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‘Melancolía. El pasado por venir’: ¿por qué la juventud mira hacia atrás?

(c) Fiorella Licandro
Foto: Fiorella Licandro.

La exposición colectiva de alumnado de Bellas Artes, curada por Ramón Salas puede visitarse hasta el 6 de noviembre en la Sala de Arte Contemporáneo

 “La pregunta es sencilla: por qué, entre jóvenes que aún no tienen edad de atesorar recuerdos, ha cobrado tanta importancia el tema de la historia, la memoria y el archivo; por qué el pasado suscita más interés creativo que el futuro”, plantea Ramón Salas, comisario de ‘Melancolía. El pasado por venir’. La exposición llega a la Sala de Arte Contemporáneo (SAC) de Santa Cruz de Tenerife para indagar en una cuestión cada vez más presente en la creación joven: su relación con la memoria, el archivo y la nostalgia. Podrá visitarse hasta el 6 de noviembre en este espacio expositivo del Gobierno de Canarias.

Esta muestra es el resultado de la colaboración entre el área de Cultura del Gobierno de Canarias y la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna (ULL), que cada año acerca a este espacio el trabajo de estudiantes recién egresados o próximos a finalizar sus estudios a través de la curaduría de Salas, docente en Bellas Artes.

Así, la SAC reúne las propuestas de Alejandra Arbelo, Ana Estrada, Leyla Lázaro, Miguel Martín, Daniel Martínez Montero, Joel Peláez, Irene G. Rossi y Marina Sunyer, junto a la artista invitada Isolina Díaz.

Salas apunta cómo ‘Melancolía. El pasado por venir’ no pretende ofrecer una interpretación definitiva. Propone, en cambio, observar las sensibilidades que atraviesan actualmente la creación emergente y plantear preguntas sobre lo que revelan acerca de nuestro presente y de nuestra manera de imaginar el futuro.

Este interés por el pasado aparece, además, en un contexto marcado por la incertidumbre ante el futuro y la amenaza bélica. Frente a unas expectativas cada vez más difíciles de imaginar, la nostalgia puede funcionar como refugio y explicar, al menos en parte, el regreso de estéticas, símbolos y referencias vinculadas a otros tiempos. Una tendencia que trasciende los revivals de las industrias culturales y que también se manifiesta en la producción artística de las generaciones más jóvenes.

En este sentido, Ramón Salas entiende las aulas y talleres de la Facultad de Bellas Artes como espacios especialmente sensibles a los cambios culturales. Las obras del alumnado permiten observar nuevas formas de aproximarse a la creación, menos interesadas en formular discursos cerrados y más vinculadas a lo emocional, lo cotidiano, la memoria y la búsqueda de espacios de bienestar o reconciliación.

La exposición está abierta de lunes a viernes de 11:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas. La Sala de Arte Contemporáneo, SAC, se sitúa en la planta inferior del edificio de la Biblioteca Pública del Estado (“Casa de la Cultura”), junto al Parque de La Granja de la capital tinerfeña.

 

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Manolo Millares «regresa» a La Laguna en el centenario de su nacimiento

La Sala de Arte del Instituto Canarias Cabrera Pinto recorre el trabajo de este autor referente del arte contemporáneo

La apertura será este sábado 19, a partir de las 11.00 horas, y podrá visitarse hasta el 22 de noviembre

El Cabrera Pinto abre las puertas de ‘Manolo Millares. Centenario’, con motivo de los cien años del nacimiento de este autor clave de la vanguardia española. Su sala albergará, del 19 de septiembre al 22 de noviembre, una selección de trabajos que recorren la trayectoria de un creador canario de proyección universal, cuya obra contribuyó decisivamente a la renovación de los lenguajes plásticos en la posguerra. La apertura de la muestra tendrá lugar este sábado 19, a partir de las 11.00 horas, en este emblemático espacio expositivo gestionado por el Gobierno de Canarias en La Laguna.

