1. Introducción

Óleo de Amaranto Martínez de Escobar,

El óleo de Amaranto Martínez de Escobar, profesor del San Agustín, nos muestra un paisaje de Vegueta, desde la plazoleta del Puente hasta el risco de San Nicolás, en 1857.

En 1952 apareció un libro de José Pérez Vidal titulado Galdós en Canarias, que fue el primer intento de hacer una biografía de los casi veinte años que Don Benito vivió en Las Palmas (aún no se le había añadido ‘de Gran Canaria’).

En la primera página de este libro encontramos una cita de Leopoldo Alas, Clarín: «Soy de los que opinan que en la historia de los hombres la de su infancia y adolescencia importa mucho, sobre todo cuando se trata de artistas, los cuales casi siempre siguen teniendo mucho de niños y adolescentes […] y nada sabemos de la infancia ni de los primeros años de pubertad de Pérez Galdós».

Cincuenta años más tarde, en 2003, el Cabildo de Gran Canaria publicó La Tierra de Galdós, «una antológica de documentos sobre Galdós y Canarias», obra presentada por Yolanda Arencibia e introducida por las siguientes palabras del viejo Canciller López de Ayala: «La biografía de un personaje comienza mucho antes de la fecha de su nacimiento, ya que desde mucho antes comienzan a actuar las fuerzas secretas que han de influir sobre ellas».

Hoy, en 2020, el año del I CENTENARIO, nosotros vamos a seguir de la mano de ambos biógrafos para contextualizar este apartado de la biografía de Benito Pérez Galdós.

2. Antecedentes diciochescos

Busto de Viera y Clavijo.

Fotografía del busto de José viera y Clavijo ante la sede actual de la Real Sociedad Económica de Amigos del País.

«Las tendencias innovadoras de sentido práctico en Gran Canaria partieron de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, fundada en 1777 por el Obispo Servera, y dedicada a fomentar la instrucción pública, la agricultura, el comercio y la industria, la salazón de pescado y la construcción de buques. También estableció la academia de dibujo. [En 1918, Galdós sería nombrado presidente honorario de la Diputación Permanente de “La Económica” en Madrid].

»Los nuevos rumbos culturales irradiaron más bien del Seminario Conciliar. El mismo obispo Servera lo había fundado en la misma casa de los Jesuitas expulsados y lo había dotado con los mismos bienes de estos. Sin embargo, las nuevas doctrinas habían cambiado con las nuevas tendencias de la filosofía francesa, apoderándose de la juventud con gran escándalo del Santo Oficio, que llegó a apresar a un vecino de la Orotava, cuyo solo delito era tener obras escritas en inglés (hay que tener en cuenta la inexistencia de teólogos que supieran hablar esa lengua)». [Texto de Galdós en Canarias]

3. Luchas por la hegemonía del Archipiélago

Foto retrospectiva de la Universidad de La Laguna.

Foto retrospectiva del edificio central de la Universidad de La Laguna visto desde la Cruz de Piedra.

«En aquel ambiente dieciochesco, los padres sentían viva inquietud cuando tenían que enviar a estudiar a sus hijos a la península, entonces tan distante [por el larguísimo viaje de más de dos semanas de duración] y el proyecto de instaurar una Universidad se convirtió bien pronto en un mar revuelto de discordias y luchas. Las Palmas y La Laguna alegaron sus respectivos méritos para que se les concediera la tan deseada Universidad. Por eso, cuando en 1792 se la conceden a La Laguna, la porfía estalla en abierta rivalidad […] y La Laguna y Las Palmas se disputan ahora la hegemonía administrativa en el Archipiélago… nuevamente resuelta a favor de aquella al ser reconocida su Junta Suprema como único órgano de gobierno de la provincia única, a lo que se opuso el Cabildo de Gran Canaria no reconociéndola …» [Texto de Galdós en Canarias]

«Con la regencia de Espartero, en 1840, en Gran Canaria se avivó la esperanza de recuperar para esta isla la capitalidad del Archipiélago, formando una Junta de Gobierno independiente de la de Tenerife y a publicar el Boletín Oficial de la Gran Canaria, el primer periódico oficial de Las Palmas. Efímera fue la alegría porque periódico y Junta desaparecieron en 1841. Nueva Junta de Gobierno reconocería la isla en mayo de 1843 que no tendría más consecuencia que la destitución del gobernador del Castillo del Rey (S. Francisco), Don Sebastián Pérez Macías, el padre de Benito Pérez Galdós.

