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El SUC nos recuerda cómo podemos ayudar a salvar una vida en caso de atragantamiento

Hay que actuar con rapidez y determinación para expulsar el objeto que obstruye la vía aérea y evitar que la situación empeore

Los atragantamientos, tanto en adultos como en niños, son más frecuentes de lo que pensamos y pueden generar complicaciones graves si no se actúa con rapidez. Por ello, el Servicio de Urgencias Canario (SUC), dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, quiere recordarle a la población cómo debe actuar si tiene que hacer frente a una situación de este tipo para evitar que se convierta en una emergencia vital.

Cuando alguien se atraganta, normalmente presenta dificultad para respirar, no puede hablar y se comunica mediante gestos por lo que tenemos que actuar rápidamente.  En ese momento, es importante mantener la calma y animar al afectado a que tosa con fuerza para lograr expulsar el trozo de alimento u objeto extraño con el que se ha atragantado y está obstruyendo la vía aérea. Asimismo, hay que evitar que la persona que sufre el atragantamiento beba o como algo, ya que ambas acciones pueden empeorar la situación en lugar de mejorarla.

Si a pesar de toser con fuerza repetidamente el afectado no logra recuperar el aliento, la persona que está al lado del atragantado debe llamar inmediatamente al 1-1-2 ya que un médico o enfermero coordinador del SUC le podrá indicar cómo actuar para que el afectado sea asistido correctamente mientras acude la ambulancia al lugar.

En caso de que el atragantamiento persista, el segundo paso consistirá en dar unas palmadas en la espalda. Debemos situarnos a un lado y ligeramente por detrás del afectado, sostener su tórax con una mano e inclinarlo hacia delante para, a continuación, darle cinco golpes en la espalda, entre los omoplatos y con el talón de la mano, comprobando después de cada golpe si el cuerpo extraño ha sido expulsado para no continuar realizando esta maniobra innecesariamente.

A continuación, si no se ha resuelto la situación y la persona no puede toser pondremos en práctica la maniobra de Heimlich. Para realizarla, la persona que presta ayuda debe situarse detrás del afectado y abrazarlo colocando el puño de una mano con el pulgar hacia fuera en el punto medio entre el ombligo y la boca del estómago, poniendo encima la otra mano. Deberá entonces inclinar al afectado hacia delante y realizar cinco compresiones hacia dentro y hacia arriba, con la fuerza suficiente para levantarlo del suelo -salvo que se trate de un niño, que no se deben levantar-, hasta conseguir la desobstrucción.

Esta maniobra permite levantar el diafragama y obliga al aire de los pulmones a salir creándose una tos artificial que desplazará el aire a través de la tráquea y empujará el objeto o alimento que haya producido la obstrucción.

Si tras practicar estas dos maniobras, golpes en la espalda y maniobra de Heimlich, no conseguimos que el afectado supere el atragantamiento, debemos continuar alternándolas -5 golpes en la espalda y 5 compresiones abdominales- hasta la desobstrucción.

Una reacción a tiempo por parte de los primeros intervinientes puede evitar que la situación empeore y el afectado sufra una parada cardiorrespiratoria mientras llega la ayuda especializada.

 

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Un servicio de urgencias de altos vuelos

Nacho Herranz - enfermero SUC

Los helicópteros medicalizados del SUC superaron el año pasado las 1.100 activaciones, entre emergencias y traslados interhospitalarios

Conectan la red hospitalaria de Canarias por aire, realizan traslados entre las Islas de pacientes que necesitan una asistencia sanitaria especializada en vuelo, pero también aterrizan en medio de una autopista, en un campo de fútbol o en una playa para ofrecer una respuesta rápida y avanzada en los lugares más alejados de nuestra geografía. En estos 25 años que llevan surcando nuestros cielos, los dos helicópteros medicalizados del Servicio de Urgencias Canario (SUC) han realizado más de 22 mil servicios. Solo el año pasado se superaron las 1.100 activaciones.

Su experiencia en las urgencias hospitalarias, su inquietud y la casualidad situaron al enfermero Nacho Herranz en el lugar y en el momento adecuado en diciembre de 1994, justo cuando el Gobierno de Canarias impulsaba el servicio de urgencias extrahospitalarias por tierra y aire, una completa red de recursos bajo la denominación de 061.

Nacho destaca el buen clima de trabajo que se respira en la base del aeropuerto Tenerife Sur, donde comparten las guardias de 24 horas. El equipo lo forman dos pilotos (comandante y copiloto), un médico y un enfermero con un gran nivel profesional. “Esto se traduce en seguridad, tanto clínica para el paciente como en el vuelo”.

