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Sanidad da por cerrado el brote de sarampión notificado en junio en Tenerife

Sede de la Consejería de Sanidad de Santa Cruz de Tenerife

La Dirección General de Salud Pública cierra este episodio, con cinco personas afectadas en la isla, y cuyo caso índice se corresponde con un menor de Reino Unido que estuvo de vacaciones en la isla tinerfeña. Todas las personas contagiadas cursaron la enfermedad sin complicaciones destacables, si bien dos de ellas requirieron ingreso hospitalario

Desde Salud Pública se recuerda la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión, que se administran a los doce meses y a los tres años, como mejor herramienta para evitar la transmisión de la enfermedad. El virus del sarampión es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas expulsadas o suspendidas hasta dos horas después de expulsadas o bien por contacto directo con las secreciones

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), siguiendo los protocolos establecidos para estos casos, da por cerrado el brote de sarampión notificado el pasado mes de junio en Tenerife al haber transcurrido el tiempo establecido sin registrarse nuevos casos asociados al brote.

Este episodio afectó a un total de seis personas, de las que el caso índice al ser notificado desde Reino Unido no se puede considerar epidemiológicamente como parte del brote notificado en Canarias. Los cinco casos notificados en Tenerife presentaron sintomatología leve y cursaron la enfermedad sin incidencias destacables ni cuadros clínicos de gravedad, si bien dos de ellas requirieron ingreso hospitalario.

Detalles del brote

El caso inicial de este brote se notificó desde el Reino Unido, pues se confirmó una vez el menor, de cuatro años de edad, regresó a su país después de pasar unos días en Tenerife.

Uno de los casos asociados al brote es un trabajador del hotel en el que se alojó el caso índice, dos casos son profesionales de un centro hospitalario al que acudió este empleado del hotel, otro caso es un profesional de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que también acudió a este centro sanitario y el último caso es un lactante, familiar de uno de los otros afectados.

De las cuatro personas adultas vinculadas al brote, cuyas edades están comprendidas entre los 47 y los 51 años, tres no contaban con la vacuna contra el sarampión, mientras que otra persona solo tenía una dosis. El quinto caso, el bebé de ocho meses de edad, recibió la vacuna contra el sarampión tras su exposición a la enfermedad.

Desde que la Dirección General de Salud Pública tuvo conocimiento de la sospecha de estos casos, se activaron los protocolos de valoración, seguimiento y control de los contactos para intentar controlar la propagación de la enfermedad. En virtud de este protocolo, se llevaron a cabo todos los seguimientos oportunos a las personas que han podido tener contacto con los casos confirmados.

Importancia de la vacunación

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.

En este sentido, se recuerda que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión. Esta vacuna se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

Desde la Dirección General de Salud Pública se hace un llamamiento a la población para que revisen el estado vacunal de niños y niñas de tres años y comprobar que hayan recibido dos dosis de vacuna contra el sarampión, así como a las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para recibir la vacuna.

Además, el personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra la enfermedad.

En España la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunación infantil en 1975, y desde 1981 asociada en la vacuna triple vírica. En el año 1996 se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que desde el año 2000 es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.

En el año 2001, España se sumó al objetivo de eliminación del sarampión liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estableció el plan de eliminación del sarampión con dos estrategias fundamentales: fortalecer la inmunidad de la población frente al sarampión alcanzando altas coberturas con la primera y segunda dosis de vacuna en la infancia; y establecer la vigilancia para identificar cualquier caso contagioso de sarampión y controlar a tiempo la transmisión a los convivientes u otras personas en contacto con el caso.

En 2017 la OMS declaró a España país libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, el incremento en el número de casos diagnosticados en varias comunidades autónomas y en las dos ciudades autónomas, todos importados o vinculados a casos importados, ha provocado que la OMS haya retirado a España de esta lista de países libres de sarampión.

Sarampión: síntomas, transmisibilidad y prevención

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza, tras un periodo de 10-14 días de incubación, con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.

El virus del sarampión -morbilivirus- es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas expulsadas o suspendidas hasta dos horas después de expulsadas o por contacto directo con las secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas. Es una enfermedad en general benigna aunque puede cursar con complicaciones como neumonía, otitis, laringotraqueitis y diarrea. Raramente puede producir encefalitis o muerte (especialmente en la infancia).

El periodo de transmisibilidad de una persona con sarampión, en el que puede ser contagiosa, va desde cuatro días antes de la aparición del sarpullido (exantema) hasta cuadro días después de su desaparición. Durante este tiempo es fundamental evitar el contacto con personas no inmunizadas. No se ha demostrado que el virus contenido en la vacuna sea transmisible.

La prevención de la diseminación del sarampión también depende de la rápida vacunación de los contactos susceptibles. La vacunación dentro de las 72 horas siguientes a la exposición puede evitar la enfermedad o mitigar su gravedad. En el transcurso de un brote los contactos susceptibles que no se vacunen, bien por que existan contraindicaciones para la vacuna o por otros motivos, se recomienda que siempre que sea posible sean excluidos del entorno donde se produjo el caso hasta pasados dieciocho días después del inicio del exantema del último caso del brote.

En los últimos años se observa un aumento en la incidencia en diferentes países donde anteriormente se había eliminado esta enfermedad (por ejemplo, Reino Unido), como consecuencia de la pérdida de la confianza en las vacunas por parte de la población. Si las coberturas vacunales descienden, el sarampión puede reaparecer y transmitirse rápidamente, causando brotes que pueden culminar en ingresos hospitalarios y fallecimientos incluso en países desarrollados, como se ha demostrado en un brote epidémico en el estado de Texas (Estados Unidos), donde se registró el fallecimiento de un niño no vacunado por esta enfermedad fácilmente prevenible.