»La primera y breve división provincial llegará en 1852, y se celebrará con desfiles de carrozas y profusión de “papahuevos”, “nanos” y caballitos de cartón, y la aparición del primer periódico de la isla: El Porvenir de Canarias. Las celebraciones públicas casi empalman con las dedicadas a otro hecho jubiloso en noviembre: el decreto Ley de Puertos Francos para los canarios, que se festejó con bailes en el Gabinete y alborozo y alboroto en las calles de la ciudad.

»En los años 1854 y 1856 hubo nuevos amagos de la consecución de la deseada biprovincialidad, que no llegará a lograr Gran canaria hasta mucho tiempo después, ya en 1927». [Textos de La Tierra de Galdós]

Estos acontecimientos vividos por Galdós desde su nacimiento se reflejan en entrevistas como la que le hizo el Bachiller Corchuelo, que apareció en la revista Por esos mundos, en 1910, bajo el título «Nuestros grandes prestigios: Benito Pérez Galdós» cuando, al preguntarle el periodista que dónde nació, contestó:

[Yo nací] en Las Palmas. ¡Ah!, y diga usted que soy partidario de la división de las Canarias. Cuando yo era chico ya hubo allí jaleo por lo de la división. Es un pleito antiguo que los gobiernos habrán de resolver pronto y en el sentido que pide el pueblo. Si no, es muy posible que tengan que sentir…

Y años más tarde, en 1914, cansado de escuchar siempre la misma pregunta, respondió en la revista La Esfera:

¿Qué de donde soy?… Pero hombre, si eso lo sabe todo el mundo ¡De Las Palmas!, y añada usted que soy divisionista.

4. El Batallón de los Granderos de Canarias

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«Seguramente fue Benito un niño a quien extasiaría el relato de las hazañas llevadas a cabo por su padre (como subteniente) y el fallecido tío Domingo (como capellán) actuando con el Batallón de Granaderos de Canarias que se sumó a la patriótica «lucha contra el francés».

»No era para menos. El Batallón fue bendecido por el obispo Verdugo desde el balcón de la Plaza de Santa Ana el 3 de abril de 1809 y despedido dos días después por los isleños en la explanada del Muelle de San Telmo, al son de un himno creado ad hoc, con letra de Viera y Clavijo, y música del maestro de la capilla de la Catedral, Don José Palomino. La acción bélica dejó a la familia, además de los recuerdos enardecidos de los protagonistas, un Diario más que interesante en el que el observador tío Domingo anotó avatares y peripecias, y una data del Ayuntamiento como recompensa: cerca de dieciocho fanegadas de terreno en el Monte Lentiscal» [Texto de Galdós en Canarias]

En aquella finca de los Lirios, muy cerca de la caldera de Bandama, el padre y su tío Domingo construyeron «la casa del Monte». Señorial y de labor a la que llamaron «barranquilla de Dios», en ella se refugió la familia Pérez Galdós durante la terrible epidemia de cólera morbo de 1851, cuando el niño Benito construyó la maqueta de la ciudad medieval, un prodigio artístico para un niño de apenas nueve años de edad, confeccionada a base de materiales reciclados como papel, cartón, madera, piedras, barro, hojas, etc., que aún se conserva (ver Capítulo I: ¿Quién?).

5. Los «niños de La Laguna» y el Gabinete Literario

Una de las primeras fotos del Teatro Cairasco (1864).

Una de las primeras fotos del Teatro Cairasco (1864). El Gabinete Literario se había instalado en el ala de poniente del primer piso del teatro.

La mañana del 24 de junio de 1478, Juan Rejón funda la Villa Real de las Tres Palmas en un frondoso palmeral de la vegueta. Después del saqueo e incendio, tras el ataque de Van der Does en 1599, se reconstruyó la ciudad del desastre y se amplió la fortificación de los dos únicos barrios existentes por aquel entonces: Vegueta y Triana.

