
En el cole hemos vivido un acontecimiento muy especial, concretamente en el huerto ecológico, ya que una de las crisálidas de mariposa, el estado previo a la etapa adulta que presentan los insectos que realizan una metamorfosis completa, ha pasado a convertirse en mariposa.
Las crisálidas no suelen moverse ni alimentarse. En el proceso se guarecen en una especie de cápsula que les brinda protección mientras sus órganos se modifican y adoptan la nueva estructura. Durante la etapa de crisálida se desarrollan las alas y las patas de manera progresiva. Simultáneamente, el cuerpo comienza a adquirir la estructura tripartita que caracteriza a los adultos, con abdomen, tórax y cabeza.
La fase de crisálida puede durar desde hace algunas semanas hasta varios meses. En el momento de la eclosión, el animal disuelve o rompe el capullo y emerge en su estado adulto. Y esto es lo que ha ocurrido hoy.