sector tradicional. También encontramos ejemplos inspiradores de liderazgo femenino en el ámbito empresarial tradicional: por ejemplo, María Victoria López Fuentes, presidenta del Grupo Fedola, un conglomerado de empresas con base en Canarias, que ha promovido la presencia equilibrada de mujeres en puestos de responsabilidad dentro de la organización y ha impulsado nuevas marcas alrededor del turismo sostenible bajo una perspectiva de gestión innovadora y equitativa. El impulso del feminismo en el emprendimiento también se refleja en iniciativas editoriales y de reconocimiento. Organizaciones públicas han recopilado testimonios de mujeres empresarias del archipiélago en proyectos como El Libro de Mujeres Empresarias Canarias, una obra que recopila historias y experiencias de 25 emprendedoras canarias, visibilizando así trayectorias que de otro modo podrían permanecer invisibilizadas. Este avance del emprendimiento femenino no se queda en el plano individual, sino que forma parte de un movimiento colectivo que cuestiona y reformula las reglas del juego económico. La presencia de mujeres emprendedoras en sectores emergentes como la tecnología, el turismo sostenible, moda, consultoría o los servicios digitales aporta diversidad de enfoques y amplía las posibilidades de innovación en las Islas Canarias.
Elena Alonso Marrero. 2.º Administración y Finanzas.
Nos complace compartir la participación de nuestra alumna Elena Sosa, del grupo de ESPA Semipresencial, quien ha querido colaborar en el blog con sus aportaciones dentro de la iniciativa Si lees, compártelo.
Desde el centro, agradecemos sinceramente su implicación y entusiasmo. Asimismo, animamos al resto del alumnado del CEAD Profesor Félix Pérez Parrilla a seguir su ejemplo y a compartir sus experiencias lectoras con toda la comunidad educativa.
Gente que viene y bah es un libro bastante sencillo de leer. Es una historia que podría pasarle a cualquier persona.
Nos cuenta la historia de Bea, que tenía una vida bastante estructurada, y de cómo todo cambia y tiene que adaptarse a una nueva situación.
Al principio lucha, porque no se siente bien con el cambio, pero poco a poco se rinde y no solo lo acepta, sino que descubre que es muy feliz con él. Además, en el proceso redescubre a su familia y quién es realmente.
Es divertido y la historia te engancha por completo.
Recomiendo este libro si quieres leer algo ligero y entretenido.
“No se nace mujer; se llega a serlo.” Simone de Beauvoir
La igualdad, como derecho, es una de las grandes creaciones humanas fruto de un desarrollo histórico que se ha plasmado en múltiples textos normativos. “Todos los seres humanos son iguales” es el principio que se considera el fundamento de la justicia. También somos conscientes de que en nuestro mundo hay desigualdades, algunas de ellas muy injustas. George Orwell en su novela Rebelión en la Granja ironizaba sobre el principio de igualdad de esta manera: “Todos los cerdos son iguales, pero unos son más iguales que otros”. Dicho lo anterior, podemos entender a la igualdad como un principio y un valor fundamental de la democracia y de la justicia. De hecho, la democracia es la introducción de la idea de la igualdad en la vida política. Muchos sistemas políticos se han basado en la desigualdad; existencia de unas jefaturas por nacimiento, por tradición, por sexo, etc. Es a partir de la filosofía griega que se introduce la idea de igualdad. Esto aparece ya en la obra del presocrático Anaximandro de Mileto, ciudad cuna de los primeros filósofos, quien afirma la existencia de un equilibrio cósmico de elementos naturales (ápeiron), equilibrio que el sofista Protágoras extiende al ámbito humano: “el ser humano es la medida de todas las cosas”. Platón, en el diálogo La República, postula la igualdad de hombres y mujeres para la acción política. Algunos siglos más tarde el cristianismo introduce una igualdad más elevada: todos somos hijos de Dios; la igualdad más elevada que hay, porque podemos hablar de tú a tú con quien sea, porque nadie es más que un hijo de Dios. El filósofo John Rawls, en su obra Teoría de la justicia, equipara justicia con equidad, es decir, que en una sociedad equitativa toda persona tiene que tener acceso al mismo grado de libertades y de derechos que otra persona y que aquellas desigualdades existentes tienen que resolverse en favor de los menos aventajados, lo que se denomina “principio de la diferencia”. El filósofo ginebrino Jean-Jacques Rousseau señalaba que, aunque todos nacemos con una libertad (cuestionada por los determinismos de todo tipo) y una dignidad de origen, son las estructuras sociales las que terminan limitando esa igualdad original. Las diferencias naturales entre las personas existen, pero muchas veces