Archivo de la categoría: Tebeos

Novedades canarias

Portada de Isaco y sus aventuras

Los creadores canarios de tebeos nos van ofreciendo nuevas publicaciones de mucho interés dentro del torrente de ediciones en que se mueve el cómic patrio en la actualidad. Uno de ellos es Alberto Hernández Rivero. Este teldense nacido en 1967 lleva más de veinte años como ilustrador haciendo todo tipo de trabajos, con muchos encargos oficiales del Gobierno de Canarias. Por su segunda obra Ezequiel Himes, Zombie Hunter, con guión del notable Víctor Santos, editado por Dolmen, fue nominado en Expocómic Madrid de 2012 como autor revelación. En 2020 aparece 1892 con guión de Antonio Becerra. Esta obra de encargo del Cabildo de Gran Canaria resultó muy bien resuelta por sus autores, huyendo de la enumeración de hechos vitales de don Benito, y basándose en Tristana. Un tebeo muy sugerente. En 2021 Alberto Hernández nos presenta otra obra de encargo, nuevamente muy bien trabajada. Isaco y sus aventuras, con el primer tomo «La cueva de los muertos». Isaco es un niño canario que vive en la Caldera de Tirajana y su vida y la de su familia y amigos discurre por lo que hoy es el inmenso yacimiento arqueológico de La Fortaleza. Muy bien documentado, el tebeo se lee con ganas y la presentación de la época y sus circunstancias está perfectamente desarrollada. Encargado por la empresa de arqueología Tibicena, promete más aventuras

Detalle del interior de la primera entrega de Isaco

El Torres, prologuista, plantea una cuestión abordada frecuentemente en Tebeos con Clase, y es que enseñar mediante los tebeos es muy difícil. Alberto Hernández lo consigue.

Son muchos los cuadernillos y cómic editados sobre la vida de los iniciales habitantes del archipiélago canario. Ayuntamientos, Cabildos y Gobierno de Canarias han editado cajas y cajas de ejemplares de los temas más variados, que se guardan en inmensos almacenes autonómicos o en los despachos y estanterías en las corporaciones locales. Realmente la mayoría no valen la pena, aún siendo dibujados por excelentes autores, ya que los patrocinadores han impuesto unos guiones imposibles, resultando panfletos con mucha letra y poca imagen e imaginación.

Hay que recordar que dos autores tinerfeños han profundizado en la prehistoria de la isla de Tenerife. Juan Carlos Mora, a partir de 2008, con Historias de Guanches, donde dibuja cuatro tomos bien presentados sobre menceyes y princesas anteriores a la llegada del Adelantado. De precio algo elevado, se pueden encontrar en la actualidad en las librerías. Por su parte, Eduardo González se hizo cargo de una propuesta del Ayuntamiento de Candelaria, Guanches, con seis tomos, que han desaparecido de las tiendas, por lo que los aficionados le han perdido la pista. Una pena, porque Eduardo González, con guión de Quique Ramos, salva dignamente las intenciones municipales de una obra donde trabajaron más de ochenta personas, con muy mala difusión.

Otra reciente novedad ha sido Garafía. Publicada por La Oveja Roja, obtuvo el II Premi Internacional de Novel∙la Gràfica de La Pobla de Farnals, en 2019. Su autor es Elías Taño, nacido en 1983. De origen palmero y afincado en Valencia, ha trabajado en estudios de diseño y agencias de publicidad, ha ilustrado portadas para libros y artículos en diversas revistas (Linus, Catarsi, Ekintza Zuzena, El Salto, Diagonal…), cartelista para bandas de música, sindicatos, festivales, obras de teatro, jornadas, etc. Creó junto a la artista Carla Chillida, el grupo de teatro político Atirohecho en 2011, donde la cartelería y la animación tradicional es un recurso escenográfico y audiovisual. Ha sido muralista en Italia, Polonia, Chile, Guatemala, México, España o Canarias.

Garafía sorprende desde la portada por su diseño gráfico, y atrapa al lector desde la primera página. Cuenta la historia de la familia del autor en el norte de La Palma en los años posteriores a la Guerra Civil española. Años durísimos donde la miseria obligaba a abandonar la tierra y viajar hasta Venezuela. En la octava isla siguen las desventuras de su abuelo en un relato muy ágil y enternecedor y donde Elías Taño no ahorra dureza en las descripciones de la vida cotidiana en Canarias en esos años. Muy útil para trabajar con el alumnado la situación que se depara a los que intentan mejorar su vida subiendo a una barca y cruzando el océano con resultado incierto. Para trabajar actitudes y competencias y pelear contra el populismo y las falsas mentiras contadas desde una parte del espectro político.