Cuando se le pregunta por lo más complicado de su trabajo responde que las limitaciones de espacio, pero que también influyen otros factores que lo diferencian del transporte en ambulancia terrestre, como son la altura, la nocturnidad, las vibraciones, las condiciones atmosféricas. A pesar de todo, añade que “hoy en día, con el modelo EC145 contamos con un moderno equipamiento. Hemos evolucionado a mejor”.

Entre sus recuerdos, no puede olvidar el trágico accidente de uno de los helicópteros en 2004, pero también le quedan en la retina muchas alegrías por saber que ha podido salvar vidas o reducir secuelas gracias a una rápida actuación “in situ” y al posterior traslado.

A Inmaculada Paz, médico desde hace 23 años, siempre le ha gustado la medicina extrahospitalaria y si a esto la añadimos que le encanta volar, “es la mezcla perfecta”. Lleva 13 años en el helicóptero medicalizado del SUC con base en Las Palmas y destaca que este trabajo es especial: “Es todo tuyo. No tienes a quién preguntar o con quién discutir un tratamiento o una técnica. Tú tienes que resolver los problemas que te van surgiendo, pero cuando llegas al Hospital con un paciente grave pero estable y en las mejores condiciones, la satisfacción es muy grande.”

Inmacula Paz - médico SUC
Inmacula Paz – médico SUC

Al preguntarle por anécdotas de su trabajo, Inma le quita gravedad y destaca algunos momentos simpáticos, que también se viven, como cuando el paciente pregunta con cara de susto ¿doctora va usted a pilotar el helicóptero? o cuando después de tranquilizarlo y decirle que el vuelo es más agradable que en un avión, sale del aparato jurando que no piensa subirse nunca más.

“Es como tener una oficina en las nubes. Verlo todo desde allí arriba te da otra perspectiva”. Así define su trabajo el médico Asdrúbal González. Lleva desde el año 2001 abordo de los helicópteros medicalizados. “La verdad es que siempre me atrajo y al año de estar en la ambulancia medicalizada de La Palma tuve la oportunidad y me animé a dar el salto”. La experiencia adquirida como médico coordinador del SUC y en los servicios de urgencias la amplió con cursos de transporte pediátrico y neonatal.

Asdrubal González - médico SUC
Asdrubal González – médico SUC

Coincide que lo más complicado es trabajar con pacientes críticos en un espacio muy reducido a lo que se pueden sumar circunstancias meteorológicas adversas. “Esto te obliga a estabilizar muy bien al paciente previo al traslado- señala-. No es como en una ambulancia que puedes parar en el arcén de una autopista y trabajar cómodamente con el paciente, aquí no hay opciones, tienes que ir afrontando las complicaciones tal cual se presentan y con las limitaciones que tenemos en vuelo”.

Tiene grabado el traslado de un neonato prematuro que sufrió dos paradas cardiorrespiratorias en vuelo desde La Palma a Tenerife y la gran satisfacción que sintió cuando todo salió bien, y también las asistencias en lugares imposibles de llegar y que la pericia del piloto hizo posible. Un sinfín de anécdotas en estos 20 años que lleva en el aire, pero que no serían posible sin los buenos ratos que pasan en tierra, en la base. “Somos un equipo, algo más que compañeros de trabajo”.

Rayco Domínguez es enfermero. Durante su trayectoria profesional pasó por diferentes centros sanitarios de Gran Canaria hasta que hace 8 años recaló en el Servicio de Urgencias del Hospital Doctor Negrín y comenzó a realizar guardias en la ambulancia medicalizada del SUC. “En estos años, cada vez que intervenía en la transferencia de un paciente con el helicóptero medicalizado algo me decía que tenía que trabajar en ese servicio alguna vez en mi vida”. Por eso recuerda exactamente cuándo empezó en recursos aéreos del SUC en la provincia de Las Palmas: “El 22 de diciembre de 2014. Me tocó la lotería”.

Rayco Domínguez - enfermero SUC
Rayco Domínguez – enfermero SUC

Si bien le han quedado grabadas las intervenciones en accidentes en zonas de difícil acceso, hace hincapié en los traslados interhospitalarios, los más numerosos, porque permite que pacientes, muchas veces inestables, lleguen al hospital de referencia en Tenerife o Gran Canaria en las mejores condiciones posibles para continuar con un tratamiento especializado.

Y hace un último apunte: La rutina en la base también ha cambiado por la pandemia. Ahora, además de revisar equipos, material, medicación, toca preparar los equipos de protección individual (EPIs).

Activaciones

Los helicópteros medicalizados del Servicio de Urgencias Canario (SUC), dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, intervinieron en el año 2019 en 1.101 incidentes en el archipiélago, de los cuales 132 fueron emergencias sanitarias, es decir, incidentes que por su localización y tipo de patología requerían una asistencia sanitaria urgente para la supervivencia del paciente.

