Trini Falcés, símbolo de la lucha LGTBI

Muere Trini Falcés, activista LGTBI represaliada en el franquismo y que encabezó el primer Orgullo

Nacida en 1942 en A Coruña, estuvo cinco años en prisión durante la dictadura, parte de ellos en la cárcel de homosexuales de Badajoz, y se convirtió en un símbolo de la lucha LGTBI.

Trinidad Falcés, un símbolo del activismo LGTBI, falleció esta semana en A Coruña, la ciudad en la que había nacido en 1942. Fue represaliada durante la dictadura. Estuvo en prisión cinco años, parte de los cuales los pasó en la cárcel para homosexuales de Badajoz. En 1977, tras la muerte de Franco, estuvo a la cabeza en la primera manifestación del Orgullo, en Barcelona.

La periodista y escritora Eva Mejuto la recuerda en su perfil de Facebook como una persona “valiente, divertida, combativa, obstinada y generosa”. “Atesoró la historia del movimiento [LGTBI], toda en sí misma: vivió la represión, la cárcel, los abusos policiales, el señalamiento de una sociedad que no entendía (y a veces aún no entiende” o que se sale de la (supuesta) norma(lidad). Pero también la parte de la fiesta, de la primera manifestación del colectivo en Barcelona, la disidencia orgullosa y brava“.

Mejuto, que recogió la historia de Trinidad Falcés en su libro Memoria diversa (Diputación de A Coruña, 2022), relata que hace unos años que decidió volver a vivir en su ciudad natal, en la que en 2019 recibió el premio Marcela e Elisa que concede la asociación ALAS a quienes luchan por los derechos LGTBI. El reconocimiento, dice, fue para ella “un chute de dignidad”. La escritora recuerda a la activista con la que era su frase “de cabecera”: “Que me quiten lo bailao, yo paso de todo”.

Fuente: eldiario.es

Juventud inclusiva en Canarias

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Juventud, desde el Colectivo Gamá se reivindica una sociedad sin estigmas, diversa, libre y empoderada, con la educación y el aprendizaje temprano como la mejor herramienta para conseguirla.

En un día tan especial no podíamos dejar pasar la oportunidad para hablar de la importancia de la prevención de la LGTBIfobia en las aulas, donde aportamos nuestro granito de arena con el proyecto “Atención a la diversidad en las aulas”.

Esta acción, que llevamos a cabo con la población infantojuvenil de la isla de Gran Canaria, busca trabajar con la juventud a través de talleres de concienciación sobre la diversidad sexual, donde se habla de orientaciones, identidades y se abordan las posibles situaciones de bullying LGTBI.

Tenemos claro que este proyecto, que lleva en marcha desde 2015, en colaboración con el Cabildo de Gran Canaria, aporta distintas herramientas con las que intervenir en la juventud, con sus familias y los propios profesores y profesoras, por lo que, como nos dice Olaia Morán, consejera de Educación y Juventud de la institución insular, “la parte más destacable de este proyecto es, por un lado, el esfuerzo que se hace para formar en diversidad sexual y la prevención de la LGTBIfobia al personal que trabaja directamente con jóvenes y la labor de asesoramiento y acompañamiento individual que desde la asociación ofrecen a la juventud que se acerca en busca de la ayuda que no se atreve a solicitar dentro de su círculo cercano bien sea centro educativo, amigos, familia…”.

De hecho, como explica nuestra técnica de Educación, Lucía Pérez, el trabajo de prevención que realizamos desde este proyecto sigue siendo necesario en las aulas, ya que no sólo queremos que conozcan las distintas realidades y sepan detectarlas, sino que queremos ir un paso más allá: que se abran a la reflexión sobre los prejuicios y estigmas que siguen persiguiendo al colectivo LGTBI hoy en día. Además, en el caso de la infancia, trabajamos para hacer entender a los niños, niñas y niñes, que todas sus realidades son igual de válidas. Estamos convencidas que trabajando esto desde pequeños, su experiencia vital será más responsable y respetuosa con la diversidad”.

En cuanto a las posibles situaciones de acoso escolar, derivadas por razón de orientación o identidad sexual, la consejera nos afirma que “los datos siguen siendo alarmantes, queda mucho trabajo por hacer y además es un trabajo cuyos frutos se ven a largo plazo, aunque ahora, gracias a acciones como esta, el profesorado está formado, sabe cómo actuar y cómo detectar este tipo de problemas. Los centros educativos tienen un protocolo de actuación y lo que para mí es la fortaleza más grande, y en la que se tiene que seguir trabajando, es la conciencia social sobre el colectivo. Por fortuna la sociedad empieza a darse cuenta de que ciertos comportamientos, expresiones y costumbres, que se repetían de generación en generación por inercia, no pueden normalizarse en una sociedad que lucha por la igualdad real”.

Por su parte, Xenia Brito Hernández, persona no binaria de 23 años y voluntaria del Colectivo Gamá, nos traslada su punto de vista del día a día y comenta que la realidad de su colectivo es “invisible. Si ya a la mayoría le cuesta entender la transexualidad, e incluso la homosexualidad, que es algo que debería ser completamente entendido, imagina la realidad de las personas no binarias. En nuestra sociedad todavía no se habla lo suficiente de las personas no binarias, por lo que, a veces, estamos sometides a comentarios ofensivos de “yo me identifico con un helicóptero, etc.”, tonterías, vaya”.

Añade, por otra parte, que hay avances y “no cabe duda de que se camina hacia la igualdad. Obvio que hay adelantos, pero no al paso que nos gustaría. Eso sí, vale más un cambio cada cierto tiempo que no dar ninguno o ir deprisa y que volvamos hacia atrás”.

Sobre esa visibilización y conciencia temprana, la consejera del Cabildo de Gran Canaria nos comenta que “por suerte esta generación de jóvenes tiene algo que no tuvieron las anteriores, tienen referentes. Personas jóvenes que viven y hablan libremente sobre su sexualidad y que ocupan puestos relevantes en la sociedad desde donde lanzan el mensaje de que hay que celebrar lo diverso. Incluso a la hora de ver campañas publicitarias, series, películas de dibujos animados, cuentos, etc. Visibilizar la diversidad es cada vez más común y hablar de ello ha dejado de ser un tabú”.

Si bien el Colectivo Gamá ha venido trabajando desde sus orígenes la LGTBIfobia en los centros educativos, el actual marco legal de Canarias, con la reciente aprobación de la Ley Trans, dota de herramientas concretas a la comunidad educativa, y a padres y madres, para impartir una educación con modelos más inclusivos y velar por la diversidad de sus hijos, hijas e hijes.