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Canarias registra en 2019 un total de 2.701 ingresos por ictus

Intervención SUC

Sanidad recuerda la importancia de mantener hábitos de vida saludable para prevenir esta patología. El SCS cuenta con la ‘Guía de atención al Ictus’ que sistematiza la atención sanitaria en los aspectos de prevención, actuación en la fase aguda, rehabilitación y reinserción

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias se suma a la conmemoración del Día Mundial del Ictus que se celebra este jueves, día 29 de octubre, y aprovecha para recordar que es tan importante mantener hábitos de vida saludable para prevenir esta patología como actuar con inmediatez ante la sospecha de síntomas. En 2019, se registraron un total de 2.701 ingresos hospitalarios por Ictus en Canarias.

El ictus es un trastorno brusco del flujo sanguíneo cerebral que altera de forma transitoria o permanente la función de una determinada región encefálica. El 85 por ciento de los Ictus se producen por isquemia cerebral y el resto por hemorragia.

Para la atención a los pacientes con Ictus, el Servicio Canario de la Salud (SCS) cuenta con la Guía de atención al Ictus, desarrollada con la participación de un equipo multidisciplinar de profesionales, que contempla diferentes aspectos como prevención, actuación en la fase aguda, rehabilitación y reinserción de los afectados.

La Guía sistematiza la atención sanitaria al Ictus tanto en el ámbito de la Atención Primaria como de Atención Hospitalaria, con la participación del Servicio de Urgencias Canario. En ella se recogen los objetivos para el manejo de esta patología, que consisten en mejorar las medidas de prevención y reducir la incidencia, minimizar la demora en la asistencia urgente a la fase aguda, potenciar la activación del código Ictus y facilitar el tratamiento precoz, garantizar que el tratamiento de las personas con Ictus en la fase aguda de la enfermedad cumple con los mejores criterios y estándares de calidad asistencial, reducir el desarrollo de las complicaciones de los Ictus y disminuir la morbi mortalidad derivada de las mismas, optimizar la implantación de la rehabilitación en las personas con Ictus y, por último, mejorar la calidad de vida de las personas con Ictus.

Código Ictus

En los pacientes afectados es prioritaria la detección precoz y la activación de los sistemas de emergencias extrahospitalarias. El Código ictus es el sistema de alerta que permite la rápida identificación, notificación y traslado de los pacientes con ictus a los servicios de urgencias y se basa en la consideración del ictus como una emergencia. En Canarias este sistema de alerta se activa mediante una llamada al 112, a través de la que se inicia una actuación coordinada para el traslado del paciente a los hospitales de referencia con el objetivo final de revascularizar las áreas cerebrales afectadas en los pacientes.

A la llegada de un paciente al servicio de Urgencias hospitalario, se pone en funcionamiento un equipo de facultativos específico, que activa de inmediato los procedimientos, medidas clínicas y terapéuticas a realizar para recuperar al paciente que ha sufrido un episodio en todas sus fases. El objetivo es no solo disminuir la mortalidad por Ictus, sino las complicaciones y secuelas (morbilidad), ya que estas tienen mucha importancia en la calidad de vida posterior, puesto que el Ictus constituye la segunda causa de invalidez o discapacidad a largo plazo en el adulto.

Los especialistas consideran de gran importancia la prevención de los factores de riesgo y la atención a los síntomas de alarma.

Prevención del ictus

La prevención de los factores de riesgo es la medida más efectiva para evitar nuevos casos, su morbilidad y/o mortalidad. En síntesis, uno de los pilares de la atención al Ictus es el control y tratamiento de enfermedades como la hipertensión, diabetes y dislipemia, así como mantener una dieta y actividad física equilibradas, evitando el consumo de tóxicos como tabaco, alcohol, café y otras drogas de abuso.

Síntomas de alerta

Debe sospecharse la posibilidad de estar ante un episodio de ictus si aparecen algunos de los siguientes:

  • Pérdida brusca de fuerza, entumecimiento o debilidad de la cara y/o las extremidades, sobre todo si afectan al mismo lado del cuerpo: pida a la persona que sonría o pídala que sople hinchando los carrillos para comprobar si hay alteración de la simetría de la cara y pídala que levante los dos brazos para comprobar si hay pérdida de la fuerza o de la movilidad en uno de ellos.
  • Aparición repentina de confusión o dificultad para hablar: pida a la persona que repita una frase sencilla y compruebe si lo hace correctamente.
  • Manifestación brusca de problemas de visión, ceguera o visión doble.
  • Manifestación inesperada de dolor de cabeza inusual, de gran intensidad y sin causa aparente.
    Sensación de vértigo intenso, pérdida súbita de equilibrio o déficit de la marcha, acompañando a alguna de las manifestaciones anteriores.

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