La actuación incluye vallados de protección, control de herbívoros y la plantación de especies autóctonas en distintas zonas del espacio protegido
Zapata: “Seguimos invirtiendo en la conservación de nuestros parques nacionales y en la protección de uno de los ecosistemas más singulares de Canarias”
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, dirigida por Mariano Hernández Zapata, continúa avanzando en la ejecución del proyecto de conservación y mejora del retamar de cumbre del Parque Nacional del Teide, una actuación financiada con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) que cuenta con una inversión superior a 1,2 millones de euros.
El consejero visitó recientemente una de las zonas de actuación para comprobar sobre el terreno el funcionamiento de los vallados de exclusión instalados con el objetivo de proteger la flora autóctona frente a la presión de herbívoros introducidos, especialmente conejos y muflones.
Durante la visita, Zapata destacó que “seguimos invirtiendo en el Parque Nacional del Teide para garantizar la conservación de sus valores naturales y proteger especies vegetales únicas que forman parte del patrimonio natural de Canarias”.
Asimismo, explicó que estos vallados permiten favorecer la recuperación natural de especies emblemáticas como la retama del Teide, el tajinaste, el alhelí o el rosalillo de cumbre. “La diferencia entre el interior y el exterior de estas zonas protegidas es evidente. La vegetación presenta una mayor cobertura, diversidad y desarrollo, lo que demuestra la eficacia de este tipo de actuaciones para la conservación de nuestros ecosistemas de alta montaña”, señaló.
El proyecto contempla la instalación de vallados de exclusión en las zonas de La Fortaleza, Los Tomillos y Chiqueros, donde ya se han ejecutado más de 7.000 metros de cerramiento destinados a proteger la vegetación autóctona. La actuación se complementa con labores de control de herbívoros, trabajos de cartografía de alta resolución mediante drones y la plantación de ejemplares de retama y otras especies acompañantes características de Las Cañadas del Teide.
Hasta el momento se han plantado más de 2.000 ejemplares de especies autóctonas en las áreas intervenidas, contribuyendo a reforzar la recuperación de uno de los hábitats más representativos del Parque Nacional.
Esta actuación forma parte de las inversiones impulsadas por la Consejería de Transición Ecológica y Energía para reforzar la conservación de los espacios naturales protegidos de Canarias, mejorar la resiliencia de los ecosistemas frente a las amenazas ambientales y garantizar la preservación de la biodiversidad para las generaciones futuras.