Hasta mediados del siglo XIX, Las Palmas se mantiene encerrada en sus maltrechas e inútiles murallas sin experimentar grandes cambios hasta que un grupo de jóvenes grancanarios conocido como «los niños de La Laguna», formado por estudiantes de jurisprudencia en aquella Universidad, al volver a Gran Canaria tomaron conciencia del gran retraso que sufría esta isla, carente de instalaciones educativas, culturales, de ocio y de protagonismo político… y decidieron organizarse creando el Gabinete Literario en 1844, un año después del nacimiento de Benito Pérez Galdós.

«Los niños de la Laguna» fueron los iniciadores de este movimiento político, social, cultural y económico, impulsando desde el Gabinete Literario los grandes proyectos que tuvieron como consecuencia el desarrollo y despegue definitivo de una ciudad que llevaba tres siglos anclada en el pasado.

Instalado en una de las alas del edificio del Teatro Cairasco, el primer coliseo que tuvo la ciudad, el Gabinete debe su nombre a una norma ejemplar por la que los aspirantes a socios debían aportar como cuota de entrada un libro para la biblioteca de esta institución, que cuenta en la actualidad con más de quince mil ejemplares de una gran valía. En ella está depositado actualmente el último retrato al óleo que le hizo Juan Carló en Madrid, en 1918, por encargo de esta institución.

6. El incendio de Ayuntamiento

El antiguo Ayuntamiento de Las Palmas pintado por Benito Pérez Galdós .

El antiguo Ayuntamiento de Las Palmas pintado por Benito Pérez Galdós de un dibujo anterior anónimo.

Un año antes de que naciera Galdós, un intencionado incendio devastó las viejas casas consistoriales instaladas frente a la catedral de Santa Ana en los comienzos del siglo XVI. En el libro Las Palmas, ciudad y puerto, cinco siglos de evolución nos cuenta Fernando Martín Galán que «a los tres días del siniestro se empezaron los preparativos para la suscripción pública para su reconstrucción. Originariamente se previó una duración de dos años, pero las obras no finalizaron hasta 1862, dieciocho años más de los estimados para su reconstrucción».

El antiguo palacio municipal de la ciudad era una sólida construcción de dos plantas en piedra basáltica, de estilo renacentista con resonancias góticas, fabricada en la primera mitad del siglo XVI. Las casas consistoriales albergaban también la Real Audiencia (situada en el ala norte de la planta alta), la cárcel y el peso de la harina.

Junto con este edificio, la noche del 29 de marzo de 1842 se perdió la casi totalidad de la memoria histórica de Las Palmas, pues un incendio arrasó con todos los documentos y archivos del ayuntamiento.

En la azotea del edificio se colocó una balaustrada en la que destacan cuatro estatuas que representan la Agricultura, el Comercio, la Industria y la Navegación; en el centro destaca el escudo municipal, que se instaló en 1864 y fue sustituido por otro de cantería en 1940.

El dibujo que introduce este epígrafe está atribuido a Benito Pérez Galdós, que tomó como modelo el frontis de las casas consistoriales realizado por José Agustín Álvarez Rixo y otro dibujo anónimo de la época.

7. Epidemias de fiebre y cólera

Retrospectiva del barrio de San José.

Retrospectiva del barrio de San José donde se originó la epidemia de cólera morbo de 1851. Al fondo la Iglesia de San José en mitad del paseo o antigua carretera de Telde.

Dos brotes epidémicos se produjeron en la isla a mediados del siglo XIX: durante el primero, de 1847, se cerró el colegio de San Agustín, que por entonces estaba en una casa de la calle Santa Clara, propiedad del doctor Déniz (hoy la calle lleva su nombre). Por ese motivo, el colegio se trasladó al ex convento de San Agustín, que era un edificio higiénico, más grande, bien ventilado y a la orilla del mar.

Más terrible aún fue la epidemia de cólera morbo de 1851, que causó auténticos estragos en la ciudad y obligó a muchas familias a mudarse a los campos, como fue el caso de los Pérez Galdós, que se trasladaron temporalmente a la finca de los Lirios en el Monte Lentiscal. Fueron varias las causas esgrimidas sobre el origen de esta plaga venida por mar y que causó más de dos mil muertos en una ciudad al extenderse rápidamente por barrios y suburbios debido a la falta de condiciones higiénicas en las que vivía la población en aquellos tiempos.