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Sanidad notifica en Tenerife un brote de sarampión con cuatro casos confirmados

El inicio del brote se sitúa en un caso importado y se corresponde con un menor de Reino Unido que estuvo de vacaciones en la isla tinerfeña

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) estudia un brote de sarampión notificado en Tenerife cuyo caso índice se corresponde con un menor inglés que pasó sus vacaciones en Tenerife donde cursó la enfermedad. El brote, por el momento, afecta a cuatro personas, de las que una ha precisado ingreso hospitalario.

El caso índice de este brote se notificó desde el Reino Unido, pues se confirmó una vez el menor regresó a su país después de pasar unos días en Tenerife. Los tres casos asociados a este inicial tuvieron algún tipo de contacto entre ellos y ninguna contaba con la vacuna contra el sarampión, pues no estaba indicada para sus edades, que están comprendidas entre los 45 y los 55 años.

Desde que la Dirección General de Salud Pública tuvo conocimiento de la sospecha de estos casos, se activaron los protocolos de valoración, seguimiento y control de los contactos para intentar controlar la propagación de la enfermedad. En virtud de este protocolo, se siguen haciendo los seguimientos oportunos a las personas que han podido tener contacto con los casos confirmados.

Importancia de la vacunación

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.

En este sentido, se recuerda que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión. Esta vacuna se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

Desde la Dirección General de Salud Pública se hace un llamamiento a la población para que revisen el estado vacunal de niños y niñas de tres años y comprobar que hayan recibido dos dosis de vacuna contra el sarampión, así como a las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para recibir la vacuna.

Además, el personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra la enfermedad.

En España la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunación infantil en 1975, y desde 1981 asociada en la vacuna triple vírica. En el año 1996 se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que desde el año 2000 es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.

En el año 2001, España se sumó al objetivo de eliminación del sarampión liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estableció el plan de eliminación del sarampión con dos estrategias fundamentales: fortalecer la inmunidad de la población frente al sarampión alcanzando altas coberturas con la primera y segunda dosis de vacuna en la infancia; y establecer la vigilancia para identificar cualquier caso contagioso de sarampión y controlar a tiempo la transmisión a los convivientes u otras personas en contacto con el caso.

Sarampión: síntomas, transmisibilidad y prevención

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza, tras un periodo de 10-14 días de incubación, con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.

El virus del sarampión -morbilivirus- es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas expulsadas o suspendidas hasta dos horas después de expulsadas o por contacto directo con las secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas. Es una enfermedad en general benigna aunque puede cursar con complicaciones como neumonía, otitis, laringotraqueitis y diarrea. Raramente puede producir encefalitis o muerte (especialmente en la infancia).

El periodo de transmisibilidad de una persona con sarampión, en el que puede ser contagiosa, va desde cuatro días antes de la aparición del sarpullido (exantema) hasta cuadro días después de su desaparición. Durante este tiempo es fundamental evitar el contacto con personas no inmunizadas. No se ha demostrado que el virus contenido en la vacuna sea transmisible.

La prevención de la diseminación del sarampión también depende de la rápida vacunación de los contactos susceptibles. La vacunación dentro de las 72 horas siguientes a la exposición puede evitar la enfermedad o mitigar su gravedad. En el transcurso de un brote los contactos susceptibles que no se vacunen, bien por que existan contraindicaciones para la vacuna o por otros motivos, se recomienda que siempre que sea posible sean excluidos del entorno donde se produjo el caso hasta pasados dieciocho días después del inicio del exantema del último caso del brote.

En los últimos años se observa un aumento en la incidencia en diferentes países donde anteriormente se había eliminado esta enfermedad (por ejemplo, Reino Unido), como consecuencia de la pérdida de la confianza en las vacunas por parte de la población. Si las coberturas vacunales descienden, el sarampión puede reaparecer y transmitirse rápidamente, causando brotes que pueden culminar en ingresos hospitalarios y fallecimientos incluso en países desarrollados, como se ha demostrado en un brote epidémico en el estado de Texas (Estados Unidos), donde se registró el fallecimiento de un niño no vacunado por esta enfermedad fácilmente prevenible.

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Sanidad da por cerrado el brote de sarampión notificado en octubre en La Palma

Consejería de Sanidad

La Dirección General de Salud Pública cierra este episodio, que ha alcanzado la cifra de 56 personas afectadas en las islas de La Palma, Tenerife y Gran Canaria. Todas ellas presentaron sintomatología leve y cursaron la enfermedad sin incidencias

Desde Salud Pública se recuerda la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión, que se administran a los doce meses y a los tres años, como mejor herramienta para evitar la transmisión de la enfermedad. El virus del sarampión es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas expulsadas o suspendidas hasta dos horas después de expulsadas o bien por contacto directo con las secreciones

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), siguiendo los protocolos establecidos para estos casos, da por cerrado el brote de sarampión notificado el pasado 20 de octubre en La Palma. Este episodio afectó a un total de 56 personas, de las que 29 fueron mujeres y 27 varones y se corresponden con treinta casos en Gran Canaria, ventidós en La Palma y cuatro en Tenerife.

Por edades, estas 56 personas se distribuyen de la siguiente manera: nueve de entre seis y doce meses, tres de entre trece y veinticuatro meses, seis de entre quince y veinticuatro años, veintidós de entre veinticinco y 44 años, y dieciséis casos de personas de 45 años o más.

