Archivo del Autor: David Coiduras León

Colecciones de clásicos. De la adaptación al cómic como una de las bellas artes.

Los aficionados al tebeo estamos de enhorabuena. En un plazo breve de tiempo, se han asomado a las estanterías de las tiendas de cómics dos novedades del dúo formado por el guionista Santiago García y el dibujante Javier Olivares. Necesitan de pocas presentaciones. Ganadores del Premio Nacional de Cómic de 2015 con la imprescindible Las Meninas, redoblaron la apuesta por una historieta de calidad con La cólera (2020), original revisión de la guerra de Troya. Y sin embargo, puede que su trayectoria no hubiera sido la misma sin su primera obra larga: El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde (2009).

El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde (2009)

“Hacer este libro fue la manera que Santiago y yo encontramos de comprobar si funcionábamos bien trabajando en una historia completa”, nos cuenta Javier Olivares en las páginas extra (“Los archivos del Doctor Jekyll”) en la reedición de febrero de este año en la editorial Astiberri. La editorial vasca es la responsable también de la publicación hace un par de semanas de La guerra de los mundos. Se suma así a una tendencia que se está asentando en el mercado del cómic español (al rebufo, cómo no, del mercado franco-belga): la adaptación de clásicos literarios.

El fenómeno, de indudable interés didáctico, no es nuevo. Si deambulamos por las fronteras del cómic, la relación entre literatura e imagen se puede rastrear hasta los primeros siglos de nuestra era. Si lo que buscamos, en cambio, son verdaderas apuestas editoriales para crear colecciones que trasladen los clásicos de la literatura al cómic (como en el caso de García y Olivares), quizás no esté de más citar la colección estadounidense Classics Illustrated, capaz de perdurar en el tiempo desde 1941 hasta 1969. Más cercana en el espacio y el tiempo, nace en 2007 la colección Ex-Libris, de la editorial francesa Delcourt. Y un año después, en 2008, la editorial SM saca al mercado sus “Clásicos en cómic”, colección que incluyó el Jekyll y Hyde de García y Olivares. Pese a los precedentes que se acaban de nombrar, en la memoria del lector español (de cierta edad) estará instalada como referente fundamental la colección “Historias selección” de la editorial Bruguera (de finales de los años sesenta y setenta). Los títulos conseguían un peculiar matrimonio entre novela y cómic: No se trataba de clásicos ilustrados, sino que había una página de historieta por cada tres de su original literario. En el cómic, las imágenes narran (de hecho, tienen preeminencia sobre la palabra y puede darse el caso de que nos encontremos con cómics “mudos”). En el libro ilustrado, las imágenes son solo un adorno del texto. En muchas ocasiones, en el paso del ilustrar al narrar, las editoriales optan por simplificar tanto trama como dibujo. La extensión del cómic debe adaptarse a la del álbum franco-belga y el dibujo no salirse de la “línea clara” (el estilo del Tintin, de Hergé). Hay que alabar, pues, la decisión que tomó en su día SM de encargar las adaptaciones a autores no muy conocidos entonces y que hoy son ya nombres de referencia de la historieta de nuestro país: García y Olivares, David Rubín, Emma Ríos… (aunque es cierto que otra parte de la colección española se limitaba a publicar las versiones traducidas de los clásicos de Delcourt). El elogio no es solo por los elegidos, sino porque fueron capaces de aceptar que el trabajo de la adaptación recayera sobre dibujantes de diferentes estilos, como es el caso del expresionismo de Javier Olivares. Además, con buen criterio, permitieron que los autores pudieran exprimir las posibilidades creativas del medio sin que hubiera una imposición de fidelidad “literal” al original. Así, no sorprende que en El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde, ya desde el título, se nos advierta de que la historieta es “a partir de la novela de Robert Louis Stevenson”. De hecho, no coincide, por ejemplo, el narrador, pues casi todos los lectores saben ya de ese binomio Jekyll/Hyde que la última página, a modo de epílogo, se encarga de explicar como anverso y reverso de la personalidad humana. Y, como no podía ser de otra manera, La guerra de los mundos, está, según reza en la página del título, “inspirada en la novela de H.G. Wells”. No es un fiel reflejo de la misma, pero no seremos nosotros quienes desvelemos la sorpresiva vuelta de tuerca en el desarrollo de la trama y elección de protagonistas del cómic (por más que la revelación nos llegue en las primeras páginas). Le tocará a cada lector rendirse ante la propuesta visual y de guion de una obra de conocida trayectoria en cuanto adaptaciones: desde la más famosa, la adaptación radiofónica que hizo Orson Welles en 1938, la que consiguió provocar el pánico en los impresionables oyentes norteamericanos de la época, hasta la versión cinematográfica de Steven Spielberg (2005) (que no es la última de las adaptaciones al cine de esta novela).

La guerra de los mundos

Esperemos, pues, que esta entrada sirva como recomendación para llevar a las estanterías de las bibliotecas escolares los dos tebeos recién publicados por el tándem García-Olivares. Ambos, además, como se dijo, pueden ayudarnos a plantear debates interesantes a partir del diálogo entre original y adaptación y sobre las aportaciones que hacen los distintos medios a los que se trasvasa una obra. Frente a una abrumadora mayoría de muestra de largometrajes que adaptan obras literarias, el cómic va reclamando sin estridencias nuestra atención. A las viñetas se adaptan poemas (últimas obras de Laura Pérez Vernetti), novelas, teatro o, incluso, ensayos (Sapiens, de Yuval Noah Harari) y las editoriales no flaquean en la propuesta tebeística, ya sean grandes (Planeta, por ejemplo, con su reciente adaptación de Nada, de Carmen Laforet) o pequeñas (Nórdica Libros, con el Nebrija, de Agustín Comotto); ya estén pensando en un lector adulto o en el pequeño lector. Bang ediciones, sin ir más lejos, tiene su “Clasicómix. Colección clásicos revisitados”, en la que, curiosamente, se puede leer Jekyll & Hyde, en versión esta vez de Tyto Alba.