Además de estos servicios, denominados primarios, los helicópteros medicalizados del SUC también realizaron 969 traslados urgentes de pacientes ingresados en los hospitales ubicados en las islas periféricas y que tienen que ser derivados a los hospitales de referencia, en Gran Canaria o Tenerife, para someterse a una determinada intervención o recibir un tratamiento específico.

Características

El modelo EC145-C2 ofrece gran autonomía de vuelo, lo que permite recorrer mayores distancias sin repostar y disminuir así el tiempo de respuesta ante un traslado urgente desde cualquier isla del Archipiélago. Además, cuentan con una amplia cabina y una puerta posterior que facilita la introducción del paciente en camilla.

En cuanto al equipamiento sanitario, las aeronaves disponen de equipos de electromedicina como monitor desfibrilador para atender a aquellos pacientes que sufran una parada cardiorrespiratoria; bombas de perfusión para suministrar determinada medicación de manera gradual; y respirador para dar ventilación asistida a pacientes con insuficiencia respiratoria. En ese sentido, los equipos de monitorización incorporan la telemedicina, con transmisión de datos a la sala de coordinación, continuando con la línea de trabajo propuesta por el SUC para todos sus recursos tanto aéreos como terrestres.

Los helicópteros medicalizados del SUC también cuentan con material de inmovilización (colchón de vacío, camilla cuchara, férulas, etc.), sistema de oxigenoterapia, fungibles y la medicación necesaria para garantizar una asistencia avanzada similar a la de cualquier unidad de cuidados intensivos hospitalaria.

Además, para el traslado de los recién nacidos prematuros, las aeronaves del SUC disponen de una incubadora que permite su asistencia y tratamiento durante el vuelo, incluso en los casos en los que el recién nacido presenta problemas respiratorios ya que cuenta con un respirador pediátrico.

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El SUC nos orienta sobre cómo afrontar una crisis convulsiva

Hay que evitar que la persona se golpee y no debemos sujetarla, ni colocarle nada dentro de la boca

El Servicio de Urgencias Canario (SUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, nos recuerda cómo actuar si presenciamos una crisis convulsiva, un trastorno bastante frecuente, que afecta a casi el 1% de la población y que puede provocar una gran alarma, sobre todo, cuando se produce en la vía pública.

Esta acción se enmarca en la campaña de divulgación de consejos de primeros auxilios para que la población adquiera los conocimientos básicos para afrontar una emergencia hasta la llegada de los servicios sanitarios.

Una de las principales causas de las convulsiones es la epilepsia, que es una disfunción puntual de las neuronas, y aunque puede ser parcial, focal o generalizada, es en esta última cuando el paciente presenta movimientos espasmódicos, pierde la conciencia, se pone rígido y cae al suelo.

También hay otros motivos por los que un paciente puede convulsionar, como la fiebre alta en el caso de los niños y los accidentes cerebro vasculares, los tumores  cerebrales o la intoxicación por drogas, en el caso de los adultos.

Cómo actuar

En el caso de que presenciemos una crisis epiléptica lo más importante es mantener la calma. Las convulsiones suelen tener una breve duración y terminan por sí mismas, no siendo necesario hacer nada para detenerlas.

Si no sabemos cómo actuar debemos llamar al 1-1-2 y contactar con un coordinador sanitario del SUC. En caso de que se trate de un paciente epiléptico, debemos informar de estos antecedentes.

A continuación, debemos evitar que la persona que está convulsionando se lastime. Para ellos se puede colocar una almohada o una manta bajo la cabeza, para que no se golpee contra el suelo.

Si la persona tiene gafas, debemos quitárselas y aflojarle el cinturón, la corbata y las prendas de ropa apretadas. También debemos retirar objetos punzantes o cortantes y alejarlo de fuentes de calor con las que se pueda quemar.

Nunca introduciremos objetos en su boca, ni intentaremos darle bebidas, comida ni medicamentos orales y tampoco sujetaremos con fuerza a esa persona para evitar sus movimientos.

Cuando la convulsión termina, viene un período postcrítico en el que el paciente se queda desorientado y, a veces, agitado por lo que hay que colocarlo de lado, en posición lateral de seguridad, para en el caso de que vomite no se trague el vómito.

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Una mujer da a luz en una ambulancia del SUC durante su traslado al hospital en La Palma

Dotación de ambulancia medicalizada del SUC en La Palma

La afectada fue asistida en un primer momento por la dotación del recurso de soporte vital básico con base en El Paso

Una mujer de 29 años dio a luz esta mañana, asistida por el personal de una ambulancia medicalizada del Servicio de Urgencias Canario (SUC), cuando era trasladada al Hospital General de La Palma. La inminente llegada del parto hizo necesario detener el recurso cuando circulaba por la carretera LP-3 procedente del municipio de El Paso.