Todos los afectados presentaron sintomatología leve y cursaron la enfermedad sin incidencias ni cuadros clínicos de gravedad. De ellas, once necesitaron ingreso hospitalario, siendo el tiempo medio de estancia en el hospital de 4,8 días.

El brote se dio por cerrado en Tenerife el 8 de diciembre y en La Palma 7 de enero, mientras que en Gran Canaria se dio por cerrado este martes, día 24 de marzo, al haber transcurrido el tiempo establecido en los protocolos sin registrarse nuevos casos asociados al brote.

Seguimiento del brote

Los primeros casos notificados en este brote se correspondieron con el caso índice en edad vacunal, es decir, mayor de doce meses, un personal sanitario y un menor prevacunal con el que coincidió en un espacio cerrado. En los días posteriores, las labores de seguimiento y rastreo confirmaron nuevos casos vinculados, correspondientes a personas de Tenerife y Gran Canaria.

Desde que la Dirección General de Salud Pública tuvo conocimiento de la sospecha de estos casos, y en permanente comunicación y coordinación con la Gerencia de los Servicios Sanitarios del Área de Salud de La Palma, se activaron los protocolos de valoración, seguimiento y control de los contactos para intentar controlar la propagación de la enfermedad.

En total, y desde el inicio del episodio se realizó rastreo epidemiológico a más de 2.000 personas, descartándose un total de 117 casos sospechosos.

Importancia de la vacunación

Cabe destacar que de las 56 personas afectadas, veinticuatro, es decir, el 42,86 por ciento no estaba vacunado contra el sarampión.

Por ello, desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.

En este sentido, se recuerda que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión. Esta vacuna se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

Desde la Dirección General de Salud Pública se hace un llamamiento a la población para que revisen el estado vacunal de niños y niñas de tres años y comprobar que hayan recibido dos dosis de vacuna contra el sarampión, así como a las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para recibir la vacuna.

Además, el personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra la enfermedad.

En España la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunación infantil en 1975, y desde 1981 asociada en la vacuna triple vírica. En el año 1996 se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que desde el año 2000 es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.

En el año 2001, España se sumó al objetivo de eliminación del sarampión liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estableció el plan de eliminación del sarampión con dos estrategias fundamentales: fortalecer la inmunidad de la población frente al sarampión alcanzando altas coberturas con la primera y segunda dosis de vacuna en la infancia; y establecer la vigilancia para identificar cualquier caso contagioso de sarampión y controlar a tiempo la transmisión a los convivientes u otras personas en contacto con el caso.

En 2017 la OMS declaró a España país libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, el incremento en el número de casos diagnosticados en varias comunidades autónomas y en las dos ciudades autónomas, todos importados o vinculados a casos importados, ha provocado que la OMS haya retirado a España de esta lista de países libres de sarampión.

Sarampión: síntomas, transmisibilidad y prevención

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza, tras un periodo de 10-14 días de incubación, con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.

El virus del sarampión -morbilivirus- es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas expulsadas o suspendidas hasta dos horas después de expulsadas o por contacto directo con las secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas. Es una enfermedad en general benigna aunque puede cursar con complicaciones como neumonía, otitis, laringotraqueitis y diarrea. Raramente puede producir encefalitis o muerte (especialmente en la infancia).

El periodo de transmisibilidad de una persona con sarampión, en el que puede ser contagiosa, va desde cuatro días antes de la aparición del sarpullido (exantema) hasta cuadro días después de su desaparición. Durante este tiempo es fundamental evitar el contacto con personas no inmunizadas. No se ha demostrado que el virus contenido en la vacuna sea transmisible.

La prevención de la diseminación del sarampión también depende de la rápida vacunación de los contactos susceptibles. La vacunación dentro de las 72 horas siguientes a la exposición puede evitar la enfermedad o mitigar su gravedad. En el transcurso de un brote los contactos susceptibles que no se vacunen, bien por que existan contraindicaciones para la vacuna o por otros motivos, se recomienda que siempre que sea posible sean excluidos del entorno donde se produjo el caso hasta pasados dieciocho días después del inicio del exantema del último caso del brote.

En los últimos años se observa un aumento en la incidencia en diferentes países donde anteriormente se había eliminado esta enfermedad (por ejemplo, Reino Unido), como consecuencia de la pérdida de la confianza en las vacunas por parte de la población. Si las coberturas vacunales descienden, el sarampión puede reaparecer y transmitirse rápidamente, causando brotes que pueden culminar en ingresos hospitalarios y fallecimientos incluso en países desarrollados, como se ha demostrado en un brote epidémico en el estado de Texas (Estados Unidos), donde se registró el fallecimiento de un niño no vacunado por esta enfermedad fácilmente prevenible.

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Sanidad recuerda la importancia de vacunarse contra el sarampión para asegurar la inmunidad

La Dirección General de Salud Pública del SCS hace un llamamiento a la ciudadanía para que revise su estado de vacunación frente al sarampión, tras la reciente decisión de la OMS de retirar a España del listado de países donde la enfermedad se encontraba eliminada

La vacuna contra el sarampión se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida

Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 sin historia documentada de haber recibido dos dosis de vacuna o haber pasado la enfermedad

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), insta a la población a revisar su cobertura vacunal contra el sarampión con la finalidad de asegurar la inmunización contra esta enfermedad que hasta ahora se consideraba erradicada. La Organización Mundial de la Salud ha comunicado recientemente que España ya no cumple los criterios para ser considerada un país libre de sarampión, debido a la reaparición de transmisión sostenida de este virus y al aumento de casos registrados en 2024 y 2025. Esta situación supone un retroceso en los logros alcanzados en salud pública (España era considerada libre de sarampión desde 2016) y obliga a reforzar las estrategias de vacunación y vigilancia epidemiológica. También han sido excluidos recientemente de esa lista países como Alemania, Italia, Francia, Estados Unidos, Austria o Reino Unido.