Terminamos, como siempre, animando a docentes y amantes de las viñetas a aportar al blog sus comentarios con recomendaciones sobre obras traídas al cómic desde otras artes y sobre los usos didácticos de las mismas.

Julio Santamaría

Javier Olivares

Javier Olivares visitará próximamente Tenerife para participar en el clásico encuentro Entre Viñas y Viñetas, organizado por la Denominación de Origen Tacoronte Acentejo. El autor realizará sesiones de firmas en la Librería Lemus de La Laguna los días 2 y 3 de junio y participará en una charla con Manuel Darias el propio viernes 3 de junio. Una oportunidad inmejorable para hacerse con alguno de sus últimos tebeos.

Novedades canarias

Portada de Isaco y sus aventuras

Los creadores canarios de tebeos nos van ofreciendo nuevas publicaciones de mucho interés dentro del torrente de ediciones en que se mueve el cómic patrio en la actualidad. Uno de ellos es Alberto Hernández Rivero. Este teldense nacido en 1967 lleva más de veinte años como ilustrador haciendo todo tipo de trabajos, con muchos encargos oficiales del Gobierno de Canarias. Por su segunda obra Ezequiel Himes, Zombie Hunter, con guión del notable Víctor Santos, editado por Dolmen, fue nominado en Expocómic Madrid de 2012 como autor revelación. En 2020 aparece 1892 con guión de Antonio Becerra. Esta obra de encargo del Cabildo de Gran Canaria resultó muy bien resuelta por sus autores, huyendo de la enumeración de hechos vitales de don Benito, y basándose en Tristana. Un tebeo muy sugerente. En 2021 Alberto Hernández nos presenta otra obra de encargo, nuevamente muy bien trabajada. Isaco y sus aventuras, con el primer tomo «La cueva de los muertos». Isaco es un niño canario que vive en la Caldera de Tirajana y su vida y la de su familia y amigos discurre por lo que hoy es el inmenso yacimiento arqueológico de La Fortaleza. Muy bien documentado, el tebeo se lee con ganas y la presentación de la época y sus circunstancias está perfectamente desarrollada. Encargado por la empresa de arqueología Tibicena, promete más aventuras

Detalle del interior de la primera entrega de Isaco

El Torres, prologuista, plantea una cuestión abordada frecuentemente en Tebeos con Clase, y es que enseñar mediante los tebeos es muy difícil. Alberto Hernández lo consigue.

Son muchos los cuadernillos y cómic editados sobre la vida de los iniciales habitantes del archipiélago canario. Ayuntamientos, Cabildos y Gobierno de Canarias han editado cajas y cajas de ejemplares de los temas más variados, que se guardan en inmensos almacenes autonómicos o en los despachos y estanterías en las corporaciones locales. Realmente la mayoría no valen la pena, aún siendo dibujados por excelentes autores, ya que los patrocinadores han impuesto unos guiones imposibles, resultando panfletos con mucha letra y poca imagen e imaginación.

Hay que recordar que dos autores tinerfeños han profundizado en la prehistoria de la isla de Tenerife. Juan Carlos Mora, a partir de 2008, con Historias de Guanches, donde dibuja cuatro tomos bien presentados sobre menceyes y princesas anteriores a la llegada del Adelantado. De precio algo elevado, se pueden encontrar en la actualidad en las librerías. Por su parte, Eduardo González se hizo cargo de una propuesta del Ayuntamiento de Candelaria, Guanches, con seis tomos, que han desaparecido de las tiendas, por lo que los aficionados le han perdido la pista. Una pena, porque Eduardo González, con guión de Quique Ramos, salva dignamente las intenciones municipales de una obra donde trabajaron más de ochenta personas, con muy mala difusión.

Otra reciente novedad ha sido Garafía. Publicada por La Oveja Roja, obtuvo el II Premi Internacional de Novel∙la Gràfica de La Pobla de Farnals, en 2019. Su autor es Elías Taño, nacido en 1983. De origen palmero y afincado en Valencia, ha trabajado en estudios de diseño y agencias de publicidad, ha ilustrado portadas para libros y artículos en diversas revistas (Linus, Catarsi, Ekintza Zuzena, El Salto, Diagonal…), cartelista para bandas de música, sindicatos, festivales, obras de teatro, jornadas, etc. Creó junto a la artista Carla Chillida, el grupo de teatro político Atirohecho en 2011, donde la cartelería y la animación tradicional es un recurso escenográfico y audiovisual. Ha sido muralista en Italia, Polonia, Chile, Guatemala, México, España o Canarias.

Garafía sorprende desde la portada por su diseño gráfico, y atrapa al lector desde la primera página. Cuenta la historia de la familia del autor en el norte de La Palma en los años posteriores a la Guerra Civil española. Años durísimos donde la miseria obligaba a abandonar la tierra y viajar hasta Venezuela. En la octava isla siguen las desventuras de su abuelo en un relato muy ágil y enternecedor y donde Elías Taño no ahorra dureza en las descripciones de la vida cotidiana en Canarias en esos años. Muy útil para trabajar con el alumnado la situación que se depara a los que intentan mejorar su vida subiendo a una barca y cruzando el océano con resultado incierto. Para trabajar actitudes y competencias y pelear contra el populismo y las falsas mentiras contadas desde una parte del espectro político.

Vicente Escobio

Tebeos con clase, galardonado por los Premios Diario de Avisos 2021

Fallo del jurado publicado el pasado día 16 de enero

Compartimos hoy el orgullo que supone para nuestro grupo haber recibido esta semana uno de los premios Diario de Avisos 2021, concretamente el de Mejor labor pro historieta. Se trata nada más y nada menos que de la cuadragésimo quinta edición de dichos premios y, aunque constituye un grandísimo privilegio compartir nómina con las premiadas y premiados de este año (entre los que se encuentran varios viejos amigos del grupo), lo que da auténtico vértigo es echar una simple ojeada al palmarés histórico, rebosante de leyendas del medio, entre las que nos situamos ahora humildemente.

