Crítica a la idea de sustancia en Hume (Actividades)

  1. ¿Qué hace que tú seas tú? (crítica a la sustancia pensante)
  • ¿Tu nombre?;
  • ¿tu cara?;
  • ¿tu ropa?;
  • ¿tu mente?; 
  • ¿tus pensamientos?;
  • si no pudieras utilizar alguno de tus brazos, ¿seguirías siendo tú?
  • si no pudieras utilizar tu mente, ¿seguirías siendo tú?;
  • ¿eres la misma persona que eras ayer?; 
  • ¿eres la misma persona que hace diez años?; 
  • ¿eres la misma persona que cuando naciste?; 
  • Cuando seas muy viejo, ¿seguirás siendo la misma persona que eres ahora?; 
  • ¿y la misma que cuando naciste?;
  • si tuvieras un mellizo ¿seguirías siendo tú?; 
  • ¿seguirías siendo tu mismo si te operaran para cambiar tus huellas digitales?;
  • si hubieras nacido en otros país y hablaras otro idioma diferente, ¿seguirías siendo tú mismo?; 
  • si de repente todo el mundo desapareciera y tú fueras el único superviviente, ¿seguirías siendo tú mismo?; 
  • ¿habrá una persona en el mundo que sea igual en todo a tí?
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    9 respuestas a Crítica a la idea de sustancia en Hume (Actividades)

    1. Anonymous dijo:

      1- Desde mi punto de vista creo que a lo largo de nuestra vida cada uno de nosotros seguimos siendo nosotros mismos, ya que si las otras personas y yo mismo me identifico como «yo» significa que debe haber algo en mí que perdura a lo largo del tiempo por muchos cambios que me sucedan; ahora bien, es verdad que hay veces en las que las personas cambian tan bruscamente de apariencia que es difícil reconocerlas, e incluso si somos nosotros mismos los que cambiamos de apariencia también nos puede costar reconocernos. Es por eso por lo que opino que aquello que no cambia y hace que nos reconozcamos como un «yo» que perdura a lo largo del tiempo no es tanto algo físico sino algo inteligible, es decir, que lo que nos identifica son nuestros recuerdos, pensamientos e ideas, ya que éstas siguen siempre siendo las mismas a lo largo del tiempo y por mucho que cambiemos, aún cuando distorsionamos esos pensamiento o recuerdos, que entonces ya forman parte de la imaginación. Ahora bien, la única persona que puede percibir correctamente y claramente nuestros pensamientos somos nosotros mismos, con lo cual, solo nosotros podemos afirmar que «yo soy yo. También es cierto que a ese «yo» lo acompaña un «algo» o fenómenos accidentales, los cuales estan condicionados y definidos por el «yo», y como cada yo es único (ya que no todos tenemos los mismos pensamientos y recuerdos) habrá también un algo único que le corresponda, aunque éste es susceptible de cambio, con lo cual no nos podemos dejar llevar por ese algo para definirnos o definir a alguien. Dicho todo esto llego a la conclusión de que «yo soy yo y algo más que es solo mío».Por otro lado, no puedo estar seguro de que yo soy yo cuando no sé si soy consciente de mí mismo, es decir: si muero o no puedo utilizar la mente por un problema no se puede estar seguro de si seguimos siendo nosotros, ya que nadie ha muerto y ha constatado que lo seguimos siendo; lo mismo ocurre con los problemas mentales. En definitiva, después de muerto o con problemas mentales no se sabe si se puede ser consciente de uno mismo, y con ello de saber si «yo sigo siendo yo».Joel Trejo Falcón, «Yo y nadie más»