La gestante fue atendida en un primer momento en la base de la ambulancia de soporte vital básico en el municipio. La dotación de este recurso del SUC, compuesta por dos técnicos de emergencias sanitarias, asistió a la mujer, con un embarazo a término de su tercer hijo, siguiendo las indicaciones facilitadas mediante teleasistencia por el médico coordinador del SUC presente en la sala operativa del 1-1-2, hasta la llegada de una ambulancia medicalizada.

Tras valorar a la gestante y comprobar su estado, el personal de este recurso avanzado procedió con su traslado al hospital. Durante el trayecto, cuando circulaban por la carretera LP-3, fue necesario detener la marcha ya que el parto era inminente, siendo asistido con éxito por la dotación de la ambulancia, compuesta por un médico, un enfermero y dos técnicos de emergencias sanitarias. Tras comprobar que tanto la recién nacida como la madre se encontraban en buen estado, se continuó con el traslado de ambas al hospital de la Isla donde quedaron ingresadas.

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Blas Trujillo visita el punto de cribado de Covid-19 de La Isleta al que ha acudido el 95% de las personas citadas

Covid-19 La Isleta

El dispositivo operativo en este barrio capitalino ha realizado 1006 pruebas del Covid-19 hasta hoy entre la población con edades comprendidas entre los 20 y los 45 años y a los residentes mayores de 65 años de La Isleta

El consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, visitó hoy el punto temporal de cribado de Covid-19 ubicado en el Centro de Día de Mayores de La Isleta. El cribado de la población de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria, que se inició el pasado miércoles, ha permitido realizar ya un total de 1.006 pruebas a personas que han acudido a la cita realizada por Atención Primaria.

Blas Trujillo señaló que el objetivo es identificar los positivos COVID-19 y frenar la transmisión de la pandemia que se había detectado en algunas zonas de la capital grancanaria. En este sentido, recordó que el de La Isleta ha sido el primero de los cribados establecidos pero que se continuará realizando en aquellos barrios que registren una mayor incidencia. Al mismo tiempo, que se efectuará a la comunidad educativa de Las Palmas de Gran Canaria y Arrecife por ser los municipios de mayor incidencia de Covid-19 de modo que se pueda detectar especialmente casos asintomáticos de manera precoz, según dijo. “En total, se asistirá a partir de la próxima semana a una población de entre 22.000 y 23.000 personas del ámbito educativo”, precisó.

El consejero de Sanidad explicó que los cribados forman parte de las medidas que se están tomando con el objetivo de doblegar la curva de contagios en las islas de mayor incidencia. Para ello, la Consejería de Sanidad, a través del Servicio Canario de la Salud y del Servicio de Urgencias Canario, bajo los criterios epidemiológicos de la Dirección General de Salud Pública, ha organizado este sistema de detección poblacional del Covid-19. El cribado ha estado dirigido al rango de edad comprendido entre los 20 y los 45 años de edad de esta zona por ser el que más índice de contagios ha registrado, si bien se ha extendido también a la población vulnerable.

El Servicio de Urgencias Canario (SUC) ha coordinado el dispositivo, para la realización de test de anticuerpos y PCR, que ha contado con cinco puestos atendidos por enfermeros, bajo la coordinación de un médico, y con la colaboración de personal de administración y gestión.

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El SUC explica cómo actuar en una parada cardiorrespiratoria de forma segura ante la pandemia por Covid-19

Las maniobras de reanimación se deben realizar siempre con mascarilla y nunca retirar la del afectado

Todos los ciudadanos podemos ser testigo de un accidente o una emergencia y convertirnos en primer interviniente. La atención inicial que podemos prestar a un afectado que necesita asistencia inmediata será vital para su supervivencia y podrá evitar graves secuelas, especialmente si se encuentra en parada cardiorrespiratoria. El Servicio de Urgencias Canario (SUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, nos recuerda cómo poner en práctica la cadena de supervivencia hasta la llegada de los servicios de emergencia.

Si queremos ayudar, lo primero que debemos hacer será protegernos a nosotros mismos y a los demás y no olvidarnos de que vivimos en una pandemia por Covid-19. En este sentido, es imprescindible llevar puesta la mascarilla y nunca retirar la del afectado. A continuación, debemos observar qué ha pasado y las condiciones en la que se encuentra la persona. Si no respira y está inconsciente, es decir, aparentemente parece que duerme y no responde, todo indica que se encuentra en parada cardiorrespiratoria y debemos actuar con rapidez comenzando a practicar maniobras de reanimación.

Es de vital importancia llamar inmediatamente al 1-1-2 para que un coordinador sanitario del SUC pueda valorar la situación y dar las indicaciones a seguir. Durante esta conversación telefónica es fundamental poner el móvil en manos libres y mantener la calma para atender las preguntas del médico o enfermero del SUC sin perder tiempo.

