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Transparencia, seña de identidad

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Francisco Hernández Spínola, consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad

La historia de la Humanidad se construye con hechos e ideas del pasado que, con la perspectiva del tiempo, revelan su trascendencia para el conjunto de la sociedad. Estoy convencido de que los libros de historia del futuro recordarán nuestro presente por la revolución política y social que estamos construyendo en torno a los conceptos de Transparencia y Gobierno Abierto. La democracia existe desde la antigüedad, los atenienses y otras organizaciones tribales más antiguas organizaron su sistema social atribuyendo el poder al pueblo. Desde entonces hasta ahora, sus normas y organización han variado adaptándose a cada época, a la evolución del pensamiento individual y colectivo.

Estamos en una etapa de revolución político-social en la que la aplicación de los principios de transparencia, el Gobierno Abierto y la apertura de la gestión pública a la participación ciudadana han llegado para quedarse.

Vivimos tiempos de mayor exigencia ciudadana para con los poderes públicos. Estos demandan un mayor grado de transparencia en la gestión, de rendición de cuentas y de publicación de la información, lo que se conoce como publicidad activa. Pues bien, Canarias aprueba hoy una ley que se coloca a la vanguardia de las aprobadas en nuestro país, que amplía de manera notable la información que ha de divulgarse, que excede el marco básico estatal, que extiende derechos de los ciudadanos, que crea un portal de transparencia -operativo desde julio de 2014- lo que da idea del compromiso y la voluntad política del Gobierno con la transparencia. Una ley que crea la figura del Comisionado, ajena por completa al poder ejecutivo, nombrado por una mayoría cualificada del Parlamento y dotado de medios personales y materiales de la Cámara Autonómica.

La más que previsible aprobación hoy por el pleno del Parlamento de Canarias de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública de Canarias es un hito. Se trata de la primera ley que nace partiendo de las ideas y planteamientos expresados por la gente. Ciudadanos y ciudadanas que quisieron de forma desinteresada exponer sus ideas sobre lo que es y debe ser la transparencia en la gestión pública. Casi tres mil sugerencias ciudadanas llegaron por las redes sociales y a través de foros presenciales desde las siete islas para inspirar el primer borrador de texto articulado. Un proceso participativo sin precedentes en la Comunidad Autónoma de Canarias que dio origen al texto que hoy debate el Parlamento de Canarias.

Este proceso, desde su inicio, ha sido un ejemplo de apertura, diálogo y participación. Una muestra de que existen caminos más allá de los hasta ahora explorados para el ejercicio democrático.

La fórmula escogida para elaborar el primer borrador de texto articulado fue innovadora y merecedora del notable esfuerzo de diálogo político que se fomentó después, con el fin de que el texto obtuviera el consenso de las fuerzas políticas que forman el arco parlamentario, en una legislatura en la que el entendimiento y la unanimidad parecían difíciles. Un acto de compromiso y conciencia política sobre el imprescindible cambio que, como responsables de la gestión pública y representantes de la soberanía popular, debemos dar de la mano de quienes hoy exigen un nuevo funcionamiento democrático.

Para el Gobierno de Canarias este es un día importante porque el Parlamento culmina una Ley que para nosotros constituye una seña de identidad de esta legislatura.

En tiempos de desasosiego, y siendo la corrupción una de las principales preocupaciones ciudadanas como recientemente han puesto de manifiesto diversos estudios demoscópicos, esta ley de Transparencia es una herramienta útil para combatir esa lacra social.

Las leyes nacen para ser aplicadas y respetadas. El éxito de la que hoy inspira estas líneas depende, en gran parte, de un cambio de actitud y voluntad de los políticos y gestores públicos; pero también, de la propia ciudadanía que, a partir de ahora, podrá y deberá gestionar con responsabilidad, capacidad crítica y conciencia individual y colectiva la información pública y aprovechar la oportunidad que supone esta renovación democrática para el bien común.

La Administración canaria del siglo XXI

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La reforma de la Administración Pública de Canarias ha sido una prioridad para el Gobierno de Canarias en la VIII Legislatura. Una tarea que acumulaba muchos años de retraso y que urgía abordar en tiempos convulsos en los que la estructura y funcionamiento administrativo quedaron totalmente desacompasados de la realidad económica y social.

Francisco Hernández Spínola

El Gobierno canario planificó con claridad la estrategia para cumplir con este objetivo organizando su ejecución en tres tiempos.