Vicente Escobio

Tebeos con clase, galardonado por los Premios Diario de Avisos 2021

Fallo del jurado publicado el pasado día 16 de enero

Compartimos hoy el orgullo que supone para nuestro grupo haber recibido esta semana uno de los premios Diario de Avisos 2021, concretamente el de Mejor labor pro historieta. Se trata nada más y nada menos que de la cuadragésimo quinta edición de dichos premios y, aunque constituye un grandísimo privilegio compartir nómina con las premiadas y premiados de este año (entre los que se encuentran varios viejos amigos del grupo), lo que da auténtico vértigo es echar una simple ojeada al palmarés histórico, rebosante de leyendas del medio, entre las que nos situamos ahora humildemente.

Nuestra primera aparición en Historieta, en un lejano 2011

Queremos, en primer lugar, agradecer a todos los miembros del jurado su reconocimiento y, muy especialmente, a D. Manuel Darias, infatigable decano de la prensa tebeística y generoso cómplice y divulgador de los proyectos del grupo durante estos últimos once años. No en vano, su mítica página semanal, Historieta, ya nos había acogido en dos ocasiones anteriores, lo que supuso en cada caso un nuevo espaldarazo al proyecto.

Manolo Darias, responsable de la página especializada Historieta desde hace 49 años

Por supuesto, también recordamos hoy el apoyo recibido de nuestra alma mater, el CEP de La Laguna, de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, de la D. O. Tacoronte Acentejo, así como de todos aquellos con los que hemos compartido proyectos y encuentros durante estos años: los compañeros y compañeras que han participado en las distintas etapas del grupo de trabajo, los siempre accesibles dibujantes, los y las colegas de lides docentes y, cómo no, nuestro alumnado.

Intentaremos asumir la responsabilidad que supone este galardón, y que este sirva como un nuevo acicate para abordar todos los proyectos que aún queremos desarrollar: ofertar más formación sobre el mundo de la historieta a nuestros colegas; crear nuevas programaciones didácticas en torno al tebeo, y terminar de diseñar un robusto corpus sobre la dimensión patrimonial del cómic canario, que no deja de darnos alegrías, como la reciente Garafía, de Elías Taño, o la promesa cada vez más cercana de la Mararía de Eduardo González.

Garafía, de Elías Taño

Al fin y al cabo, no todos tienen la suerte de trabajar en algo que les apasiona y recibir, además, un premio por ello.

De nuevo, gracias.

Creación de cómics en el aula (noviembre, 2021)

Dibujar cómics es una actividad laboriosa y que parte del profesorado teme que sea dificultosa para el alumnado, por eso una pregunta muy habitual es

«¿Qué aplicación me recomiendas para que mi alumnado cree cómics en clase»

La respuesta tiene dos partes claramente divididas: no siempre las apps son la mejor opción y la oferta de estas aplicaciones suele cambiar bastante. Debido a esto, en esta entrada se recopilan técnicas y apps a finales de 2021, tras casi un año del fin de soporte de Adobe Flash Player. El objetivo es que todo el alumnado pueda crear cómics, independientemente de si se siente seguro dibujando o no. No se aborda la metodología (aquí sí puedes ver algunos ejemplos de didáctica), solo qué herramientas pueden ser útiles en el aula.

El cómic viviente

Las “viñetas”, se crearán no mediante dibujos, sino con una representación teatral de secuencias fijas o estáticas, que acompañarán de los bocadillos necesarios dibujados y recortados en hojas DIN A4, DIN A3 o cartulinas.

Cada grupo puede (opcionalmente) dibujar en un papel, previamente, lo que cada uno va a hacer en cada viñeta. En cada viñeta teatralizada los participantes que actúan deberán permanecer estáticos en la posición durante un tiempo antes de pasar a la siguiente. Por supuesto, pueden acompañar de bocadillos la imagen, para lo cual dibujarán en un papel en blanco la forma de bocadillo adecuada a la expresión de lo que quieran decir y escribirán las palabras en su interior, y luego lo sostendrán para que pueda verse en la imagen estática. Pero además del contenido de los bocadillos, deberán cuidar la posición, las expresiones, las “líneas de movimiento”…

La actividad se puede registrar mediante fotografías o simplemente ser una especie de represantación teatral en el aula.

El cómic de recortes

Se imprimen personajes en diferentes posturas y situaciones y el alumnado deberá adecuar la postura o situación de los mismos a cada viñeta y por lo tanto, crear una historia con sentido. Esto sigue permitiendo trabajar contenidos específicos del cómic (cartela, primer plano, plano americano, bocadillo…) o más generales sobre la narración.

https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/proyecto/38700050-0001/2015/07/01/el-comic-en-clase-de-primaria/

Aquí dejamos el enlace a una experiencia realizada de esta manera por Elena García Huerta con alumnado de primaria.

