La actuación permitirá conducir las aguas residuales de Candelaria casco, Puntalarga e Igueste hasta la depuradora comarcal, reforzando el cumplimiento de la normativa europea y mejorando la calidad ambiental del litoral
El consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, Manuel Miranda, destaca que la licitación supone “un paso decisivo para ejecutar una infraestructura clave para Tenerife y para el cumplimiento de los objetivos ambientales europeos”
La Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Aguas, licitará en las próximas semanas, mediante procedimiento abierto y tramitación de urgencia, las obras de construcción de la nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de San Blas y la impulsión asociada hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Comarcal del Valle de Güímar.
La actuación contará con una inversión total de 10.171.250,89 euros, que incluye tanto la ejecución de las obras como la asistencia técnica para la vigilancia y control de los trabajos, y constituye una de las inversiones hidráulicas más relevantes impulsadas actualmente por la Dirección General de Aguas en Tenerife.
El consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, Manuel Miranda, señaló que “la próxima licitación de esta obra permite dar un paso decisivo para materializar una infraestructura largamente esperada y fundamental para mejorar el saneamiento de la comarca”. Asimismo, destacó que “el objetivo del Gobierno es acelerar aquellas actuaciones que tienen un impacto directo en la calidad de vida de la ciudadanía y en la protección del medio ambiente”.
La nueva infraestructura permitirá conducir hasta la EDAR Comarcal del Valle de Güímar las aguas residuales procedentes de los núcleos de Candelaria Casco, Puntalarga e Igueste, integrándolas en el sistema comarcal de saneamiento previsto en la planificación hidráulica de Tenerife.
Con ello, se reforzará la capacidad de tratamiento de las aguas residuales urbanas, se favorecerá la reutilización de las aguas regeneradas y se mejorará la calidad ambiental del litoral del municipio.
Hasta ahora, una parte importante de estas aguas residuales era gestionada mediante sistemas locales de tratamiento y vertido. Con la nueva infraestructura, las aguas serán impulsadas hasta la EDAR Comarcal del Valle de Güímar, instalación ejecutada por el Consejo Insular de Aguas de Tenerife y diseñada para tratar en su primera fase hasta 7.000 metros cúbicos diarios, permitiendo alcanzar los niveles de depuración exigidos por la normativa europea y favoreciendo además la reutilización de las aguas regeneradas.
Una infraestructura clave para cumplir con Europa
La actuación adquiere una especial relevancia en el contexto de los procedimientos de infracción abiertos contra España por incumplimientos en materia de saneamiento y depuración.
En particular, contribuye directamente a la solución de los déficits identificados en la demanda C-433/23 interpuesta por la Comisión Europea ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, relacionada con el incumplimiento de la Directiva 91/271/CEE sobre tratamiento de aguas residuales urbanas.
“La puesta en servicio de la nueva EBAR permitirá integrar definitivamente la zona costera de Candelaria en el sistema comarcal de saneamiento previsto por el Plan Hidrológico de Tenerife, mejorando la calidad de las aguas litorales y reforzando la protección del medio marino”, valoró Miranda.
Una actuación estratégica para el saneamiento de Tenerife
El proyecto contempla la renovación integral de la actual EBAR de San Blas mediante la construcción de una nueva instalación dotada de sistemas avanzados de pretratamiento, depósitos de regulación con una capacidad útil conjunta de 224 m³, equipos de bombeo de alta capacidad, sistema de desodorización mediante carbón activo, telecontrol, grupo electrógeno de emergencia y centro de transformación eléctrica.
Entre sus elementos más destacados figura la ejecución de una nueva conducción de impulsión de aproximadamente 2.454 metros de longitud y 400 milímetros de diámetro, capaz de transportar las aguas residuales hasta la EDAR Comarcal salvando un desnivel cercano a los 86 metros.
La nueva estación de bombeo ha sido diseñada para adaptarse al crecimiento futuro de la demanda y permitirá integrar progresivamente las aguas residuales procedentes de la zona costera de Candelaria dentro del sistema comarcal de saneamiento, mejorando la eficiencia global de las infraestructuras hidráulicas existentes y optimizando el funcionamiento de la EDAR.
Asimismo, se ejecutarán obras singulares de gran complejidad técnica, incluyendo el cruce de la autopista TF-1, la adaptación a diversos servicios afectados, actuaciones en cauces públicos y la integración de las infraestructuras en un entorno urbano y patrimonial especialmente sensible, próximo a la Basílica de Nuestra Señora de Candelaria.
Un importante esfuerzo de gestión y coordinación institucional
La materialización de este proyecto ha requerido un intenso trabajo desarrollado durante los últimos años por la Dirección General de Aguas y por su Área de Aguas.
La complejidad administrativa de la actuación ha exigido la coordinación de numerosas administraciones y organismos públicos, entre ellos el Cabildo de Tenerife, el Consejo Insular de Aguas de Tenerife, los ayuntamientos de Candelaria y Arafo, organismos con competencias en materia de costas, patrimonio histórico, infraestructuras viarias, servicios públicos y planificación territorial, así como propietarios y entidades afectadas por la actuación.
Igualmente, ha sido necesario tramitar autorizaciones sectoriales, informes urbanísticos, informes patrimoniales vinculados al entorno de la Basílica de Candelaria, informes de compatibilidad con el futuro Tren del Sur, autorizaciones en materia de costas, disponibilidad de terrenos y afecciones a servicios públicos, además de completar una compleja tramitación técnica, jurídica y ambiental.
Gracias a este trabajo previo, el proyecto se encuentra actualmente preparado para iniciar su fase de contratación pública mediante procedimiento abierto y tramitación de urgencia, lo que permitirá acelerar la ejecución de una infraestructura considerada esencial para el cumplimiento de los objetivos de saneamiento y depuración de Tenerife.
Compromiso con la sostenibilidad y la protección ambiental
La actuación incorpora numerosas medidas de protección ambiental dirigidas a minimizar las afecciones durante la ejecución de las obras. Entre ellas destacan los programas de control ambiental, la gestión específica de residuos, la protección de los cauces interceptados por el trazado y las actuaciones de conservación y trasplante de especies vegetales autóctonas presentes en el entorno.
El proyecto contempla además medidas específicas para la conservación de ejemplares de cardón, tabaibas, cardoncillos, balos y otras especies representativas de la flora canaria, garantizando la adecuada integración ambiental de la actuación.
Asimismo, la puesta en funcionamiento de la nueva EBAR permitirá potenciar el aprovechamiento y reutilización de las aguas regeneradas producidas en la EDAR Comarcal del Valle de Güímar, contribuyendo a optimizar unos recursos hídricos especialmente valiosos para Tenerife y para Canarias.
Con esta inversión superior a los diez millones de euros, el Gobierno de Canarias reafirma su compromiso con la modernización de las infraestructuras hidráulicas, la protección del medio ambiente, el cumplimiento de las obligaciones europeas y la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía, avanzando de forma decidida hacia un modelo de gestión del agua más eficiente, sostenible y adaptado a las necesidades futuras de la isla de Tenerife.