la sociedad las convierte en desigualdades injustas. Desde otra perspectiva, el filósofo Immanuel Kant sostenía que cada ser humano posee un valor intrínseco: la dignidad y, por ello, debe ser tratado siempre como un fin en sí mismo y nunca únicamente como un medio. Esta idea, que se plasma en el artículo primero de la Declaración universal de los derechos humanos, modifica sustancialmente la manera en que entendemos la igualdad. Si cada persona tiene un valor absoluto, entonces nadie puede ser considerado inferior o utilizado solo por su utilidad o su posición social, algo que para el autor debe ser un imperativo de la razón, la humanidad como fin. Pero la igualdad también nos obliga a reflexionar sobre las desigualdades históricas que han afectado a ciertas personas. Desde una óptica feminista, la filósofa Simone de Beauvoir nos ofrece una reflexión novedosa al afirmar que “no se nace mujer; se llega a serlo”. Con esta idea, afirmaba que muchas de las diferencias que la sociedad atribuye a las personas no provienen de la naturaleza, sino de construcciones sociales que, durante mucho tiempo, han limitado la libertad y la igualdad de las mujeres. También la escritora y filósofa Mary Wollstonecraft afirmaba que la desigualdad funcional entre hombres y mujeres es producto de la sociedad y la tradición. Estos pensamientos nos recuerda que la igualdad no consiste solo en reconocer derechos en teoría, sino también en cuestionar las estructuras que impiden que todas las personas puedan desarrollarse plenamente. Desde un planteamiento similar, la pensadora Hannah Arendt señalaba que la igualdad no es algo que la naturaleza nos otorgue de forma automática, sino algo que construimos cuando decidimos convivir reconociendo a los demás como nuestros iguales. La igualdad, entonces, no es solo un principio abstracto: es una decisión ética, y por tanto práctica, que tomamos cada día al relacionarnos con los demás. Parafraseando a Fernando Savater: “la igualdad que interesa es la igualdad de las diferencias, valga la paradoja. Que cada ser humano pueda defender sus extravagancias como parte de su derecho”. Finalmente, añadir que reflexionar sobre la igualdad es también reflexionar sobre nosotros mismos y sobre el tipo de sociedad que queremos construir. Una sociedad donde unos humanos se consideren con más valor que otros siempre estará incompleta. En cambio, cuando reconocemos que cada persona posee la misma dignidad fundamental, la igualdad deja de ser solo una idea (ideal ético) para convertirse en una forma de convivencia, de proyecto compartido en la que cada ser humano aspire a convertirse en lo que quiera ser sin ningún tipo de exclusión.
Finalmente, añadir que reflexionar sobre la igualdad es también reflexionar sobre nosotros mismos y sobre el tipo de sociedad que queremos construir. Una sociedad donde unos humanos se consideren con más valor que otros siempre estará incompleta. En cambio, cuando reconocemos que cada persona posee la misma dignidad fundamental, la igualdad deja de ser solo una idea (ideal ético) para convertirse en una forma de convivencia, de proyecto compartido en la que cada ser humano aspire a convertirse en lo que quiera ser sin ningún tipo de exclusión.
Hermelindo Suárez y Marcos Álamo Departamento de Filosofía. 👓🖋️
Marzo llega al CEAD Profesor Félix Pérez Parrilla cargado de historia, energía y mucho talento femenino. Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, hemos preparado un conjunto de actividades que nos invitan a reflexionar, conocer y celebrar el papel de las mujeres a lo largo del tiempo y en la actualidad.
Desde el 2 hasta el 13 de marzo, nuestra entrada y las escaleras se llenan de historias y creatividad gracias a la exposición “Escritoras Canarias”, un homenaje a mujeres canarias escritoras y artistas internacionales. Acompañada de una proyección en la pantalla de la biblioteca, la muestra nos permite adentrarnos en sus trayectorias, descubrir sus obras y reconocer el valioso legado que han dejado en la literatura, el arte y la cultura de las islas.
Además, la biblioteca ofrece una selección de libros organizada en dos etapas: del 4 al 13 de marzo, centrada en el feminismo y la historia del 8M, y del 16 al 27 de marzo, dedicada a la igualdad y los derechos en sentido amplio. Leer, en este sentido, se convierte en una forma más de avanzar hacia la igualdad.
https://youtu.be/h3SQOZE4t2I
La participación también es protagonista con “El largo camino hacia la igualdad”, una línea del tiempo en la entrada del centro donde podemos destacar a mujeres que, con esfuerzo y compromiso, han cambiado el mundo. Cada visitante puede aportar nombres, fechas o logros, haciendo de este espacio un lugar compartido de aprendizaje y reconocimiento.