Comisariada por Carlos Díaz-Bertrana y Alba Rodríguez del Toro, la propuesta reúne 32 obras del autor grancanario. Estas piezas abarcan desde la juventud del artista hasta sus últimos trabajos, realizados a comienzos de la década de 1970, e incluyen algunas de sus icónicas arpilleras. Para ello, se ha contado con la colaboración de diversas colecciones particulares y con fondos de instituciones como el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), LM Arte Colección y la Fundación CajaCanarias.

Un canario universal

La actividad de Manolo Millares (Las Palmas de Gran Canaria, 1926 – Madrid, 1972), tanto en Canarias como en los movimientos de vanguardia internacional, le convierte en referente fundamental del arte insular y una de las firmas más destacadas del arte español del siglo XX. Pese a su temprana muerte, desarrolló una obra personal e inconfundible, construida desde criterios estéticos innovadores. Su profundo interés por la materia lo llevó a experimentar con materiales poco convencionales como la arpillera, que convirtió en eje central de su producción desde mediados de los años cincuenta.

Las arpilleras combinan la violencia del gesto con la crudeza de la materia: telas desgarradas, retorcidas, cosidas y perforadas, pintadas en una paleta restringida al blanco, negro y un uso ocasional del rojo, generan superficies llenas de tensión y expresividad. Así, el artista explora conflictos entre elementos opuestos, como vida y muerte o destrucción y creación, y convierte la propia materia que remite a las momias aborígenes canarias en un vínculo entre la tradición y la plástica contemporánea.

Sobre Millares, Díaz-Bertrana apunta como “La muerte le llegó temprano, con 46 años. De joven la veía en los cráneos y en el silencio estremecedor de las momias del Museo Canario: «De ahí nacen mis Arpilleras» y sus primeras obras, las Pictografías Canarias: Signos tomados de las inscripciones aborígenes que flotan en una pintura terroso, opaca e imprimen en la obra un lirismo simbólico- mágico.”

Sobre el artista

Manolo Millares creció en un entorno familiar vinculado a la vida intelectual de Canarias, lo que le acercó desde joven a escritores, poetas y artistas. De forma autodidacta empezó a desarrollar su interés por el arte realizando dibujos del natural. En 1940 estableció contacto con Felo Monzón y Martín Chirino, un hecho clave en su trayectoria artística.

Desde 1945 exhibió de forma individual en espacios culturales de Las Palmas de Gran Canaria, como el Círculo Mercantil, el Gabinete Literario y El Museo Canario, con obras figurativas en acuarela y pinturas con influencias surrealistas. La experiencia de contemplar vestigios prehispánicos en El Museo Canario influyó profundamente en su obra, y su interés por la cultura tradicional condujo su pintura hacia planteamientos más constructivistas y con referencias aborígenes.

En 1949 participó en la revista Planas de Poesía, junto a sus hermanos Agustín y José María, y en 1950 contribuyó a la actividad del grupo LADAC (Los arqueros del arte contemporáneo), organizando exposiciones, conferencias y la colección de monografías Los Arqueros.

En 1951 presentó obra en la I Bienal Hispanoamericana de Arte en Madrid. La serie de Pictografías canarias, inspirada en pintaderas y su interés arqueológico, marcó un hito en su evolución. En 1955 se trasladó a Madrid con Elvireta Escobio y comenzó a incorporar materiales como la arpillera, que se convertiría en su soporte emblemático.

En 1957 fue cofundador del grupo El Paso, pilar de la vanguardia española de los años cincuenta, y desarrolló un lenguaje plástico austero y expresivo, con una paleta reducida y formas de fuerte presencia material. Millares trabajó además el grabado, la pintura sobre papel y otros soportes, explorando series como ‘Homúnculos’, ‘Neanderthalios’ y ‘Antropofaunas’.

