Las figuras literarias 3

Una vez que hemos estudiado las figuras literarias, daremos el siguiente paso: ser capaces de detectarlas y explicarlas en un poema.

Vamos a intentarlo. Primero lo haremos de forma guiada en esta hermosísima composición del poeta cubano Gastón Baquero.

Pero, antes, debes tener en cuenta cuatro cuestiones:

1. Cuando vayas a copiar texto de un/a autor/a, hazlo siempre poniendo lo que copias entre comillas.

2. Cuando debas trabajar en un texto lírico y manejarte bien entre sus versos, lo más aconsejable es enumerarlos.

3. Cuando tengas que copiar versos distintos, debes emplear la barra diagonal (/) para separarlos.

4. Es Lengua y Literatura, no Matemáticas ni Física y Química: has de desarrollar tu respuesta de la forma más completa posible. No emplees flechas, signos de igual ni nada parecido. Explícate por escrito.

Fíjate bien en este ejemplo:

En el verso 10 hallamos una aliteración (“el crujir de una frágil/lámina…”). Consiste en la repetición del sonido /x/ (j), que evoca en la lectora realmente el de algo delicado que se rompe sin querer.

Ahora, en este segundo poema, haz tú lo mismo, pero sin ayuda. Como ves, ya no están subrayados los versos en los que puedes encontrar las figuras.

Knolling literario

Otra forma de expresarte sobre tu lectura de clase

Conocí la técnica del knolling a través de Cristian Olivé y sus cuentas de IG. Pero… ¿qué es el knolling?

Es una técnica fotográfica que consiste en sacar una foto cenital de una serie de objetos elegidos expresamente para esa ocasión. Puedes saber más a través del siguiente enlace:

https://www.xatakafoto.com/trucos-y-consejos/knolling-que-como-iniciarse-fotografia-objetos-meticulosamente-ordenados-1

En él, puedes descubrir su origen, ver algunos ejemplos y entender bien cómo se realiza.

Como has leído, el knolling se puede aplicar a las más variadas disciplinas. Y una de ellas es, por supuesto, la Literatura.

Por ello, lo que yo te propongo (idea extraída de las actividades de C. Olivé) es que, sobre la lectura que has realizado esta evaluación, elabores el tuyo. Puedes hacerlo con cosas que encuentres por casa. Piensa bien en la obra que quieres explicar y a través de qué objetos deseas hacerlo y échale ingenio. Seguro que sale algo curioso… ¡y diferente al típico examen de lectura!

Puedes ayudarte viendo también este vídeo, colgado en el canal del CEIP Pasillo Campillo (Lorca, Murcia), en YouTube:

Para ayudarte…

He hecho el mío, a partir de una de mis lecturas de este verano: Los siete maridos de Evelyn Hugo, de Taylor Jenkins Reid. La verdad es que ha resultado más complicado de lo que esperaba: la selección de objetos, la toma fotográfica perfecta, la luz… En fin, que hacer un knolling literario bien se merece ser evaluado como una prueba de conocimiento y esfuerzo sobre la obra.

Después, la segunda parte de la actividad consistiría en explicar tu trabajo, de forma oral o por escrito, y completar la demostración, así, de que conoces en profundidad la obra que comentas.

¡Adelante! Sé creativ@.

«Tecín soia a miña tea»

Un poema de Rosalía de Castro

Hoy traigo un poema de Rosalía de Castro en su propia lengua. Gracias a Anxos Rial Vidal por ponerle voz en aquel Día del Libro de 2020, cuando la pandemia nos obligó a darle una vuelta a nuestra consolidada Jornada de Lectura Colectiva en el centro, cuando pasamos de aquellas 15 horas de lectura continuada a más de 20 horas de vídeos subidos a nuestros canales de YouTube.

Para que lo puedas seguir con facilidad (aunque el gallego es una lengua que a casi tod@s nos suena muy, muy cercana), aquí tienes el poema por escrito:

Tecín soia a miña tea

Tecín soia a miña tea,
sembrei soia o meu nabal,
soia vou por leña ó monte,
soia a vexo arder no lar.


Nin na fonte nin no prado,
así morra coa carrax,
el non ha de virm’a erguer,
el xa non me pousará.