Nuestra primera aparición en Historieta, en un lejano 2011

Queremos, en primer lugar, agradecer a todos los miembros del jurado su reconocimiento y, muy especialmente, a D. Manuel Darias, infatigable decano de la prensa tebeística y generoso cómplice y divulgador de los proyectos del grupo durante estos últimos once años. No en vano, su mítica página semanal, Historieta, ya nos había acogido en dos ocasiones anteriores, lo que supuso en cada caso un nuevo espaldarazo al proyecto.

Manolo Darias, responsable de la página especializada Historieta desde hace 49 años

Por supuesto, también recordamos hoy el apoyo recibido de nuestra alma mater, el CEP de La Laguna, de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, de la D. O. Tacoronte Acentejo, así como de todos aquellos con los que hemos compartido proyectos y encuentros durante estos años: los compañeros y compañeras que han participado en las distintas etapas del grupo de trabajo, los siempre accesibles dibujantes, los y las colegas de lides docentes y, cómo no, nuestro alumnado.

Intentaremos asumir la responsabilidad que supone este galardón, y que este sirva como un nuevo acicate para abordar todos los proyectos que aún queremos desarrollar: ofertar más formación sobre el mundo de la historieta a nuestros colegas; crear nuevas programaciones didácticas en torno al tebeo, y terminar de diseñar un robusto corpus sobre la dimensión patrimonial del cómic canario, que no deja de darnos alegrías, como la reciente Garafía, de Elías Taño, o la promesa cada vez más cercana de la Mararía de Eduardo González.

Garafía, de Elías Taño

Al fin y al cabo, no todos tienen la suerte de trabajar en algo que les apasiona y recibir, además, un premio por ello.

De nuevo, gracias.

Creación de cómics en el aula (noviembre, 2021)

Dibujar cómics es una actividad laboriosa y que parte del profesorado teme que sea dificultosa para el alumnado, por eso una pregunta muy habitual es

«¿Qué aplicación me recomiendas para que mi alumnado cree cómics en clase»

La respuesta tiene dos partes claramente divididas: no siempre las apps son la mejor opción y la oferta de estas aplicaciones suele cambiar bastante. Debido a esto, en esta entrada se recopilan técnicas y apps a finales de 2021, tras casi un año del fin de soporte de Adobe Flash Player. El objetivo es que todo el alumnado pueda crear cómics, independientemente de si se siente seguro dibujando o no. No se aborda la metodología (aquí sí puedes ver algunos ejemplos de didáctica), solo qué herramientas pueden ser útiles en el aula.

El cómic viviente

Las “viñetas”, se crearán no mediante dibujos, sino con una representación teatral de secuencias fijas o estáticas, que acompañarán de los bocadillos necesarios dibujados y recortados en hojas DIN A4, DIN A3 o cartulinas.

Cada grupo puede (opcionalmente) dibujar en un papel, previamente, lo que cada uno va a hacer en cada viñeta. En cada viñeta teatralizada los participantes que actúan deberán permanecer estáticos en la posición durante un tiempo antes de pasar a la siguiente. Por supuesto, pueden acompañar de bocadillos la imagen, para lo cual dibujarán en un papel en blanco la forma de bocadillo adecuada a la expresión de lo que quieran decir y escribirán las palabras en su interior, y luego lo sostendrán para que pueda verse en la imagen estática. Pero además del contenido de los bocadillos, deberán cuidar la posición, las expresiones, las “líneas de movimiento”…

La actividad se puede registrar mediante fotografías o simplemente ser una especie de represantación teatral en el aula.

El cómic de recortes

Se imprimen personajes en diferentes posturas y situaciones y el alumnado deberá adecuar la postura o situación de los mismos a cada viñeta y por lo tanto, crear una historia con sentido. Esto sigue permitiendo trabajar contenidos específicos del cómic (cartela, primer plano, plano americano, bocadillo…) o más generales sobre la narración.

https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/proyecto/38700050-0001/2015/07/01/el-comic-en-clase-de-primaria/

Aquí dejamos el enlace a una experiencia realizada de esta manera por Elena García Huerta con alumnado de primaria.

El cómic de palotes

Álvaro Manzanero, en su entrada El dibujo, enemigo del cómic, ya nos avisaba:

[…] el dibujo por el dibujo, la fascinación por el trazo y la forma, puede llegar a ser uno de los mayores impedimentos para una buena narración.

Un dibujo simple puede narrar efizcamente cualquier historia. Por eso el cómic hecho con dibujos muy básicos puede ser un recurso perfecto en el aula.

Además, permite adaptarse perfectamente a la destreza de nuestro alumnado. Quien quiera dibujar algo más sofisticado lo puede hacer sin problema.

El bueno de Cuttlas, Calpurnio
Creado por alumnado de 1º ESO en la materia de Prácticas Comunicativas y Creativas

Fotocómic o fotonovela

La utilización de fotografías a las que se superpone los restantes elementos (bocadillos, cartuchos, lineas cinéticas…) es una técnica simple que permite unos resultados muy atractivos. Sí es importante asegurarse de contar con los permisos necesarios para publicar las imágenes.

Software utlizado para las fotonovelas

Para realizar el montaje existen múltimples posibilidades:

Libre Office Draw: Es un software gratuito que no necesita registro, lo que resulta muy adecuado para centros educativos. También se pueden utilizar Libre Office Writer o Libre Office Impress, pero es más habitual que den problemas al trabajar con varias fotos en una misma página.

Fotocómic creado con Libre Office Draw para trabajar el protocolo de evacuación del centro dentro del Ámbito Sociolíngüístico.