Por todo ello, la Dirección General de Salud Pública del SCS hace un llamamiento a la población para que revise el estado vacunal de niños y niñas de uno a cuatro años y se compruebe que han recibido las dosis de vacuna contra el sarampión que les correspondan por edad, aunque la cobertura vacunal en Canarias contra el sarampión alcanza una tasa del 95 por ciento.

Asimismo, indican que las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para preguntar si deben recibir la vacuna.

El personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra esta enfermedad, independientemente del año en el que hayan nacido (se ruega contactar en caso de duda con los servicios de medicina del trabajo o prevención de riesgos laborales).

Además, las personas que vayan a emprender un viaje internacional deben también asegurarse de que se encuentran correctamente protegidas frente a esta enfermedad mediante la vacunación o por haberla pasado con anterioridad para que, si no es así, reciban la vacuna antes de volar a su destino. La principal vía de introducción del sarampión en las islas es un viaje procedente de una zona donde se ha mantenido contacto con casos activos de sarampión, a veces, sin saberlo.

Síntomas

El sarampión es una enfermedad febril que comienza con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo. Es importante que tanto la población en general, como los profesionales sanitarios en particular se encuentren alerta ante la reaparición de esta enfermedad en nuestras islas.

Los especialistas recuerdan que no se debe olvidar que el sarampión es una de las enfermedades transmisibles más contagiosas que se conocen y que hay perfiles muy vulnerables que no pueden ser vacunados por tratarse de una vacuna viva, como son las personas menores de 1 año y aquellas que tengan las defensas bajas por enfermedades o tratamientos.

El sarampión, en un pequeño porcentaje de casos y en especial en estas personas más vulnerables, puede producir inflamación cerebral (encefalitis), neumonía e incluso la muerte, pues, a parte del daño que genera el propio virus, este también es capaz de producir un descenso en las defensas naturales del cuerpo, facilitando la adquisición de otras enfermedades infecciosas. Otras complicaciones reseñables son la diarrea grave, la otitis media aguda y la laringotraqueítis (obstrucción de la vía aérea a nivel de tráquea y laríngea por inflamación).

La buena noticia que transmiten las autoridades sanitarias es que, desde hace ya décadas, se cuenta con un instrumento para prevenir esta enfermedad que es extraordinariamente efectivo, seguro y gratuito en España: la vacunación.

Hace ya años que se ha demostrado que son falsas las informaciones que intentan relacionar a esta vacuna con el aumento determinadas enfermedades, pero, desgraciadamente, su difusión por redes sociales y otros medios ha hecho que un número creciente de personas (en especial padres de niños y niñas pequeños/as) duden de su seguridad, disminuyendo las coberturas de vacunación y aumentándose, por ello, el riesgo de aparición de brotes de la enfermedad.

Desde la Dirección General de Salud Pública del SCS se insiste en la necesidad de que la toda la población infantil reciba las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan ser vacunadas (protección indirecta).

La vacuna contra el sarampión (componente de las vacunas triple y tetravírica) se administra de forma general en el calendario de inmunizaciones de Canarias en pauta de dos dosis, a los 12 meses y a los tres años, pero se recomienda, además, la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad o que no tengan una prueba documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

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La Dirección General de Salud Pública eleva a veintiuno los casos confirmados en el brote de sarampión en La Palma

Los siete nuevos casos se corresponden a cinco personas adultas en La Palma y dos en Gran Canaria que presentan sintomatología leve

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión, que se administran a los doce meses y a los tres años, como mejor herramienta para evitar la transmisión de la enfermedad. El virus del sarampión es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas expulsadas o suspendidas hasta dos horas después de expulsadas o bien por contacto directo con las secreciones

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha elevado a veintiuno los casos confirmados asociados al brote de sarampión notificado el pasado 20 de octubre en La Palma, con tres casos iniciales. Los siete nuevos casos corresponden a cinco personas adultas en La Palma y dos en Gran Canaria.

Por el momento, todos los afectados presentan sintomatología leve y cursan la enfermedad sin incidencias. Estos siete nuevos casos se suman a los confirmados hasta ahora por las labores de seguimiento y rastreo.

Los tres primeros casos notificados en este brote se corresponden con el caso índice en edad vacunal, es decir, mayor de doce meses, un personal sanitario y un menor prevacunal con el que coincidió en un espacio cerrado. En los días posteriores, las labores de seguimiento y rastreo confirmaron nuevos casos vinculados, siendo uno de ellos el notificado en Tenerife días antes de detectarse el brote, una vez que los estudios de seguimiento confirmaron el vínculo epidemiológico con el caso índice del brote de La Palma.

Desde que la Dirección General de Salud Pública tuvo conocimiento de la sospecha de estos casos, y en permanente comunicación y coordinación con la Gerencia de los Servicios Sanitarios del Área de Salud de La Palma, se activaron los protocolos de valoración, seguimiento y control de los contactos para intentar controlar la propagación de la enfermedad. En este sentido, se recuerda que se siguen haciendo los seguimientos oportunos a las personas que han tenido contacto con los casos confirmados.

