Logo del Gobierno de Canarias

Lanzarote acoge la presentación de un estudio sobre sus antepasados

Cultura_210715

El estudio sobre la excepcionalidad de los ritos funerarios, ha sido elaborado por la empresa Tibicena, por encargo del Gobierno de Canarias

El Cabildo de Lanzarote ha acogido hoy la presentación de un estudio que la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias encargó a la empresa Tibicena, con el objetivo de profundizar en el modo en el que la población aborigen gestionó la muerte a lo largo de 1.200 años. La presidenta, María Dolores Corujo, estuvo acompañada por la directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Nona Perera; la arqueóloga e integrante del equipo de investigación de la empresa Tibicena Arqueología y Patrimonio, Verónica Alberto, y la consejera de Patrimonio del Cabildo, Ariagona González.

La investigación ha consistido, principalmente, en el análisis y la datación de material arqueológico y bioantropológico encontrado en diferentes lugares de Lanzarote, lo que ha permitido conocer detalles sobre el ámbito funerario excepcional de la población aborigen y las condiciones de vida de las poblaciones massies hasta la invasión franco-normanda del siglo XV.

También permitirá acrecentar la escasa información disponible sobre la antropología de Lanzarote, ordenar y secuenciar los restos óseos pertenecientes a los fondos de la Corporación insular, y tener un marco de referencia para el conocimiento de la nueva sociedad insular tras la conquista.

Para María Dolores Corujo, la importancia del estudio es manifiesta ya que, según sus palabras, no puede haber futuro para una sociedad que da la espalda a su pasado. “Nuestras raíces explican los rasgos que nos definen hoy como comunidad y, más importante aún, deben ser los pilares sobre los que construir el futuro”, añadió al tiempo que agradecía al Gobierno de Canarias y a la empresa Tibicena su aportación al legado histórico y arqueológico de la isla.

Por su parte, Nona Perera, directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, apuntó los interesantes datos que se desprenden del estudio ya que “como comunidad, no hay otras urgencias más relevantes que dar respuesta a preguntas planteadas desde hace siglos”.

La investigación ha contemplado piezas procedentes de nueve enclaves: La Chifletera, Los Jameos, Cueva de la Caldera en Montaña Mina, Rincón de Zonzamas, Laderas de Guanapay, San Marcial del Rubicón y otras tres de procedencia desconocida. Hasta el momento, la cronología era imprecisa y no permitía la adscripción cultural de los restos.

El análisis de las muestras de las escasas piezas óseas humanas de la población aborigen, revela que existieron enterramientos tanto en cuevas como en fosas abiertas en la tierra. También confirma la naturaleza funeraria y el carácter simbólico de Montaña Mina para los últimos aborígenes y aporta un marco de referencia para el conocimiento de la nueva sociedad colonial que se inaugura a raíz de la conquista. Por último, arroja conclusiones de interés sobre los modos de vida y abre nuevas vías de estudio sobre la antropología de Lanzarote.

 

 

Etiquetas

La Caldera de Tirajana el núcleo religioso más antiguo de Gran Canaria

191120_Cultura

Esta es la principal conclusión de la investigación promovida por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias. Los trabajos realizados por el equipo de arqueólogos de Tibicena recuperan nuevos yacimientos, destacando varias estaciones de cazoletas y canalillos

Las conclusiones del proyecto de investigación sobre la Caldera de Tirajana, promovido por la Dirección General de Patrimonio Cultural, lo revelan como un enclave excepcional, tanto por el estado de conservación que mantiene, como por la variabilidad de su registro arqueológico. Todo ello, sumado a su longevidad, lo convierten en el núcleo religioso más antiguo de la isla y en uno de los mayores paradigmas para estudiar la arqueología de Gran Canaria.

Esta es la principal conclusión del equipo de arqueólogos de la empresa Tibicena, tras las dataciones y prospecciones realizadas para recuperar la memoria indígena de la Caldera de Tirajana. Los trabajos de campo han aflorado nuevos yacimientos, destacando varias estaciones de cazoletas y canalillos que jalonan los bordes de la Caldera. Además, los sondeos arqueológicos realizados en la “Fortaleza de Amurga”,  junto el almogarén del mismo nombre, apuntan a juicio del director de Tibicena, Marco Antonio Moreno, a lo que consideran como “el posible epicentro de lo que creemos fue uno de los riscos sagrados de los aborígenes canarios, Umiaya”.

El proyecto ha permitido generar una nueva valoración de este enclave y justificar una posible ubicación y delimitación, gracias a la documentación textual y arqueológica recuperada, constatando que este espacio ya estaba utilizado y visitado en una fecha tan temprana como el siglo VIII, y que pudo mantener su uso hasta los momentos previos a la conquista.

Los resultados de la investigación se difundirán a través de una exposición temporal promovida por Patrimonio Cultural de Canarias, en el Centro-Museo de La Fortaleza, con el título, “El Tiempo Perdido. Un relato arqueológico de la Tirajana indígena”, donde se expondrá la información recuperada desde finales del siglo V-VI d.C, hasta el siglo XVI, mil años continuados de la historia de Tirajana. Así mismo, se editará un libro de carácter divulgativo.

Ansite en Umiaya

La ubicación del lugar y el estudio de la documentación etnohistórica concluye “con rotundidad que el yacimiento de La Fortaleza no fue nunca Ansite. Por otro lado, creemos que la última defensa de los aborigenes  se encuentra en Amurga, en el lugar conocido como la “Fortaleza de Amurga” que, a su vez, se encontraba comprendido dentro del territorio consagrado de Umiaya. Así, los aborígenes buscaron no solo una defensa física de las tropas castellanas, sino también un cobijo espiritual, acogiéndose a sagrado” apunta Marco Antonio Moreno.

Las dataciones realizadas muestran, por primera vez, la evolución histórica del poblamiento insular de Gran Canaria a partir de los estudios realizados en la Caldera. “En este sentido, están sirviendo a modo de espejo para el resto de la isla. Estas dataciones dejan patente la antigüedad de la ocupación de la Caldera de Tirajana. De igual forma, ponen de manifiesto las actividades cultuales y religiosas dentro de este espacio en un momento tan temprano como el siglo VIII-IX que, en relación a los trabajos arqueológicos realizados en La Fortaleza de una antigüedad similar, nos permite confirmar que estamos ante el núcleo religioso más antiguo de Gran Canaria”, afirma el director de Tibicena.

Etiquetas