El CEIP César Manrique Cabrera también se ha unido a Reforestar la Esperanza, la campaña que la Consejería de Educación ha invitado a seguir a todas las escuelas canarias como gesto de solidaridad y ayuda a los afectados por el incendio de Tenerife. La actividad consistió hoy viernes 29 de septiembre en la plantación de un árbol, en nuestro caso un drago, en un espacio del jardín central, ante la presencia de todo el alumnado de educación infantil y primaria. El director del centro, Borja Eiroa, tomó la palabra antes de la plantación para recordar la importancia de los árboles en nuestras vidas y la necesidad de cuidarlos. De hecho, citó las especies que habitan en nuestro entorno escolar, como la palmera canaria, la araucaria, el laurel de indias y diversos árboles frutales, los cuales, con su grandiosidad y su verdor, hacen de nuestro colegio un lugar más bello, acogedor y natural.

Con esta actividad simbólica termina también el primer mes del curso y podemos decir también, aprovechando la ocasión, que, tras las distintas actividades que hemos llevado a cabo en este tiempo, «el nuevo curso 2023-2024 ya está plantado» y debemos cuidarlo, esforzarnos y hacer que sea muy provechoso. El día 1 inició la andadura el profesorado, acogiendo e integrando a una decena de nuevos docentes que se han unido con alegría y entusiasmo al equipo que lleva más años en este centro. El jueves 7 tuvo lugar el encuentro con las familias en el salón de actos, en distintos horarios por ciclos. Se vio especialmente emocionadas y expectantes a las familias del alumnado recién llegado a Infantil 3 años, así como las que estrenan la etapa de primaria, el alumnado de primario. Este curso también tendrá un encanto singular para los que terminan etapa, infantil 5 años y para los que concluyen su andadura en el colegio, con la mirada puesta ya en el instituto.

El día 11, por fin, se abrieron a las 8.25 los tres portones por los que entra el alumnado. Se podía apreciar la emoción y alegría en las caras de los recién llegados ante el reencuentro, los abrazos y la presentación de nuevos y nuevas compañeros, compañeras, maestros y maestras. Esos primeros días de reinicio de la rutina escolar, de recordar normas y de contar experiencias del verano, concluyeron con la Gran Fiesta del Agua de despedida del verano, en la que se llevaron a cabo juegos planificados y la auténtica fiesta con música y baile. Luego vinieron los días de la evaluación inicial y de recordar lo que se ha aprendido en el curso anterior. Y así llegamos a la plantación de un nuevo árbol en nuestro jardín y al segundo mes del curso, octubre, con la mirada puesta en el inicio del primer tema de cada asignatura y en los eventos que animan la vida escolar, como las excursiones, las Mini-Olimpiadas, la salida a la Montaña…y, también, en el área de inglés, un poquito de Halloween.