Una vez se haya confirmado que el paciente está sufriendo una parada cardiorrespiratoria,  la persona que va a prestar la ayuda deberá seguir las indicaciones del SUC, colocar al afectado en el suelo, abrir la vía aérea inclinando la cabeza del paciente hacia atrás presionando sobre su frente, subiendo la barbilla y tirando de ella para abrir la boca, localizar el punto exacto donde se debe realizar el masaje cardiaco, en el medio de una línea imaginaria que une los dos pezones y comenzar a realizar las compresiones torácicas.

Otro eslabón fundamental de esta cadena, que junto a las maniobras de reanimación cardiopulmonar constituye la llave de la supervivencia, es la desfibrilación precoz puesto que un gran porcentaje de las paradas cardiorrespiratorias se producen por una fibrilación ventricular o una alteración del ritmo cardiaco que puede ser revertida con un desfibrilador. En la actualidad, gran cantidad de lugares de pública concurrencia, como instalaciones deportivas, estaciones de guaguas o centros comerciales disponen de uno de ellos y no hay que olvidar que su utilización también puede ser teledirigida por el médico coordinador del SUC durante la llamada al 1-1-2.

Los eslabones de esta cadena continúan con la intervención del personal de las ambulancias medicalizadas que se hace cargo de la asistencia del afectado y de su traslado al centro sanitario más adecuado para que reciba la atención especializada que precisa.

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La línea 900 112 061 de atención Covid-19 incrementa su actividad en un 500% en el último mes

La Consejería de Sanidad refuerza el servicio y adapta el protocolo para ofrecer una respuesta integral al paciente. Solo se debe llamar al 1-1-2 en caso de emergencia

Los resultados de la PCR y la baja médica los facilita el médico de cabecera

Se apela a la responsabilidad individual, extremando las medidas de prevención como el uso de mascarilla y el lavado de manos

La línea 900 112 061 puesta en marcha por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias para hacer frente a la pandemia ha incrementado su actividad en un 500% en el último mes, pasando de las 7.136 llamadas en julio a más de 43.202 en agosto.

Además, el 1-1-2 ha atendido por esta línea de emergencia 2.803 incidencias sanitarias relacionadas con el Covid-19 en el mes de agosto, un 227% más que el mes anterior, por lo que se pide a la población que haga un uso responsable de los servicios y solo llame al 1-1-2 si se trata de una urgencia y los síntomas que presenta son graves y no puede demorarse la asistencia sanitaria del Servicio de Urgencias canario (SUC).

Para hacer frente a esta demanda, el Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Modernización y Calidad de los Servicios, ha adaptado el protocolo para ofrecer una atención integral al paciente Covid-19 que llama por la línea 900 112 061, con el objetivo ofrecer la asistencia necesaria a los pacientes positivos de esta enfermedad o que tengan sospecha de serlo y resolver el mayor número de dudas posibles del ciudadano sobre esta enfermedad. El sistema permite el registro de todas las llamadas, lo que garantiza el control de las que no puedan ser atendidas por el personal sanitario en el momento por una saturación puntual, siendo el servicio el que contacta con el usuario en un plazo de 24 horas.

Para todo ello, el SUC ha reforzado el personal especializado que atiende las consultas sanitarias sobre coronavirus de la línea 900 112 061. En la actualidad cuenta con 41 enfermeros y 4 médicos coordinadores en diferentes turnos y la plantilla continuará adaptándose en función de la demanda.

De acuerdo con este protocolo, después de responder al cuestionario de los operadores, si el paciente tiene síntomas de Covid-19 (fiebre, tos, dificultad respiratoria, dolor abdominal, diarrea, perdida de gusto u olfato) será atendido por personal sanitario del SUC quien, en función de su estado, le confirmará si sus síntomas son compatibles con la enfermedad Covid-19. En estos casos y siempre que no esté indicado el traslado sanitario, le pautará medidas de aislamiento, y trasladará la información del caso a Atención Primaria, quien será la encargada de realizar el seguimiento y toma de muestras (PCR) para la confirmación. Paralelamente, el paciente deberá solicitar cita telefónica con su médico a través del 012 o en la web del SCS.

Será su médico de familia o el equipo de seguimiento el que le comunique el resultado de la prueba el día de su cita. El paciente no tiene que llamar a ningún teléfono porque se pondrán en contacto con él. Respecto a la baja laboral que genera esta enfermedad, la misma será efectiva desde la fecha en la que el paciente comunicó sus síntomas y el coordinador sanitario le indicó el aislamiento.