Cuentan que aquel terrible episodio dejó una profunda huella en el espíritu del futuro escritor, pues años después, Galdós describía en dos de sus Episodios Nacionales la tragedia del cólera: en El Terror de 1824 y en Zaragoza, y quizás recogiera en ellos algunos de los recuerdos que pervivieron en su mente de aquel trágico año en su isla natal.

Hasta aquí los acontecimientos importantes que pudieron quedar marcados en el niño y el joven y que pudieron influir bastante en su obra posterior. Veamos a continuación cómo era el pequeño mundo insular de Gran canaria entre 1843 y 1894, última vez que Don Benito volvió a su ciudad natal.

8. Comunicaciones: correos, telégrafos y teléfonos

Compañía de Vapores y Correos.

Compañía de Vapores y Correos Interinsulares en Santa Catalina hacia 1920.

El servicio público de correos empezó a funcionar en España en el siglo XVII, durante el reinado de Felipe V, y los primeros sellos de correos se pusieron a la venta en España el día 1 de enero de 1850 (un año antes lo habían hecho en Francia). Llevaban la imagen de la reina Isabel II, que tuvo alguna relación personal con Galdós, que la convirtió, además, en personaje literario de sus episodios nacionales, llegando a visitarla en su exilio de París en el otoño de 1902, junto con su amigo Fernando León y Castillo, embajador de España en Francia. De la enorme correspondencia postal que conservó Galdós en forma de cartas y postales, la mayoría está actualmente en la Casa-Museo y constituye la fuente documental más importante para conocer la vida y el pensamiento íntimo de Galdós.

La invención del telégrafo por Morse, en 1838, supuso un gran avance en las comunicaciones entre los pueblos y los continentes. También este tema generó disputas entre Las Palmas y Tenerife, resueltas a favor de esta última en 1880, cuando el Congreso votó una ley disponiendo que la línea telegráfica que debía unir el Archipiélago con la Península partiera de Cádiz hasta Tenerife y de aquí a Gran Canaria, La Palma y Lanzarote. Tres años más tarde se acometieron los trabajos del tendido del cable submarino.

Tuvieron que pasar casi cuarenta años para que en 1877 se instalaran las primeras líneas telefónicas en Barcelona y, un año más tarde, en Madrid con una línea telefónica que enlazaba el antiguo Ministerio de la Guerra con los palacios reales de Madrid y Aranjuez.­­ En 1881 se abrió al público la primera central telefónica en el edificio de Telégrafos en Madrid. En Las Palmas, la casa de los Miller ya había instalado el teléfono en 1890 y la primera compañía telefónica canaria fue la Sociedad de Teléfonos de Tenerife, creada en Santa Cruz de Tenerife en 1894. En 1921 ya el teléfono formaba parte de los hogares principales de Canarias, que contaba con 1.837 abonados en 1921.

9. Comunicaciones por tierra, mar y aire

Omnibús Las Palmas-Telde.

El antiguo transporte de pasajeros, llamado Ómnibus, que hacía el trayecto desde Las Palmas capital a la ciudad de Telde. Dibujo de Benito Pérez Galdós.

En la primera mitad del siglo XIX la ciudad de Las Palmas, y cada uno de los pueblos de Gran Canaria, se encontraban totalmente incomunicados entre sí; no existían carreteras y los caminos reales eran solo aptos para el tránsito de las caballerías. El transporte de las personas y de los productos de la tierra se hacía a lomos de bestias, penosamente, con mil dificultades en largas jornadas. Las primeras carreteras no comenzaron a ser proyectadas hasta 1851 y trece años más tarde se estableció, por fin, un servicio de diligencias que, partiendo de nuestra ciudad, rendía viaje en Telde. El precio del billete era de cinco reales en asientos exteriores, y de seis en el interior del carruaje.

Se conserva un dibujo hecho por Galdós en sus años mozos en el que aparece una diligencia avanzando por la orilla del mar con las ruedas medio cubiertas por las olas. En su carrocería figura pintado el recorrido a seguir: «Telde a Las…». Los primeros carruajes eran de reducidas proporciones: 1,32 de largo por 1,10 de ancho. En tan corto espacio tenían que buscar acomodo hasta ocho personas, aunque sucediera con frecuencia que la empresa introdujera de matute alguna más.

