DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO INFANTIL

EN HOMENAJE AL DÍA DE NACIMIENTO DE HANS CHRISTIAN ANDERSEN

Mi amor por la literatura infantil comenzó en la infancia, en los largos días de verano en un pueblo con mar. En mi memoria estoy siempre con un libro en la mano, acurrucada en un sillón desvencijado por los años, sobre la hierba de la huerta de mi abuela, bajo los árboles frutales, sobre el columpio que colgaba de la rama más fuerte de la higuera, en el suelo de madera del hórreo, en la arena amarilla de la playa o en mi cama de la casa centenaria de mis veranos.

Allí, en ese lugar mágico (todos los pueblos conservan la magia de los veranos infantiles) escribí mis primeros poemas, mis primeros cuentos, con bolígrafo BIC y tinta azul, que yo misma ilustraba y encuadernaba con mi grapadora de color rosa.

Ya de regreso a la ciudad compartía el amor por los libros con mis compañeros y compañeras de clase que, semanalmente, nos reuníamos en la Biblioteca Municipal a leer y elegir, en préstamo, nuestras próximas lecturas.

Entre mis series literarias favoritas destacaban:

Las aventuras de Los Cinco de Enid Blyton

Las aventuras de Puck de Lisbeth Werner

Torres de Malory de Enid Blyton

Esther y su mundo (cómic) de la ilustradora Purita Campos y el guionista Philip Douglas.

De todas ellas guardo un maravilloso recuerdo y algunos libros que perduran en la biblioteca de mi pueblo con mar y que, algunos veranos, releo con la emoción de las primeras lecturas. Ellas han sido la semilla de la lectora y escritora que soy en la actualidad y de ellas he aprendido a mirar el mundo con los ojos de la imaginación.

¡Larga vida a la literatura infantil y juvenil!

¡ Larga vida a los cuentos y álbumes ilustrados que hacen de este mundo un lugar mejor!

¡Feliz Día Internacional del Libro Infantil !

¡Felices lecturas!

Como homenaje a este día, quiero compartir con ustedes un cuento que escribí para un concurso promovido por el Ayuntamiento de mi localidad (San Cristóbal de La Laguna) y que fue merecedor de un TERCER PREMIO en el II Concurso Micro-Relatos de temática infantil y juvenil : ABRIL, MES DE LOS LIBROS, LA LAGUNA.

Un bonito reconocimiento a mi ciudad, a mi colegio, a su biblioteca y a mi isla maravillosa.

Durante un curso escolar fui coordinadora de la biblioteca del colegio y, entre otras muchas actividades, disfrutamos de la lectura de este cuento personalizado y premiado que encandiló a los niños y niñas.

Espero que lo disfruten tanto como yo disfruté escribiéndolo y contándolo.

REBECA, EL HADA DE LA BIBLIOTECA

Todo empezó el día en que un niño que visitaba con su familia el Parque Rural de Anaga, en la isla de Tenerife,  dejó olvidado un libro de aventuras en el sendero de los sentidos.

 Ese mismo día las hadas del bosque celebraron una gran fiesta y la alegría invadió los senderos y las rutas por donde paseaban los humanos.

 Todo es felicidad y armonía en el bosque de laurisilva donde las hadas se preparan para el festejo.

Se visten para la ocasión con son sus mejores vestidos, peinan sus largos cabellos con peines fabricados de robustas raíces, pintan sus largas uñas con pigmentos de la tierra y lustran sus alas plateadas con el rocío de la mañana.

En la pasarela de madera que conduce al interior del bosque improvisan un sofisticado y glamuroso pase de modelos y en el  mirador colocan el escenario para el festival de canciones aladas.

La magia se tiñe de verde en este bosque encantado y Rebeca, una simpática hada a la que no le gustan las fiestas, se dirige sin mucho ánimo a la celebración.

Tropieza, de pronto, con un objeto rectangular de vivos colores que llama poderosamente su atención.

– ¡Es un libro!– exclama con emoción.

El hada abre el libro al azar justo en la página número cinco y su corazón da un enorme brinco.

Su imaginación se pone en marcha y ya se imagina la protagonista del cuento de aventuras.

Sueña con recorrer el mundo en busca de historias que leer.