El cómic de palotes

Álvaro Manzanero, en su entrada El dibujo, enemigo del cómic, ya nos avisaba:

[…] el dibujo por el dibujo, la fascinación por el trazo y la forma, puede llegar a ser uno de los mayores impedimentos para una buena narración.

Un dibujo simple puede narrar efizcamente cualquier historia. Por eso el cómic hecho con dibujos muy básicos puede ser un recurso perfecto en el aula.

Además, permite adaptarse perfectamente a la destreza de nuestro alumnado. Quien quiera dibujar algo más sofisticado lo puede hacer sin problema.

El bueno de Cuttlas, Calpurnio
Creado por alumnado de 1º ESO en la materia de Prácticas Comunicativas y Creativas

Fotocómic o fotonovela

La utilización de fotografías a las que se superpone los restantes elementos (bocadillos, cartuchos, lineas cinéticas…) es una técnica simple que permite unos resultados muy atractivos. Sí es importante asegurarse de contar con los permisos necesarios para publicar las imágenes.

Software utlizado para las fotonovelas

Para realizar el montaje existen múltimples posibilidades:

Libre Office Draw: Es un software gratuito que no necesita registro, lo que resulta muy adecuado para centros educativos. También se pueden utilizar Libre Office Writer o Libre Office Impress, pero es más habitual que den problemas al trabajar con varias fotos en una misma página.

Fotocómic creado con Libre Office Draw para trabajar el protocolo de evacuación del centro dentro del Ámbito Sociolíngüístico.

Gramener comicgenerator (https://gramener.com/comicgen/v1/)

En esta web se pueden crear personajes para descargar posteriormente. Se puede combinar con fondos creados mediante fotos para evitar mostrar imágenes del alumnado.

Apps para crear cómics

Existen múltiples apps específicas para la creación de cómics o que incluyen dentro de sus funcionalidades esta posibilidad.

Canva: canva.com

Es una aplicación general de diseño, pero incluye plantillas para generar tebeos. Exige registro y es de pago, pero existen packs para instituciones educativas.

Pixton: (https://www.pixton.com)

Es de pago y exige registro. Tiene un período de prueba gratuito de 30 días.

Storyboard That: https://www.storyboardthat.com/

Igual que Pixton es de pago y exige registro. Tiene un período de prueba gratuito.

lywi.com:

Aplicación gratuita y sin registro para crear tebeos

Viñetas creadas en lywi.com

¿Usas otras técnicas para crear tebeos? Por favor, compártelo en los comentarios.

Canarias en las viñetas. Una mirada desde fuera de las islas.

Eneko en 20 minutos (27-12-06)

Las islas Canarias han aparecido en cómics realizados por autores ajenos al archipiélago. En esta entrada vamos a mostrar algunos ejemplos que sirvan para valorar la inclusión del territorio insular en la historieta. En primer lugar, podríamos hablar de la inclusión de las Canarias como mera referencia geográfica. De aparecer una isla, suele ser la de Tenerife para hacer valer la silueta que dibuja el Teide sobre el océano. Esto ocurre, de hecho, en la que puede ser la primera viñeta foránea sobre las Canarias: la viñeta en la que Tintín le habla sobre las islas desde el barco que les lleva de camino a África. Con todo, como se puede observar, la viñeta pertenece a la edición de Tintín en el Congo de 1931. Cuando Hergé rehizo el álbum para su versión a color de 1946, la explicación sobre Canarias no pasó la criba.

Tintin en el Congo (1931)

Canarias entraba dentro del itinerario de los barcos con destino al corazón de África, así que no es raro volverla a encontrar, esta vez siquiera mencionada en el encabezado de una carta, en otra obra: Kongo. El tenebroso viaje de Józef Teodor Konrad Korzeniowski (2014), de Christian Perrissin y Tom Tirabosco. El cómic relata el viaje de Joseph Conrad hasta el Congo, experiencia en la que se fundamenta una obra tan conocida como El corazón de las tinieblas (1899).

Kongo (2014)

Un ejemplo reciente de la vista desde el mar de Tenerife y el Teide (con cartel incluido, por si hubiera dudas) podemos encontrarlo en Ibáñez y su última viñeta de Mortadelo y Filemón. Misión por España (2021).

Misión por España (2021)

Y ya desde tierra firme, el volcán al fondo, bajo un cielo estrellado, abre la aventura de los X-Men en un irreconocible barrio de Punta Brava en el Puerto de la Cruz el número 250 de X-Men Legacy (2011).

X-Men Legacy, de Mike Carey y Khoi Pham (2011)

Aunque podamos pensar en referencias y apariciones demasiado vagas, las viñetas del Teide nos hablan de un referente geográfico preciso. Hay otro grupo de obras, en cambio, en las que las islas canarias aparecen sin que haya ninguna información visual que nos lleve a reconocer a las Afortunadas. A los autores les basta con mencionar en las cartelas el espacio geográfico y dejar todo lo demás a la imaginación de un lector que sabe que las islas Canarias son uno de los destinos turísticos más demandados por los europeos.