Datos

Durante 2024, en Canarias se notificaron siete casos de sarampión, de los que cinco eran importados o relacionados con casos importados de fuera de las islas y dos de origen desconocido.

En 2025, se registraron dos casos, uno importado y otro desconocido. Además, ha habido otros dos casos vacunales provocados como efecto secundario tras la administración de la vacuna. En ambos casos la enfermedad cursó con sintomatología leve y sin complicaciones para los menores.

Importancia de la vacunación

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.

En este sentido, se recuerda que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión. Esta vacuna se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

Desde la Dirección General de Salud Pública se hace un llamamiento a la población para que revisen el estado vacunal de niños y niñas de tres años y comprobar que hayan recibido dos dosis de vacuna contra el sarampión, así como a las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para recibir la vacuna.

Además, el personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra la enfermedad.

En España la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunación infantil en 1975, y desde 1981 asociada en la vacuna triple vírica. En el año 1996 se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que desde el año 2000 es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.

En el año 2001, España se sumó al objetivo de eliminación del sarampión liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estableció el plan de eliminación del sarampión con dos estrategias fundamentales: fortalecer la inmunidad de la población frente al sarampión alcanzando altas coberturas con la primera y segunda dosis de vacuna en la infancia; y establecer la vigilancia para identificar cualquier caso contagioso de sarampión y controlar a tiempo la transmisión a los convivientes u otras personas en contacto con el caso.

En 2017 la OMS declaró a España país libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, recientemente se han notificado 142 casos diagnosticados en once comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, todos importados o vinculados a casos importados, y hay ocho brotes activos que se continúan investigando.

Sarampión: síntomas, transmisibilidad y prevención

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza, tras un periodo de 10-14 días de incubación, con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.

El virus del sarampión -morbilivirus- es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas expulsadas o suspendidas hasta dos horas después de expulsadas o por contacto directo con las secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas. Es una enfermedad en general benigna aunque puede cursar con complicaciones como neumonía, otitis, laringotraqueitis y diarrea. Raramente puede producir encefalitis o muerte (especialmente en la infancia).

El periodo de transmisibilidad de una persona con sarampión, en el que puede ser contagiosa, va desde cuatro días antes de la aparición del sarpullido (exantema) hasta cuadro días después de su desaparición. Durante este tiempo es fundamental evitar el contacto con personas no inmunizadas. No se ha demostrado que el virus contenido en la vacuna sea transmisible.

La prevención de la diseminación del sarampión también depende de la rápida vacunación de los contactos susceptibles. La vacunación dentro de las 72 horas siguientes a la exposición puede evitar la enfermedad o mitigar su gravedad. En el transcurso de un brote los contactos susceptibles que no se vacunen, bien por que existan contraindicaciones para la vacuna o por otros motivos, se recomienda que siempre que sea posible sean excluidos del entorno donde se produjo el caso hasta pasados dieciocho días después del inicio del exantema del último caso del brote.

En los últimos años se observa un aumento en la incidencia en diferentes países donde anteriormente se había eliminado esta enfermedad (por ejemplo, Reino Unido), como consecuencia de la pérdida de la confianza en las vacunas por parte de la población. Si las coberturas vacunales descienden, el sarampión puede reaparecer y transmitirse rápidamente, causando brotes que pueden culminar en ingresos hospitalarios y fallecimientos incluso en países desarrollados, como se ha demostrado en un brote epidémico en el estado de Texas (Estados Unidos), donde se registró el fallecimiento de un niño no vacunado por esta enfermedad fácilmente prevenible.

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La Dirección General de Salud Pública eleva a catorce los casos confirmados en el brote de sarampión en La Palma

Los seis nuevos casos se corresponden con tres menores de edad y tres adultos en La Palma. Por el momento, todos los afectados presentan sintomatología leve y cursan la enfermedad sin incidencias

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha elevado a catorce los casos confirmados asociados al brote de sarampión notificado el pasado 20 de octubre en La Palma, con tres casos iniciales. Los seis nuevos casos corresponden a tres menores de doce meses de edad y tres personas adultas en La Palma.

Por el momento, todos los afectados presentan sintomatología leve y cursan la enfermedad sin incidencias. Estos seis nuevos casos se suman a los ocho confirmados hasta ahora por las labores de seguimiento y rastreo.

Los tres primeros casos notificados en este brote se corresponden con el caso índice en edad vacunal, es decir, mayor de doce meses, un personal sanitario y un menor prevacunal con el que coincidió en un espacio cerrado. En los días posteriores, las labores de seguimiento y rastreo confirmaron otros cinco casos vinculados, siendo uno de ellos el notificado en Tenerife días antes de detectarse el brote, una vez que los estudios de seguimiento confirmaron el vínculo epidemiológico con el caso índice del brote de La Palma.

Desde que la Dirección General de Salud Pública tuvo conocimiento de la sospecha de estos casos, y en permanente comunicación y coordinación con la Gerencia de los Servicios Sanitarios del Área de Salud de La Palma, se activaron los protocolos de valoración, seguimiento y control de los contactos para intentar controlar la propagación de la enfermedad. En este sentido, se recuerda que se siguen haciendo los seguimientos oportunos a las personas que han tenido contacto con los casos confirmados.

Datos

Durante 2024, en Canarias se notificaron siete casos de sarampión, de los que cinco eran importados o relacionados con casos importados de fuera de las islas y dos de origen desconocido.

En 2025, se registraron dos casos, uno importado y otro desconocido. Además, ha habido otros dos casos vacunales provocados como efecto secundario tras la administración de la vacuna. En ambos casos la enfermedad cursó con sintomatología leve y sin complicaciones para los menores.