Gramener comicgenerator (https://gramener.com/comicgen/v1/)

En esta web se pueden crear personajes para descargar posteriormente. Se puede combinar con fondos creados mediante fotos para evitar mostrar imágenes del alumnado.

Apps para crear cómics

Existen múltiples apps específicas para la creación de cómics o que incluyen dentro de sus funcionalidades esta posibilidad.

Canva: canva.com

Es una aplicación general de diseño, pero incluye plantillas para generar tebeos. Exige registro y es de pago, pero existen packs para instituciones educativas.

Pixton: (https://www.pixton.com)

Es de pago y exige registro. Tiene un período de prueba gratuito de 30 días.

Storyboard That: https://www.storyboardthat.com/

Igual que Pixton es de pago y exige registro. Tiene un período de prueba gratuito.

lywi.com:

Aplicación gratuita y sin registro para crear tebeos

Viñetas creadas en lywi.com

¿Usas otras técnicas para crear tebeos? Por favor, compártelo en los comentarios.

De lo inevitable

Todos sabíamos que en algún momento tenía que llegar. Hicimos propuestas de lectura de cómic para las bibliotecas escolares de primaria y secundaria, pero siempre se quedó en el tintero una lista de recomendaciones para bachillerato. Se ha hecho de rogar, pero les presentamos al fin una relación de cincuenta y una obras pensadas para ser leídas en esa etapa educativa. Les advierto de que no se trata de un documento cerrado. Es fruto de debates en los que dolían como nunca los descartes. Con todo, el listado que ofrecemos a continuación tiene una amplitud de miras suficiente como para mostrar un panorama actual del noveno arte que puedan disfrutar por igual alumnado y docentes.

Hay autoras y autores; locales y foráneos; de humor gráfico, superhéroes, manga o cómic europeo. Hay cómics costumbristas y experimentales; biografías de artistas, científicos; pedazos de vida de los propios dibujantes e, incluso, vidas inventadas que (nos) explican la realidad. Hay clásicos asentados y apuestas personales. Pero, sobre todo, hay un poco de cada uno de nosotros en cada título.  

Ahí van…

  1. Autobiopsia, de Eduardo González (Idea)
  2. Lamia, de Rayco Pulido (Astiberri)
  3. Maus, de Art Spiegelman (Reservoir Gráfica)
  4. El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim (Norma)
  5. El ala rota, de Antonio Altarriba y Kim (Norma)
  6. Yo, asesino, de Antonio Altarriba y Keko (Norma)
  7. Todo Paracuellos, de Carlos Giménez (Debolsillo)
  8. Persépolis, de Marjane Satriapi (Reservoir Gráfica)
  9. Jamás tendré 20 años, de Jaime Martín (Norma)
  10. Los puentes de Moscú, de Alfonso Zapico (Astiberri)
  11. Picasso en la guerra civil, de Daniel Torres (Norma)
  12. Una posibilidad, de Cristina Durán y Miguel Ángel Giner (Astiberri)
  13. Historias del barrio, de Gabi Beltrán y Bartolomé Seguí (Astiberri)
  14. Los surcos del azar, de Paco Roca (Astiberri)
  15. Que no, que no me muero, de María Hernández y Javi de Castro (Modernito Books)
  16. Sócrates, de Joann Sfar y Christophe Blain (Fulgencio Pimentel)
  17. El solar, de Alfonso López (La Cúpula)
  18. María y yo, de Miguel Gallardo (Astiberri)
  19. Ofelia 1, de Julieta Arroquy (Diábolo)
  20. El árabe del futuro 1, de Riad Sattouf (Salamandra)
  21. Los ignorantes, de Étienne Davodeau (La Cúpula)
  22. No puedes besar a quien quieras, de Sandrine Revel y Marzena Sowa (La Cúpula)
  23. Problemas del primer mundo, de Laura Pacheco (Lumen)
  24. Quico Jubilata, de J. L. Martín (Sapristi)
  25. Tiempo de canicas, de Beto Hernandez (La Cúpula)
  26. Dentro de nada, de Juan Berrio (Astiberri).
  27. Palestina, de Joe Sacco (Planeta Cómic).
  28. Historias frías, de Jorge Zentner y Tha (Astiberri).
  29. Serie negra. Integral, de Jordi Bernet y Enrique Sánchez Abulí (Panini).
  30. Croqueta y empanadilla 1, de Ana Oncina (La Cúpula).
  31. No me dejes nunca, de Jason (Astiberri)
  32. Gemma Bovery, de Posy Simmonds (Sins entido)
  33. Piruetas, de Tillie Walden (La Cúpula)
  34. Sally Heathcote. Sufragista, de Mary M. Talbot, Kate Charlesworth y Bryan Talbot (La Cúpula)
  35. Feynman, de Jim Ottaviani y Leland Myrik (Norma)
  36. Corto Maltés. Equatoria, de Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero (Norma)
  37. La anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien, de varios dibujantes (con guion de Zidrou) (Norma)
  38. El ángelus, de Frank Giroud y Homs (Norma)
  39. 300, de Frank Miller (Norma)
  40. Black Hammer 1. Orígenes secretos, de Jeff Lemire y Dean Ormston (Astiberri)
  41. Superman. Hijo rojo, de Mark Millar y Dave Johnson (ECC)
  42. Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons (ECC)
  43. La Visión, de Tom King y Gabriel Hernández Walta (Panini)
  44. El bosque milenario, de Jiro Taniguchi (Ponent Mon)
  45. Solanin, de Inio Asano (Norma)
  46. El arte. Conversaciones imaginarias con mi madre, de Juanjo Sáez (Astiberri)
  47. Vincent, de Barbara Stok (Salamandra)
  48. Vidas paralelas, de Olivier Schrauwen (Fulgencio Pimentel)
  49. Röhner, de Max Baitinger (Fulgencio Pimentel)
  50. Blotch, de Blutch (La Cúpula)
  51. 1984, de Fido Nesti (novela G. Orwell) (Debolsillo)

Mirando hacia atrás con tiras

Tebeos con clase también disfrutó de su minuto de gloria (más bien veinte) en la reciente y exitosa edición virtual del Salón internacional del cómic y la ilustración de Tenerife. Dentro de los innumerables actos que congregó esta XVII entrega, la organización de Santa Cruz Cómic 2020 consideró interesante conocer un poco mejor nuestro proyecto y rememorar los diez años de funcionamiento de nuestro grupo de trabajo docente.