Así ocurre, por ejemplo, en La gran odalisca (2013), de Bastien Vivès, o, con un enfoque muy diferente en cuanto a la temática de la historieta, en El viaje. Hombres feministas (2019), de Alicia Palmer y J.J. Mínguez.

La gran odalisca (2013)
El viaje. Hombres feministas (2019)

Llegamos, al fin, a una serie de obras en las que el paisaje (y paisanaje) de las islas cobra ya un cierto protagonismo se abre el abanico de representación a otras islas del archipiélago.

Eso pasa, sin ir más lejos, en la breve historieta “La ira del dedo de dios”, de Joaquín López Cruces (publicada en 1992 y recogida en Obras encogiadas (1997)). Una página con el Dedo de Dios y la costa grancanaria de Agaete como testigos de un envío “aéreo” a la península.

Sin cambiar de isla, sin demasiada concreción gráfica, pero sí con reflexión en torno al modelo turístico canario, Miguel Gallardo pasa sus vacaciones con su hija en el sur en el imprescindible María y yo (2007).

Nos quedamos en la provincia para recalar en Fuerteventura en un cómic que recupera la memoria de la represión franquista sobre los homosexuales. El violeta de Antonio Santos Mercero, Juan Sepúlveda Sanchís y Marina Cochet (2018). Léanlo y descubrirán en sus páginas la reeducación del valenciano Julián en la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía.

Devolviéndonos la fe en el ser humano está la trayectoria vital de Alexander von Humboldt- El polímata berlinés se embarcó desde Galicia para su célebre viaje hacia América en 1799. Un error de cálculo le llevó a hacer escala en La Graciosa y desembarcaría más adelante en Tenerife, en donde consiguió organizar una ascensión al Teide. Apenas unos días, apenas unas hojas dentro de El increíble viaje de Alexander von Humboldt al corazón de la naturaleza (2019) (adaptación al cómic del magnífico libro de Andrea Wulf: La invención de la naturaleza (2016)).

El increíble viaje de Alexander von Humboldt al corazón de la naturaleza, de Andrea Wulf y Lillian Melcher (2019)

Dimos comienzo a estas líneas con la viñeta de Tintín, uno de los grandes de la historieta franco-belga,  dejaremos ahora que el colofón lo ponga Panoramix en El mal trago de Obélix (1996), de Uderzo. En su diálogo con Spartakis (con un “cierto” parecido a Kirk Douglas) menciona a la Atlántida, de la que quedaría como vestigio un grupo de islas (¿las Canarias?). Así, “la más importante sigue ocupada por los últimos atlantes”. ¿Estará el druida en los orígenes del pleito insular?

El mal trago de Obélix (1996)

Concluiremos este recorrido (nada exhaustivo) con un llamamiento para seguir engrosando la lista de títulos con vinculación con Canarias creados desde fuera de las islas. Si se les viene a la memoria alguno más, no duden en compartirlo en los comentarios. Les estaremos agradecidos.

Julio Santamaría

Humor gráfico en tiempos de coronavirus

Eneko

Esta entrada podría tener múltiples enfoques y va a acabar por no tener ninguno. Uno de los términos más usados en este entrañable año 2020 ha sido incertidumbre y, en coherencia, en esta nueva aportación a nuestro blog no vamos a cometer, ni mucho menos, la impertinencia de aportar certezas.

Salvo una: todo hubiera sido aún peor sin el humor gráfico. Los dibujantes y guionistas que aparecerán junto a estas líneas, y muchos otros que no estarán por motivos de espacio, han hecho bastante más digerible el trago de vernos inmersos, sin previo aviso, en semejante distopía.

Raquel Gu

Y es que el humor, y más concretamente el humor inteligente, ha demostrado también en estas lamentables circunstancias, poseer el alquímico atributo de convertir la basura en oro y el oro en basura. De arrojar más luz y serenidad sobre lo que nos está pasando que los ríos de tinta y palabrería que nos han decepcionado y aturdido. El buen humor gráfico ni polariza ni refuerza bandos y fronteras. Al contrario, creo que los difumina y desdibuja.

Mauro Entrialgo

Desde el punto de vista didáctico lo más sensato es que les remita a la magnífica entrada previa de David Coiduras en este mismo blog sobre el uso de viñetas políticas. La actividad allí sugerida sobre análisis y reflexión a partir de viñetas de prensa es perfectamente aplicable a los ejemplos que acompañan este texto y a otros muchos que han protagonizado una verdadera edad de oro del humor gráfico en tiempos de penuria.