    2. hola Joel. Antes que nada, felicitarte por tu comentario. Pero me gustaría señalar algunas cosas que dices. Iré por partes (para seguír el consejo del propio Descartes o Hume en lo que se refiere a la regla dél análisis, que lo asumo como propio). Dices lo siguiente: «lo que nos identifica son nuestros recuerdos, pensamientos e ideas, ya que éstas siguen siempre siendo las mismas a lo largo del tiempo y por mucho que cambiemos, aún cuando distorsionamos esos pensamiento o recuerdos, que entonces ya forman parte de la imaginación». ¿Nuestros pensamientos no cambian? ¿piensas igual hoy que hace años atrás? ¿Cómo se puede saber que tus recuerdos, pensamientos e ideas seguirán siendo los mismos en el futuro?. Otra frase tuya: «la única persona que puede percibir correctamente y claramente nuestros pensamientos somos nosotros mismos». ¿Crees que somos tan transparentes con nosotros mismos que no podemos autoengañarnos sobre nuestros pensamientos?. Hay una frase poco clara (es importante la claridad):»También es cierto que a ese «yo» lo acompaña un «algo» o fenómenos accidentales, los cuales estan condicionados y definidos por el «yo», y como cada yo es único (ya que no todos tenemos los mismos pensamientos y recuerdos) habrá también un algo único que le corresponda, aunque éste es susceptible de cambio, con lo cual no nos podemos dejar llevar por ese algo para definirnos o definir a alguien. Dicho todo esto llego a la conclusión de que «yo soy yo y algo más que es solo mío».¿Podrías poner un ejemplo de lo que llamas fenómenos accidentales?. Respecto a los problemas mentales, no ocurre lo mismo que con la muerte. Nadie ha regresado de la muerte, pero si hay personas que han regresado de un estado de coma, por ejemplo. ¿Una persona en estado de coma, o vegetal, es decir, grado cero de conciencia, sigue siendo la misma o no? ¿O una persona con Alzheimer, que se le borran los recuerdos?.Creo que la tesis básica de tu comentario consiste en identificar Yo= recuerdos, ideas o pensamientos, pero no sé si ves lo problemático que resulta afirmar eso. ¿no puede haber alguien que comparta tus mismos recuerdos, que piense como tu? Bueno. Estas son la preguntas que se me ocurren de momento. Por si te animan a seguir pensando. Tanto si te animas como si no, te repito mi enhorabuena por tu comentario. Vicente

    3. Anonymous dijo:

      ¿Qué es lo que hace que yo sea yo? Esta pregunta a la cual intentaré dar respuesta es muy interesante ya que vivimos toda una vida siendo nosotros mismos y sin embargo nunca nos planteamos qué es lo que hace que nos identifiquemos como nosotros. Ahora bien, lo que está claro es que yo sé que yo soy yo, pero ¿qué cosas o factores hacen que yo lo sepa?, pues a esto voy a procurar dar respuesta.Por un lado, a medida que el tiempo pasa yo sigo creyendo que soy yo, así como también puedo identificar a mis padres, amigos, primos, etc, por lo que considero que hay algo que nos caracteriza a cada uno de nosotros y que permite reconocernos unos a otros e incluso a uno mismo. Una de las razones por lo que opino esto es porque a lo largo de los años sufrimos una serie de cambios tanto físicos como en la manera de pensar y, sin embargo, a pesar de ello sigo sabiendo que soy yo e incluso puedo identificar a los demás ya sea por recuerdos, una infancia, anécdotas, etc. Por otro lado, es cierto que podemos llegar a cambiar nuestro pensamiento o nuestra manera de ser con el paso del tiempo, pero a pesar de ello sigo siendo yo, ¿Por qué lo sé?, pues por otros factores como los recuerdos de un pasado que ya viví o por ser hijo de fulanito.En conclusión, opino que lo que hace que uno sea uno mismo no es tanto nuestro físico y nuestro pensamiento ya que estos pueden variar a lo largo del tiempo, sino aquello que compartimos con los demás o lo que vivimos en un pasado y no un simple nombre o un color de pelo. Con respecto a la pregunta, ¿cómo sabemos que las cosas existen sino las observamos?, opino que no podemos saber que las cosas existen sin antes haberlas observado, ya que dichas cosas existen una vez y las hayamos visto o sentido porque no podemos decir que algo existe sin antes haberlo conocido. Por otro lado, también hay cosas que podemos afirmar que existen a través del conocimiento como lo son las matemáticas.Nereida Martín Navarro.