¡Que tristeza! O vento soa,
canta o grilo ó seu compás…
Ferve o pote… mais, meu caldo,
soíña t’hei de cear.
Cala, rula, os teus arrulos
ganas de morrer me dan;
canta, grilo, que si cantas,
sinto negras soïdás.


O meu homiño perdeuse,
ninguén sabe en onde vai…


Anduriña que pasaches
con el as ondas do mar;


anduriña, voa, voa,
ven e dime ond’está.

Y aquí está la lectura traducida al español:

Rosalía de Castro es una de las poetas más importantes de la lengua gallega y la representante principal del movimiento literario conocido como Posromantismo.

En el siguientes enlace puedes investigar sobre su vida:

http://www.cervantesvirtual.com/portales/rosalia_de_castro/

Y en este otro enlace puedes saber más sobre el Posromanticismo:

https://www.unprofesor.com/lengua-espanola/posromanticismo-resumen-caracteristicas-y-autores-4516.html

Vamos a hacer una actividad: fíjate en esta última página web, en la imagen titulada «Peculiaridades del Posromanticismo» y, a su vez, en los aparatados «Temas» y «Formas». Intenta ver dónde, en los versos del poema, podemos observar las características que se atribuyen a esta corriente literaria.

Lecturas de marzo a mayo 2021

Hace tiempo que no escribo, pero sigo con las clases, con las lecturas y con la vida. Aquí está la nueva entrada: las lecturas de estos dos meses de la primera mitad de año.

Destacables, sin duda, La sospecha de Sofía, de Paloma Sánchez Garnica, El asesinato de Sócrates, de Marcos Chicot, El síndrome de Bergerac, de Pablo Gutiérrez, y La noche de plata, de Elia Barceló.

Impresionantes y necesarios, quizás por todo el dolor que hay en ellos y tanta verdad, Un millón de gotas, de Víctor del Árbol, y, especialmente, El lunes nos querrán, de Najat El Hachmi.

¿Qué me ha faltado?

No he leído juvenil… ¡Ay, mísero de mí, y ay infelice!

Y eso que en el centro, durante este curso, han entrado un montonazo de títulos superatractivos e interesantes… A ver si en verano les hago un hueco… ¡A todos! Es broma…

Échale un buen vistazo a este cartel:

Y estas solo son algunos de los títulos que han llegado. ¡Hay mucho más!

Les dejo aquí los vídeos en los que presento los dos primeros lotes de novedades.

Vídeo 1

Vídeo 2

Por último, quiero que sepas que en la biblioteca Susana Hidalgo también tenemos muchas lecturas sobre igualdad y diversidad. Hay de todo: ensayo, novela gráfica, novela juvenil, etc. Aquí está el cartel con el que le damos publicidad:

No olvides que… Si quieres saber algo sobre alguno de estos libros que te recomiendo o que ves en la entrada del blog, puedes escribirme a mi correo electrónico (está en la pestaña «Contacta conmigo») o dejar un comentario en el blog.

Últimas lecturas (noviembre-febrero 20/21)

No he escrito nada desde que celebramos en el centro el Día de las Escritoras y, ahora, que he hecho unas cuantas lecturas interesantes, creo que puedo ofrecértelas como propuestas interesantes… Así que aquí van mis recomendaciones.

Voz, de Christina Dalcher

Léelo si… te interesan los problemas sociales, si trabajas por la igualdad, si eres feminista. Léelo si te interesan las distopías y los textos reflexivos. Léelo si crees en el poder de la palabra y cómo esta modela el mundo que nos rodea.

Heartstopper Vol. 2 Mi persona favorita, de Alice Oseman

Una novela gráfica que rezuma amor en cada una de las viñetas de sus páginas. Una preciosa historia de amor entre dos jóvenes estupendos, de quienes querría ser amiga, amiguísima, si volviera a tener 15 años. Léela si… quieres (o necesitas) refugiarte en tu lugar favorito.

La historia imposible de Sebastian Cole, de Ben Brooks

Léelo si te interesan las historias de fantasía, las historias tiernas, pero también reivindicativas. Todo lo imposible quizás es posible, si crees en ello.

Inventando a Lope, de Nando López

Una obra de teatro reivindicativa. Léela si te apetece oír las voces de Lope de Vega, de Ana Caro y de María de Zayas resonar desde los Siglos de Oro de nuestra literatura.

