PURL, CORTO SOBRE DESIGUALDAD Y MACHISMO

Pixar ha conseguido que nos declaremos seguidores acérrimos de sus cortometrajes. No solo nos han emocionado; también han servido como plataformas para dar a conocer a nuevos directores a través de entrañables historias (y con mensajes inclusivos) con ese toque que les caracteriza.

El estudio sabe que detrás de esos cortometrajes se esconde uno de sus puntos fuertes y por eso ha querido ampliar esta propuesta y lanzar Pixar SparkShorts, una iniciativa que estrenará cortos de nuevos cineastas exclusivos para internet y de forma gratuita en el canal de YouTube de Pixar.

El primero de ellos es Purl. Una historia contra la discriminación y el machismo contada a través de las vivencias de un ovillo de lana de color rosa. Purl, que llega a la empresa tras haber pasado un tiempo desempleada, tendrá que decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para encajar en una corporación dominada por hombres, y qué hará para llegar a romper con esa imagen e ideas.

 

ASÍ ES PURL

Al llegar a su nueva empresa, Purl se encuentra una oficina repleta de empleados idénticos los unos a los otros. Todos son hombres de mediana edad, que visten igual y cuyas conversaciones giran en torno a la actualidad deportiva o al último coche que se acaba de comprar uno de ellos. Esto hace que este adorable y esponjoso ovillo de lana rosa se convierta en el centro de todas las miradas (y alguna que otra burla) en la oficina.

Purl quiere encajar, pero sus diferencias provocan que ningún compañero se dirija a ella, se ría de sus chistes o la tomen en serio cuando intenta aportar algo a la empresa. «Es algo que hemos visto en películas antiguas. A las mujeres nos costaba encajar en ese tipo de empresas», reflexiona la directora del cortometraje, Kristen Lester. Pero Purl parece estar dispuesta a hacer cualquier cosa para encajar, hasta tal punto que empieza a perder su identidad.

Un cambio radical, tanto a nivel físico como de personalidad, se convierte en la clave para que este ovillo de lana se haga más popular entre sus compañeros. Con dos agujas, se tricota un traje similar al que llevan y comienza a imitar forma de trabajar e, incluso, su humor. Pero ¿vale realmente la pena el esfuerzo que está realizando para que todos la acepten?

Cuando llega Lacey – un nuevo ovillo– a la empresa, Purl se da cuenta de que no merece la pena renunciar a ser uno mismo. «Se trata de una fábula sobre pertenecer, de tratar de encajar en un sitio al que podrías parecer ajeno, y aceptar a los demás tal y como son. Nadie debería tener que demostrar que eres mejor que los demás para probar que estás en el lugar correcto», reflexiona Lester.

Se trata de una historia más para adultos que para niños. Sin embargo, la apariencia y la narrativa de Purl hace que transmitir este mensaje contra el acoso, la discriminación y el machismo sea más sencillo y tenga un público que va más allá de aquellos que van al cine a ver sus películas.

El próximo en estrenarse será Smash and Grab y llegará el próximo 11 de febrero. Solo una semana más tarde, el 18 de febrero, podremos ver Kitbull.