Si el viaje se hacía por mar los pasajeros llevaban un jergón o una esfera que colocaban sobre el sollado. Tumbados se les hacía menos incómoda la travesía y disminuían los efectos del mareo: los camarotes literas tardarían aún en llegar. El rancho que habitualmente se servía a bordo era espartano: bizcocho, gofio y pescado salado.

Los pequeños buques de cabotaje se construían en la playa de Triana, junto a la ermita de San Telmo, por nuestros afamados carpinteros de ribera. La matrícula de las islas apenas llegaba a unos ochenta buques de vela, de treinta a doscientas toneladas. La mayor parte de tan mínima flota se dedicaba a la pesca en «aguas berberiscas».

El primer vehículo de motor que llegó a la isla en 1902 fue un Benz de 4,5 H.P., para Don Tomás Doreste. [Textos de José Miguel Alzola en La Tierra de Galdós]

La última vez que Galdós vino a Canarias llegó al Puerto de La Luz el 18 de octubre de 1894 a bordo del vapor Hespérides, desde Cádiz. Nunca pudo hacer el trayecto en avión desde Madrid como bien le hubiera gustado, dado su pánico a las travesías marítimas, porque el primer vuelo de Madrid a Canarias se produce en el año 1930. Comenta Manuel Ramos Almenara que se trataba de «un trimotor que alcanzaba una velocidad máxima de 200 Km/hora, y podía transportar 12 personas y una carga mínima que en aquella ocasión consistía en una saca de correspondencia para Las Palmas, otra para Tenerife y cinco paquetes de periódicos de El Sol, ABC, La Voz y El Debate, correspondientes al día anterior. Despegó de Getafe a las 2:30 h. del 20 de mayo aterrizando en Gando sobre las 19:00 h. de ese mismo día después de pasar por Sevilla, Larache, Casablanca, Agadir y Cabo Juby. Al día siguiente finalizaría su recorrido en Los Rodeos».

10. Acontecimientos de interés político, social y cultural

Cubiertas del libro de Cronología.

Edición del Cabildo de Gran Canaria.

Para hacernos una mejor idea del tiempo en el que vivió Don Benito, traeremos algunos de los acontecimientos citados en la Cronología citada «con el doble propósito de contextualizar la vida del escritor con los principales acontecimientos de su época, y de dar a conocer datos y circunstancias […] que corresponde a la Casa-Museo clarificar y difundir». Aquí pueden ver algunas de las seleccionadas entre varios cientos de referencias cronológicas contenidas en este libro, pero debes tener en cuenta que no hemos reproducido las que se refieren al propio Galdós y su entorno, porque ya están citadas a lo largo de los ocho capítulos de este apartados de la web. [Las citas entre corchetes han sido extraídas de la documentación y publicaciones de la Asociación «La Ciudad de Galdós].

 