Este 8M, el CEAD invita a todo el alumnado, profesorado y personal a acercarse, descubrir, aprender y reflexionar sobre la diversidad de historias y voces femeninas que nos han acompañado y siguen acompañando. Porque visibilizar el talento de las mujeres es, sin duda, una manera de construir un futuro más justo y lleno de oportunidades para todas.
El alumnado del ESPA Semipresencial del CEAD participó el pasado jueves, 26 de febrero, desde las 9:00 horas, en las jornadas de puertas abiertas organizadas por el CIFP Tony Gallardo. Esta experiencia resultó especialmente enriquecedora, ya que les permitió acercarse de primera mano a la oferta formativa del centro y resolver sus dudas e inquietudes sobre los ciclos formativos de su interés.
La visita consistió en un recorrido guiado por las distintas instalaciones del centro, acompañados en todo momento por un docente, quien fue explicando las características de cada ciclo y el funcionamiento de las aulas y talleres. Durante el itinerario, nuestro alumnado pudo observar el desarrollo de clases prácticas y, en algunos casos, participar activamente en ellas, lo que convirtió la experiencia en una vivencia dinámica y motivadora.
Especialmente significativa fue la participación en aulas como las del ciclo de Higiene Bucodental, donde pudieron conocer de cerca el trabajo en el entorno clínico simulado; el ciclo de Educación Infantil, en el que se acercaron a recursos y dinámicas propias del ámbito educativo; el ciclo de Emergencias, donde descubrieron materiales y protocolos de actuación; y el ciclo de Madera, en el que observaron procesos técnicos y creativos vinculados a esta familia profesional.
El CIFP Tony Gallardo cuenta con una amplia oferta de ciclos formativos de distintas familias profesionales, entre las que se incluyen Sanidad (como Higiene Bucodental), Servicios Socioculturales y a la Comunidad (Educación Infantil), Seguridad y Medio Ambiente (Emergencias y Protección Civil), así como Madera, Mueble y Corcho, entre otras especialidades que responden a la demanda formativa y laboral del entorno.
Además, durante la jornada, el alumnado también pudo recibir información sobre ciclos formativos impartidos en otros centros educativos, que participaron con estands informativos propios. Entre ellos se encontraban el IES Mesa y López, que presentó su oferta de la familia profesional de Administración y Comercio; el IES Marítimo Pesquero, con su propuesta formativa vinculada al ámbito marítimo; el IES Arucas, que dio a conocer su ciclo relacionado con la Agricultura; e incluso nuestro propio centro, el CEAD Profesor Félix Pérez Parrilla, que también estuvo presente informando sobre su oferta educativa.
Para el alumnado del ESPA Semipresencial, esta jornada no solo sirvió para obtener información académica, sino también para despertar vocaciones y reforzar motivaciones de cara a su futuro profesional. Poder conocer de primera mano la realidad de los ciclos formativos, conversar con profesorado y alumnado de distintos centros y experimentar el ambiente de aprendizaje práctico les permitió visualizar nuevas metas y oportunidades.
Desde el CEAD valoramos muy positivamente este tipo de iniciativas, que favorecen la orientación académica y profesional de nuestro alumnado y fortalecen la colaboración entre centros educativos, contribuyendo así a la construcción de itinerarios formativos sólidos y ajustados a los intereses y capacidades de cada persona.
Desde el Departamento de Administrativo compartimos esta reseña literaria de La mujer habitada, escrita por la docente Juana Teresa Sosa Lorenzo. Se trata de una lectura profunda y comprometida que invita a reflexionar sobre la identidad, la memoria histórica y el despertar de la conciencia femenina.
Hay libros que se leen. Y hay libros que se quedan a vivir dentro de una. La mujer habitada, de Gioconda Belli, es de estos últimos.
La historia nos presenta a Lavinia, una joven arquitecta que regresa a su país con el deseo de construir su propia vida, lejos de lo que se espera de ella. Poco a poco, su despertar personal se convierte también en un despertar político. En paralelo, otra voz femenina, ancestral, la acompaña. Es Itzá, una mujer indígena que luchó contra los conquistadores y cuya memoria habita la naturaleza, la sangre, la conciencia.
Dos tiempos. Dos mujeres. Una misma lucha.
