LA CALMA

Los sabios dicen «llévate todo de mí, menos la calma«. La calma no es gratuita, y menos en los tiempos que corren. Hay que trabajarla, buscarla, entrenarla. La meditación es una forma de entrenamiento en silencio. Es una herramienta útil para apartarnos hacia nosotros mismos y nos enseña el valor del silencio y de la serenidad. Como dice Luis López Glez en su libro «Meditación Para Niños», «tener emociones positivas tiene efectos muy positivos para la salud». Es decir , una alta correlación con la sana longevidad. Si los niños/as aprenden a calmarse antes de desbordarse, esto puede ayudar a encontrar la respuesta ante los retos cotidianos. A partir de la calma y el trabajo en meditación continuado, el desarrollo personal es posible y la vida puede ser maravillosa. En los adultos la calma…también es importante para alcanzar un equilibrio espiritual.

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