Su carrera internacional se consolidó desde finales de los años cincuenta, con participaciones en bienales como la de São Paulo y Venecia, exposiciones individuales en galerías de París y Nueva York y la inclusión de su obra en importantes museos. Manolo Millares murió en Madrid en 1972, a los 46 años, cuando su influencia en la pintura española moderna ya estaba ampliamente reconocida.

 

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‘Pequeñas formas de habitar’: Irene León convierte una fachada dañada de Arenales en un paisaje de futuro

El mural se encuentra en la esquina entre la calle Pamochamoso y Molino de Viento, en Las Palmas de Gran Canaria

La iniciativa se enmarca dentro ‘ArenArte’, un programa dedicado a la intervención, a través del arte urbano, de exteriores históricos dañados

Una niña que lee en lo alto de un jarrón, plantas que nacen de cafeteras y barcos de cáscara de nuez. Imágenes que entrelazan lo onírico con la cotidianidad insular. La esquina entre las calles Molino de Viento y Pamochamoso exhibe ‘Pequeñas formas de habitar’, el nuevo mural de Irene León. La intervención se enmarca en ‘ArenArte’, un proyecto de regeneración urbana que busca transformar el barrio de Arenales, en Las Palmas de Gran Canaria, en un museo al aire libre. Para ello, el arte público se convierte en una herramienta de transformación social, cultural y económica.

La creadora, tras llegar a un acuerdo con la propietaria del inmueble, ha recuperado una fachada que se encontraba deteriorada mediante un mural cargado de simbolismo y belleza. “Un mural no solo decora, sino que genera un punto de encuentro, invita a la convivencia y transmite un mensaje de cuidado y dignidad hacia el barrio. De esta manera, se fomenta un ambiente más acogedor y humano, contribuyendo a que vecinas, vecinos y visitantes se sientan parte de un lugar con identidad, vida y esperanza”, explica León.

Arte público para revitalizar un barrio

El proyecto responde al compromiso del Gobierno de Canarias, a través del área de Cultura y Patrimonio Cultural, con las asociaciones vecinales de todo el archipiélago. En este contexto, ‘ArenArte’ se plantea como una herramienta de transformación del espacio público y de revitalización de los entornos urbanos. Ciudades de todo el mundo han impulsado iniciativas similares, demostrando el potencial del arte para mejorar espacios degradados y reforzar la identidad de los barrios.

‘ArenArte’ se inició con la intervención del artista Capi Cabrera en la calle Arco y continúa ahora con la propuesta de Irene León en la calle Molino de Viento. Su obra construye un paisaje poético en el que distintas piezas de cerámica —teteras, botellas, tazas, cuencos y otros objetos cotidianos— se convierten en protagonistas. Dispuestas a diferentes alturas, las piezas generan una composición dinámica que invita a detener la mirada, descubrir los detalles y jugar con las distintas perspectivas.

Irene León (Las Palmas de Gran Canaria, 1985). Su trabajo se sitúa en la frontera entre lo orgánico y lo mecánico y explora cómo la naturaleza, la ingeniería y la memoria de los objetos pueden convivir y regenerarse. Reutiliza piezas industriales y elementos cotidianos para construir artefactos de conciencia: vehículos imposibles, máquinas poéticas y dispositivos simbólicos que sugieren nuevas formas de habitar el mundo.

 

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Carla Fernánez inicia una residencia artística en Corea del Sur

La creadora desarrollará y expondrá el proyecto ‘18.700km’ en la galería Space bv. de Busán

La iniciativa forma parte del Programa de Residencias Artísticas Internacionales de La Regenta, que acogerá a artistas de Corea próximamente

Investigar sobre identidad a través de la práctica artística. Este es el punto de partida del proyecto de la creadora Carla Fernández, quien ha iniciado su residencia artística en la galería Space Bv, en Busán. Durante los próximos meses, Fernández desarrollará «18.7000 km», un proyecto que entrelaza creación audiovisual e investigación y que fue seleccionado en el marco de la convocatoria pública del programa de Residencias Artísticas Internacionales, organizada por La Regenta el pasado mes de junio.