Desde aquí queremos agradecerles que hayan contado con nosotros y felicitarles por la riqueza e interés de las actividades, charlas y exposiciones que han conformado el lujoso programa de este año.

Además, queremos aprovechar esta entrada para celebrar el especial protagonismo de uno de los miembros del grupo, Julio Santamaría, que, también en el marco del Salón chicharrero, presentó su ya esencial libro sobre Blacksad. Un clásico instantáneo.




Humor gráfico en tiempos de coronavirus

Eneko

Esta entrada podría tener múltiples enfoques y va a acabar por no tener ninguno. Uno de los términos más usados en este entrañable año 2020 ha sido incertidumbre y, en coherencia, en esta nueva aportación a nuestro blog no vamos a cometer, ni mucho menos, la impertinencia de aportar certezas.

Salvo una: todo hubiera sido aún peor sin el humor gráfico. Los dibujantes y guionistas que aparecerán junto a estas líneas, y muchos otros que no estarán por motivos de espacio, han hecho bastante más digerible el trago de vernos inmersos, sin previo aviso, en semejante distopía.

Raquel Gu

Y es que el humor, y más concretamente el humor inteligente, ha demostrado también en estas lamentables circunstancias, poseer el alquímico atributo de convertir la basura en oro y el oro en basura. De arrojar más luz y serenidad sobre lo que nos está pasando que los ríos de tinta y palabrería que nos han decepcionado y aturdido. El buen humor gráfico ni polariza ni refuerza bandos y fronteras. Al contrario, creo que los difumina y desdibuja.

Mauro Entrialgo

Desde el punto de vista didáctico lo más sensato es que les remita a la magnífica entrada previa de David Coiduras en este mismo blog sobre el uso de viñetas políticas. La actividad allí sugerida sobre análisis y reflexión a partir de viñetas de prensa es perfectamente aplicable a los ejemplos que acompañan este texto y a otros muchos que han protagonizado una verdadera edad de oro del humor gráfico en tiempos de penuria.

La localización del tema, tesis y los argumentos empleados, así como la generación de una reflexión posterior sobre dichos elementos se me antojan actividades no solo potencialmente exitosas sino indispensables para confrontar al alumnado con una tipología comunicativa que con casi toda probabilidad no van a frecuentar por sí mismos.

JL Martín

Pero más allá de ese análisis funcional, me gustaría insistir en la relevancia del papel jugado por el humor gráfico durante lo que llevamos de pandemia. En su elegante forma de afrontar la perplejidad que nos paralizó a todos, de señalar nuestras contradicciones y miserias, de defender la libertad y el espíritu crítico frente a la polarización extrema y las disciplinas ideológicas. Ahí es nada.

Nuestra tesis, en fin, es que los viñetistas de la prensa y de las revistas de humor han sido y están siendo los mejores periodistas de opinión de esta edad oscura. ¿Podemos permitirnos no hacerlos visibles en nuestras aulas? ¿Tenemos alguna herramienta mejor y más efectiva para invitar a pensar sobre el tiempo que nos ha tocado vivir?

Max
Raquel Gu
Mauro Entrialgo
Gallego y Rey
Eneko
Padylla

Al respecto de este último autor no podemos dejar de recomendar la visita a la estupenda exposición Las viñetas de Padylla, enmarcada dentro del programa del Festival Santa Cruz Cómic, y que está teniendo lugar en estos días en la Sala de exposiciones del Parlamento de Canarias.

Joaquín Ayala

Sobre el cómic social y la escuela


Comenzaré esta entrada impugnando la falsa dicotomía entre entretenimiento y seriedad. Ni todo lo trascendente es aburrido ni todo lo liviano es necesariamente divertido: como casi siempre, entre el blanco y el negro existe una larga gama de grises. Digo esto porque se podría considerar materia descabellada siquiera sugerir el uso en el aula de un tebeo que aborde problemas sociales. El precepto de no introducir asuntos deprimentes en las vidas de un alumnado que ya tiene sus propios dificultades ha calado en la práctica docente más de lo que somos conscientes. Para problemas ya está la vida, se contraargumenta.

Sin embargo, debemos recordar que uno de los principales objetivos de nuestros centros educativos es contribuir de forma sustancial a la formación de una ciudadanía crítica y preparar, así, a los futuros ciudadanos y ciudadanas para que sean capaces de participar de forma activa en la vigilancia y construcción de un mundo mejor y más justo (algo que se antoja complicado si en nuestras clases no hacemos visibles las realidades incómodas que nos rodean).

Cambiar el mundo

Existe un tipo de creadores para los que la literatura puede y debe ser un lugar de denuncia de los males de la sociedad, que permite expresarse a los más desamparados y contribuye a transformar el mundo. Al concepto que engloba esta manera de pensar la literatura como acción se le ha denominado tradicionalmente literatura social.

Los vaivenes políticos, sociales y, por supuesto, económicos hacen que esta corriente literaria aparezca y desaparezca periódicamente del foco de la actualidad. Así, cada cierto tiempo, la literatura regresa a las vidas de los periféricos y los invisibles para devolverles a un primer plano, a pesar de las resistencias de aquellos que siguen entendiendo que la literatura es asunto demasiado elevado para mezclarse con el panfleto político, o que debe conducirnos más a la evasión que a la catarsis. En la literatura española contemporánea, interesantes autores como Isaac Rosa, Marta Sanz, Elvira Navarro o Pablo Gutiérrez, entre otros, han vuelto a introducir los conflictos sociales en sus libros.