#Malditos16, de Nando López

Otra obra de teatro. Esta, imprescindible. Léela si eres adolescente, para verte reflejad@ (o no tanto, pero casi…) y léela si eres adult@, para reencontrarte con quien fuiste.

Las cien noches de Hero, de Isabel Greenberg

Otra novela gráfica, continuación de una anterior, titulada Enciclopedia de la Tierra Temprana. Léela si te gustan las historias: oír historias, contar historias… Acompaña a las dos protagonistas de este universo a través de cien noches de relatos para engañar al paso del tiempo.

Max Einstein. Un experimento genial, de James Patterson y Chris Grabenstein

Una historia que habla de la ciencia, la constancia y, sobre todo, de Albert Einstein. Un relato lleno de teorías, experimentos, ideas locas y peripecias. Léelo si te interesa la ciencia y las aventuras llenas de acción.

Dos proyectos interesantes y una propuesta

Científicas: pasado, presente y futuro, ilustrado por Raquel Gu

Un cómic sobre la historia de cinco mujeres científicas superimportantes de la historia. Consulta toda la información aquí:

Quiénes y por qué

Matilda Einstein. Matilda Schrödinger. Matilda Fleming, del proyecto #Nomorematildas

Tres versiones de la deriva de las vidas de estos científicos, si hubieran nacido mujeres. Duras, tristes, pero la reflexión que proponen es más que necesaria.

https://www.nomorematildas.com/

Y tú, ¿eres feminista?, de Gemma Celestino

Este no me lo he leído, pero es una propuesta interesantísima que acaba de llegar al centro gracias a la editorial Algar. ¡Prueba!

Una relectura: Finis mundi, de Laura Gallego García

Ideal para trabajar el mester de juglaría. Llena de aventuras, es una opera prima que merece ser revisada y llevada al aula. Léela si te interesan la Edad Media y los misterios relacionados con la magia, lo paranormal, lo espiritual.

¡Recuerda que todas estas obras las puedes encontrar en la biblioteca Susana Hidalgo, en el centro!

Día de las Escritoras 2020

Este próximo lunes, 19 de octubre, celebramos el Día de las Escritoras.

¿Por qué el 19? Porque es el primer lunes más cercano a la festividad de Teresa de Jesús. Aquí tienes información sobre él:

https://diadelasescritoras.bne.es/

¿Y quién es Teresa de Jesús?, te preguntarás… Pues una de las escritoras más importantes de nuestra Historia de la Literatura, que, curiosa y frecuentemente, es olvidada porque se prefiere explicar, en los libros de texto, a las dos grandes figuras masculinas que la acompañan en su corriente literaria: San Juan del a Cruz y Fray Luis de León.

¿Más importantes que ella? No. ¿Con una obra más extensa o significativa? No. ¿Entonces? La respuesta es la tendencia patriarcal a invisibilizar o menospreciar, consciente o inconscientemente, el trabajo de las mujeres en cualquier ámbito de las ciencias o las humanidades. Por ello luchamos.

Mi forma de luchar es escribir esta entrada del blog. Y llevar mañana (y cada día que puedo) esta camiseta al centro, que es regalo de Paqui Vega Sánchez, su vicedirectora.

En el siguiente enlace te dejo con una página en la que se aborda la biografía y la obra de esta gran escritora:

http://www.cervanthttp://www.cervantesvirtual.com/portales/santa_teresa_de_jesus/presentacion/

Además también es un orgullo decir que lucha y reivindica la necesidad de la conmemoración el IES José Zerpa.

Le hemos pedido a la comunidad educativa que nos diga quiénes son sus escritoras favoritas y cuál es la obra que recomendarían. Con todas las propuestas, hemos elaborado dos grandes carteles que hemos impreso y hemos colocado en la entrada del centro. Además, se le ha pedido al profesorado que comience sus clases con la proyección de esta cartelería y con un pequeño debate en torno a la cita de Almudena Grandes que está en la parte superior de ambos.

Ha quedado así:

Y la cita de A. Grandes es la siguiente:

«La peor discriminación que sufrimos las mujeres que escriben libros es la necesidad perenne de justificarlo todo. ¿Por qué un protagonista masculino, por qué una femenina? Carmen Martín Gaite me dijo entonces algo muy interesante: me contó que esta necesidad constante había logrado que las mujeres fuéramos más conscientes de los límites de la escritura que los hombres».