La localización del tema, tesis y los argumentos empleados, así como la generación de una reflexión posterior sobre dichos elementos se me antojan actividades no solo potencialmente exitosas sino indispensables para confrontar al alumnado con una tipología comunicativa que con casi toda probabilidad no van a frecuentar por sí mismos.

JL Martín

Pero más allá de ese análisis funcional, me gustaría insistir en la relevancia del papel jugado por el humor gráfico durante lo que llevamos de pandemia. En su elegante forma de afrontar la perplejidad que nos paralizó a todos, de señalar nuestras contradicciones y miserias, de defender la libertad y el espíritu crítico frente a la polarización extrema y las disciplinas ideológicas. Ahí es nada.

Nuestra tesis, en fin, es que los viñetistas de la prensa y de las revistas de humor han sido y están siendo los mejores periodistas de opinión de esta edad oscura. ¿Podemos permitirnos no hacerlos visibles en nuestras aulas? ¿Tenemos alguna herramienta mejor y más efectiva para invitar a pensar sobre el tiempo que nos ha tocado vivir?

Max
Raquel Gu
Mauro Entrialgo
Gallego y Rey
Eneko
Padylla

Al respecto de este último autor no podemos dejar de recomendar la visita a la estupenda exposición Las viñetas de Padylla, enmarcada dentro del programa del Festival Santa Cruz Cómic, y que está teniendo lugar en estos días en la Sala de exposiciones del Parlamento de Canarias.

Joaquín Ayala

Sobre tebeos y setas

La micología, el estudio de los hongos, tiene tantas ventanas como el mundo de los tebeos. Hay aficionados a las setas que solo las buscan para comer, otros las estudian y no las comen, otros solo las fotografían, hay quienes coleccionan sellos de todo el mundo solo de setas, o libros de cocina de setas. Tantas opciones como en los cómics, donde hay quien prefiere el manga, el europeo, el americano, cómic dibujados por mujeres, especialistas solo en Bruguera, etc.

Tio Vivo

Se pueden reconocer autores “tebeomicófilos” y son los procedentes de aquellas regiones del mundo donde existe un conocimiento popular y una tradición “setera” muy antiguas: Francia, Italia, Cataluña, Méjico, América del Sur, Japón o China. 

Fotografía de dibujantes de Bruguera, en la página no oficial de Mortadelo y Filemón. http://mortadelo-filemon.es/

Estos autores micófilos dibujan las setas con un gran realismo y son profundos conocedores de las zonas de recolección y de los momentos de la temporada micológica. Es el caso de Benejam, autor inicial de la Familia Ulises. 

La familia Ulises

Aparte de las historietas centradas en las setas, en las que destacó el citado Benejam, pero también encontramos aportaciones de Vázquez o de Ibañez entre cientos de ejemplos, la mayoría de los autores las utilizan como atrezzo del escenario de la viñeta, algo que es muy común en el cómic europeo y en el japonés. En el caso asiático, su relación con el tema fúngico es muy antigua. El primer hongo cultivado, en China, fue probablemente la oreja de Judas (Auricularia auricula-judae), en troncos de madera, en el siglo XII. De igual manera, se lleva cientos de años cultivando el «shiitake» (Lentinula edodes) en la provincia de Zhejiang y perfeccionando su cultivo hasta la actualidad. Cultivo que se ha propagado por todo el mundo.

Muchos otros autores dibujan sus historias con el objetivo de la búsqueda de setas como recurso principal.

Din Dan

Taniguchi

Hay incluso una especialidad aparte: la cocina de las setas.

Taniguchi, El gourmet solitario

Carpanta

Y, por último, una reflexión sobre los terribles galos que tanto perturbaban la vida de César:

Astérix

 

¿Serán las Amanita muscaria el secreto de su poción mágica?

 

 

 

 

Vicente Escobio

 

Uso de viñetas políticas para trabajar tema, tesis y posicionamiento en bachillerato

COMIC 01

COMIC 02

COMIC 03

COMIC 04

 

En el siguiente enlace encontrarán la actividad de la que se habla en esta entrada. Esta actividad se realizó en el IES Tegueste durante el primer trimestre del curso 2019/2020 en 2º de Bachillerato.

Actividad basada en viñetas para trabajar tema, tesis y posicionamiento en bachillerato (pdf).

También tienen aquí las dos páginas en formato editable:

Aprendiendo a narrar con imágenes

Durante mis bastantes años dando clase he probado en muchas ocasiones a que los alumnos dibujen un cómic.

El primer bloqueo surge con su valoración de lo que es un buen dibujo, motivo por el que muchos abandonan sus trazos al verse incapacitados para representar de forma realista el entorno. Como bien decía el ilustrador Puño en una charla, la pregunta no es ¿Cuándo empezaste a dibujar?, sino más bien ¿Cuándo dejaste de dibujar?, ya que todos los niños manifiestan su deseo de dejar su huella en un papel cuando no, directamente en la pared.

