MEJORA DEL RENDIMIENTO A TRAVÉS DEL ARTE Y LA TRANSFORMACIÓN DE LOS ESPACIOS
Introducción
Espaciarte es una propuesta que moviliza al alumnado con motivo de rediseñar y transformar los espacios de su centro con el fin de crear un aula viva. Mediante el diseño de nuevos espacios creativos se pretende crear ambientes enriquecedores que inviten el despertar de la motivación así como su sentimiento estar, volver y comodidad. De esta manera, se fija como objetivo romper las barreras de la creación dentro de aula utilizándola mismamente como soporte creativo. Por medio de las diferentes situaciones de aprendizaje se propone la práctica activa y manual donde se interviene el mobiliario del aula con el fin de potenciar valores competenciales, funcionales y prácticos por medio de una metodología de trabajo proyectual. Una práctica que los contextualiza en sus futuros quehaceres competenciales; cooperación, colaboración, interacción, coordinación, crítica, análisis exposición e investigación.
Biblioteca 2.0
¿Sabías que la distribución de los objetos y la composición visual de los espacios es un factor determinante para la motivación, el desarrollo y el bienestar emocional?
El neurocientífico Francisco Mora y la educadora e investigadora María Acaso afirman que nuestro entorno lanza mensajes visuales que nos condiciona de tal manera que si nos imaginamos cómo nos gustaría que fuese un espacio y qué sensaciones nos trasmite, seguramente cambiaríamos cosas con tal de estar en un lugar mejor adaptado a nuestras condiciones. Y es que somos conscientes de que la educación está en constante cambio, y que los centros no comprenden diseños actuales. Todos queremos vivir, estar y hacer en un espacio proclive a una actividad física e intelectual sana y motivadora pero, ¿quién se preocupa de que esto ocurra? La educación cambia, pero los espacios no. La arquitectura de los espacios educativos actuales no tiene un fin emocional, ni está pensada para favorecer metodologías ni dinámicas favorables. Los principios educativos se tornan cada vez más competenciales, con metodologías activas y prácticas que requieren de aulas cambiantes, abiertas, de espacios dinámicos y polivalentes. Y sobre todo, de alumnado que entienda y se involucre en este sentido. Así, la importancia de crear consciencia de que el espacio es nuestro y podemos mejorarlo toma sentido cuando el alumnado se involucra en los procesos de diseño, cooperación, colaboración, fabricación y disfrute que conlleva.





Este 2024/25 hemos podido acontecer al increíble cambio de la biblioteca del centro por medio del alumnado de 3º ESO, el cúal ha sido partícipe del proyecto. Por medio de un proyecto de pintura mural cuyo objetivo era la remodelación visual del espacio se ha conseguido dar un cambio de 180º, pasando de un espacio blanco e impersonal a otro colorido y fresco. Pero lo interesante de todo esto es que al ir diciendo en clase que quizás pintáramos la biblioteca, el alumnado ya respondía que estaba deseando. Todos los días había recordatorios, peticiones, motivación.
Un día, nuestra vicedirectora Beatriz, me dejó caer que quería darle un cambio a este espacio y yo le comenté el proyecto que llevaba a cabo. Tras darle vueltas y estudiar opciones propuse un diseño y se aceptó la propuesta sin nada de demora. Al poco tiempo y con todo casi preparado llevé al alumnado por sorpresa a la biblioteca y empecé a dar órdenes de reestructuración. Al finalizar la clase ya les di la noticia y la motivación explotó. Cuatro semanas antes de navidad ya estábamos moviendo las estructuras, desalojando libros y cubriendo con cinta y cartones los lugares que se iban a pintar. El día que comenzaron las sesiones de pintura ya tenía preparada una hoja de firmas y coevaluación que cada grupo iba a llevar a cabo. La idea no solo era remodelar el espacio, sino hacer que el alumnado asumiera un proyecto como si de una empresa mural se tratara, e iban a estar “contratados” para ella con su fichaje y revisión del trabajo incluido. Así, día tras día el alumnado asumía las indicaciones previamente dadas en un Briefing inicial de 10 minutos.





Por otra parte, el proceso del mural llevó varias fases. La primera, reestructuración de las estanterías y libros en el centro del espacio. Pasamos al encaje del diseño por L. Dividimos toda la biblioteca en tres grandes paredes; la primera L, el gran muro frontal frente la puerta, y la última parte en forma de U. Tras reestructurar, empapelas y encajar nos pusimos manos a la obra con la pintura. La primera sesión contuvo una introducción al tipo de pintura, brochas, limpieza, orden, organización y aplicación del material plástico, y en las siguientes ya fue todo relleno. Cuando ya las formas se iban rellenando otro parón teórico práctico tuvo lugar. En este se explicó cómo realizar líneas delicadas y finas para rematar las formas de manera limpia. Esta parte fue donde el alumnado tuvo más dificultad ya que la psicomotricidad y habilidad de hacer trazos sin titubeos era nuevo. Un añadido que les enseñó paciencia y desarrolló la concentración. Así, día tras día acabamos la primera parte y volvimos a empezar moviendo estanterías, empapelando y moviendo cartones. Otra vez a encajar, rellenar y limpiar líneas hasta llegar a finalizar todo el mural.
Como dato significativos ha de comentarse que los grupos tuvieron un comportamiento ejemplar, hasta tal punto que el mural estuvo terminado en poco más de siete semanas. Esto se traduce a que tres grupos de 3º ESO trabajaron durante unas veinte sesiones hasta terminarlo, diez por cada grupo. Un trabajo récord, que también ha de reconocerse que fue posible a pequeños grupos que se quedaron a deshoras por la tarde y en otras horas sueltas de la mañana. Gracias al apoyo de materias como ATU y algunas tutorías, el alumnado también sumó esfuerzos para poder dejar las columnas terminadas y las líneas finales bien hechas. Por último, el alumnado de la tarde, FPB y ciclos formativos también se volcó gracias a la coordinación de otros docentes, lo que supuso un alivio para la recolocación de libros, mesas y sillas para la nueva estructura final que se le iba a dar.
Para concluir, no puedo dejar de remarcar y dar voz a las palabras que después de esto he escuchado en el centro. Por parte de docentes, que no es que agradezcan y valoren el trabajo, es que además se sorprenden del cambio que ha dado y lo increíble que ha quedado. Y al alumnado de 3º que empezó a pedir pintar más espacios, y a otros/as alumnos/as que tras ver el trabajo de sus compañeros y sin conocerme pedían pintar sus clases para dejarlas más “bonitas”. Y por supuesto las palabras que uno escucha conforme el propósito del proyecto; “ahora sí que podemos dar clase aquí”, “es un sitio donde si quiero estar profe”, “¿no podríamos cambiar el aula a la biblioteca todos los días?”, “ahora vengo a repasar en el recreo con más ganas”…












