Si durante su aislamiento en el domicilio, el paciente sufre un empeoramiento grave de sus síntomas, debe llamar directamente a la línea de emergencia del 1-1-2 para ser atendido directamente por el SUC. Para saber si esto ha sucedido, tiene que prestar especial atención a si el  enfermo presenta dificultad respiratoria que le hace difícil hablar, le impide tener un diálogo fluido o realizar tareas habituales; si tiene fiebre de 39º o más que no ha conseguido disminuir por debajo de 38º en las últimas ocho horas a pesar de haber tomado antitérmicos; si presenta síntomas de desorientación o ha perdido el conocimiento; si sufre dolor torácico o expulsa esputos con sangre o si el paciente presenta un deterioro de su estado general que le impide valerse por sí mismo.

Los pacientes asintomáticos que hayan dado positivo por Covid-19 o hayan tenido contacto estrecho con personas a las que se le haya diagnosticado la enfermedad deberán permanecer en aislamiento en sus domicilios durante el tiempo que se le indique. Normalmente los contactos estrechos deben permanecer en cuarentena 14 días desde la fecha de contacto con un positivo o hasta que su médico le él dé alta médica; deberán llevar a cabo las medidas higiénicas necesarias para evitar la propagación de la enfermedad y entrarán en seguimiento por Atención Primaria y deberán solicitar cita con su médico de familia.

Se considera que una persona ha tenido contacto estrecho con una paciente de Covid-19 si ha estado en el mismo lugar a menos de dos metros de distancia y durante al menos quince minutos sin el uso de la mascarilla por cualquiera de los dos; ha prestado cuidados a una persona infectada sin haber utilizado las medidas de protección adecuadas o si ha viajado en un medio de transporte con un enfermo de covid y se ha sentado en un radio inferior a dos asientos.

Por último, el Servicio de Urgencias Canario apela a la responsabilidad individual y a seguir en todo momento las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Para el control de la pandemia, es imprescindible el uso de mascarillas en lugares públicos y entorno laboral, el lavado de manos y el mantenimiento de la distancia social.

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La lista de espera quirúrgica se reduce en 428 pacientes durante el primer semestre del año

Entre las acciones previstas por la Consejería de Sanidad para aliviar las listas de espera quirúrgicas se planificarán horarios de tarde y se ampliará la cirugía ambulatoria, siempre que la situación pandémica lo permita

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha publicado este viernes los últimos datos de las listas de espera a 30 de junio de 2020, en los que se registra un descenso del 1,6 por ciento en la lista de espera quirúrgica (LEQ) con respecto a los datos ofrecidos en diciembre de 2019. Según el cómputo definitivo a 30 de junio en Canarias había 25.460 pacientes pendientes de una intervención quirúrgica, lo que supone 438 menos que hace seis meses. Los datos del primer semestre del año no son ajenos al efecto del estado de alarma por la Covid-19 en la reducción de la actividad asistencial, si bien esta no cesó en ningún momento en Canarias, dándose cobertura a los casos no demorables, a los oncológicos y a las urgencias.

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias continúa con la implementación de medidas para reorganizar y retomar la actividad asistencial hasta los niveles habituales, tanto en atención primaria como hospitalaria, siempre y cuando la situación epidemiológica por la Covid-19 lo permita. Asimismo, entre las acciones previstas para aliviar las listas de espera quirúrgicas, se planificarán horarios de tarde y se ampliará la cirugía ambulatoria. Además, se reforzará el acceso a pruebas diagnósticas en Atención Primaria y se apoyarán las actuaciones con la sanidad concertada.

Con respecto a la lista de espera quirúrgica, los datos del balance del primer semestre de 2020 reflejan un descenso del 14,8% en la LEQ de menos de seis meses, que ha pasado de 19.982 pacientes en diciembre de 2019 a 17.393 a 30 de junio de este año, lo que supone 2.589 personas menos. Por el contrario, la LEQ de más de seis meses ha pasado de 5.906 a 8.067 pacientes.

La demora media para ser intervenido se sitúa en 163,4 días, frente a los 133,1 de diciembre de 2019. Sobre este último aspecto cabe destacar que, si bien la cifra general registra un incremento de 30 días con respecto a la de diciembre del pasado año, el análisis de la evolución mensual desde enero hasta junio evidencia el efecto del estado de alarma por la Covid-19 en la actividad hospitalaria entre los meses de marzo y mayo.

De esa manera, se observa un incremento del tiempo de demora media entre los meses de marzo y mayo, en el que este indicador alcanzó los 175 días, mientras que desde entonces se ha registrado un descenso hasta los 163 del cierre del semestre a 30 en junio, una tendencia a la baja que se mantiene.