La labor del profesor estriba en hacerles ver que el cómic trata de conceptos y símbolos, no de realismo, y que un buen dibujo, al menos en el caso del cómic lo es cuando cumple los objetivos que se ha planteado su autor, lisa y llanamente. La falta de pericia es lo que les provoca inmovilismo. Yo procuro jugar con ellos al Pictionary, del  cual sacamos múltiples enseñanzas. Lo ideal es usar palabras no tangibles, conceptos tales como “repetir”, “empatar”-prohibiendo el uso de números-“divorcio”, “testigo”, “caos”, etc.

Les hablo de la metonimia, cómo usamos una chola con calcetín para representar la palabra guiri, o un volante para un coche.

También del  ruido. En muchas ocasiones el alumno se bloquea y al no tener más recursos para proporcionar información válida al resto de la clase se dedica a pintar un bigote al personaje, por ejemplo. Es entonces cuando hago hincapié en que, usando tan pocos elementos, cualquiera que introduzcamos es elevado a la categoría de crucial y si no aporta nada sino que despista es, simplemente, ruido.

Hablamos, a su vez, de la mayor ambigüedad del lenguaje visual frente al verbal, les hago pensar en otras maneras de representar la misma palabra que el que la ha realizado en la pizarra.

Otra conclusión que podemos sacar de este completísimo ejercicio es el uso simbólico de la imagen. Más de uno dirá que conoce a un guiri que no lleva cholas, pero yo recurriré a los pictogramas de aseos femeninos para demostrar que, aunque ninguna alumna lleve falda en ese instante en la clase, todos interpretan que esa puerta conduce al baño de las chicas, o que un agujero cuadrado con un arco de semicircunferencia encima es percibido antes como una madriguera de ratón que la real. ¿Cuántos ratones manejan el compás y la escuadra y el cartabón?

También cabe desarrollar la exageración de lo expresado gráficamente en aras de la claridad. Normalmente hacen tímidamente una boquita para una persona habladora o no relacionan dos figuras, poniéndolas de frente al espectador, con los brazos caídos.

Les pido que si los monigotes tienen que ver entre sí se toquen o miren, y que el personaje palicoso tenga una boca gigante y 20 bocadillos de texto alrededor.

Luego viene la madre del cordero. Plantear una historia. “No se me ocurre nada” o bien “Va Juan por la calle se encuentra a Ayram. Se saludan. Fin.”

No, no. Hay que plantear un conflicto. Un personaje quiere algo y equis se lo impide. Se resuelve de una forma inesperada.”Ah, ¡Ya sé! Ayram es abducido por los alienígenas. Se escapa. Fin”

“No, no.”

“¡Ya sé! ¡ Al final lo matan!”

Total, que habría que recurrir al uso de anécdotas. Para ellos, a esas edades, todo tiene una importacia crucial y un viaje a Disneylandia les parece la hostia, aunque no tenga ni planteamiento, ni nudo, ni desenlace.

Una idea que surgió de la colaboración con Eduardo González  fue barajar esas ideas en una bolsa y que, cual amigo invisible, ellos sacaran una ajena y trataran de narrarla. Si no funciona, al menos servirá para que se den cuenta de que sus compañeros no han escrito una historia, que no hay un conflicto y que nada avanza y desde luego, no tendrá el carácter emotivo de haberlas protagonizado en primera persona y esa distancia hará que traten de conferirles un nuevo interés.

Los cuentos infantiles funcionaron en una ocasión para 4º de la ESO.

Otras maneras de evitar esto son que cuenten un chiste. Aquí el peligro es que el chiste sea verbal y la omisión de la imagen derive en idéntico significado.

Si tapamos la imagen y leemos el texto, ambos chistes funcionan igual que con ella.

Si tapamos la imagen y leemos el texto, ambos chistes funcionan igual que con ella.

Por supuesto, los aguijoneamos u obligamos a que incluyan una tormenta de ideas con un número mínimo de palabras. Si les digo que 30, se les hace cuesta arriba, a pesar de haberla hecho sin mayor problema e identificando al menos 60 vocablos entre todos, en una relativa a “fútbol” o “peluquería”. Les explico que no lo vean como un trabajo, sino como el material -los ladrillos- con los que podrán edificar la historia; a mayor cantidad de ladrillos, más posibilidades. No cala, pero ayuda.

Deben colocar las palabras en columnas para verlas globalmente y relacionarlas fácil y visualmente. El final ha de ser lógico pero inesperado- les insisto.

En cuanto al miedo a la hora de representar la información se pueden encontrar principalmente dos, diametralmente opuestos: o el alumno sabe dibujar demasiado, con lo cual se luce olvidando lo primordial, esto es, la información a comunicar, e incluyendo cantidades industriales de ruido gráfico, o no sabe dibujar nada y poner un personaje de perfil  le resulta un mundo.