Por último, te cuento que hay muchas más acciones en torno a este día en otros tantos lugares y países. Les puedes echar un vistazo en la primera página web que te enlacé más arriba. Una de ellas es este magnífico documento gráfico que nos hace llegar Marian Moreno Llaneza desde el Instituto Asturiano de la Mujer, perteneciente al Gobierno del Principado de Asturias:

El estilo literario

¿Qué es el estilo literario?

Se supone que tú debes aprender a escribir con (cierto) estilo. Es parte de uno de los criterios de evaluación de Lengua Castellana y Literatura. Pero explicar qué es… ¡pues es muy complicado!

El estilo literario es la forma especial que tiene alguien de escribir, utilizando en el texto todos los recursos estilísticos que le interesan.

Estos recursos pueden ser fónicos (el sonido de las palabras, los versos…), léxicos (vocabulario), gramaticales (usos especiales de los verbos, de los diminutivos, etc.), sintácticos (los tipos de oraciones que emplea), semánticos (de significado)…

El objetivo de un autor o autora que escribe un texto atendiendo a su estilo literario es siempre causar un impacto: crear sensaciones. Y hacerlo de forma coherente. Es decir que, aunque el texto parezca no tener sentido (en el sentido estricto de los usos lingüísticos «normales» de la lengua), para quien lee, lo tenga.

Vamos a leer un texto:

¿Qué sensación te ha producido? ¿Te has sentido perdido en el texto? ¿Has encontrado sentido a unas cosas y a otras no? ¿Te ha parecido que la autora «corta» el hilo de la escritura? ¿El final te ha chocado o crees que es como si «cerrara» el texto?

En suma… ¿crees que este texto tiene estilo literario?

Pues yo te adelanto que sí.

Vamos a ver por qué. Despacito. Voy a ir enumerándote características del texto. Te las he señalado con colores diferentes para que te sea fácil identificarlas.

Vivi usa reiteradamente la contradicción. Fíjate que empieza con una: «El plan era ir al bosque…/El plan nunca fue perderse en el bosque«. Una oración afirmativa y una negativa cuyo significado parece el mismo, pero que no lo es, porque el verbo cambia de tiempo (ser, de pretérito imperfecto a pretérito perfecto simple) e «ir» y «perderse«, a continuación.

Otra contradicción: «Dejar de atender a las señales resultó ser lo más atinado, señalaban malos camino». ¿Por qué? Pues porque normalmente las señales conducen por el camino correcto y la autora transforma esta realidad en otra: las señales, en su bosque, no indican lo bueno, sino lo malo. Y lo que debes hacer es, precisamente, no ignorarlas.

Además, te habla a ti, al lector/a: «Mira…», «Cuando te paras«, «Imagínate«. Eso hace que tú, que estás leyendo, te veas involucrad@ de repente en un mundo que era completamente ajeno al tuyo. Y te encuentres, de pronto, en su bosque.

Utiliza la plasticidad y los sentidos (¿de qué color es el bosque?: «amarillo«, «todo ocre«). En este texto no, pero, en otros fragmentos, Vivi habla del tacto, del olfato… ¿A qué huelen sus descripciones? ¿Qué roza su piel? ¿A qué sabe lo que come?…

Utiliza también las metáforas, que a veces explica y a veces no: «Cuando te paras a ver si te orientas aparece el baile«. ¿Y qué es «el baile«? Pues «la acrobacia de las hojas cayendo hasta el suelo«. Es una imagen preciosa. Que completa con «Espirales de hojas amarillas«.

Después, en medio, detiene el texto una mención que no entendemos: «La manzana de Newton no es erótica en absoluto«. ¿A qué se refiere? ¿Puede ser que la manzana, cuando cae, se pudre y por eso no es erótica? Pero, ¿y Newton qué tiene que ver? ¿Era erótica la manzana de Newton? ¿Hay algo que desconoces? ¿Alguna leyenda sobre el científico que formuló las leyes básicas de la Física y que tú no sabes? Te descoloca. Esto también es habitual en los textos de la autora. Es propio de su estilo.

