Alcohol, cuanto menos, mejor
El alcohol no aporta beneficios para la salud. Evítalo si eres menor, estás embarazada, tomas medicamentos, conduces o trabajas: tu cuerpo y tu seguridad lo agradecerán.
¿Sabías que...?
Efectos inmediatos y a largo plazo
El alcohol produce sensaciones placenteras al principio, pero su consumo frecuente o elevado puede causar lesiones por accidentes o violencia y, a largo plazo, afectar órganos como el hígado, reducir defensas y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas y cáncer.
Riesgo para la salud
Contribuye a más de 200 problemas de salud y lesiones, provoca muerte prematura y es un factor de riesgo principal en enfermedades crónicas.
No hay consumo “beneficioso”
La evidencia científica no respalda que el vino o la cerveza tengan efectos protectores claros sobre el corazón, el metabolismo, el cáncer o enfermedades neurodegenerativas. Recomendar su consumo no está justificado.
Impacto global
Según la Organización Mundial de la Salud , el consumo de alcohol es responsable de aproximadamente 2,6 millones de muertes a nivel mundial. La población joven de 20 y 39 años es una de las más afectadas por las consecuencias derivadas de este consumo.
Calorías vacías y azúcar
Las bebidas alcohólicas aportan muchas calorías sin nutrientes y su contenido de azúcar puede almacenarse como grasa.