La novela habla de amor, de compromiso, de injusticia y de rebeldía. Pero sobre todo habla de conciencia. De ese momento en que una mujer deja de adaptarse y empieza a decidir. De cuando el miedo no desaparece, pero deja de paralizar.
La leí por primera vez hace más de 35 años. Y la he vuelto a leer varias veces. Cada lectura me ha dicho algo distinto. Ha marcado mi sensibilidad y lucha feminista, mi manera de mirar la historia, de entender el papel de la mujer y mi propio lugar en el mundo. Me ayudó a comprender que la lucha no empieza ahora, que viene de muy lejos. Que estamos habitadas por otras que resistieron antes. Que nuestra voz no nace de la nada.
Este es, para mí, uno de esos libros que conviene leer. Una novela necesaria. De las que dejan huella. De las que acompañan.
Compartimos en nuestro blog la valoración realizada por la profesora de Geografía e Historia del centro, María Margarita Ruiz-Gómez De Fez, sobre la adaptación al formato cómic de la célebre obra 1984, de George Orwell.
Este cómic está basado en la obra de George Orwell, en la que se anticipa a lo que será nuestro mundo actual y es precisamente esa capacidad de profecía lo que lo hace diferente, junto con su extraordinario análisis y reflexión sobre los poderes y la realidad que nos rodea.
Oceanía es el espacio donde se desarrolla con tres protagonistas y dos fuerzas contrapuestas: Gran Hermano y Winston Smith y Julia.
Gran Hermano encarna a ese líder omnipotente, a los regímenes autoritarios, en los que el miedo, la falta de libertad de pensamiento y de expresión, el odio hacia las mujeres, la guerra, el control constante de los ciudadanos, la muerte y su tortura lo hacen permanecer continuamente en el poder y retroalimentarse.
Winston Smith, forma parte del Ministerio de la Verdad; se dedica a borrar el pasado para poder reescribir el presente a través de la desinformación.
El sexo y el amor forman parte de este relato, ya que Winston Smith se enamora de Julia, y mantienen encuentros esporádicos hasta que los descubren. La lucha de Winston por cambiar esa realidad lo lleva a la cárcel, a la tortura y a la defensa del Gran Hermano.
En este cómic se combinan las páginas en blanco y negro para hacer alusión a los aspectos más desgarradores del libro, con las páginas en color, donde permean los sentimientos, la libertad y el amor entre los seres humanos.
Animamos a toda la comunidad educativa a leer esta interesante valoración y a seguir explorando nuevas formas de acercarnos a los grandes textos de la literatura universal.
En febrero, el mes «más químico» del año, vamos a ensuciarnos las botas y a viajar en el tiempo para descubrir la fascinante relación entre una ciencia social y una ciencia experimental: la arqueología y la química.
Si cierras los ojos y piensas en un arqueólogo/a, probablemente imagines a alguien con sombrero, bajo un sol de justicia, retirando arena con un pincel para desenterrar una vasija. Es una imagen romántica, pero incompleta. Excavar es hoy como trabajar en una escena del crimen… con mil años de retraso.
Hoy, las palas comparten protagonismo con los espectrómetros de masas y los microscopios electrónicos. ¿Por qué? Porque cuando el ojo humano deja de ver, la química empieza a «leer».
A veces, un fragmento de cerámica parece solo barro viejo. Pero para la química, es un disco duro lleno de datos. Aunque la vasija esté vacía, sus poros conservan «fantasmas moleculares»: residuos invisibles de grasas, proteínas o restos vegetales. Al analizar estos restos, podemos reconstruir el menú de una cena de hace 3.000 años. No solo sabemos qué comían, sino cómo cocinaban y qué productos almacenaban. La química nos permite sentarnos a la mesa con nuestros antepasados.
¿Cómo sabemos si un colgante de oro se fabricó con metal local o si vino de un reino a miles de kilómetros? La respuesta está en la firma química. Cada yacimiento mineral tiene una composición de elementos traza y proporciones químicas únicas, casi como una huella dactilar. Al analizar la metalurgia de una pieza de bronce o los pigmentos de una pintura mural, los científicos pueden rastrear rutas comerciales épicas y conexiones entre civilizaciones que ni siquiera sabíamos que existían.
Lo mejor de la tecnología actual es que somos mucho más cuidadosos. Antes, para analizar un objeto, a veces había que destruirlo parcialmente. Hoy, gracias a las técnicas no invasivas, podemos estudiar la «salud» y la historia de una joya o un papiro sin quitarle ni un átomo.
La química no solo es nuestra lupa para mirar el pasado; es también nuestro escudo. Nos ayuda a entender cómo frenar la corrosión, combatir la humedad y proteger estos tesoros para que las futuras generaciones también puedan leer sus historias.