En ese preciso instante toma una decisión la mar de importante: viajar hasta la ciudad más cercana para visitar la biblioteca.

Una noche del mes de noviembre emprende el camino de su nueva vida y vuela hacia la ciudad de La Laguna.

Lustra y abrillanta sus alas, se pone  sus zapatos nuevos de color rojo y abre las alas. Un sonoro suspiro sale de su boca al iniciar el vuelo.

Lentamente asciende hasta el cielo para alcanzar una altura prudente y segura. No quiere tropezarse con los aviones que aterrizan en el aeropuerto de Los Rodeos.

Una fina lluvia comienza a mojar sus alas que se vuelven cada vez más pesadas impidiéndole volar con seguridad, pero como es un hada muy lista y resuelta coge su varita mágica y pronunciando las palabras mágicas consigue que sus alas se mantengan secas a pesar de la lluvia.

Su varita mágica plateada, salpicada de finas gotitas de lluvia, brilla ahora a la luz de la luna que tímidamente se asoma detrás de las nubes.

Desde lo alto del cielo descubre un camino largo y recto que parece una pista de aterrizaje. Un camino flanqueado por altas palmeras.

A un lado del camino otea un castillo iluminado por la luz de las velas y justo al lado contrario un gran edificio rodeado de jardines y un huerto.

-Pero si es un colegio- exclama Rebeca entusiasmada.

-Es el colegio más hermoso que he visto jamás- repite para sus adentros.

Vuela tímidamente alrededor del colegio y descubre un objeto rectangular que brilla a la luz de la luna.

-¡Qué extraño, es otro libro olvidado!– susurra la pequeña hada sorprendida por el hallazgo.

-¿Pero qué hace un libro en mitad de la noche tirado en el suelo del patio del colegio?– se pregunta sorprendida

Dispuesta a resolver el enigma vuela hacia el libro y se coloca justo encima de la portada ¡Es otro libro de aventuras!

Levanta la vista hacia la ventana por donde sale una luz pequeña y redonda (es la luz de una potente linterna)  para ver con sus propios ojos cómo unos ladrones se están llevando todos los libros de la biblioteca del colegio.

El hada les sigue a una prudente distancia y ve cómo los trasladan al castillo que está justo enfrente.

En el castillo vive el dragón de las mil cabezas, al que también le gusta mucho leer.

 Como ya se ha leído todos los libros de la biblioteca del castillo ahora está llevándose los libros de la biblioteca del colegio.

Lo peor de todo es que cuando está leyendo un libro se emociona tanto que suelta fuego por la boca y los libros quedan destruidos bajo ese fuego abrasador.

Escandalizada por el hallazgo urde un plan para salvar los libros y alejarlos del fuego abrasador.

-Tengo que salvar los libros del fuego, tengo que salvar los libros del fuego– repite con voz firme y sosegada.

Rebeca coge su varita mágica con la mano derecha y dirigiendo su mirada alada hacia el castillo  pronuncia las palabras mágicas:

Del ladrón del dragón los libros voy a salvar y a la biblioteca del cole  todos van a regresar”

Uno a uno, por arte de magia, los libros regresan a la biblioteca del cole sanos y salvos.

Rebeca se queda para siempre a vivir entre las estanterías, no vaya a ser que otro dragón lector quiera apoderarse de ellos.

Para defender los libros se alía con Anacleta la mascota de la biblioteca, una simpática serpiente multicolor que junto con su amiga Tecla vive en la biblioteca.

 Las tres vigilarán a partir de ahora la biblioteca del Colegio.

 Anacleta y Tecla pronto se hacen amigas de Rebeca y, para que no eche de menos el bosque de laurisilva donde vivía, utilizan sus poderes mágicos, que para eso son los animales más listos del reino animal, y consiguen  que un árbol crezca en el interior de la biblioteca.

Es el árbol de las normas de uso y disfrute de la biblioteca del colegio Camino Largo y allí las pueden encontrar si la biblioteca desean visitar.

¡Les  esperamos en la biblioteca amiguitos y amiguitas lectores!

TÍTERE DE LA PROTAGONISTA DEL CUENTO REALIZADO EN EL AULA DE 3 AÑOS
Mascota de Rebeca, el hada de la biblioteca

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