Para el primero podemos optar por simplificar usando las herramientas de Ivan Brunetti  en su libro Cartoooning , me refiero a dibujar el coche que conozcan en 5’ con la mayor cantidad de detalles que recuerden, hacer lo mismo en un segundo y tercer dibujos pero con 30« y 10´´ respectivamente, con la instrucción obligatoria de terminarlo en ese lapso.

Para los segundos mucha gente opta por herramientas existentes en la web, pero que, a mi criterio, son un error. Estas son como cliparts, y estriba en ellas el peligro de que tengan información no deseada, tal como una postura que mola (un escorzo, por ejemplo, cuando en ese plano no sería pertintente) o una vestimenta inadecuada.

Los alumnos se podrían colocar en las posturas de los personajes y fotografiarse con el móvil, aunque el entorno real, plagado de detalles aleatorios , compite de nuevo con la información a transmitir, creando más y más ruido visual. El cómic trabaja con conceptos, la realidad rebosa ruido.

Otro recurso es escenificarlo mediante mímica, algo más próximo al lenguaje del cómic, en la que los alumnos sí estarán pendientes de qué información necesitan transmitir y la recrearán al no estar disponible en su alrededor inmediato.

Yo insisto en la idoneidad de los muñecos de palo, eso sí, con características distintivas que los hagan diferenciarse en el caso de ser deseable o imprescindible. Un bigote, un sombrero, o una camiseta de un color determinado pueden ser más que suficientes para este objetivo.

El uso de un guión gráfico y de unos bocetos se demostrará requisito sine qua non para la realización del cómic. ¡Cuántas veces no me habrán dicho aquello de “Y aquí va un ejército de mil mongoles con las armaduras centelleando al sol” y yo les habré dicho. “Vale, pues dibújalos.”

Cierto, un alumno de la ESO no se expresa así, nunca me lo han dicho, pero sí descripciones carentes de muchas decisiones relevantes, tales como el uso del plano, dónde van los bocadillos, qué elementos están en primer término, dónde van los negros, etc.

No solamente a todos estos inconvenientes se enfrenta el profesor que decide exponer a sus alumnos a la realización de un cómic. El uso de los distintos planos también será soslayado por parte de ellos. Tal y como Segar, autor de Popeye, lógica y sinceramente hiciera en la primera veintena del siglo XX , titulando su tira periodística como Timble Theater (algo así como teatro del dedal) los alumnos usarán solamente un plano general, deudor del que constamente los espectadores observan el teatro, en el que los personajes se moverán a derecha e izquierda. Si algún elemento es demasiado pequeño para ser subrayado o percibido con claridad en un primer plano se perderá en ese otro tan alejado, elegido por  los alumnos por simple y plana falta de costumbre o análisis. Por ello, pienso que sería adecuado obligar a los alumnos al uso de varios planos distintos del general en la narración de su historia.

Otra cuestión que podemos manejar es el orden de los planos. Un sano ejercicio es reordenar los planos de una página ya editada para conseguir que tenga un sentido, seguramente otro del planteado originalmente.

Muchas veces ignoran la información que están comunicando y la dan por sobreentendida, en un “Yo me entiendo” tan propio de ellos en el lenguaje hablado.

“Es que la madre…”-explican…

”¿Quién es la madre?”

”Esta”

”¿Y cómo lo sabemos? ¿Se ha visto o dicho antes?”

Antes que nada, el alumno habrá de colocar los bocadillos de texto, de manera que sean legibles (de izquierda a derecha y de arriba abajo) y se dará cuenta de que el personaje que primero hable debe estar colocado a la izquierda.

Otro ejercicio sanísimo es leer el cómic sin texto y ver qué se desprende de él. Podemos verbalizarlo, describiendo la acción.

Esta página de Yves Chaland es un magnífico ejemplo de ello, en la que prácticamente toda la información está dada mediante el dibujo.

 

 

No sé si todo esto servirá de algo. Hoy he puesto el ejercicio de crear una historia corta en un 2º de la ESO, asignatura de Prácticas comunicativas y creativas. He puesto un guión relativo a las posibilidades que tenían: Tormenta de ideas de un tema que les molara, uso de una anécdota personal, adaptación de un cuento infantil, adaptación de un chiste visual.

Nadie ha hecho nada, sólo el empollón ha escrito algo: “Estábamos tirando petardos cuando uno salió rodando calle abajo. Explotó junto a un coche de policía que pasaba justo por allí.” “Vale. ¿Y cómo acaba?” “Salimos corriendo y llegamos a casa.”