    4. Anonymous dijo:

      Muchas gracias por su felicitación señor profesor. Ahora me gustaria explicarle algunos de los puntos que he comentado con anterioridad y que no han quedado muy claros debido al intento de ser un tanto breve: cuando me refiero a que nuestros pensamiento no cambian quiero decir que si pensamos de una manera y luego de otra la manera de pensar anterior pasa a ser un recuerdo, los cuales, una vez sucedidos, son imposibles de cambiar, es decir: yo no pienso igual que hace años pero los pensamientos que tenia en ese tiempo siguen siendo los mismos como recuerdo; y en cuanto al futuro, no se si seguiré pensando igual pero lo que si se es que los pensamientos que tengo ahora no se pueden cambiar, porque ya son los que son.Por otro lado, en cuanto a que nosotros somos los que podemos percibir claramente nuestros pensamientos quiero decir que nadie por muy adivino que sea puede saber mejor que nosotros lo que está pasando por nuestra cabeza, ya si nos engañamos o no es otra cuestión de la que me gustaría dar mi opinión: nosotros peribimos mejor que nadie nuestros pensamientos, aun asi engañándonos. Pero si nos engañamos también tenemos la capacidad de desengañarnos, porque para saber que nos estamos engañando debemos entonces saber la verdad, es decir: nosotros somos los unicos que percibirmos correctamente nuestros pensamientos, y no podemos saber si nos engañamos o no hasta que descubramos algo que nos haga sospechar. Aunque nos engañemos nadie será capaz de ver y desmentir la mentira mejor que nosostros.Respecto de los fenómenos accidentales creo que puedo poner un ejemplo sencillo: el cuerpo de cada persona es único y de esa persona solo, y además está condicionado por dicha persona. Un caso bastante claro: existen personas que son gemelos univitelinos, y con lo cual tienen el mismo ADN; ahora bien, es tal la singularidad del «yo» que hace que, por muy identicos que sean sus ADN, el «algo» (el cuerpo) que acompaña a los «yo» de esos gemelos llegue a ser muy distinto. Así se comprueba que el «yo» es único para cada uno y que condiciona y determina al «algo», haciéndolo solo suyo.Por último, en cuanto a los problemas mentales quería referirme a estados vegetativos o muertes cerebrales, es decir, casos irreversibles. En cuanto al caso del coma opino que si se es capaz de volver de él y luego identificarse como el «yo» de antes del coma significa que no se ha perdido ese «yo» que caracteriza a esa persona; y en el caso del Alzheimer, me parece que si en ningún momento durante la enfermedad la persona se identifica a sí misma no es posible determinar si todavía conserva su «yo», pero si en algún momento llega a identificar su «yo» significa que en ese momento todavía lo conserva.Muchas gracias por atender a mi comentario y discutirlo.Joel Trejo Falcón

    5. Bien. Voy hacer una respuesta a modo de conclusión a las interesantes aportaciones de Nereida y Joel. En primer lugar, no es nada fácil definir qué es el “yo”. ¿Es sólo una palabra o designa una realidad? Hume se inclina más bien por lo primero. Es una “palabra”. En la filosofía tradicional, es incuestionable la existencia de un “yo” como realidad. Pensemos en Platón (alma racional), Aristóteles o Descartes (sustancia pensante). La crítica de Hume al yo, hay que situarla en la crítica a la metafísica tradicional, es decir, al Realismo. Afirmar que en nosotros hay algo que podemos definir como nuestro “yo” (también llamado “alma”, “pensamiento”) y que es una evidencia racional, es lo que Hume somete a crítica. Todos tenemos la idea confusa de un yo o identidad, dice Hume. Si aplicamos el principio empirista descubrimos que no existe una impresión eso que llamamos “yo”. El “yo” es como una referencia de nuestras sensaciones (dolor, placer, recuerdos, pensamientos…), pero el “yo” no es ninguna de estas cosas, porque los recuerdos van y vienen, las sensaciones van y vienen, pero cuando hablamos de nuestro yo no pensamos en algo que “va y viene”, sino en algo que permanece. ¿Podemos experimentar algo que no cambie dentro (recuerdos, sensaciones) o fuera (colores, sonidos, olores…) de nosotros? La experiencia nos dice que no. Según esto, nuestro yo es indefinible, indemostrable. Es una creencia, una suposición, pero no una evidencia. Si afirmamos que en nosotros hay algo que permanece a pesar de los cambios, y que esto es evidente, nos estamos moviendo en el paradigma realista. Si afirmamos que no podemos, en base a la experiencia, demostrar racionalmente qué es nuestro “yo”, qué son las cosas, y que el futuro sea necesariamente como el pasado, estamos en el paradigma idealista. El idealismo racionalista de Descartes nos habla de la evidencia de las ideas (pensamiento, infinito, extensión). El Idealismo empirista de Hume nos habla del carácter de suposición, o creencia de ciertas ideas (causalidad, yo, sustancia). El Racionalismo nos conduce al dogmatismo: podemos conocer con certeza aquello que resulta claro y distinto a nuestra mente (yo, pensamiento, extensión, infinito). El Empirismo, por su parte, nos conduce al escepticismo: el valor de verdad de nuestros conocimientos sobre la realidad es probable, no cierto. El proximo filósofo que trataremos, I. Kant, va a intentar dar respuesta a este callejón sin salida al que nos conduce Descartes y Hume: dogmatismo/escepticismo; racionalismo/empirismo…Pero esto será más adelante.