Sigue con una frase aparentemente anodina (con respecto al resto), pero nos vuelve a dar un revolcón, como una ola en la playa, cuando añade: «imagínate la tranquilidad en la que me vivo«. En lenguaje no literario, esto se escribiría así: «en el bosque estoy muy tranquila», pero ella lo hace de esa forma tan peculiar: «la tranquilidad en la que me vivo» e introduce, además, su propia conciencia sobre la acción («me vivo«).

Y ahora viene una paradoja: «otoño en el bosque, o bosque en otoño. Qué describe, qué es primero«. Es una pregunta existencial profundísima, que se te cuela entre las líneas y te vuelve a desubicar. Identifica la pregunta con una «roca filuda» que «llega y se clava«. Qué incisivo, ¿no? Y sigue ahondando: « si son algo distinto el bosque y el otoño… Que si son dos cosas aparte acaso… Que si solo son una… Bosque y otoño son lo mismo ya«. Y vuelve a introducir su conciencia: «Bosque, otoño y yo, lo mismo ya«. Y ello, situándonos en el marco espacial de su presente con ese adverbio: «Aquí«.

«Dividimos, al nombrar. Nos faltan palabras para describir la unidad de las cosas«. ¿Realmente «nos faltan palabras para describir la unidad de las cosas«? ¿Qué ha querido decir la autora con esa frase? Sobre ese mismo tema: ¿sientes que alguna vez te faltan palabras para algo: para describir algo que has visto, para contar algo que has vivido, para nombrar emociones, para explicar sentimientos…?

Finalmente, llega un punto y aparte muy significativo y un último párrafo que nos saca de la inmensidad de la reflexión y nos devuelve, casi abruptamente, al escenario del bosque y al plan con que la autora iniciaba el texto: «Había setas, pero no de las que salen en mi libro«. Y otro giro interesante: «Qué terror lo de envenenarse con setas«. Para acabar identificando ese terror con «lo oscuro y profundo de un bosque«. Para mí esta forma de cerrar el texto es espectacular. Como un círculo de pensamiento y realidad entrelazados que acaba donde empieza.

La autora parece escribir como piensa. Es parte de su estilo literario: de forma discontinua, dando saltos entre realidad, reflexión y ensueño. Y su sintaxis la acompaña: fíjate que sus oraciones son muy cortas. El texto lo forman 19 oraciones y son casi todas simples. Algunas, ni siquiera oraciones, sino enunciados no oracionales (en las que no hay verbo): «Aquí«, «Espirales de hojas amarillas, todo ocre«. Eso ayuda a crear la sensación de dinamismo. Además, utiliza ciertos paralelismos para marcar el ritmo: «El bosque está hoy amarillo» y, más bajo, «El bosque está hoy impresionante».

Hay varias características más que podemos nombrar, pero que quizás sería profundizar demasiado en el análisis, como el campo semántico al que se refiere o los aspectos fónicos presentes.

Sé que ha quedado un poco largo, pero la verdad es que solo explicándolo así entenderás cómo se descubre si un texto tiene o no intención poética, estilística (es decir, estilo).

Vamos a practicar un poco. Lee el siguiente texto e intenta encontrar en él algunos de los rasgos propios del estilo de Vivi que yo he señalado más arriba.

También puedes indicar si hay algo que te llame especialmente la atención. Pregúntate: ¿por qué esto está aquí?, ¿qué quiere decir?, ¿a dónde me quiere llevar la autora?, ¿qué emoción me causa?… ¡Y cualquier otra cosa que se te ocurra!

Peque-sonetos

Métrica 2

Hoy les traigo otra obra preciosísima. Y creo que muy útil y con muchas posibilidades. Sobre todo para el profesorado de primaria y 1º y 2º de la ESO.

Peque-sonetos, cuyo subtítulo es Para niñas y niños inquietos, es una obra de Víctor R. Alfaro con ilustraciones de Iván Alfaro, de la editorial Mueve tu lengua.

En esta obra el autor hace un homenaje a un montón de otros autores y autoras importantes de la literatura y la ficción nacional e internacional, desde Gloria Fuertes a Tim Burton. Incluye a Quino, Elena Fortún, Carmen Martín Gaite, Akira Toriyama, Tolkien, Steven Spielberg y a Laura Gallego, entre otr@s.

La estructura es la siguiente: de cada un@ de ell@s presenta una cita incial, un soneto sobre el personaje, una ilustración bellísima y una página de información significativa.