Cómic social

 

 

 

 

 

 

La irrupción de la denominada novela gráfica también ha traído consigo el auge de un tipo de cómic que aborda aspectos sociales y problemáticas hasta entonces inéditas en la producción tebeística española. El éxito sin precedentes de dos obras esenciales publicadas en 2007, Arrugas, de Paco Roca (Astiberri) y María y yo, de Miguel Gallardo (Astiberri), abrieron las puertas a muchas otras que han recorrido esa senda hasta nuestros días.

El último hito en esta corriente ha sido la concesión del Premio Nacional del Cómic 2019 a El día 3, de Miguel Á. Giner Bou, Cristina Durán y Laura Ballester (Astiberri, 2018), en el que se relata el trágico accidente sufrido en el metro de Valencia el 3 de julio de 2006 y cómo, en aquel momento, los representantes políticos establecieron un blindaje gubernamental que obstaculizaba las investigaciones e intentaba imponer sobre la tragedia una densa capa de olvido, contra la que debieron luchar los afectados y sus familias durante años.

Entre esas dos fechas, son muchas las obras que se podrían mencionar en esa misma línea, pero me voy a limitar a dos cómics que tienen en común la participación de uno de los nombres anteriormente citados, Isaac Rosa, periodista y novelista nacido en 1974. Rosa es coautor, junto a Cristina Bueno, de Aquí vivió: Historia de un desahucio (Nube de Tinta, 2016) y prologuista de El mundo a tus pies, de Nadar (Astiberri, 2015).

 

 

 

 

 

En el primero, tal como indica su título, se aborda la plaga de los desahucios que ha asolado nuestro país desde la llegada de la crisis. Se trata de una novela gráfica que da testimonio de la destrucción de las clases medias y la perversa realidad construida por la burbuja inmobiliaria, pero que también nos adentra en los nuevos modelos de lucha ciudadana que surgen en contraposición y se enfrentan a las ejecuciones forzosas de los desahucios. Un escenario en el que los autores sabrán introducir con pericia diversas soluciones gráficas para ilustrar la convivencia diacrónica de pasado y presente en unos pisos que han sido testigos, por igual, de la ilusión y el drama.

El segundo tebeo, de título irónico, se ocupa de la generación perdida de jóvenes que, a pesar de su preparación y de las promesas con las que crecieron, se ven abocados a enfrentarse a una realidad que no cuenta con ellos: paro, precariedad y emigración forzosa serán las nuevas reglas del juego con las que deberá vérselas toda una generación para la que no ha habido ni soluciones políticas ni salidas.

En definitiva, nuestra propuesta es que, a través de estos u otros títulos, nos atrevamos a trabajar con nuestro alumnado, también mediante el cómic, ese despertar de la mirada crítica al mundo que nos rodea.

En ese sentido, hemos querido recopilar una serie de enlaces a pequeños cómics divulgativos sobre diversos aspectos sociales, entre los que destacan cuestiones como la perspectiva de género, los conflictos armados o los movimientos migratorios. Creemos que pueden ser ideales para trabajar en el aula en una pocas sesiones y sin necesidad de contar con un presupuesto específico, dado que todos ellos están actualmente disponibles en la red con carácter gratuito y algunos hasta vienen acompañados por su propias guías didácticas. Además del interés de los aspectos tratados, estos han sido creados por una estupenda nómina de autores y autoras del cómic patrio (con alguna incorporación foránea).

Si algún lector o lectora de esta entrada conoce otras propuestas similares que se nos hayan escapado, puede remitirnos los enlaces a través de los comentarios. Nos encantaría ir enriqueciendo esta selección con nuevas aportaciones. Gracias de antemano.

Joaquín Ayala

 

1. Puro Perú, Paco Roca, Ana Miralles, Núria Tamarit, Javier de Isusi y otros
La situación medioambiental del planeta, en la selva amazónica y en la sierra del Perú.

2. Pillada por ti, Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou
Consecución de una sociedad libre de violencia contra la mujer. Defensa de los valores no discriminatorios, rechazo a estereotipos y la necesidad de respetar a la otra persona.

3. Esclavas, Alicia Palmer y Bosco Rey-Stolle
Lucha contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual.

4. Científicas. Pasado, presente y futuro, Raquel Gu
Ofrecer a las niñas y jóvenes referentes femeninos en el mundo de la ciencia para que este no les resulte ajeno por el mero hecho de ser mujeres.

5. Teresa Perales. Comics, David Aja, Purita Campos, Javier Olivares, Manel y Monteys, Calpurnio, Moderna de Pueblo, Luis Bustos, Miguel Ángel Martín, Liniers y otros.
Teresa Perales es una de las deportistas con más medallas en la historia de los Juegos Paralímpicos. Visibilizar el deporte de Personas con Discapacidad.

6. Gaza Amal, Susanna Martín
Gaza Amal es un cómic de la UNRWA (Agencia de las Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina) que rompe prejuicios y estereotipos sobre las mujeres de Gaza.

Como apoyo del proyecto Gaza-Amal, esta guía didáctica trabaja los Derechos Humanos y la Igualdad de Género a través de las historias de mujeres refugiadas de Palestina

7. Cuando cierro los ojos, recuerdo, Cristina Bueno
Trata, en clave de género, el viaje forzado de las personas refugiadas y la guerra de Siria.

8. Pasitos en la arena, Brice Reignier
La cuestión de la migración y, en particular, la protección de los niños en movilidad. Abordar las causas profundas de la migración irregular y el desplazamiento forzado. La protección de los niños en movilidad de conformidad con la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.