El fruto de este trabajo podrá verse el 29 de septiembre, con la inauguración de una exposición en la sala coreana. En noviembre serán tres artistas residentes en Corea quienes desembarquen en Las Palmas de Gran Canaria para desarrollar y exponer un proyecto creativo en el Centro de Arte La Regenta.

Canarias y Corea

A través de ‘18.700 km’ la artista explorará la memoria colectiva, la identidad híbrida y el arraigo de la diáspora surcoreana en el archipiélago canario. El proyecto busca poner el foco en las nuevas generaciones —hijas, hijos y nietas y nietos de las personas migrantes coreanas que se establecieron en las islas— para tender un puente entre la memoria de aquella comunidad y las experiencias de sus descendientes.

La investigación se materializa en una instalación que combina un diario visual con un archivo oral construido a partir de relatos íntimos y familiares. El resultado tomará la forma de una pieza audiovisual multicanal, concebida para proyectarse en un espacio etéreo, delimitado por telas translúcidas suspendidas.

A través de este planteamiento, el proyecto aborda cuestiones como la preservación de la memoria cultural, los procesos de asimilación y las distintas capas que conforman la identidad contemporánea en un contexto marcado por la migración y la distancia transoceánica.

Sobre la artista

Carla Fernández (1993) desarrolla una práctica artística que transita entre la creación visual, la investigación social y la gestión cultural. Graduada en Comunicación Audiovisual, utiliza principalmente la videocreación y la fotografía como herramientas de investigación desde las que explora las dinámicas sociales, las identidades y los territorios.

En el marco de esta residencia, Fernández busca expandir su experiencia en el ámbito cinematográfico hacia formatos instalativos y el ensayo visual. Su propuesta plantea un espacio de experimentación y diálogo en el que la creación artística se vincule con la mediación y la activación del pensamiento colectivo.

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ArenArte: murales como herramienta de transformación social en Arenales

El Gobierno de Canarias impulsa una iniciativa de intervención de fachadas tradicionales dañadas a través de artistas urbanos de prestigio

Capi Cabrera inaugura este programa con un mural en la calle Arco

El uso del arte urbano como herramienta de regeneración de un barrio no es un fenómeno aislado: ciudades de todo el mundo han desarrollado proyectos similares con resultados positivos. Con esta perspectiva, el Gobierno de Canarias impulsa el proyecto ‘ArenArte’, una propuesta de transformación urbana en el emblemático barrio de Arenales, en Las Palmas de Gran Canaria, que apuesta por la intervención artística en fachadas tradicionales deterioradas a través del trabajo de reconocidos artistas urbanos.

La realización de este proyecto responde al compromiso del ejecutivo con las asociaciones de vecinos del barrio, a través de la gestión de la Viceconsejería de Cultura y Patrimonio Cultural.

Primera intervención

La primera actuación se ha llevado a cabo en la calle Arco, donde ya luce el diseño de Capi Cabrera. Inspirado en referentes del arte canario del siglo XX como Jane Millares, César Manrique y Jorge Oramas, el artista propone un mural que reinterpreta el territorio desde una mirada contemporánea. “He intentado integrar la geometría y la paleta de colores más habitual de Canarias, así como los alfabetos visuales que encuentro en la calle”, señala.

Esta propuesta surge como una respuesta innovadora a los problemas del barrio, que han afectado tanto a la calidad de vida de sus habitantes como a la actividad comercial de la zona.

Ante esta realidad, ‘ArenArte’ se plantea como una estrategia de intervención cultural y social, apostando por el arte urbano como motor de transformación. La iniciativa busca dotar al barrio de un nuevo atractivo visual y simbólico, convirtiéndolo en un referente cultural, turístico y comercial dentro de la ciudad.

Durante los próximos meses, se podrán ver nuevas intervenciones que darán color a este barrio capitalino.

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