En el corto plazo, se diseñaron y aplicaron medidas paliativas que redujeron el gasto público que genera la actividad administrativa. Se promovieron ajustes en el uso de material de oficina, simplificaciones de procedimientos administrativos, reducciones en los gastos de viajes por reuniones, contrataciones centralizadas de material y servicios, revisión de inventarios, ahorros en telefonía, y se organizaron servicios comunes hasta entonces disgregados, lo que, entre otras medidas, ha permitido reducir el gasto corriente.

En el medio plazo, la reforma de la Administración se ha centrado en un proceso dinámico y continuo que está promoviendo la transformación de la tradicional Administración del papel hacia la innovadora y ágil Administración electrónica. Todo ello con el propósito de reducir los tiempos de espera en la emisión de las respuestas, el coste en desplazamientos a las sedes físicas de la Administración Pública, sustituyendo el documento físico por el virtual con plenas garantías de seguridad y privacidad. En paralelo, se ha potenciado la relación directa de las personas con la Administración, aumentando la transparencia y la participación ciudadana.

En el largo plazo, la reforma de la Administración se proyectó como un cambio sustancial del marco legal vigente. Dos iniciativas legislativas fueron elaboradas, de común acuerdo con los principales afectados por tal regulación, Cabildos y Ayuntamientos a través de la Federación Canaria de Islas y la Federación Canaria de Municipios, ambas entregadas en forma de comunicación del Gobierno al Parlamento de Canarias.

El Parlamento canario vive hoy una jornada plenaria de gran interés con el debate para la toma en consideración de la Proposición de Ley de Cabildos y de la Proposición de Ley de Municipios, acogiendo la comunicación del Gobierno. A la ciudadanía puede parecerle legislación alejada de su realidad y su rutina, pero no lo es. Las proposiciones de ley que hoy discute el pleno del Parlamento de Canarias versan sobre la atención a los servicios sociales más cercanos, la definición y ejecución de políticas de igualdad, la planificación de las actividades extraescolares, el planeamiento urbanístico, la potenciación de la economía local, entre otros.

Dotar al sistema democrático de leyes claras, modernas y adaptadas a la nueva realidad política, social y económica es uno de los pilares para propiciar una reforma real de la Administración Pública.

El propósito fundamental de ambos textos es contar con los instrumentos precisos para la clarificación competencial de los tres niveles de la Administración Pública que conviven en la Comunidad Autónoma. Estos estarán sustentados en los principios de garantía de la autonomía municipal e insular, proximidad a los ciudadanos y no duplicidad de competencias.

Del texto relativo a los Cabildos Insulares, es de destacar que aborda su regulación en su doble condición: como entes locales e instituciones de la Comunidad Autónoma.

En lo que atañe a la Proposición de Ley de Municipios, se ha elaborado un conjunto normativo armónico con el ordenamiento básico, con las adaptaciones exigidas constitucionalmente por la conformación insular de Canarias.

En ambos casos, la financiación de las competencias se remite a un momento ulterior sin menoscabo del reconocimiento explícito del compromiso del Gobierno para llevarla a cabo, en la línea establecida por la normativa comparada (por un lado, Ley de Bases de Régimen Local, y, por otro lado, el Real Decreto Legislativo 2/2004, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Territoriales).

Todos los efectos positivos que puede generar la elaboración de leyes con calidad técnica y jurídica y criterios prácticos y útiles, se potencian si existe consenso sobre sus términos. La propuesta normativa que hoy inicia su discusión parlamentaria, tiene entre sus principales virtudes que ha llegado a la Asamblea Legislativa fruto del consenso institucional previo entre Cabildos, Ayuntamientos y Gobierno de Canarias.

La fuerza del consenso institucional con el que ambas proposiciones de ley han entrado en el Parlamento canario puede constituir un buen reclamo para garantizar la perdurabilidad y aumentar el valor de estos dos textos, que a buen seguro serán mejorados por sus señorías.

Francisco Hernández Spínola

Consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad

Gobierno de Canarias

La Ley Orgánica contra la Violencia de Género 10 años después

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Este año conmemoramos el X aniversario de una ley socialista que ha marcado un antes y un después en la lucha contra la violencia de género. Una Ley que acaba de recibir una de las menciones de honor del Premio de Políticas de Futuro que las instituciones ONU Mujeres, World Future Council y la Unión Interparlamentaria conceden a las mejores leyes y políticas del mundo que persigan poner fin a la violencia ejercida contra las mujeres y las niñas.