    6. Anonymous dijo:

      Crítica a la idea de sustancia en HumeEl individuo, a través de sus transformaciones permanece en la naturaleza, lo cual no deja de ser extraño. La respuesta a la pregunta “¿Quién eres?” permanece invariable durante toda la vida (“soy Jonay”, “soy fulano de tal”,…) mientras que las respuestas a la pregunta “¿Qué eres?” cambia constantemente: “soy niño, soy estudiante, soy anciano,…”. ¿Cómo es posible que uno sea siempre el mismo a pesar de no ser el mismo jamás? Las personas podemos cambiar nuestros pensamientos, nuestras formas de ver la vida. Depende de que situación se nos hable no seriamos la misma persona. A la pregunta “si no pudieras tener alguno de tus brazos ¿seguirías siendo el mismo?” pues ahí si que cambian las cosas físicas de la persona pero dependiendo de la persona en la que sea, la manera de pensar cambiaría ya que no es lo mismo poder utilizar los dos brazos que solamente poder usar uno de ellos. Somos distintos día tras día ya que al pasar un día e incluso, horas, las personas podemos cambiar de opinión así como así.Como ya dije antes, a la pregunta “¿qué eres?” cambia constantemente las respuestas ya que no somos siempre los mismos por eso en ciertas preguntas y depende de la situación en la que nos encontremos podremos decir que seguimos siendo igual o no. Todo es, dependiendo de la situación en la que nos encontremos.Atentamente, Jonay Cubas

    7. «Todo es, dependiendo de la situación en la que nos encontremos». Muy bien Jonay. Si esta es la conclusión a la que llegas, no estás muy lejos de lo que sostiene Hume: el escepticismo, es decir, no podemos saber lo que somos de modo absoluto, ni tampoco lo que son las cosas, ni tampoco qué es Dios. Eso que llamamos mi «yo», no es más que una palabra que intenta resumir el conjunto de lo que llamamos nuestras experiencias. El ser de las cosas es algo desconocido de modo absoluto para nosotros: sólo conocemos fenómenos, es decir, la información que nos entra por los sentidos. En el próximo autor, como ya dije en un comentario anterior, veremos algo más sobre este tema. De momento, a raíz de tu comentario, vuelve a resonar el eco de aquella pregunta lanzada en clase: En el terreno del conocimiento,¿es mejor buscar la certeza (recomendación de Descartes)o huir de ella (recomendación de Hume)?

    8. Anonymous dijo:

      Qué hace que yo sea yo…una simple frase podría hacer que nuestra mente estuviera trabajando más tiempo de lo que podríamos imaginar. Yo creo que “yo” soy “yo” por un conjunto de cosas. Tanto por mi apariencia física como por mi manera de pensar. Estoy un poco entre la espada y la pared porque no podría plantarme y decir: que yo sea como soy es por esto, y esto pero aún así creo que si algo tiene más fuerza sería la manera en la que se organizan nuestras ideas. No creo que mi nombre haga que sea yo. El nombre es solo una marca de identidad, pero no soy la única que me llamo así. Algo físico como la cara o la ropa tampoco me convence, puesto que me da a pensar que según el momento y el lugar tendré una cara u otra, una manera de vestir u otra. No tendré la misma cara dentro de 50 o 60 años, todo cambia, nada permanece. Pero por mucho que nuestra manera de pensar tire por un lado o por otro es la que hace que seamos quienes somos. Somos quienes somos por nuestra manera de pensar sí, pero por la vida que nos ha tocado vivir, la situación, el lugar, la época…si hubiéramos nacido en otro lugar, en otro país es probable que nuestra manera de pensar sería diferente, según lo que nos han inculcado y de las tradiciones. Sea como sea, lo que sea que haga que yo sea yo, tanto aquí como en Pekín será por mi manera de pensar, mis ideas. Nunca por mi nombre, o mi apariencia física. Aunque cuando alguien nos acaba de conocer nos señala con el dedo entre gente que no conoce por nuestras características físicas y dice ‘’es ella’’, puesto que no sabe lo que hay en mi mundo inteligible.Maribel Gómez Hernández

    9. El problema es que nuestra «manera de pensar» o forma de pensar también cambia. No sólo cambian los contenidos de nuestros pensamientos, si no también la forma: se puede dejar de ser pesimista y ser optimista (o viceversa), por ejemplo.Entonces, tendríamos que admitir que nuestro «yo» también cambia. ¿no crees?. De todos modos, la discusión sigue. Veremos como «resuelven» esta cuestión los filósofos que nos quedan por delante (Kant, Marx y Nietzsche. Hay, sin embargo una frase tuya que considero interesante, aunque luego al final te decantes por identificar yo=manera de pensar.Es aquella que dice que si hubieramos nacido en otro pais, o situación social, etc. seríamos otros. Pues bien, estás planteando una cuestión de enorme interés.¿nuestra forma de pensar determina nuestra forma de ser de actuar, o más bien, es nuestra forma de ser, de actuar la que determina nuestra forma de pensar?. Dicho de un modo más simple: ¿es verdad eso de «dime como actúas y te diré como piensas», o más bien será verdad, esto otro de «dime como piensas y te diré como actúas»?

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