40.000 intervenciones quirúrgicas en el primer semestre

En cuanto a la actividad quirúrgica, durante el primer semestre del año se realizaron 39.989 intervenciones, de las que 37.410 fueron en centros propios del Servicio Canario de la Salud y 2.579 en centros concertados. Cabe destacar que durante el estado de alarma la actividad quirúrgica no cesó, siendo atendidos aquellos casos considerados no demorables además de las urgencias y de los casos oncológicos.

Así, entre marzo y mayo ser realizaron un total de 18.748 intervenciones, de las que 3.469 se efectuaron en abril, mes que registró el mayor descenso con respecto al mismo periodo del año anterior.

Lista de espera de Consultas

Aunque durante el estado de alarma tampoco cesó la actividad en las consultas externas de la Atención Especializada, su reducción se deja notar en la cifra total de cierre del semestre, en el que alcanzaron las 1.407.949 consultas. Este dato supone un 18,6% menos que en el mismo periodo de 2019, concentrándose los mayores descensos de actividad en los meses de abril y mayo.

En cuanto a la lista de espera de consultas especializadas, se contabilizan 95.548 pacientes, lo que supone una reducción de 45.838 con respecto a diciembre de 2019, un 32,4% menos. El descenso afecta a todos los centros hospitalarios y especialidades siendo, en este último caso, aquellas con un mayor número de pacientes las que registran la mayor reducción en términos absolutos.

Así, por especialidades las que más descienden son Oftalmología, que pasa de 29.481 pacientes en diciembre de 2019 a 19.977 en junio de 2020; Dermatología, que se reduce de 22.531 a 15.212 personas; y Traumatología y Cirugía Ortopédica que se sitúa en 16.980 pacientes, 6.522 menos que los 23.502 que computaban en diciembre de 2019.

Pruebas diagnósticas

Con carácter general, también se reducen las listas de espera de pruebas complementarias. En total, el número de pacientes pendientes de alguno de los estudios especializados de TAC, mamografía, ecografía, ecocardiograma, resonancia magnética, endoscopia o prueba de ergometría ha pasado de 24.929 en diciembre de 2019 a 23.967 en junio de este año. En términos absolutos, los mayores descensos se registran en las mamografías y endoscopias, pasando de 1.027 a 438 y de 6.093 a 4.939 pacientes, respectivamente.

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El SUC insiste en la gravedad de las reacciones anafilácticas y recuerda cómo actuar en esos casos

Médico coordinadora del SUC en la sala operativa del 1-1-2

Las personas con riesgo de sufrir reacciones alérgicas graves deben llevar siempre consigo una jeringa autoinyectable precargada con adrenalina

El Servicio de Urgencias Canario (SUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, recuerda que las reacciones alérgicas son respuestas inadecuadas del sistema inmunitario a una sustancia que en condiciones normales es inofensiva. En ese sentido, los profesionales insisten en que es muy importante conocer si una persona es alérgica para prevenir o adoptar las medidas necesarias, en el caso de tener contacto con alguna de las posibles causas que provocan esta situación.

En algunos casos existen ciertas reacciones alérgicas, denominadas reacciones anafilácticas, que suponen un riesgo para la vida. Los síntomas que identifican estas alergias graves son el estrechamiento de las vías respiratorias, inflamación de las mucosas de la garganta y de las vías respiratorias, dilatación de los vasos sanguíneos lo que provoca un descenso de la presión sanguínea que dificulta el flujo al corazón pudiendo llegar a ser mortal.

En caso de que alguien sufra una reacción de este tipo, debe contactar inmediatamente con los coordinadores sanitarios del SUC, a través del teléfono de emergencias 1-1-2, y explicar lo que ha ocurrido para que valoren la gravedad del caso y puedan indicar las recomendaciones y pautas de actuación a través de la teleasistencia antes de acudir a un centro hospitalario para valoración médica y establecer el tratamiento adecuado.

Los médicos y enfermeros coordinadores del SUC insisten además en la vigilancia de estos síntomas desde edades tempranas en la población infantil y recuerdan que este tipo de reacciones alérgicas pueden ser mortales, lo que obliga a actuar con rapidez.

En ese sentido, recomiendan que las personas que tienen posibilidad de sufrir reacciones alérgicas graves o anafilácticas, deben llevar siempre consigo una jeringa autoinyectable precargada con adrenalina y medicamentos de tipo antihistamínicos, ya que esto mejoraría la reacción, disminuyendo los síntomas, al menos de forma temporal.

No obstante, la mayoría de las reacciones son leves y provocan picor de ojos, lagrimeo, goteo nasal, prurito en la piel, erupciones y estornudos. Según los profesionales del SUC, la mejor manera de tratar y de prevenir las alergias consiste en evitar el alérgeno. Ante la aparición de síntomas leves, el tratamiento consiste en tomar un antihistamínico y si no es suficiente se puede recurrir a otros fármacos como los corticoides, siempre por indicación médica.