Elena Máñez Rodríguez

Por primera vez una ley reconocía que la violencia hacia la mujer es una cuestión estructural, que tiene que ver precisamente con las desigualdades estructurales que existen en nuestra sociedad. En definitiva, la Ley reconoce que la violencia machista es el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Una ley fruto también del trabajo conjunto con las organizaciones feministas y las asociaciones de mujeres de este país que venían reclamando desde finales de los años 90 una Ley Integral.

Este reconocimiento requería de una acción transversal, y así la Ley abarca de manera integral tanto los aspectos punitivos como los relacionados con la prevención,  la educación, y los aspectos sociales, asistenciales y la atención a las víctimas, así como la normativa civil y por supuesto, la actuación de las Administraciones Públicas. Por primera vez se coloca en la agenda política al máximo nivel la lucha contra la violencia de género.

Una ley pionera en Europa en unos años en los que España se encontraba entre los primeros países del mundo en materia de igualdad. Según el último informe del Foro Económico Mundial, España se sitúa en el puesto 29 y en materia de igualdad de oportunidades en el empleo ocupamos el puesto 84 de 142 países —y seguramente el Partido Popular nos dirá que la reforma laboral que impusieron no tiene nada que ver en la precarización de las mujeres en el mercado laboral— y por si fuera poco, España es el país europeo que más ha retrocedido en los últimos años.

Mientras el Gobierno de Rajoy acude a recoger un merecido premio a una ley que significó un revulsivo en la lucha contra la violencia de género, por estos lares las políticas del Partido Popular han estado minando permanentemente las políticas de igualdad y la defensa de las víctimas de la violencia machista.  Con una ministra que ni siquiera acude, ni por vía plasma, a la reuniones de la Conferencia Sectorial de Igualdad que convoca su Ministerio.

La Ley sigue vigente, pero las sucesivas reformas legislativas del PP han ido dirigidas a restarle efectividad, todo ello aderezado con unos significativos recortes presupuestarios. En Canarias, a pesar de que hemos sufrido un recorte del 22% desde 2011 en las partidas destinadas a la violencia de género en los PGE, mantenemos sin recortes el presupuesto destinado a mantener los recursos existentes que garantizan la atención a las víctimas de la violencia de género. Sirva como ejemplo una reforma educativa que suprime la asignatura de Educación para la ciudadanía, un instrumento para educar en valores como la igualdad entre mujeres y hombres; o la Reforma de la Administración Local que considera «impropias» las competencias municipales en Igualdad y Violencia de Género;  o el proyecto de reforma del Código Penal que rebaja la gravedad del delito de lesiones o que abre la puerta a la mediación —una auténtica aberración, ¿qué va a mediar una víctima con el maltratador?—. El proyecto «estrella» del Estatuto de la Víctima  obliga a pagar las costas en caso de sobreseimiento o absolución, cuando sabemos que es un delito público pero que ocurre en el ámbito privado, con las dificultades de prueba que eso conlleva. Disminuyen las denuncias y con estas políticas lamentablemente seguirán disminuyendo, aumentando la indefensión de muchas mujeres.

Señora Mato, no es «el momento adecuado para revisar la Ley» como le gusta manifestar, es el momento urgente de cumplir la Ley sin subterfugios y dotarla con medios suficientes. Ya es hora de que la violencia hacia las mujeres vuelva a ser una prioridad política, pero me temo que tendremos que esperar, como siempre, a un cambio de gobierno con una voluntad política clara y demostrada que vuelva a defender al máximo nivel político la vida y la integridad de las mujeres.

Elena Máñez Rodríguez

Directora del Instituto Canario de Igualdad

Hernández Spínola inaugura la I Convención Nacional de Mediación

El consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad del Gobierno de Canarias, Francisco Hernández Spínola, inaugura mañana jueves 20 de noviembre la I Convención Nacional de Mediación. El acto tendrá lugar a las 9.30 horas en el Centro de Atención a la Familia de Tenerife, sito en la calle Las Loas, 9, Las Veredillas, en Santa Cruz de Tenerife.

El acto tendrá lugar mañana jueves a las 9.30 horas en el Centro de Atención a la Familia de Santa Cruz de Tenerife

El consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad del Gobierno de Canarias, Francisco Hernández Spínola, inaugura mañana jueves 20 de noviembre la I Convención Nacional de Mediación. El acto tendrá lugar a las 9.30 horas en el Centro de Atención a la Familia de Tenerife, sito en la calle Las Loas, 9, Las Veredillas, en Santa Cruz de Tenerife.