EL PUCHERO CANARIO

El puchero es una comida sencilla, cuyo origen está, con toda probabilidad, en los diferentes cocidos y ollas peninsulares, aunque se dice que tiene muchas similitudes con el cocido del sur de Portugal.

Al principio el puchero canario, fue un plato de origen humilde y rural, porque se elaboraba con los productos de la huerta y la granja familiar. Y como el resto de los cocidos y ollas de otras regiones españolas pasó a convertirse en un plato de fiesta y ocasiones especiales, ya que necesita de mucho tiempo de elaboración y tiempo para su consumo y posterior digestión, debido a la cantidad de ingredientes que lleva.

Por su contundencia suele ser plato único, consumiéndose en primer lugar el caldo del puchero en forma de sopa, para posteriormente servir las carnes junto con las garbanzas, las piñas de millo y las hortalizas. Aunque en algunas de las islas, por ejemplo en Tenerife, se suele comer también un escaldón de gofio, que se prepara con el caldo y el tocino del puchero. El puchero se suele aliñar en la mesa con mojo verde de cilantro o con aceite y vinagre, según el gusto del comensal. Continuar leyendo «EL PUCHERO CANARIO»

CONFITAR

 

Confitar es la acción de cocinar un alimento en grasa caliente (aceite, grasa de pato, manteca, mantequilla clarificada, etc) con el recipiente tapado para lograr su cocción sin que se dore. Generalmente se utilizaba para la elaboración y conservación de carnes, especialmente se confitaba el pato, pero actualmente se puede confitar muchos tipos de alimento como verduras, hortalizas, pescados, etc.

Antiguamente se realizaba este procedimiento con el fin de conservar los alimentos, las carnes se freían intensamente en su propia grasa y luego se guardaban en botes cubiertos de grasa para facilitar su conservación. Este es el origen de los confits de pato y oca, de las “orzas” castellanas y de las conservas de pescado (bonito, sardinas, etc).

Para realizar la técnica del confitado es muy importante la temperatura de la grasa, no debe sobrepasar los 90ºC ni ser menor a los 60ºC, dependiendo del género a confitar, hasta que esté cocinado. De esta manera el alimento se cuece lentamente, consiguiendo  que las grasas se fundan en el medio de cocción y los jugos que no son liposolubles se queden dentro del alimento dejándolo jugoso y tierno. Continuar leyendo «CONFITAR»