9. El conflicto del Sahara en menos de 3000 palabras, Mauro Entrialgo
Este cómic pretende acercar de manera sencilla y resumida el conflicto del Sahara Occidental a adolescentes, jóvenes y personas adultas.

10. Imposible mirar para otro lado, Alfonzo Zapico
Varios relatos sobre la construcción de la paz a través de la sensibilización y la educación para el desarrollo. Conflictos armados.

11. Palestina. Un vistazo al pasado, una mirada al presente, Bernardo Vergara
Una aproximación al conflicto palestino- israelí, que permanece enquistado desde hace más de sesenta años.

12. ¿Qué es el comercio justo?, Iago Araujo
Una mirada al funcionamiento del mercado internacional de materias primas, a los impactos de las grandes superficies sobre la economía local, las tiendas de barrio, el campesinado y el medio ambiente. La alternativa del comercio justo y el consumo responsable.

Actualización: La guionista de Esclavas, Alicia Palmer, nos remite el enlace a otras dos cómics suyos que pueden descargarse en la página de los amigos de Tebeosfera, en el siguiente enlace: https://www.tebeosfera.com/colecciones/hombres_feministas_2017_cepaim.html

Muchísimas gracias por enriquecer esta entrada.

Uso de viñetas políticas para trabajar tema, tesis y posicionamiento en bachillerato

COMIC 01

COMIC 02

COMIC 03

COMIC 04

 

En el siguiente enlace encontrarán la actividad de la que se habla en esta entrada. Esta actividad se realizó en el IES Tegueste durante el primer trimestre del curso 2019/2020 en 2º de Bachillerato.

Actividad basada en viñetas para trabajar tema, tesis y posicionamiento en bachillerato (pdf).

También tienen aquí las dos páginas en formato editable:

Aprendiendo a narrar con imágenes

Durante mis bastantes años dando clase he probado en muchas ocasiones a que los alumnos dibujen un cómic.

El primer bloqueo surge con su valoración de lo que es un buen dibujo, motivo por el que muchos abandonan sus trazos al verse incapacitados para representar de forma realista el entorno. Como bien decía el ilustrador Puño en una charla, la pregunta no es ¿Cuándo empezaste a dibujar?, sino más bien ¿Cuándo dejaste de dibujar?, ya que todos los niños manifiestan su deseo de dejar su huella en un papel cuando no, directamente en la pared.

La labor del profesor estriba en hacerles ver que el cómic trata de conceptos y símbolos, no de realismo, y que un buen dibujo, al menos en el caso del cómic lo es cuando cumple los objetivos que se ha planteado su autor, lisa y llanamente. La falta de pericia es lo que les provoca inmovilismo. Yo procuro jugar con ellos al Pictionary, del  cual sacamos múltiples enseñanzas. Lo ideal es usar palabras no tangibles, conceptos tales como “repetir”, “empatar”-prohibiendo el uso de números-“divorcio”, “testigo”, “caos”, etc.

Les hablo de la metonimia, cómo usamos una chola con calcetín para representar la palabra guiri, o un volante para un coche.

También del  ruido. En muchas ocasiones el alumno se bloquea y al no tener más recursos para proporcionar información válida al resto de la clase se dedica a pintar un bigote al personaje, por ejemplo. Es entonces cuando hago hincapié en que, usando tan pocos elementos, cualquiera que introduzcamos es elevado a la categoría de crucial y si no aporta nada sino que despista es, simplemente, ruido.

Hablamos, a su vez, de la mayor ambigüedad del lenguaje visual frente al verbal, les hago pensar en otras maneras de representar la misma palabra que el que la ha realizado en la pizarra.

Otra conclusión que podemos sacar de este completísimo ejercicio es el uso simbólico de la imagen. Más de uno dirá que conoce a un guiri que no lleva cholas, pero yo recurriré a los pictogramas de aseos femeninos para demostrar que, aunque ninguna alumna lleve falda en ese instante en la clase, todos interpretan que esa puerta conduce al baño de las chicas, o que un agujero cuadrado con un arco de semicircunferencia encima es percibido antes como una madriguera de ratón que la real. ¿Cuántos ratones manejan el compás y la escuadra y el cartabón?

También cabe desarrollar la exageración de lo expresado gráficamente en aras de la claridad. Normalmente hacen tímidamente una boquita para una persona habladora o no relacionan dos figuras, poniéndolas de frente al espectador, con los brazos caídos.

Les pido que si los monigotes tienen que ver entre sí se toquen o miren, y que el personaje palicoso tenga una boca gigante y 20 bocadillos de texto alrededor.

Luego viene la madre del cordero. Plantear una historia. “No se me ocurre nada” o bien “Va Juan por la calle se encuentra a Ayram. Se saludan. Fin.”

No, no. Hay que plantear un conflicto. Un personaje quiere algo y equis se lo impide. Se resuelve de una forma inesperada.”Ah, ¡Ya sé! Ayram es abducido por los alienígenas. Se escapa. Fin”

“No, no.”

“¡Ya sé! ¡ Al final lo matan!”

Total, que habría que recurrir al uso de anécdotas. Para ellos, a esas edades, todo tiene una importacia crucial y un viaje a Disneylandia les parece la hostia, aunque no tenga ni planteamiento, ni nudo, ni desenlace.

Una idea que surgió de la colaboración con Eduardo González  fue barajar esas ideas en una bolsa y que, cual amigo invisible, ellos sacaran una ajena y trataran de narrarla. Si no funciona, al menos servirá para que se den cuenta de que sus compañeros no han escrito una historia, que no hay un conflicto y que nada avanza y desde luego, no tendrá el carácter emotivo de haberlas protagonizado en primera persona y esa distancia hará que traten de conferirles un nuevo interés.

Los cuentos infantiles funcionaron en una ocasión para 4º de la ESO.