Ann Axtell Morris
Si hiciéramos una lista de las mentes más brillantes de la arqueología del siglo XX, el nombre de Ann Axtell Morris (nacida el 9 de febrero de 1900) tendría que aparecer resaltado con los colores más intensos. Mientras muchos se concentraban únicamente en medir muros y catalogar estructuras, Ann se obsesionó con algo que hoy conecta directamente con la química de materiales: el color y la composición de los pigmentos antiguos.
Durante las décadas de 1920 y 1930, en escenarios como Chichén Itzá o el Cañón de Chelly, se enfrentó a un desafío tan arqueológico como químico: la oxidación y el desgaste inevitable del tiempo. Las pinturas murales mayas y los pictogramas de pueblos ancestrales comenzaban a desvanecerse en cuanto entraban en contacto con el aire, después de haber permanecido siglos protegidos bajo capas de tierra, sombra y silencio.
Ann no solo “dibujaba”: realizaba una auténtica arqueología de salvamento visual. Para reproducir con fidelidad esos murales, debía comprender la naturaleza de sus pigmentos.
Aunque no contaba con escáneres láser, fotografía multiespectral ni laboratorios portátiles, Ann trabajaba con un rigor científico sorprendente para su época. Su capacidad para reconocer cómo los minerales reaccionaban con la cal de los muros, o cómo la luz solar alteraba los tonos originales, fue un paso pionero hacia lo que hoy conocemos como arqueometría: ese punto de encuentro donde la arqueología y la química se unen para reconstruir, con precisión, los colores del pasado.
Anna-Liisa Hirviluoto
El 16 de febrero de 1929 nació en Helsinki Anna-Liisa Hirviluoto. En un mundo donde el metal y la tela suelen ser devorados por el tiempo, ella utilizó la química como escudo para rescatar la historia nórdica de las garras de la descomposición.
Excavar en el norte de Europa no es solo mover tierra; es enfrentarse a una guerra química silenciosa. Anna-Liisa comprendió que para salvar un objeto, primero debía entender la química de su entorno.
¿El gran reto? Extraer una espada de hierro o un broche de bronce sin que se desintegraran al primer contacto con el oxígeno. Para lograrlo, Hirviluoto integró técnicas de conservación preventiva que hoy son estándar en los laboratorios STEAM:
El potencial del pH: Analizaba la acidez del suelo para predecir qué tan agresiva sería la degradación de los metales.
Metalografía forense: Estudiaba la estructura interna de las armas para revelar secretos tecnológicos: a qué temperatura exacta fueron forjadas y qué tan avanzados eran sus herreros.
Mientras otros arqueólogos buscaban el brillo del oro, Hirviluoto buscaba algo mucho más frágil: fibras textiles. Gracias a su mirada científica, descubrió por qué algunos vestidos de hace mil años sobrevivieron al paso del tiempo. Los broches de bronce antiguos liberaban iones de cobre que «envenenaban» el entorno inmediato, impidiendo que las bacterias pudrieran la ropa. Básicamente, la química del metal creó una zona de exclusión biológica que preservó la tela para nosotros.
El 11 de febrero celebramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. No es un día más en el calendario, es el recordatorio anual de que durante siglos la mitad del talento se quedó fuera de los laboratorios, de las patentes y de los libros de texto.
Cuando pensamos en científicos todavía nos viene a la cabeza una bata blanca, casi siempre masculina. Pero la realidad es mucho más interesante, hay mujeres y niñas investigando, programando, diseñando robots, analizando datos, observando galaxias y también creando contenidos científicos en redes sociales. Y muchas lo hacen, además, desde identidades diversas, rompiendo el molde de lo que se supone que debe ser una persona que se dedica a la ciencia.
Este 11F, desde el eje de Igualdad, queremos resaltar que la ciencia mejora cuando cabemos todas. Cuando una niña ve a una astrofísica, a una ingeniera, a una matemática o a una científica trans hablando de su trabajo, no solo aprende ciencia, aprende que su cuerpo, su voz y su historia también tienen sitio en esos espacios.
La igualdad, en el fondo, va de esto, de que ninguna vocación se quede en el camino por culpa de los estereotipos. Que la próxima gran idea pueda venir de cualquier mente curiosa, sea cual sea su género.
Así que este 11 de febrero, si escuchas hablar de mujeres y niñas en la ciencia, piensa que no estamos rellenando una efeméride. Estamos abriendo puertas para que el futuro sea un poco más justo y mucho más creativo.