Y aquí es donde creo que podemos aplicarlo nosotr@s en el aula.

Después de presentar la obra a los chicos y chicas del grupo y leer algunos de los sonetos, atendiendo a los personajes que les apetezcan, podemos explicar el trabajo a realizar.

Actividad:

Escoge un personaje significativo y famoso que te guste, con el que te sientas identificad@ o a quien admires.

Busca y selecciona la información que desees destacar sobre él o ella y escríbela en limpio. Planifícalo de tal forma que después te quede bien cuando lo recortes y lo pegues en un folio DIN A3.

Escoge una estrofa (para primaria podemos escoger estrofas sencillas, terceto, cuarteto…; para niveles altos de secundaria podemos pedir tercetos encadenados, sonetos…) e intenta elaborar una imitando lo que hace Víctor R. Alfaro en sus Peque-Sonetos, y respetando las condiciones de la misma.

Por ejemplo, si escogemos la redondilla, sabemos que deben ser cuatro versos, de arte menor y rima consonate, cuyo esquema métrico sea abba.

Añade una foto o una ilustración, dependiendo del tiempo, de tus ganas y de tus dotes artísticas.

Presenta el trabajo escrito en limpio en un folio DIN A3, como dijimos antes (a la profesora, al pequeño grupo o al gran grupo, dependiendo de las necesidades de cada un@).

La narración 3

Vamos a hablar de nuevo sobre libros. En este caso abordaremos la «forma» de la novela, la las opciones en la narración, su estructura externa y la forma de presentar la trama.

¿Cómo se presenta la trama de la novela (¿juvenil?)?

Como una narración única, lineal, “normal”. Una historia de principio a fin: nada inusual ni inesperado en cuanto a su estructura. Eso no significa que la novela no sea excelente, como sucede con Moxie, de Jennifer Mathieu.

Como una novela epistolar, es decir, escrita como cartas que se envían y reciben los protagonistas o que envía el o la protagonista principal. Ya hemos hablado de ellas, pero vamos a poner otro ejemplo excepcional: Las ventajas de ser un marginado, de Stephen Chbosky.

Como un diario, esto es, en forma de diario que escribe el personaje principal, como en Donde el corazón te lleve, de Susana Tamaro, o en Los Diarios de Cereza, de Joris Chamblain y Aurélie Neyret.

Incluyendo emails, mensajes de wasaps u otra red social, como Croquetas y wasaps, de Begoña Oro Pradera, o Rojo, blanco y sangre azul, Casey McQuiston. Esta última está muy chula.

Como un juego. El gran ejemplo de este apartado no es precisamente una novela juvenil, pero es una obra tan inmensa y universal, que es el ejemplo inevitable: Rayuela, de J. Cortázar. Hay dos formas de leer esta obra: de forma lineal, pasando una página tras otra, desde el principio hasta el final, o siguiendo el orden que te propone el autor. Los capítulos están numerados y saltan del 58 al 81; de éste al 3… y así hasta el final. Es curiosísimo y muy especial. Pero reconozco que no es una obra accesible, fácil.

Dentro de esta categoría están los libros de Elige tu propia aventura, en los que tú decides qué sucederá a continuación, en el capítulo siguiente, y ofrecen distintos finales, según el itinerario que has seguido en la trama.

Y los libros de enigmas o los «escape books«, como el que tenemos en la biblioteca de Los misterios del faro.

Estructura externa de la obra

En el panorama actual de la narrativa juvenil, tienen muchísimo éxito las trilogías, tetralogías y sagas en general. Especialmente recomendables son las de La Segunda Revolución, de la pareja formada por Costa y Alcalá, y la de Guardianes de la Ciudadela, de Laura Gallego.

Las sagas también tienes sus precuelas, como la que acaba de salir publicada de Los juegos del hambre. Su título es Balada de pájaros cantores y serpientes, de Suzanne Collins.

A los libros que no pertenecen a series (trilogías, etc.) se los denomina, curiosamente, autoconclusivos. Es decir, que la trama empieza y acaba en la misma y única obra, como Nadie nos oye, de Nando López.

Los libros de relatos también encuentran su hueco en la literatura juvenil. Ya te he hablado de Mi puzzle del mundo, de Daniel Bautista. Te recomiendo ahora otro: Lo único que queda es el amor, de Agustín Fernández Paz.