Álvaro Manzanero

Los tebeos en España hace unos cuantos años…

Muchos lectores de cómic y tebeos de la actualidad, ya maduras y maduros, se iniciaron en los años sesenta y setenta del siglo XX, en la cantera de las revistas semanales, que nunca faltaban en los quioscos, fieles al encuentro de los lectores. Cada siete días se podrían encontrar el TBO, por ejemplo, que dio nombre al resto de publicaciones en toda España, aunque en Canarias tuvimos denominaciones distintas. En la isla de Tenerife se llamaron «colorines», al parecer, por el contraste que supuso la edición en color frente a las revistas en blanco y negro de los años cincuenta. En la de Gran Canaria fue más popular la denominación de «cuentos».

Los años sesenta, acompañando a la tremenda subida de la natalidad en la época, llenaron las calles de niñas y niños con pocas diversiones: la propia calle para jugar con la pelota, a policías y ladrones, la cogida o el escondite; y la lectura en la casa, donde era muy raro que no se pudiesen encontrar ejemplares de las publicaciones de Bruguera, las más populares. La televisión del régimen solo tenía un canal y los niños eran expulsados muy pronto del salón, ya que muchas de las películas eran «para mayores».

En cualquier estanco se encontraban DDT, DinDan, Pulgarcito, y posteriormente Mortadelo, TBO, Pumby, relatos ilustrados, sobre todo de Bruguera, una gran oferta. Los magníficos dibujantes de Bruguera de la época, Escobar, Vázquez, Cifré, Conti, Peñarroya, Segura, y después Ibáñez, llenaban las páginas de las revistas, además de la inclusión de series como El Capitán Trueno, de Víctor Mora, Jan Europa, o de la escuela franco-belga, Astérix, Michel Tanguy, Iznogud, Gastón Elgafe o Spirou.

Y en muchas zonas de las islas, los quioscos cambiaban por muy poco dinero o simplemente una por otra, la mayoría de estas revistas. Muchos compañeros y compañeras recuerdan leer esos tebeos procedentes del cambio en el estanco, lo que generaba una actividad muy grande. No solo se cambiaban tebeos, sino libros de bolsillo de Marcial Lafuente Estefanía o de Corín Tellado, muy populares también.

A partir de la crisis del petróleo de 1973 y de los cambios sociales que la dictadura franquista no pudo prever ni parar, también los tebeos decayeron y desaparecieron junto con muchos de los estancos y de la propia Editorial Bruguera.

Vicente José Escobio García

UNICÓMIC XX

Acaba de celebrarse en Alicante entre los días 27 y 29 de septiembre UNICÓMIC XX, un Congreso Internacional de Estudios Universitarios sobre el Cómic organizado entre las universidades de Alicante, Valencia y Clermont Auvergne y la Fundación SM.

Tres días intensos de congreso en torno al noveno arte en los que parte de los integrantes de Tebeos con clase han podido exponer la labor desarrollada por el grupo desde su creación en el curso 2010-2011. Esta ha sido, pues, una ocasión inmejorable de volver la vista atrás para valorar en su justa medida los hitos en el camino, así como una oportunidad para otear un horizonte de nuevos retos vinculados con el mundo de la historieta y su difusión en las aulas de primaria y secundaria.

UNICÓMIC XX ha servido para confirmar la pujanza que está adquiriendo la investigación sobre cómic dentro del ámbito universitario. Además, el congreso ha logrado ser punto de encuentro entre los teóricos del medio (con Álvaro Pons y Viviane Alary, organizadores, a la cabeza) y los autores. Como representantes de estos últimos se pasaron por allí varios premios nacionales: el grancanario Rayco Pulido y Pablo Auladell; y autores y autoras de larga trayectoria: Laura Pérez Vernetti, Jaime Martín, Sento, junto a otros con un futuro prometedor: Ximo Abadía, Yeyei Gómez… Y hasta hubo un encuentro en el último día con David Lloyd, el dibujante de V de Vendetta.

La conferencia inaugural corrió a cargo de Antonio Altarriba, el mejor exponente patrio de ambas facetas: la de autor (guionista), Premio Nacional de Cómic en 2010 por El arte de volar, y la del erudito responsable de numerosos textos con la historieta como objeto de estudio.

De igual modo, otro autor, como guionista y dibujante, el estadounidense Nick Sousanis, fue el encargado de poner el broche final con una ponencia en la que recogía las ideas fundamentales de su tesis doctoral, una de las primeras en ser realizada íntegramente en formato cómic. Entre medias, conferencias, encuentros, mesas redondas, presentaciones de obras y un número inabarcable de comunicaciones en las que seguir descubriendo nuevas posibilidades en torno a un medio joven sobre el que no está todo dicho (ni dibujado).

En definitiva, una experiencia única para Tebeos con clase, así que no queremos terminar esta entrada sin antes felicitar a la organización de UNICÓMIC por el congreso y por ser capaces de sacar adelante un evento que, así se anunció, seguirá teniendo continuidad en el tiempo.