Importancia de la vacunación

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.

En este sentido, se recuerda que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión. Esta vacuna se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

Desde la Dirección General de Salud Pública se hace un llamamiento a la población para que revisen el estado vacunal de niños y niñas de tres años y comprobar que hayan recibido dos dosis de vacuna contra el sarampión, así como a las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para recibir la vacuna.

Además, el personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra la enfermedad.

En España la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunación infantil en 1975, y desde 1981 asociada en la vacuna triple vírica. En el año 1996 se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que desde el año 2000 es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.

En el año 2001, España se sumó al objetivo de eliminación del sarampión liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estableció el plan de eliminación del sarampión con dos estrategias fundamentales: fortalecer la inmunidad de la población frente al sarampión alcanzando altas coberturas con la primera y segunda dosis de vacuna en la infancia; y establecer la vigilancia para identificar cualquier caso contagioso de sarampión y controlar a tiempo la transmisión a los convivientes u otras personas en contacto con el caso.

En 2017 la OMS declaró a España país libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, recientemente se han notificado 142 casos diagnosticados en once comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, todos importados o vinculados a casos importados, y hay ocho brotes activos que se continúan investigando.

Sarampión: síntomas, transmisibilidad y prevención

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza, tras un periodo de 10-14 días de incubación, con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.

El virus del sarampión -morbilivirus- es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas expulsadas o suspendidas en el aire hasta dos horas después de expulsadas o por contacto directo con las secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas. Es una enfermedad en general benigna aunque puede cursar con complicaciones como neumonía, otitis, laringotraqueitis y diarrea. Raramente puede producir encefalitis o muerte (especialmente en la infancia).

El periodo de transmisibilidad de una persona con sarampión, en el que puede ser contagiosa, va desde cuatro días antes de la aparición del sarpullido (exantema) hasta cuadro días después de su desaparición. Durante este tiempo es fundamental evitar el contacto con personas no inmunizadas. No se ha demostrado que el virus contenido en la vacuna sea transmisible.

La prevención de la diseminación del sarampión también depende de la rápida vacunación de los contactos susceptibles. La vacunación dentro de las 72 horas siguientes a la exposición puede evitar la enfermedad o mitigar su gravedad. En el transcurso de un brote los contactos susceptibles que no se vacunen, bien por que existan contraindicaciones para la vacuna o por otros motivos, se recomienda que siempre que sea posible sean excluidos del entorno donde se produjo el caso hasta pasados dieciocho días después del inicio del exantema del último caso del brote.

En los últimos años se observa un aumento en la incidencia en diferentes países donde anteriormente se había eliminado esta enfermedad (por ejemplo, Reino Unido), como consecuencia de la pérdida de la confianza en las vacunas por parte de la población. Si las coberturas vacunales descienden, el sarampión puede reaparecer y transmitirse rápidamente, causando brotes que pueden culminar en ingresos hospitalarios y fallecimientos incluso en países desarrollados, como se ha demostrado en un brote epidémico en el estado de Texas (Estados Unidos), donde se registró el fallecimiento de un niño no vacunado por esta enfermedad fácilmente prevenible.

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La Dirección General de Salud Pública eleva a ocho los casos confirmados en el brote de sarampión en La Palma

La Dirección General de Salud Pública eleva a ocho los casos confirmados en el brote de sarampión en La Palma. Los cinco nuevos casos se corresponden con dos menores de edad en La Palma y tres personas adultas en Tenerife. Uno de los casos de Tenerife se corresponde con el notificado hace unas semanas, tras confirmarse en los estudios de seguimiento el vínculo epidemiológico con el caso índice del brote de La Palma

Los primeros tres casos confirmados el lunes en La Palma corresponden a un menor de dos años, un personal sanitario y un menor de seis meses con el que coincidió en un espacio cerrado. Por el momento, todos los afectados presentan sintomatología leve y cursan la enfermedad sin incidencias

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha elevado a ocho los casos confirmados asociados al brote de sarampión notificado este lunes en La Palma, con tres casos iniciales. Los cinco nuevos casos corresponden a dos menores de edad en La Palma y tres personas en Tenerife, siendo una de estas últimas el caso notificado hace unas semanas en esta isla, una vez que los estudios de seguimiento han confirmado el vínculo epidemiológico con el caso índice del brote de La Palma.

Por el momento, todos los afectados presentan sintomatología leve y cursan la enfermedad sin incidencias. Los tres primeros casos notificados el lunes se corresponden con el caso índice en edad vacunal, es decir, mayor de doce meses, un personal sanitario y un menor prevacunal con el que coincidió en un espacio cerrado.

Desde que la Dirección General de Salud Pública tuvo conocimiento de la sospecha de estos casos, y en permanente comunicación y coordinación con la Gerencia de los Servicios Sanitarios del Área de Salud de La Palma, se activaron los protocolos de valoración, seguimiento y control de los contactos para intentar controlar la propagación de la enfermedad. En este sentido, se recuerda que se siguen haciendo los seguimientos oportunos a las personas que han tenido contacto con los casos confirmados.

Datos

Durante 2024, en Canarias se notificaron siete casos de sarampión, de los que cinco eran importados o relacionados con casos importados de fuera de las islas y dos de origen desconocido.

En 2025, se registraron dos casos, uno importado y otro desconocido. Además, ha habido otros dos casos vacunales provocados como efecto secundario tras la administración de la vacuna. En ambos casos la enfermedad cursó con sintomatología leve y sin complicaciones para los menores.