  • 1843: Carlos Dickens publica Cuento de Navidad.
  • 1844: se estrena el Don Juan Tenorio, de Zorrilla, y Alejandro Dumas publica Los tres mosqueteros.
  • 1845: se publica El criterio, de Balmes.
  • 1847: en Inglaterra se reduce la jornada laboral de las mujeres y niños a 10 horas diarias. Comienza a generalizarse el alumbrado de gas en la Villa de Madrid.
  • 1848: primer trazado del ferrocarril Barcelona-Mataró. Manifiesto comunista de K. Marx y F. Engels.
  • 1850: inauguración del Teatro Real con La Favorita de Donizetti.
  • 1852: en octubre se inauguran las líneas de telégrafos. El 9 de febrero, el marqués de Salamanca inaugura el ferrocarril Madrid-Aranjuez
  • 1853: G. Verdi: La Traviata.
  • 1854: expulsión de los jesuitas. Epidemia de cólera en España.
  • 1855: huelga general: reivindicación de la jornada laboral de 10 horas.
  • 1856: inauguración del Teatro de la Zarzuela. G. Flaubert: Madame Bovary, publicada en seis números de la Revue de Paris.
  • 1858: primeras comunicaciones por cable submarino entre Europa y América.
  • 1859: Ch. Darwin: Sobre el origen de las especies en términos de selección natural.
  • 1862: concluye la urbanización de la Puerta del Sol.
  • 1864: L. Tolstoi: La guerra y la paz (primera entrega). José María Pereda: Escenas montañesas.
  • 1865: L. Carroll: Alicia en el país de las maravillas.
  • 1866: Dostoievski: Crimen y castigo.
  • 1867: K. Marx: El capital (Tomo I).
  • 1868: se establece la peseta como unidad monetaria. Decreto de libertad de imprenta.
  • 1869: primeras elecciones por sufragio universal. G. Verdi: Aida. L. Tolstoi: Guerra y paz.
  • 1870: Isabel II abdica del trono español. Asesinato de Prim.
  • 1871: creación de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer. G. A. Bécquer publica Rimas y Leyendas en forma de libro.
  • 1873: Inauguración del Teatro Apolo en Madrid. P. A. de Alarcón: La Alpujarra. L. Tolstoi: Ana Karenina.
  • 1874: restauración de la Monarquía.
  • 1875: Alfonso XII entra en Madrid.
  • 1876: Giner de los Ríos funda la Institución Libre de Enseñanza. Bell/Gray: el teléfono.
  • 1877: T. A. Edison: el fonógrafo.
  • 1878: iluminación eléctrica de la Puerta del Sol.
  • 1879: fundación del Partido Socialista Obrero Español.
  • 1881: Madrid ilumina sus calles con luz eléctrica.
  • 1882: Gaudí inicia la construcción de la Sagrada Familia.
  • 1884: L. Alas Clarín: La Regenta (primera parte): la segunda parte, un año después.
  • 1885: inauguración del Teatro de la Princesa en Madrid.
  • 1886: primera versión española del Manifiesto Comunista, que aparece publicado en El Socialista, periódico dirigido por Pablo Iglesias. Nace Alfonso XIII y es proclamado rey de España.
  • 1888: comienza a publicarse la revista National Geographic.
  • 1890: en la fiesta del Primero de Mayo, los socialistas reivindican la jornada laboral de ocho horas. Aprobación de la Ley del Sufragio Universal.
  • 1899: Bayer patenta la aspirina.
  • 1900: F. Zeppelin construye el primer dirigible, que toma su nombre
  • 1901: Premios Nobel: primera entrega.
  • 1902: M. de Unamuno: Amor y Pedagogía. Pío Baroja: Camino de perfección. Azorín: La voluntad. Blasco Ibáñez: Cañas y barro.
  • 1903: P. y M. Courie: Premios Nobel de Física.
  • 1904: se aprueba la Ley de descanso dominical. J. Echegaray, Premio Nobel de Literatura.
  • 1905: Einstein, Lorenz y Minkowski: Teoría de la relatividad.
  • 1906: se generaliza el uso del teléfono particular. La erupción del Vesubio devasta Nápoles. M. Gorki: La madre. R. M. del Valle-Inclán: El marqués de Bradomín.
  • 1907: Pablo Picasso: Las señoritas de Aviñón.
  • 1909: el 8 de marzo se inicia la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora
  • 1910: creación de la Residencia de Estudiantes en Madrid.
  • 1911: Pío Baroja: El árbol de la ciencia. Emilia Pardo Bazán: Dulces sueños.
  • 1912: hundimiento del Titanic. Antonio Machado: Campos de Castilla. Azorín: Castilla.
  • 1913: J. Benavente: La Malquerida. Pío Baroja: Memorias de un hombre de acción. Unamuno: Del sentimiento trágico de la vida. M. Proust: En busca del tiempo perdido. S. Freud: Totem y tabú.
  • 1914: M. de Unamuno: Niebla. J. R. Jiménez: Platero y yo. J. Ortega y Gasset: Meditaciones del Quijote.
  • 1915: aparece a revista España. F. Kafka: La metamorfosis. S. Freud: Introducción al psicoanálisis.
  • 1917: huelga general de España. Las mujeres votan por primera vez en Inglaterra.
  • 1918: termina la I Guerra Mundial.
  • 1920: nace el Partido Comunista Español. R. M. Del Valle-Inclán: Luces de bohemia. A. Brèton: Manifiesto surrealista. L. Pirandello: Seis personajes en busca de autor.

