



Hay momentos en los que el mapa parece encogerse. Mientras un grupo aterrizaba de vuelta a casa con las maletas llenas de recuerdos desde Italia, el equipo de Munich —8 alumnos y 2 profesores— ya despegaba rumbo a Alemania. Nos cruzamos casi «en el aire», en un relevo perfecto de ilusión Erasmus+.
Una explosión de talento digital
En Munich nuestros alumnos se convirtieron en auténticos cronistas digitales. La producción de contenido en redes sociales por parte de los propios participantes ha sido espectacular, demostrando que la tecnología, cuando se usa con alma, también acorta distancias.
Aquí tenéis un par de ejemplos de lo que compartieron:
Ahora, de vuelta en el centro, nos hemos reunido de forma presencial para poner en común todo lo vivido. Esta reunión final no ha sido solo para evaluar; ha sido para celebrar que las distancias geográficas no son un límite y que la pasión por el aprendizaje de idiomas nos une. En esta movilidad han participado personas de diferentes islas, demostrando que estamos creando auténticas «movilidades en archipiélago», conectando diferentes realidades educativas insulares entre si, y con Europa.

Un viaje que continúa en la red
Esta movilidad nos ha dejado una huella imborrable, una inmersión cultural de primer nivel y un grupo de alumnos que ha regresado más unido, más digital y más global.
¿Quieres ver todo lo que hicieron día a día? No te pierdas las bitácoras detalladas, las reflexiones y el despliegue visual que han preparado:
- 📌 ENLACE A NUESTRO PADLET DE MUNICH, el diario de a bordo digital con las tareas y crónicas del grupo.
💡 Un consejo: desliza hasta la última columna («Difusión») y dale al play a los vídeos que han editado los alumnos. ¡Ahí es donde se contagia de verdad la energía del viaje! - 📸 ENLACE A LA GALERÍA DE IMÁGENES, el reportaje fotográfico completo de esta semana inolvidable.