Importancia de la vacunación

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.

En este sentido, se recuerda que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión. Esta vacuna se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

En España la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunación infantil en 1975, y desde 1981 asociada en la vacuna triple vírica. En el año 1996 se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que desde el año 2000 es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.

En el año 2001, España se sumó al objetivo de eliminación del sarampión liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estableció el plan de eliminación del sarampión con dos estrategias fundamentales: fortalecer la inmunidad de la población frente al sarampión alcanzando altas coberturas con la primera y segunda dosis de vacuna en la infancia; y establecer la vigilancia para identificar cualquier caso contagioso de sarampión y controlar a tiempo la transmisión a los convivientes u otras personas en contacto con el caso.

En 2017 la OMS declaró a España país libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, recientemente se han notificado 142 casos diagnosticados en once comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, todos importados o vinculados a casos importados, y hay ocho brotes activos que se continúan investigando.

Sarampión

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.

La enfermedad es en general benigna aunque puede cursar con complicaciones como neumonía, otitis, laringotraqueitis y diarrea. Raramente puede producir encefalitis o muerte (especialmente en la infancia). El sarampión es muy contagioso y se transmite por el aire.

En los últimos años se observa un aumento en la incidencia en diferentes países donde anteriormente se había eliminado esta enfermedad (por ejemplo, Reino Unido), como consecuencia de la pérdida de la confianza en las vacunas por parte de la población. Si las coberturas vacunales descienden, el sarampión puede reaparecer y transmitirse rápidamente, causando brotes que pueden culminar en ingresos hospitalarios y fallecimientos incluso en países desarrollados, como se ha demostrado en un brote epidémico en el estado de Texas (Estados Unidos), donde se registró el fallecimiento de un niño no vacunado por esta enfermedad fácilmente prevenible.

Desde la Dirección General de Salud Pública se hace un llamamiento a la población para que revisen el estado vacunal de niños y niñas de cuatro años y comprobar que hayan recibido dos dosis de vacuna contra el sarampión, así como a las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para recibir la vacuna.

Además, el personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra la enfermedad.

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La Dirección General de Salud Pública notifica un brote de sarampión con tres casos en La Palma

Consejería de Sanidad

Se trata de un menor de doce meses, un personal sanitario y otro menor de doce meses con el que coincidió en un espacio cerrado. Además, hay otro caso confirmado en Tenerife que se estudia como posible vínculo con el caso índice del brote de La Palma

La vacuna contra el sarampión se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha notificado este lunes al Ministerio de Sanidad un brote de sarampión con tres casos confirmados en La Palma. Se trata del caso índice en edad prevacunal, es decir, menor de doce meses, un personal sanitario y otro menor prevacunal con el que coincidió en un espacio cerrado. Además, un familiar de este último menor está en seguimiento como caso probable, a la espera de la toma de muestras y resultados de las analíticas.

Además, hace unas semanas se notificó en Tenerife otro caso confirmado de sarampión, que está siendo estudiado como posible vínculo con el caso índice del brote de La Palma.

Desde que la Dirección General de Salud Pública tuvo conocimiento de la sospecha de estos casos, y en permanente comunicación y coordinación con la Gerencia de los Servicios Sanitarios del Área de Salud de La Palma, se activaron los protocolos de valoración, seguimiento y control de los contactos para intentar controlar la propagación de la enfermedad. En este sentido, se recuerda que se siguen haciendo los seguimientos oportunos a las personas que han tenido contacto con los casos confirmados.

Datos

Durante 2024, en Canarias se notificaron siete casos de sarampión, de los que cinco eran importados o relacionados con casos importados de fuera de las islas y dos de origen desconocido.

En 2025, se registraron dos casos, uno importado y otro desconocido. Además, ha habido otros dos casos vacunales provocados como efecto secundario tras la administración de la vacuna. En ambos casos la enfermedad cursó con sintomatología leve y sin complicaciones para los menores.

Importancia de la vacunación

Desde la Dirección General de Salud Pública se incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.

En este sentido, se recuerda que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión. Esta vacuna se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

En España la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunación infantil en 1975, y desde 1981 asociada en la vacuna triple vírica. En el año 1996 se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que desde el año 2000 es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.

En el año 2001, España se sumó al objetivo de eliminación del sarampión liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estableció el plan de eliminación del sarampión con dos estrategias fundamentales: fortalecer la inmunidad de la población frente al sarampión alcanzando altas coberturas con la primera y segunda dosis de vacuna en la infancia; y establecer la vigilancia para identificar cualquier caso contagioso de sarampión y controlar a tiempo la transmisión a los convivientes u otras personas en contacto con el caso.

En 2017 la OMS declaró a España país libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, recientemente se han notificado 142 casos diagnosticados en once comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, todos importados o vinculados a casos importados, y hay ocho brotes activos que se continúan investigando.

Sarampión

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.

La enfermedad es en general benigna aunque puede cursar con complicaciones como neumonía, otitis, laringotraqueitis y diarrea. Raramente puede producir encefalitis o muerte (especialmente en la infancia). El sarampión es muy contagioso y se transmite por el aire.

En los últimos años se observa un aumento en la incidencia en diferentes países donde anteriormente se había eliminado esta enfermedad (por ejemplo, Reino Unido), como consecuencia de la pérdida de la confianza en las vacunas por parte de la población. Si las coberturas vacunales descienden, el sarampión puede reaparecer y transmitirse rápidamente, causando brotes que pueden culminar en ingresos hospitalarios y fallecimientos incluso en países desarrollados, como se ha demostrado en un brote epidémico en el estado de Texas (Estados Unidos), donde se registró el fallecimiento de un niño no vacunado por esta enfermedad fácilmente prevenible.