[Fuente: Cronología(1843-1920). Benito Pérez Galdós]

Hacemos ahora un resumen de los acontecimientos más importantes ocurridos en España y que afectaron o influyeron en la biografía de Benito Pérez, Galdós pero nos quedamos en 1862, año en el que se marcha a Madrid:

  • 1842: el 29 de marzo las viejas Casas Consistoriales fueron destruidas por un intencionado incendio. Las obras, para las que se habían previsto dos años de duración, no finalizaron hasta 1862, cuando Benito Pérez Galdós se marchó a Madrid, no sin antes haber dejado pintado el edificio antiguo. En este mismo año del 42 se terminó de construir la Alameda Nueva [que desde 1892 fue llamada Alameda de Colón] en parte del solar del desamortizado convento de las Claras.
  • 1843: el 23 de abril se dictó una Orden Ministerial prohibiendo la incorporación a las universidades del reino a todos los que hubieran realizado estudios en los seminarios conciliares. Esta Orden impedía los estudios universitarios a todos los estudiantes grancanarios que no tuvieran medios para desplazarse a Tenerife o la Península a estudiar Bachillerato, ya que en Gran Canaria no había instituto de Educación Secundaria y Bachillerato.
  • 1843: el 26 de julio se formó una Junta de Gobierno, análoga a la de 1840, sublevándose Gran Canaria en busca de su independencia de Tenerife, con el resultado de la destitución de Don Sebastián Pérez Macías, el padre de Benito, como gobernador del Castillo del Rey.
  • 1844: el 7 de noviembre algunos socios del Gabinete Literario proponen la creación de un instituto elemental y de segunda enseñanza y comenzaron los trámites para la apertura del mismo.
  • 1845: el 31 de enero de 1845 abre sus puertas el Teatro Cairasco, el primer coliseo de la ciudad, que había empezado a construirse tres años antes
  • 1845: el 10 de septiembre se inauguró el colegio de San Agustín en la casa de Don Pedro Déniz, en la calle Santa Clara [hoy Dr. Déniz].
  • 1848: el artista local Manuel Ponce de León tuvo la iniciativa de ornamentar la ciudad de Las Palmas con una serie de kioscos.
  • 1849: habiéndose quedado pequeña la Recova Vieja de Las Palmas [donde hoy está el Teatro Guiniguada], se inicia el proyecto de construcción de un mercado nuevo en Vegueta: las obras terminaron en 1858.
  • 1851: la Ley del 7 de mayo de este año aprobó el derribo de las murallas de la ciudad para construir la primera obra de carretera insular del Estado, que llegaría hasta Agaete [la muralla no quedaría definitivamente derribada hasta 1859]. El 5 de junio, el alcalde de Las Palmas declaró la epidemia de cólera morbo, que hizo estragos en Gran Canaria [más de seis mil muertos]. Las autoridades provinciales, por temor a que la epidemia se propague, mandó quitar el timón a los barcos fondeados en el muelle de San Telmo.
  • 1853: entre este año y 1859, se procedió también a la demolición de las tres ruinosas portadas que aún sobrevivían en los puntos de ingreso a la ciudad por su muralla sur o norte [el derribo de la puerta de San José se solicitó en 1853, el da la puerta de los Reyes, en 1857 y la de Triana ya estaba derribada en 1859].
  • 1856: comienza a publicarse El Ómnibus, periódico en el que aparecerán los primeros escritos de Galdós hasta 1868, viviendo en la isla y, posteriormente, desde Madrid.
  • 1859: surgen la idea y el proyecto de edificar un nuevo teatro en Las Palmas, junto al mar. Este año, el periódico El Ómnibus inició una campaña para la consecución del citado objetivo, pues el Teatro Cairasco, parte de cuyo edificio ocupaba el Gabinete Literario, se había quedado demasiado pequeño.
  • 1860: aparece el primer tomo de la Historia de la Gran Canaria, de Agustín Millares Torres, profesor de Galdós en el colegio San Agustín. El segundo tomo aparecerá un año después.
  • 1862: siendo alcalde López Botas se abre un nuevo puente entre Vegueta y Triana, que sería conocido por el Puente de Palo. El 3 de abril apareció simultáneamente en París, Roma, Berlín, Varsovia, Budapest, Rotterdam, Bruselas, Madrid y Río de Janeiro, la novela de Víctor Hugo, Los miserables, cuyos siete mil ejemplares se agotaron en 48 horas. En este año se organizó en Las Palmas una Exposición Provincial de Agricultura, Industria y Artes, un acontecimiento muy sonado en Canarias, que contó con la participación de todas las islas.

[Fuente: archivos y publicaciones de la Asociación «La Ciudad de Galdós».