Y después hay curiosidades, como la que leí este verano: el autor de El pasajero 19, el primer volumen de Las Crónicas del Viajante, de Carlos Vila Sexto. Este libro desarrolla su historia siguiendo los tramos de un trayecto en tren por el Norte de España. Me pareció diferente, interesante.

O esta otra trilogía a la que pertenecen Siega y Nimbo (primera y segunda parte), de Neal Shusterman. En estas obras la trama está interrumpida por los diarios de los segadores, que se presentan en negro sobre blanco, al revés del resto de la obra.

Y a partir de aquí, un millón de posibilidades, que dependen de la creatividad e imaginación del autor o autora.

Y te aseguro que hay escritor@s muy ingenios@s por el mundo.

Microrrelatos en el aula

Vamos a leer esta selección de 12 breves textos:

Había una vez, de Javier Quiroga.

Un apuesto joven llama a la puerta y le pide que se calce la más hermosa de las zapatillas. En cuanto observa que esta se ajusta al pie perfectamente, la toma del brazo al mismo tiempo que le dice:

—Queda usted arrestada, esta zapatilla fue hallada en la escena del crimen.

El miedo, de Eduardo Galeano.

Una mañana nos regalaron un conejo de indias.

Llegó a casa enjaulado. Al mediodía le abrí la puerta de la jaula.

Volví a casa al anochecer y lo encontré tal como lo había dejado: jaula adentro, pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad. 

Hablaba y hablaba, de Max-Aub.

Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.

Bebo, de Sergio Arias Sánchez.

Bebo para que me creas cuando digo que he arado mares, regado plantas de dos cabezas y aniquilado especies. Para sentirme vivo cuando duermo, para notar la lluvia. Bebo para poder caminar entre ellos.

¿Y para olvidar?

No. Para olvidar, beben ellos.

Acción, de Bernardo Sánchez.

Su epitafio decía: “Por fin me pasa algo”.

Declaración, de José García Fernández.

Se me paró el corazón

en el latido que tú querías.

Deus ex machina, de Carolina Navarro Diestre.

El personaje de este relato tomó conciencia de que su ser solo estaba formado por palabras desde la primera línea.

Fue ya en la segunda línea cuando, entre ser una marioneta más de mi imaginación o una no existencia más digna, eligió la nada…

Amenazas, de William Ospina.

-Te devoraré -dijo la pantera.

-Peor para ti -dijo la espada.

Final para un cuento fantástico, de I.A. Ireland.

-¡Que extraño! -dijo la muchacha avanzando cautelosamente-. ¡Qué puerta más pesada!

La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe.

-¡Dios mío! -dijo el hombre-. Me parece que no tiene picaporte del lado de adentro. ¡Cómo, nos han encerrado a los dos!

-A los dos no. A uno solo -dijo la muchacha.

Pasó a través de la puerta y desapareció.

El gesto de la Muerte, de Jean Cocteau.

Un joven jardinero persa dice a su príncipe:

-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán.

 El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:

-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?

-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahán esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahán.

Ángeles, de Espido Freire.

Apostados cada uno en una esquina de la cama le veían cada noche rezar y dormir. Una vez quisieron mostrarse. El niño rompió a gritar y su madre trató de convencerle de que los monstruos no existían. Ellos bajaron la cabeza, avergonzados, y ocultaron su fealdad tras sus alas.

Mensaje, de Thomas Bailey Aldrich.

Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta.

Vamos ahora a hacer una lluvia de ideas:

¿En qué coinciden estos texto? ¿Cuáles son sus semejanzas?

El curso escolar anterior llevé el tema de los microrrelatos al aula, en un 4º de la ESO, y el resultado fue éste:

Todas las aportaciones las hicieron los chicos y chicas del grupo.

De esta lluvia de ideas podemos extraer la teoría, que tenemos, además, explicada en un montón de páginas, como, por ejemplo, la que podemos leer en el siguiente enlace escrito por Haizea Ustaran:

https://microcuento.es/que-es-un-microcuento/

A continuación, consultaremos los doce consejos que nos da Iria López Teijeiro en su blog, para escribir uno:

Y… ¡a escribir!

Seguro que nos salen textos estupendos. ¡Ustedes siempre logran sorprenderme!