Desde la Dirección General de Salud Pública se hace un llamamiento a la población para que revisen el estado vacunal de niños y niñas de cuatro años y comprobar que hayan recibido dos dosis de vacuna contra el sarampión, así como a las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para recibir la vacuna.

Además, el personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra esta enfermedad.

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Sanidad insiste en la importancia de completar la pauta vacunal contra el sarampión para asegurar la inmunidad

Fachada Sanidad

La vacuna contra el sarampión se administra en dos dosis, a los 12 meses y a los tres años y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida

Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 sin historia documentada de haber recibido dos dosis de vacuna o haber pasado la enfermedad

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), adscrita a la Consejería de Sanidad, incide en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.

Desde la Dirección General de Salud Pública del SCS se insiste en que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión, una enfermedad de la que no se han notificado casos en Canarias en los últimos meses, pero de la que sí se ha detectado un repunte en diferentes zonas del territorio nacional, según la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica.

La vacuna contra el sarampión (componente fundamental de la conocida como triple vírica) se administra en dos dosis, a los 12 meses y a los 3 años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.

Según los datos más recientes disponibles, correspondientes al año 2023, la cobertura de la triple vírica alcanzó el 95 por ciento, mientras que la cobertura de la segunda dosis se situó en el 89 por ciento.

Importancia de la vacunación

La medida preventiva más eficaz es la vacunación. En España la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunación infantil en 1975, y desde 1981 asociada en la vacuna triple vírica. En el año 1996 se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que desde el año 2000 es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.

En el año 2001, España se sumó al objetivo de eliminación del sarampión liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estableció el plan de eliminación del sarampión con dos estrategias fundamentales: fortalecer la inmunidad de la población frente al sarampión alcanzando altas coberturas con la primera y segunda dosis de vacuna en la infancia; y establecer la vigilancia para identificar cualquier caso contagioso de sarampión y controlar a tiempo la transmisión a los convivientes u otras personas en contacto con el caso.

En el año 2017 la OMS declaró a España país libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, recientemente se han notificado 142 casos diagnosticados en once comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, todos importados o vinculados a casos importados, y hay ocho brotes activos que se continúan investigando.

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.

La enfermedad es en general benigna aunque puede cursar con complicaciones como neumonía, otitis, laringotraqueitis y diarrea. Raramente puede producir encefalitis o muerte (especialmente en la infancia). El sarampión es muy contagioso y se transmite por el aire.

En los últimos años se observa un aumento en la incidencia en diferentes países donde anteriormente se había eliminado esta enfermedad (por ejemplo, Reino Unido), como consecuencia de la pérdida de la confianza en las vacunas por parte de la población. Si las coberturas vacunales descienden, el sarampión puede reaparecer y transmitirse rápidamente, causando brotes que pueden culminar en ingresos hospitalarios y fallecimientos incluso en países desarrollados, como se ha demostrado recientemente en un brote epidémico en el estado de Texas (Estados Unidos), donde hace unas semanas se registró el fallecimiento de un niño no vacunado por esta enfermedad fácilmente prevenible.

Desde la Dirección General de Salud Pública se hace un llamamiento a la población para que revisen el estado vacunal de niños y niñas de 4 años y comprobar que hayan recibido dos dosis de vacuna contra el sarampión, así como a las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para recibir la vacuna. El personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidenctes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra esta enfermedad.

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La Dirección General de Salud Pública del SCS da por cerrado el brote de sarampión notificado en mayo en Tenerife

Sanidad insiste en la importancia de la vacunación contra el sarampión para evitar la transmisión de la enfermedad

Desde 2017, la OMS declaró a España libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, recientemente se han notificado casos en nueve comunidades autónomas, una de ellas es Canarias

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud, da por cerrado el brote de sarampión declarado el pasado mes de mayo sin que se hayan notificado nuevos casos y una vez ha transcurrido el plazo de tiempo estipulado por el protocolo de actuación ante un brote de esta enfermedad.

Dicho brote estuvo formado por cuatro casos confirmados de sarampión, de los que tres son menores y un adulto. El caso índice corresponde con una menor que no estaba vacunada, mientras que los dos bebés afectados aún no les correspondían la administración de la vacunación. La Dirección General de Salud Pública ha hecho seguimiento a más de 400 contactos de los afectados para comprobar el estado de vacunación e informarles de medidas en caso de comenzar con síntomas.

Importancia de la vacunación

La Dirección General de Salud Pública del SCS recuerda la importancia de la vacunación para evitar la transmisión del sarampión; una enfermedad de la que no se estaban notificando nuevos casos desde hace años. En este sentido, insiste en que la vacuna es el medio más seguro y eficaz para evitar contraer o transmitir el sarampión.

La vacuna contra el sarampión se administra en dos dosis, a los 12 meses y a los tres años y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida.

El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza con fiebre, congestión nasal, tos y en ocasiones pueden aparecer pequeñas manchas eritematosas con el centro blanquecino en la mucosa oral. El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo. Es muy contagioso y se transmite por el aire a través de gotitas o por contacto directo con personas infectadas.

En el año 2017 la OMS declaró a España país libre de transmisión endémica de sarampión por los pocos casos y brotes identificados. Sin embargo, recientemente se han notificado casos en nueve comunidades autónomas y de ellas cinco han registrado brotes.

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