Las profesoras de educación infantil de este centro iniciamos en el curso 97/98 esta experiencia, tratando de realizar aprendizajes significativos referidos a la alimentación, convivencia, hábitos de higiene y de salud… a partir de la realización de actividades en el comedor y en horario lectivo.
Los resultados han sido tan satisfactorios que nos han animado, hasta el presente curso, a continuar con el Proyecto, incluyendo progresivamente aspectos innovadores y de investigación. Uno de estos aspectos ha sido la inclusión del “Huerto Escolar”, como eje principal de motivación, trabajando en él temas transversales como la salud, el cuidado y respeto por el medio. Aspecto que ha contribuido enormemente a que nuestros niños y niñas sientan mayor entusiasmo a la hora de consumir alimentos que antes rechazaban y que al ser cultivados por todos sean de su agrado como son la lechuga, el tomate, los pimientos, los calabacinos….
Con esta experiencia fomentamos el interés en nuestro alumnado y en sus familias, por la buena alimentación y nutrición aprendiendo así la mejora de la salud que este aspecto conlleva.
“Aprendiendo a comer” llegará el momento en que los Comedores Escolares, y este es uno de los principales objetivos que nos mueven a continuar con la experiencia, lleguen a ser lugares agradables donde todos deseemos acudir, que la hora de comer sea un momento de relax, un momento distendido donde se coma a gusto, adquiriendo hábitos de higiene y salud desde muy temprana edad. Todo esto lo trabajamos desde el convencimiento de que la alimentación es una necesidad biológica muy importante y de que en ella se fundamenta nuestra salud. Asimismo, no olvidamos el papel social y de relación que juega el momento de la comida, favoreciendo situaciones que desarrollen, igualmente hábitos de relación y de convivencia.
Esta tarea no la habríamos podido llevar a cabo sin la estrecha colaboración de la familia, considerándola parte activa e imprescindibles en la educación de los y de las niñas. Son ellas con su conducta saludable en casa, las que le dan continuidad a nuestro proyecto, iniciando en el aula, en el comedor y extrapolándolo a casa y a la vida misma.
Otro papel importante lo juegan las personas auxiliares del comedor que coordinadas con nosotras procuramos realizar los aprendizajes que nos hemos marcado.
La escuela ofrece a los niños y a las niñas, una fuente de posibilidades, desde la realización de actividades diarias en el aula, a partir de las cuales nos motivamos para ir a comer lo que ese día nos ofrezca el menú, dando a la comida la importancia que merece el sólo tenerla.