Otras maneras de evitar esto son que cuenten un chiste. Aquí el peligro es que el chiste sea verbal y la omisión de la imagen derive en idéntico significado.

Si tapamos la imagen y leemos el texto, ambos chistes funcionan igual que con ella.

Si tapamos la imagen y leemos el texto, ambos chistes funcionan igual que con ella.

Por supuesto, los aguijoneamos u obligamos a que incluyan una tormenta de ideas con un número mínimo de palabras. Si les digo que 30, se les hace cuesta arriba, a pesar de haberla hecho sin mayor problema e identificando al menos 60 vocablos entre todos, en una relativa a “fútbol” o “peluquería”. Les explico que no lo vean como un trabajo, sino como el material -los ladrillos- con los que podrán edificar la historia; a mayor cantidad de ladrillos, más posibilidades. No cala, pero ayuda.

Deben colocar las palabras en columnas para verlas globalmente y relacionarlas fácil y visualmente. El final ha de ser lógico pero inesperado- les insisto.

En cuanto al miedo a la hora de representar la información se pueden encontrar principalmente dos, diametralmente opuestos: o el alumno sabe dibujar demasiado, con lo cual se luce olvidando lo primordial, esto es, la información a comunicar, e incluyendo cantidades industriales de ruido gráfico, o no sabe dibujar nada y poner un personaje de perfil  le resulta un mundo.

Para el primero podemos optar por simplificar usando las herramientas de Ivan Brunetti  en su libro Cartoooning , me refiero a dibujar el coche que conozcan en 5’ con la mayor cantidad de detalles que recuerden, hacer lo mismo en un segundo y tercer dibujos pero con 30« y 10´´ respectivamente, con la instrucción obligatoria de terminarlo en ese lapso.

Para los segundos mucha gente opta por herramientas existentes en la web, pero que, a mi criterio, son un error. Estas son como cliparts, y estriba en ellas el peligro de que tengan información no deseada, tal como una postura que mola (un escorzo, por ejemplo, cuando en ese plano no sería pertintente) o una vestimenta inadecuada.

Los alumnos se podrían colocar en las posturas de los personajes y fotografiarse con el móvil, aunque el entorno real, plagado de detalles aleatorios , compite de nuevo con la información a transmitir, creando más y más ruido visual. El cómic trabaja con conceptos, la realidad rebosa ruido.

Otro recurso es escenificarlo mediante mímica, algo más próximo al lenguaje del cómic, en la que los alumnos sí estarán pendientes de qué información necesitan transmitir y la recrearán al no estar disponible en su alrededor inmediato.

Yo insisto en la idoneidad de los muñecos de palo, eso sí, con características distintivas que los hagan diferenciarse en el caso de ser deseable o imprescindible. Un bigote, un sombrero, o una camiseta de un color determinado pueden ser más que suficientes para este objetivo.

El uso de un guión gráfico y de unos bocetos se demostrará requisito sine qua non para la realización del cómic. ¡Cuántas veces no me habrán dicho aquello de “Y aquí va un ejército de mil mongoles con las armaduras centelleando al sol” y yo les habré dicho. “Vale, pues dibújalos.”

Cierto, un alumno de la ESO no se expresa así, nunca me lo han dicho, pero sí descripciones carentes de muchas decisiones relevantes, tales como el uso del plano, dónde van los bocadillos, qué elementos están en primer término, dónde van los negros, etc.

No solamente a todos estos inconvenientes se enfrenta el profesor que decide exponer a sus alumnos a la realización de un cómic. El uso de los distintos planos también será soslayado por parte de ellos. Tal y como Segar, autor de Popeye, lógica y sinceramente hiciera en la primera veintena del siglo XX , titulando su tira periodística como Timble Theater (algo así como teatro del dedal) los alumnos usarán solamente un plano general, deudor del que constamente los espectadores observan el teatro, en el que los personajes se moverán a derecha e izquierda. Si algún elemento es demasiado pequeño para ser subrayado o percibido con claridad en un primer plano se perderá en ese otro tan alejado, elegido por  los alumnos por simple y plana falta de costumbre o análisis. Por ello, pienso que sería adecuado obligar a los alumnos al uso de varios planos distintos del general en la narración de su historia.

Otra cuestión que podemos manejar es el orden de los planos. Un sano ejercicio es reordenar los planos de una página ya editada para conseguir que tenga un sentido, seguramente otro del planteado originalmente.

Muchas veces ignoran la información que están comunicando y la dan por sobreentendida, en un “Yo me entiendo” tan propio de ellos en el lenguaje hablado.

“Es que la madre…”-explican…

”¿Quién es la madre?”

”Esta”

”¿Y cómo lo sabemos? ¿Se ha visto o dicho antes?”

Antes que nada, el alumno habrá de colocar los bocadillos de texto, de manera que sean legibles (de izquierda a derecha y de arriba abajo) y se dará cuenta de que el personaje que primero hable debe estar colocado a la izquierda.

Otro ejercicio sanísimo es leer el cómic sin texto y ver qué se desprende de él. Podemos verbalizarlo, describiendo la acción.

Esta página de Yves Chaland es un magnífico ejemplo de ello, en la que prácticamente toda la información está dada mediante el dibujo.

 

 

No sé si todo esto servirá de algo. Hoy he puesto el ejercicio de crear una historia corta en un 2º de la ESO, asignatura de Prácticas comunicativas y creativas. He puesto un guión relativo a las posibilidades que tenían: Tormenta de ideas de un tema que les molara, uso de una anécdota personal, adaptación de un cuento infantil, adaptación de un chiste visual.

Nadie ha hecho nada, sólo el empollón ha escrito algo: “Estábamos tirando petardos cuando uno salió rodando calle abajo. Explotó junto a un coche de policía que pasaba justo por allí.” “Vale. ¿Y cómo acaba?” “Salimos corriendo y llegamos a casa.”

Álvaro Manzanero