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El SUC recuerda cómo usar adecuadamente el teléfono de atención ante el coronavirus 900 112 061

Médicos coordinadores del SUC

Se debe usar si se presentan síntomas de la enfermedad o se ha estado en contacto con una persona positiva en Covid-19

El Servicio de Urgencias Canario (SUC), dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, recuerda a la población que existe un número de teléfono de información y atención ante el coronavirus, 900 112 061. Cualquier persona que presenta síntomas de la enfermedad (fiebre o febrícula, tos, sensación de falta de aire, diarreas y perdida del gusto o del olfato) o aun estando asintomático, tiene conocimiento de haber tenido contacto estrecho en las últimas 48 horas, más de 15 minutos a menos de 2 metros y sin mascarilla, con un caso positivo en Covid-19 debe ponerse en contacto con este servicio. En cambio, el Teléfono Único de Emergencias 1-1-2 debe reservarse exclusivamente para los casos en los que la persona se encuentre en una situación real de emergencia.

A través de esta línea 900, de acceso gratuito para toda la población, un equipo formado por personal sanitario del SUC le ofrecerá al ciudadano todo el asesoramiento o información que necesite en cada caso para saber cómo actuar adecuadamente ante la Covid-19. Asimismo, establecerá si es necesario proceder con el aislamiento o la cuarentena e indicará cómo llevarlo a cabo con las medidas higiénicas oportunas para evitar contagiar a otras personas.

Ante un posible caso de coronavirus y cuando la sintomatología lo requiera, personal sanitario del SUC facilitará recomendaciones sobre cómo proceder y, en caso de que sea necesario, movilizará una ambulancia para la asistencia o traslado del afectado a un centro sanitario.

Como en cualquier situación de emergencia, el teléfono 1-1-2 ha de ser utilizado en aquellos casos en los que el afectado presente síntomas graves de la enfermedad y requiera una atención inmediata. A través de esa llamada al Teléfono Único de Emergencias, un coordinador del SUC podrá facilitar, mediante teleasistencia, indicaciones al alertante sobre cómo actuar hasta la llegada de los recursos sanitarios que hayan sido activados para cada caso.

Medidas preventivas para evitar el contagio

Con el fin de evitar la propagación del virus, los profesionales del SUC recuerdan una vez más las medidas preventivas que todos podemos poner en práctica para impedir el contagio:

  • Mantener una higiene básica y lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón. Si no es posible, se puede usar un desinfectante o gel hidroalcohólico, evitando siempre tocarse cara, ojos, nariz y boca.
  • En caso de toser o estornudar se debe hacer sobre un pañuelo desechable o en el codo, cubriendo nariz y boca, eliminado el pañuelo de forma inmediata y procediendo de nuevo al lavado de las manos junto a la superficie del brazo sobre la que hemos estornudado.
  • Establecer en cualquier lugar una distancia de al menos metro y medio con el resto de las personas.
  • Utilizar siempre la mascarilla en la vía pública, en espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público, o que se encuentre abierto al público, con independencia del mantenimiento de la distancia de seguridad interpersonal de al menos 1,5 metros. También es recomendable utilizarla en los espacios privados, tanto abiertos como cerrados, cuando se celebren reuniones de personas procedentes de distintos núcleos de convivencia. En todos los casos la mascarilla debe cubrir la nariz y la boca completamente.
  • Incidir en la limpieza de las superficies con las que estamos en contacto frecuentemente.

Medidas de aislamiento domiciliario

El aislamiento domiciliario de los pacientes que tienen sintomatología compatible con COVID-19, así como de aquellas personas que han tenido un contacto estrecho con un caso positivo por esta enfermedad, es de vital importancia para contener la propagación del virus y en ningún caso debe obviarse.

En estos casos, es necesario permanecer en una habitación de uso individual que pueda ventilarse y mantener la puerta cerrada. Si fuera posible, esa persona debería disponer de un baño para uso exclusivo, pero si lo comparte debe desinfectarse antes de que lo usen otras personas.

Si no se puede dar la situación anteriormente descrita, el paciente debe mantener siempre la distancia de seguridad de dos metros con el resto de los convivientes, usar siempre mascarilla, extremar la higiene y no compartir utensilios personales (toallas, vasos, platos, cubiertos, …).

En caso de aislamiento, que se mantendrá como mínimo 10 días desde el inicio de los síntomas, el paciente debe tener a mano un teléfono para informar de la evolución de los síntomas y de las necesidades que le vayan surgiendo y poder mantener contacto con el exterior. Desde Atención Primaria se hará un seguimiento al afectado para controlar su evolución, realizar las pruebas pertinentes y, en definitiva, controlar el proceso de su enfermedad hasta recibir el alta.

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